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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2015

Resultas del caso Charlie Hebdo
El enemigo de turno

Alberto Rojas Andrade
Rebelin


Por estos das han sido exhibidos en la Repblica Checa lemas del tenor de Europa despierta el islam es malvado!; en Francia se habla de Marcha de unidad, y cavilamos respecto a qu?; en Alemania son ms directos, no hay lugar a interpretaciones: Marcha contra la islamizacin.[1] As lo han manifestado ampliamente los tarifados medios de comunicacin. Como lo planteara el apologeta de la confrontacin de culturas Samuel P. Huntington, el problema parece ser el islam[2].

Apenas hace tres semanas se referenciaba como de pasada el crecimiento de la islamofobia en Europa. Y claro, justo unas horas despus ocurre, el ataque artero a Charlie Hebdo como otros, pleno de interrogantes incmodos ante las versiones oficiales. Es notable que los musulmanes vayan siendo crecientemente nada ms y nada menos que constituidos en el enemigo interno mundial, uno erigido como lo han sido los enemigos internos en las guerras civiles, conflictos de baja intensidad y dems contrainsurgencias, luego de la Segunda Guerra Mundial. Resultan ser el odiado enemigo de turno en el hemisferio occidental, as se niegue oficialmente la existencia de esta situacin.

A aquel ser humano individualizado apenas por su religin hasta hace unas dcadas, parte de una civilizacin como otras en el planeta, ha sido convertido intencionalmente en un perduellis, es decir un ominoso enemigo de guerra. Este ser como cualquier otro, con quien se compartira con agrado nuestras cotidianidades y llegaramos a sentir simpata, mediante una serie de procesos propagandsticos ha sido mutado en un ser a odiar, que si hondamos un poco, posee varias caractersticas dentro de la contrainsurgencia pentagonal, las cuales postulan que una categora poltica como esta debe ser perseguida y exterminada.

Un rabe mujer u hombre por su asociacin con el Islam es exhibida (o) por estos tiempos como un sujeto el cual con histrionismo alberga sencillamente un terrorista[3], el epteto con el cual occidente ms denosta luego de la disolucin de la URSS, a quienes ubica como blanco de sus acciones blicas. Sabemos que este adjetivo como tal no significa sino una forma de guerra practicada por todas las fuerzas que intentan causar temor en sus adversarios, no obstante, por lo amplio del trmino es fcilmente manipulable para ser endilgado a cualquiera.

Lo ms curioso radica en que el denominado en el Atlntico Norte terrorismo, sustantivo pletrico de equvocos, es un acontecimiento maliciosamente magnificado, al tenor de las mismas experiencias habituales. A la sazn, en los propios EE.UU., existen muchas menos posibilidades de morir vctima de un ataque terrorista, que como consecuencia de un disparo accidental de algn portador de armas de esos que pululan por all amparados constitucionalmente; y ms an, es ms factible en ese pas colmado de temores y espionaje, en una proporcin de nueve a uno, que sea muerto un ser humano por balas de sus arbitrarias y brutales policas, que por un rimbombante ataque terrorista[4], de esos que producen glorificadas e hipcritas marchas de jefes de estado con las manos manchadas de sangre.

El tema de los musulmanes adoptados como peligro especial no es reciente, ha sido elaborado desde los tiempos del citado del choque de civilizaciones de Samuel P. Huntington. Con este el tema adquiri ribetes de cultura oficial, en varios tanques de pensamiento pro imperiales, cuando artificiosamente se hablaba ya en los aos noventa del ascenso del extremismo islamista[5]. Como si no se pudiera hablar del crecimiento del fundamentalismo cristiano protestante en EE.UU. a niveles de histeria, con las consecuencias de todos conocidas en muerte y destruccin en Iraq, Afganistn, Siria, Libia, Ucrania, etc.

Las diversas puestas en escena donde se desgarran las vestiduras los jefes de estado, una vez ocurren estos actos terroristas, favorecen en trminos reales planes de mantenimiento de un estado de emergencia, de estado de sitio mundial y lavan la imagen de los propios criminales de guerra, como se constata con el mismsimo Benjamin Netanyahu cuando dice sin escrpulo alguno que Israel tiene el ejrcito ms moral del mundo[6]. De all en adelante cualquier cosa se puede decir.

En el caso concreto de Charlie Hebdo, quin puede estar en contra de la libertad de expresin? Empero, los jefes de estado que hemos visto en el papel de sensibles marchantes en favor de este derecho, son en el terreno de los hechos petulantes censores en sus respectivos pases. En el mismo sentido la ritualizada y constante autocensura de los mass-media anglosajones revela de alguna manera un contubernio entre los diversos poderes en contra de las libertades de todo tipo en occidente.

Existen acusaciones no desmentidas de estrechas relaciones entre la CNN y el Pentgono en la elaboracin de Operaciones Psicolgicas[7], es decir, acciones encaminadas a embaucar a la poblacin. Seremos demasiado suspicaces si apreciamos el entorno meditico de lo ocurrido con Charlie Hebdo como un drama alrededor del cual se elabora una manipulacin? Razones no faltan.

Tengamos en cuenta como otras desgracias mucho ms mortferas no son siquiera consideradas como dignas de ser conocidas y mucho menos sopesadas mundialmente en los aparatos de la comunicacin.

Repasando escritos de la antigedad encontramos uno sin duda precursor de la deontologa de la comunicacin moderna (Cicern. De Officiis), el cual en su puesta en prctica impedira a todas las formas de periodismo el convertirse en corifeos de odio:

Debemos respetar, defender y observar la comn convivencia de toda la familia humana.

Los verdaderos comunicadores deben rechazar el prestarse para erigir enemigos a los cuales segregar, perseguir y/o eliminar, al tenor de lo visto por estos tiempos en Europa, pues su razn humanista es la de establecer puentes y no abismos.


Notas

[1] Musulmanes de todo el mundo protestan por la nueva portada de 'Charlie Hebdo'. http://actualidad.rt.com/actualidad/163560-musulmanes-mundo-protestar-portada.

[2] El Choque de Civilizaciones y la Reconfiguracin del Orden Mundial. Paidos. Barcelona 1997. Pg. 259.

[3] http://actualidad.rt.com/actualidad/163402-arabe-terrorista-protocolo-policia-espana.

[4] Ann Jones. Estados Unidos: Est loco este pas. Enero 17 de 2015. http://www.contrainjerencia.com/?p=99269&utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+contrainjerencia%2FjvtA+%28CONTRAINJERENCIA%29

[5] Huntington. Pg. 257

[6] Jerusaln Post. Enero 16 2015. http://www.globalresearch.ca/netanyahus-vision-a-world-without-the-icc/5425185

[7] Truth, War Propaganda, CIA and Media Manipulation. Enero 19 de 2015. http://www.globalresearch.ca/truth-propaganda-and-media-manipulation/23868

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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