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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-01-2015

Entrevista al periodista e historiador Carles Senso, autor de la tesis doctoral Valencia Semanal (1977-1980)
Valencia Semanal fue una revista democrtica, de izquierdas y nacionalista en un tiempo de amenazas

Enric Llopis
Rebelin


En la rbita de publicaciones como Triunfo, Cuadernos para el Dilogo o Destino, Valencia Semanal se convirti a finales de los 70 en un punto de referencia del periodismo democrtico, de izquierdas y nacionalista. Por ello se tuvo que enfrentar a mltiples ataques de la extrema derecha y a ms de un centenar de denuncias en los juzgados. Pero la revista nunca se arrug ante los desafos de la poca. Por ejemplo, seal las manipulaciones periodsticas del diario Las Provincias, hegemnico de la derecha ms recalcitrante, o arroj luz a los entresijos de la extrema derecha valenciana, adems de mostrar al lector la diversidad del Pas Valenciano, su potente tejido social y los nuevos movimientos, como el feminismo, el ecologismo la defensa de los derechos de los gais, lesbianas, bisexuales o transexuales, explica Carles Senso. A ello se agrega la voluntad de pedagoga democrtica, dirigida a un lector todava poco avezado a las formas polticas de los nuevos tiempos. Los jvenes periodistas sacaron adelante el proyecto movidos por un idealismo que primaba sobre las condiciones laborales.


El anlisis en detalle de lo que represent, en un momento de conflicto y serias amenazas involucionistas (finales de los 70 y principios de los 80), Valencia Semanal puede leerse en las 671 pginas de la tesis doctoral del periodista e historiador Carles Senso: Valencia Semanal (1977-1980). D'altaveu valencianista contra el postfranquisme a centre de les pugnes internes del PSPV-PSOE. Senso, que ley la tesis el 1 de diciembre, colabora en Levante-EMV desde 2001 y trabaja en el rotativo desde 2009. Tambin ha colaborado en medios como La Veu del Pas Valenci, L'Avan, L'Informatiu, Onda Cero, Superdeporte o Informacin. Adems, compatibiliza su labor periodstica con la asesora Proclam Comunicaci, de la que es titular.


-Slo por el periodo de tres aos en que vivi (diciembre de 1977-junio de 1980), la revista Valencia Semanal (VS) tuvo que posicionarse en una poca muy conflictiva. Cmo definiras la lnea editorial-ideolgica del semanario?

-Quiz es una obviedad decirlo pero Valencia Semanal fue una publicacin hija de su poca, un periodo en el que se aceler la historia del Pas Valenciano y en el que se concentraron muchos de los cambios que explican la situacin actual, tanto positiva como negativamente. En la revista se observa el amateurismo propio de unos jvenes idealistas que funcionaban con el mecanismo del prueba-error, al igual que tambin se hizo en la poltica, sobre todo por parte de la izquierda. La publicacin, aunque siempre se ha dicho que la primera etapa es democristiana, mama desde el principio (por la conviccin de sus periodistas artfices) de las teoras de Joan Fuster, un intelectual que era mucho ms que nacionalista, al igual que VS. Fue una revista con una lnea editorial vinculada a la izquierda, progresista, nacionalista y fusteriana. Pero sobre todo fue un organismo periodstico (y poltico) plenamente demcrata en tiempos de muchas dudas y de amenazas de recesin dictatorial con un poder an maysculo del mundo militar. Configurado adems por un sinfn de jvenes periodistas con un idealismo sin fin, que primaron en todo momento su aportacin a ese nuevo Pas que se est formando, que las condiciones laborales, no tan buenas como alguna vez se ha querido defender. Es un hecho que se observa con la venta al PSOE, cuando los trabajadores fuerzan a la direccin para conseguir mejoras en los sueldos e incluso en los ltimos meses existen impagos de nminas importantes.

-En la tesis doctoral te refieres a unos referentes fusterianos en Valencia Semanal (por Joan Fuster, autor de Nosaltres els Valencians, el principal mentor intelectual en los aos 60 de la unidad de la lengua catalana y la idea de Pasos Catalans); y tambin a la influencia del marxismo internacionalista de los aos 70. Se concretan estas ideas en los editoriales, en los contenidos de las secciones y en el pensamiento de los periodistas?

-Por supuesto. Las editoriales de VS estn escritas primero (unas veinticinco) por el democristiano Ernest Sena para despus ser asumidas por Amadeu Fabregat, el verdadero alma mater de la publicacin. Un Fabregat que supone uno de los intelectuales ms importantes del Pas y que se erige como una autntica gua parlamentaria, un referente entre los polticos de la poca, tanto de derechas como de izquierdas. Las editoriales de Fabregat van transformndose con el tiempo. Primero tienen una vocacin ms internacionalista, vinculndose a temas transversales (quiz ms de izquierdas) para centrarse despus en los propios del nacionalismo valenciano de la poca. No poda ser de otra forma porque el progresismo (la construccin de la democracia y la defensa de la va estatutaria decente) pasaba entonces por defender el raciocinio identitario en contra de las posiciones postfranquistas (y violentas) de una derecha que nunca fue civilizada y que, si no areng, s facilit actos violentos para confrontar a la sociedad valenciana, entonces claramente con posiciones polticas progresistas. No hay que olvidar que el Pas Valenciano vota a las izquierdas en las primeras y segundas elecciones y que la posicin de la derecha (diseada desde el Estado central con el envo de Abril Martorell) promueve una cleavage para confrontar a la sociedad valenciana sobre aspectos identitarios (lengua, bandera o nombre del territorio), evitando as que se posicionasen segn los parmetros establecidos tradicionalmente de izquierda-derecha. Una estrategia similar de cambio del discurso y de los parmetros de posicionamiento polticos se est observando ahora con Podemos.

-De qu otras fuentes periodsticas (revistas similares) en el mbito valenciano, estatal y europeo bebe Valencia Semanal?

-Evidentemente hay referentes ineludibles que calaron en el imaginario colectivo de las fuerzas o personas alineadas con el progresismo de los aos sesenta y setenta, como fueron Cuadernos para el Dilogo, Triunfo o Destino. Su atrevimiento, su valenta, marc el camino cuando el estado democrtico estaba por parir y dicha gallarda costaba muchos problemas con el criminal aparato franquista. Fueron el verdadero Parlamento de Papel, no como otros medios caracterizados por la docilidad y el servilismo, a pesar de que sus artfices quieran hoy crear un relato distinto. Los autores de Valencia Semanal tambin bebieron de la frescura en la maquetacin de Intervi, la visin catalanista de Oriflama o la experiencia acumulada por algunos jvenes en Dos y Dos. Los viajes democristianos por Europa (sobre todo de Sena y Paco Carrasco) hizo que tambin se estudiase y copiase experiencias francesas como VSD o italianas como Il Meridiano di Trieste.

-La revista asoma a los quioscos en plena poca de violencia blavera (el blaverismo es un movimiento de extrema derecha localizado en el Pas Valenciano que rechaza la unidad de la lengua catalana, defiende el regionalismo y propone la bandera de cuatro barras con la franja azul, para distinguirla de las ensea catalana). Qu relacin tiene Valencia Semanal con el diario Las Provincias, las fallas o el Valencia club de ftbol?

-Valencia Semanal es uno de los pocos medios de comunicacin (y quiz de la sociedad valenciana) que rivaliza frontalmente contra el Dios informativo que supone en la segunda dcada de los setenta Las Provincias, el medio que configura el discurso y marca el tempo del enfrentamiento poltico. Hay tanto que decir sobre Las Provincias... VS le dedic decenas de informaciones y reportajes para denunciar sus manipulaciones, por ejemplo a travs de encuestas cocinadas que trasladaban una realidad valenciana que no exista y que slo buscaba disear profecas que se autocumplieran. Fue la cabeza visible de un movimiento blavero de gran radicalidad que mut segn los espacios, con la pseudointelectualidad informativa de Las Provincias o Murta, el garrote y las continuas amenazas de grupos como el GAV, Legionarios de Cristo Rey o Fuerza Nueva o el sucio juego poltico de personajes como Abril Martorell, Attard o Broseta.

-En qu causas de la izquierda de la poca se implica editorialmente (y en las informaciones) Valencia Semanal? Puedes citar ejemplos? Consideras que prima el componente nacionalista sobre el planteamiento de izquierdas?

-En todas, sin distincin. Valencia Semanal se enclava en una poca que quiz le haga centrarse en la lucha poltica valenciana a travs de la lucha de los smbolos pero sus artfices nunca olvidan que el Pas est por construir y que es necesario pensarlo, disearlo. Supera claramente el sectarismo nacionalista de otros medios anteriores y coetneos. Existe un compromiso absoluto por mostrar el pas que no ha sido enseado hasta el momento, que queda fuera de la cultura elitista que tantas veces fructifica en los medios de comunicacin hegemnicos. Ensea la diversidad del pas, la multiplicidad de sus versiones, el potente tejido social y los nuevos movimientos, caso del feminismo, el ecologismo o la defensa de los derechos de los gais, lesbianas, bisexuales o transexuales. Su visin contracultural le lleva a algo tan sencillo como observar el ambiente rural (tan importante en territorio valenciano) con diferente prisma, sin aspectos peyorativos. El Pas Valenciano estaba por disear y despus del invierno franquista (de la crisis de pensamiento que supuso la dictadura) no era nada complicado. Slo haca falta voluntad.

-La directora de Valencia Semanal, Pilar Lpez, fue amenazada con una pistola por un militante de Fuerza Nueva. Es la poca de los explosivos contra los escritores Joan Fuster y Manuel Sanchis Guarner, tambin en los lavabos de la plaza de toros de Valencia durante la celebracin de plecs (encuentros por la lengua y la cultura) o ataques a la seera librera Tres i Quatre, entre otros muchos. Afect directamente al peridico la violencia poltica del momento?

- La violencia es el aspecto fundamental de la poca. La violencia y el miedo. Quiz con el paraguas del presente no se tiene tan en cuenta este factor pero es ineludible. No se puede entender nada sino se le ofrece la importancia que tuvo la violencia, a las amenazas, a los insultos, a la presin estatal. VS fue vctima de mltiples ataques, tanto fsicos (caso de los que citas, como de otros muchos como la quema con lquido inflamable de la encuadernadora de la revista, la amenaza fallida con un supuesto paquete bomba en la puerta de la sede, las continuas pintadas amenazadoras o la agresin al fotgrafo Jos Vicente Rodrguez) como judiciales, con cerca de un centenar de denuncias que llevaron a los periodistas a los juzgados (herederos del Tribunal del Orden Pblico) sin ninguna responsabilidad legal en el tiempo.

-La posicin editorial radicalmente democrtica y nacionalista de Valencia Semanal, le llev a problemas con los tribunales de la Transicin? Por qu asuntos?

-Los tribunales suponan un elemento ms de presin sobre los autores de la revista. Eran judicializados por actos ridculos, como la publicacin de un reportaje sobre la pelcula Emmanuelle con la aparicin de unos senos femeninos, lo que fue considerado inicialmente escndalo pblico. El entonces director, Jos Luis Torr, se present en el juicio con un puado de revistas pornogrficas que compr en el kiosco antes de entrar. Qued en nada, como todos los otros juntos. Eran denunciados casi todas las semanas, ms que por sus errores, porque se inmiscuy en la vida o carrera poltica de gente protegida durante el franquismo y que entenda la vida social como una caza de brujas. La valenta de Valencia Semanal no cej, llegando al punto lgido con la publicacin del reportaje sobre todos los secretos de la extrema derecha valenciana, haciendo pblico muchos de sus integrantes, sus actos, sus posesiones y sus estrategias. Esa informacin hizo mucho dao y aos despus del cierre de la revista seguan acudiendo a los tribunales. Nada amedrent a unos periodistas como Rosa Solbes, Emilia Bolinches, Ferran Belda, Javier Valenzuela, Miguel ngel Villena, Emili Piera o Jess Sanz que acabaron recibiendo el Premio Libertad de Expresin y que despus han protagonizado carrera profesionales muy destacadas en las letras valencianas y espaolas.

-Qu tipo de periodismo se practicaba en Valencia Semanal? Se apostaba por una lnea seria y objetiva, equidistante y que separara informacin y opinin, o por el contrario la revista se manchaba en la militancia y en la subjetividad?

-Las pginas de la revista estn plenos de editoriales, gneros interpretativos, comentarios personales y opiniones subjetivas en los que se pone de manifiesto en todo momento la lnea argumental de un semanario que mantendr un compromiso poltico e ideolgico claro y explcito y no se quedar al margen de las confrontaciones diarias sino que tendr la voluntad de acontecer un agente poltico ms. Como consecuencia del momento histrico en que aparece y vive, se puede ver tambin un fuerte sentido de responsabilidad por parte de la revista con la voluntad de intervenir en la accin poltica para contribuir a la calma y la serenidad necesarias para consolidar la democracia. Adems, tiene una voluntad pedaggica, de instruir al lector en los principios polticos y democrticos que van apareciendo porque los ciudadanos puedan ir adquiriendo conocimientos que los permita obrar polticamente en consecuencia.

-Llama la atencin la contundencia de las portadas. Qu importancia se da al escaparate de la revista? Y en cuanto a la fotografa y vietas?

-Son aspectos de gran importancia en Valencia Semanal. Las portadas se hicieron famosas por inaugurar, junto a las de Miguel Calatayud para la Cartelera Turia, el diseo y la ilustracin editorial valenciana contempornea. Heras utiliz constantemente en su obra pictrica las tcnicas grficas, el collage y el objectualismo y en las portadas de Valencia Semanal se pueden observar una primera apuesta ms pictrica y cercana al pop arte y una segunda en la que se trabaja ms el concepto, la idea, a travs de las fotografas. Fue la punta de lanza de la revista valencianista, una demostracin ms de su atrevimiento y su apuesta por la vanguardia. En el apartado de fotografa se cont con magnficos profesionales como Jos Vicente Rodrguez, uno de los profesionales de referencia en la historia contempornea valenciana. El tema del humor nos podra llevar a extendernos en exceso. Es clave en la revista y su utilizacin es continua desde el primer nmero al ltimo, con una acidez propia de mentes muy ingeniosas y una capacidad para parodiar la actualidad valenciana que situ a VS como una digna heredera de una tradicin autctona de gran potencial con revistas como La Traca.

-El peridico naci el 10 de diciembre de 1977 y, ante los agobios financieros, fue vendido al PSPV-PSOE en mayo de 1979. Fue ste el principio del final? A qu atribuyes la muerte de este semanario valencianista y de izquierdas?

-Fue claramente el principio del final, no porque el PSPV-PSOE ejerciese un control absoluto de la lnea editorial, que no fue as, sino porque la situacin cambia radicalmente en la redaccin, con un ambiente ms hostil por parte del apartado econmico y la desvirtualizacin del proyecto con la salida de importantes personajes como Sena o Carrasco o periodistas como Jess Sanz, Torr u otros, que van saliendo en busca de nuevas posibilidades laborales. El peso de Fabregat era excelso en el semanario y en parte la revista desaparece porque l se cansa de asumir tanto trabajo, dado que se encargaba de la mayora de los textos polticos y revisaba prcticamente todos los otros. Adems, los socialistas no la matan (a la revista) pero la dejan morir, dado que VS es una provocacin a todos los mbitos, tambin al socialista, al que no duda en buscarle las cosquillas hasta el final. Las deudas eran inasumibles y se agudizan con el mandato socialista, cuando adems caen incluso ms las ventas.

-Por ltimo, qu echas en falta en el periodismo de hoy y que pudiera aprenderse en las pginas de Valencia Semanal?

-Si respondo que nada quiz me arrepienta de por vida pero es lo que siento. Creo que hay magnficas propuestas en la actualidad y que simplemente lo que se debe es buscar aquello que realmente es de calidad, comprometido y que lucha por conseguir cumplir con la esencia del periodismo, esa capacidad de contar la realidad para superar el mundo ficticio que constantemente vende el capitalismo econmico y sus vasallos polticos. Evidentemente el actual Parlamento de Papel no est en El Pas, La Razn, El Mundo, la Ser o Cuatro. El verdadero periodismo se hace desde medios marginales, aquellos que no estn sujetos al dictamen del capital. VS rene el inters lector por la informacin quizs ms residual (y por eso tantas veces marginada) que contaba con la legitimidad que la poblacin ofreca a la creacin subterrnea, evitando el oficialismo vinculado, primero, al rgimen franquista y, despus, al Gobierno central de derechas. Las debilidades del proyecto tambin se leyeron como sinnimas de veracidad y resistencia. VS (y los medios que hoy valen la pena en el periodismo) estuvo libre de la calidad y la nitidez que ofreca el oficialismo vinculado al poder y eso la convirti en interesante y peligrosa. Todo lo peligrosa que puede ser la informacin no controlada, que es mucho porque crea un relato diferente al del rgimen. Hay propuestas periodsticas en la actualidad que luchan con sinceridad y rigor por los valores democrticos y es necesario esfuerzo para encontrarlas y compromiso para mantenerlas vivas.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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