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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2015

Otra masacre, la misma vieja justificacin

Haifa Zangana
Al-Araby

Traduccin para Rebelin de Loles Olivn.


Mientras la alianza liderada por Estados Unidos contina sus ataques areos en Iraq contra el grupo Estado Islmico (EI, anteriormente conocido como ISIS), y sigue suministrando al gobierno iraqu armas y efectivos disfrazados de asesores y formadores, el pueblo iraqu lucha por sobrevivir a las represalias del ciclo mortal de las milicias.

El lunes 26 de enero en el pueblo de Barwana, cerca de la ciudad de Muqdadiya, en la provincia de Diyala fronteriza con Irn, 72 hombres desarmados fueron sacados de sus hogares por las milicias. Con las cabezas agachadas y atados, fueron conducidos en pequeos grupos a un campo, obligados a arrodillarse y all les dispararon un tiro a cada uno. Los supervivientes afirman que las tropas iraques miraban.

Otras 35 mujeres permanecen desaparecidas. Despus de que la milicia se fuera de la aldea, las mujeres y los nios salieron a llorar a sus muertos.

La retrica de la guerra

Los asesinados no eran miembros del EI sino civiles que haban huido de Sinsil a la relativa seguridad de Barwana, a unos 5 km al suroeste, donde haban estallado combates entre tropas del EI y milicias a las que se considera tuteladas por Irn y apoyadas por los ataques areos de la alianza liderada por Estados Unidos.

En un movimiento que trae a la memoria las declaraciones militares estadounidenses tras la invasin de 2003, cuando las tropas de Washington cometieron una masacre, el Gobierno iraqu acusa ahora a las fuerzas del EI de llevar a cabo los asesinatos y reclama solo retricamente que se investiguen los hechos. Con los aos, las autoridades iraques han demostrado ser tenaces ejecutores de la propaganda de los antiguos ocupantes.

La masacre de Haditha fue una de las primeras lecciones del gobierno iraqu.

El plan fue as: el 19 de noviembre de 2005, un escuadrn de marines arras en cinco horas la ciudad iraqu de Haditha, en la provincia occidental iraqu de Anbar, matando a 24 civiles incluyendo siete mujeres, tres nios y hombres de edad avanzada que recibieron varios disparos a quemarropa estando desarmados.

Fue un acto de represalia despus de que una bomba estallase al paso de su Humvee, y matase al conductor. El comunicado inicial del ejrcito estadounidense al da siguiente informaba de que la muerte de los civiles fue consecuencia de una bomba y de ataques en la carretera por parte de los insurgentes iraques:

Un infante marine estadounidense y 15 civiles murieron ayer por la explosin de una bomba en un camino en Haditha. Inmediatamente despus de la explosin, hombres armados atacaron el convoy con fuego de armas pequeas. Soldados del ejrcito iraqu y marines devolvieron el fuego, matando a ocho insurgentes e hiriendo a otro.

El sargento Frank Wuterich, quien diriga el equipo, intent justificar los asesinatos de civiles desarmados en sus hogares: Limpiamos estas casas de la manera que tena que hacerse declar.

El plan de accin

Una declaracin similar sigui a la violacin y asesinato de Abeer Qassim al-Janaby, una nia de 15 aos de edad asesinada por soldados estadounidenses junto a su padre, madre y hermana de nueve aos de edad, en Mahmudiya, a 20 millas al sur de Bagdad el 11 de marzo de 2006. El crimen fue, como de costumbre, atribuido a insurgentes sunes activos en la zona, en contra de los informes de testigos oculares locales.

Los crmenes cometidos con impunidad por la ocupacin liderada por Estados Unidos se han convertido en el modelo de los regmenes iraques posteriores: la venganza en lugar de la reconciliacin, el sectarismo en lugar de la ciudadana, y la lealtad a las potencias extranjeras en lugar de a Iraq como pas.

Es la injusticia acumulada la que incuba localmente el crecimiento del EI y de cualquier otro grupo extremista.

La poblacin civil de las zonas de combate se lleva la peor parte del castigo colectivo de un plan de accin de diversos grupos perversos: las milicias sectarias dirigidas por Irn, las fuerzas de seguridad del supuesto Gobierno, los ataques areos liderados por Estados Unidos (2000 vuelos de combate en seis meses aparentemente pagados con dinero iraqu), y el propio grupo del Estado Islmico.

Cmo ocultar a la vista

Fuera de los territorios controlados por el EI, quienes hoy gobiernan son un grupo de milicias que enmascaran sus asesinatos diarios en rostros afeitados que ocupan escaos en el Parlamento situado en la Zona Verde de Bagdad.

En la actualidad hay al menos 30 milicias que se multiplican rpidamente. Sus poderes se extienden desde el control de las calles de la ciudad hasta la vida cotidiana incluso en la capital, Bagdad.

Adems de adoptar la retrica de masacre de la ocupacin estadounidense, las milicias estn evolucionando sus tcnicas de propaganda. Llaman a lo que hacen yihad y su funcin es proteger los lugares sagrados. Ms recientemente, se han denominado a s mismos la resistencia islmica. Enormes sudarios negros y pancartas de cuatro pisos en torno a Bagdad proclaman su presencia.

Estos nombres de marca religiosa pretenden encubrir sus atrocidades diarias y permitir que esas milicias disfruten de la misma impunidad que los marines estadounidenses tuvieron durante la ocupacin, mucho antes de la aparicin del EI. La lucha contra el EI, de hecho, ha proporcionado milicias dirigidas por Irn con el pretexto de llevar a cabo sus asesinatos sectarios en los alrededores de la capital y en la provincia de Diyala, a travs del cual pasa la carretera principal de Irn a Bagdad.

Y hacen todo esto a la luz del da mientras se benefician de la ayuda implcita internacional o de su silencio.

La realidad es que esas milicias, adems de trocear las zonas disputadas por los peshmerga kurdos, tienen una funcin estratgica: cambiar la composicin demogrfica de Iraq, mientras anan en la humillacin colectiva la intimidacin y el terror.

La retrica de la guerra sectaria del Gobierno contribuye a incrementar el poder de las milicias, y el apoyo internacional liderado por Estados Unidos mientras prosigue su poltica sectaria y sus violaciones de los derechos humanos con el pretexto de luchar contra el terrorismo, slo conducir a ms derramamiento de sangre.

 

Fuente: http://www.alaraby.co.uk/english/comment/4329b70f-6951-41c5-b618-5d6e363c67dc



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