Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2015

Mart y el corazn cubano en la ronda de negociaciones entre Cuba y EE.UU.

Wilkie Delgado Correa
Rebelin


Trabajemos entonces, hoy ms que nunca, para darle aliento al corazn cubano ya que nuestra vida no se asemeja a la norteamericana, ni debe en muchos puntos asemejarse.

El 162 aniversario del nacimiento de Jos Mart puede ser una ocasin propicia para colocar algunas de sus ideas como bases estructurales armnicas en los acontecimientos que hoy jalonan las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba.

Despus de terminada la ronda de negociaciones durante dos das de enero entre las delegaciones de Estados Unidos y Cuba, quedan certezas en torno a la irreversibilidad del proceso para el restablecimiento formal de la relaciones diplomticas, que pudiera alcanzarse en relativo corto plazo, y la continuidad de un proceso a ms largo plazo donde se dialogue y diriman diversos asuntos que marcan las profundas diferencias en las concepciones sobre polticas nacionales e internacionales entre las dos naciones. En torno a algunos de estos temas puntuales surgen muchas interrogantes e incertidumbres que estuvieron presentes en las comparecencias de ambas delegaciones ante los periodistas. Si todo cambia, como es una verdad reconocida en este mundo, cabe preguntarse: cambiar Estados Unidos?

Esta es una pregunta clave del presente y del futuro. Si, como se sabe, la poltica que determin el arsenal de medidas de los Estados Unidos contra Cuba se sustent en los propsitos de destruir a la Revolucin Cubana por todos los medios posibles, que incluy entre otros el bloqueo unilateral y universal, rompimiento de las relaciones diplomticas, aislamiento internacional y agresiones armadas y terroristas, qu abr pasado, en la mentalidad de la cspide del gobierno estadounidense, con aquellos propsitos manifiestos de destruir a la Revolucin? Habrn sido lanzados al basurero de la historia tanto los resultados fallidos de la poltica como los fines que la motivaron?

Se han recalcado las diferencias entre nuestros pases, y tal parece, y as se hacen explcitas en las voces del presidente Obama y de sus delegados en las negociaciones, que sobre determinados aspectos se aspira a determinados fines que presuntamente no seran tan nobles para la parte cubana. Es como si se quisiera arrancar una confesin de culpabilidad por determinadas concepciones y prcticas en el sistema poltico, algo que evidentemente muestra las orejas peludas de la injerencia en los asuntos polticos y culturales del pueblo cubano.

Sin embargo, pienso que es demasiado temprano para inferir todas las conclusiones posibles. Es dificil que en las negociaciones la parte norteamericana se despoje tan tempranamente de todos los ropajes tragicmicos que durante ms de cincuenta aos tuvo a bien exhibir ante la comunidad internacional y ante su misma nacin para mostrar la imagen de una Cuba que era una mentira y una invencin de sus sueos y pesadillas imperialistas.

En la actual coyuntura todo lo logrado es plausible. En otro entorno internacional, principalmente en Amrica Latina y el Caribe, la poltica de los Estados Unidos sufre un reacomodo, y si bien es posible especular sobre el futuro, la realidad de hoy indica que es una seal de los nuevos tiempos y que se avanza por el camino correcto. Ojal se instale con fuerza imbatible el principio de que el respeto al derecho ajeno es la paz, segn expresara Benito Jurez.

El actual proceso a corto y largo exige paciencia y madurez. Coexistir conociendo las diferencias naturales y normales entre los pueblos sera lo sabio. Entender que pretender imponer los valores propios, incluso los universales, a nivel bilateral y fuera de los marcos ya establecidos por los rganos correspondientes de las Naciones Unidas, es una labor de compromiso y mesianismo imperialista, que se hace intolerable e inaceptable para la dignidad soberana de los pueblos. La democracia y los derechos humanos no es patrimonio de nadie, y mucho menos de quien en lo esencial y sustancial no es precisamente un modelo a imitar. Eliminar de la prctica poltica las incongruencias en las relaciones normales entre las naciones como son los actos que contradicen o minan las mismas, tal como se evidencian en las respuestas dadas por la parte norteamericana en torno al estmulo de la emigracin ilegal a travs de la Ley de ajuste cubana y la poltica estimulante de las deserciones de los profesionales de la salud en terceros pases.

Hablando de diferencias histricas es bueno poner sobre la mesa de negociaciones el pensamiento de Jos Mart, quien en sus cuadernos de notas hubo de realizar estas observaciones y advertencias que hoy tienen plena vigencia y ayudan con argumentos irrebatibles a entender las posiciones de ambas partes, a la vez que se afianzan las trincheras cubanas para hoy y maana. Trabajemos entonces, hoy ms que nunca, para darle aliento al corazn cubano ya que nuestra vida no se asemeja a la norteamericana, ni debe en muchos puntos asemejarse. As lo expres Mart:

Los Norteamericanos posponen a la utilidad el sentimiento.-Nosotros posponemos al sentimiento la utilidad.

Y si hay esta diferencia de organizacin, de vida, de ser, si ellos vendan mientras nosotros llorbamos, si nosotros reemplazamos su cabeza fra y calculadora por nuestra cabeza imaginativa, y su corazn de algodn y de buques por un corazn tan especial, tan sensible, tan nuevo que slo puede llamarse corazn cubano, cmo queris que nosotros nos legislemos por las leyes con que ellos se legislan? () Nuestra vida no se asemeja a la suya, ni debe en muchos puntos asemejarse. () Las leyes americanas han dado al Norte alto grado de prosperidad, y le han elevado tambin al ms alto grado de corrupcin. Lo han metalificado para hacerlo prspero. Maldita sea la prosperidad a tanta costa! () Y si el estado general de ilustracin en los Estados Unidos os seduce, a pesar de la corrupcin, de su metalificacin helada, no podremos nosotros aspirar a ilustrar sin corromper?

Ms claro no lo canta el gallo. De una y otra parte estn la utilidad frente al sentimiento, la cabeza calculadora frente a la cabeza imaginativa, el corazn de algodn frente al corazn sensible cubano, las leyes y vidas diferentes, la metalificacin y prosperidad norteamericana a toda costa y nuestra aspiracin a ilustrar sin corromper. Si eso fue vlido bajo la perspectiva del siglo XIX, mucho ms valedero es hoy en el siglo XXI, cuando tantas cosas han cambiado en este mundo y cuando la revolucin triunfante el primero de enero de 1959 abri un parntesis para la historia plenamente soberana y revolucionaria de la Cuba que soara Jos Mart.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter