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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2015

El Emirato Cristiano Europeo, el imperio del caos y la stira satirizada de Charlie Hebdo

Luis Carlos Muoz Sarmiento y Lus Eustquio Soares
Rebelin


1.

Si se considera la frmula del rostro, teniendo en cuenta la filosofia de Deleuze y Guattari, pared blanca con agujeros de subjetividad, es posible sealar dos momentos en la historia de la civilizacin burguesa: 1) un primero en el que el asunto del rostro era simple, maniquesta, porque funciona(ba) afirmando el rostro europeo e inferiorizando a los dems perfiles humanos. En esta primera fase, que predomin hasta la mitad del siglo XX, la pared blanca de la sociedad capitalista estaba pincelada con marcas subjetivas antinmicas como blanco y negro, centro y periferia, colonizador y colonizado, hombre y mujer, heterosexual y homosexual, siempre positivando el primer trmino, fundamentalmente europeo, en detrimento del segundo, bsicamente no europeo; 2) en la segunda fase de la civilizacin burguesa, principalmente despus de la II Guerra Mundial, la estructura maniquesta de los rostros sociales se multiplic como las mercancas y, aun como estas, entr en un proceso de superproduccin de rasgos subjetivos agitados por la ideologa liberal.

2.

La primera fase, de estructura maniquesta, constituye la base del imperialismo europeo. La segunda, a su vez, es el modelo de realizacin del imperialismo estadounidense. En relacin con estos dos imperialismos dominantes de la civilizacin burguesa, un terico incendiario para analizarlos es Franz Fanon (1925-1961); y lo es no porque haya tematizado conscientemente este asunto sino porque constituye un autor de transicin del imperialismo europeo al gringo, principalmente si fueran considerados comparativamente sus dos principales libros tericos, Los condenados de la tierra (1961) y Piel negra, mscaras blancas (1952).

3.

En Los condenados de la tierra (1) es posible evidenciar una posicin militante abiertamente maniquea (2) al imperialismo europeo, identificado como un sistema de propiedad que apenas ser superado si ocurre una descolonizacin completa, capaz de abarcar todos los mbitos de la vida. El rostro del europeo en esta obra de Fanon se expande por todo el socius y se constituye como el centro ssmico de un aparato social/colonial absolutamente implacable con los colonizados; y as es tanto ms inflexiblemente avasallador cuanto ms el punto de vista a ser considerado sea el del colectivo excludo, este annimo cuya existencia no tiene rostro, pronto inexistente, pronto naturalmente violable, necesariamente sacrificable, asesinable.

4.

El rostro del imperialismo europeo es ms bien que el rostro en s, blanco, del colonizador. Como la imagen estereotipada de Cristo, es antes la rostridad de una religin: el sistema de propiedad institucional de la civilizacin burguesa, contra la cual no queda otra alternativa sino la respuesta inevitable de una violencia opuesta, impasible a las ilusiones del no del todo, o de cualquier outra forma usual o no de contemporizar lo peor, la invasin colonizadora, generalmente camuflada por el humanismo eurocntrico, este inesperado espectculo que a veces se viste de conocimiento, a veces de sonrisas simpticas (3); humanismo que en realidad es un sistema de apariencia cuyo stripts es preciso afrontar para verlo tal como es: terrorismo innombrable contra los pueblos del mundo.

5.

Parte de este humanismo terrorista del imperialismo europeo, en Los condenados de la tierra, es la ilusin esencialista presente en diversos segmentos de los pueblos colonizados, cuando, de cara a un presente inhabitable, tiende a clamar por un regreso a un idlico pasado pre-colonial. No existe vuelta atrs, dice con todas las letras Fanon: como la situacin colonial se funda en la violencia, la respuesta del colonizado necesita ser violenta. Es por esto que la respuesta del colonizado contra el sistema de apariencia del colonizador debe ser una sola: violencia revolucionaria, comprendida como negacin y afirmacin; negacin sin titubear al sistema de propiedad del colonizador y tambin a los eternos dilemas sisficos (4) del colonizado; afirmacin sin autoilusin de un mundo sin colonizadores ni colonizados, pronto sin imperialismos.

6.

Publicado nueve aos antes, Peau noir, masques blancs (1952) o Piel negra, mscaras blancas (5)  se constituye (sin desestimar su propio brillo) como un singular suplemento al libro Los condenados de la tierra. Porque, ms que matizar la violencia de la rostridad dominante, analiza las psicopatologas inscritas en la relacin entre colonizado y colonizador; entre blanco y negro, designndolas como metafsicas del blanco y del negro, de colonizador y de colonizado; metafsicas que indican, en el juego de mscaras entre negros y blancos, colonizadores y colonizados, un perodo siempre infantil de la Historia del hombre, razn suficiente para concluir: es el hombre el que precisa liberarse de sus taras identitarias, de sus fundamentalismos tnicos, de sus neurosis derivadas de valores anclados en sistemas de ideales de ego y de cosificacin, independiente de si es blanco o si es negro, si es colonizador o colonizado, si es pobre o si es rico.

7.

Aun teniendo en cuenta Piel negra, mscaras blancas, para Fanon el hombre necesitara liberarse de s mismo, de su humanidad, de su humanismo, sus mscaras herederas de relaciones de poder, inclusive teniendo en cuenta la relacin hombre/no hombre, porque no somos nada si se considera que ser algo sea ser superior. El hombre necesita liberarse, a la postre y de entrada, de su infancia opresora y oprimida, de sus sndromes, de sus narcisismos, inventndose revolucionariamente en la y por la igualdad. Cabe recordar aqu a Wittgenstein: Revolucionario ser aqul que pueda revolucionarse a s mismo, lo que coincide con inventarse revolucionariamente.

8.

Lo que define a Fanon como un autor de transicin entre las artimaas humanistas y maniquestas del imperialismo europeo y las diluciones ilusorias del imperialismo yanqui tiene tal vez relacin con lo que Lacan deca respecto al inconsciente: esto piensa. Es en el plano del pensamiento del inconsciente que el imperialismo gringo puede ser analizado como una inversin de la teora de Fanon, porque, si en Los condenados de la tierra es posible leer un rechazo consciente al paquete de bienes del imperialismo europeo y si en Piel negra, mscaras blancas la metafsica entre blancos y negros presupone que stos travisten a aqullos en un contexto en que ambos se enmascaran neurticamente, aquello que el imperialismo estadounidense hizo y hace es mantener todo igual que antes, pero de la siguiente forma: haciendo que los condenados de la tierra se vuelvan las mscaras negras y/o colonizadas de la piel blanca y/o colonizadora.

9.

El imperialismo gringo es ms europeo que el europeo y lo es expandindolo. Abstrae el rostro blanco volvindolo efgie del dlar y lo ancla no slo en el petrleo sino en cualquier otro rostro. La conexin dlar/petrleo, eje de su dominio, no slo la asocia a los que, desde su mezquina e interesada ptica, han dado en llamarse fundamentalismos islmicos, sino tambin a las mscaras de los condenados de la tierra, que son igualmente su fuente primaria o su bituminoso petrleo, razn por la cual puede ser analizada tambin como dlar/rostros no blancos o, simplemente, dlar/mscaras negras.

10.

Bajo el punto de vista del dominio yanqui, la frmula piel blanca/mscaras negras equivale, en este sentido, a dlar/rostros no europeos en un contexto planetario, se insiste, en el que todo es mscara, inclusive las izquierdas, el imperialismo europeo, los valores occidentales, los pases, los idiomas, los pueblos, las monedas, las clases sociales, la libertad de expresin. Las mscaras son, por lo tanto, el fundamento del imperialismo gringo. Es por esto que ellas se vuelven cada vez ms fundamentalistas y es igualmente por esto que ellas son mscaras negras, expresin que usamos con el sentido de mscaras de alteridades u otredades, razn suficiente para deducir que estas, as como el petrleo, son el verdadero punto de apoyo del dlar, su patrn oro, no siendo casual que se difundan y se multipliquen, sin techo, as como pasa con el dlar, narcissticamente.

11.

Si, para Fanon, la relacin entre las clases sociales es abstracta y universal aunque se viva de forma concreta y la raza es inmanente y singular, tal vez pueda trazarse un paralelo con la equivalencia entre piel blanca, entendida como efigie abstracta del dlar, y petrleo, entendida como ancla inmanente al dlar, formando el petrodlar. En el contexto del imperialismo estadounidense, el dlar sustituye a la clase social, ocupando su universalidad abstracta y es as como esta adquiere, aunque sea slo una moneda, una realidad concreta. Por otro lado, los rostros, las otredades, el petrleo, en fin, las mscaras negras, son vividas de forma inmanente y singular, teniendo al dlar como su verdadero dios.

12.

Es en este sentido, pues, que es posible hablar de fundamentalismo como el rasgo que define al imperialismo yanqui, dejando claro que el fanatismo islmico es slo un sntoma de una humanidad igualmente fantica: Por la efigie del dlar! As, si el imperialismo gringo se constituye como inversin del pensamiento de Fanon (o igual de Marx) es porque aquel transform a la piel blanca dlar en una universalidad abstracta, sustituyendo a las clases sociales, en diversos contextos en las que estas tambin se vuelven singulares e inmanentes. Logo: puntos de apoyo para el dlar: la piel blanca del mundo.

13.

En Piel negra, mscaras blancas, el axioma racista de la piel negra es: cuando me aman me dicen que es a pesar de mi color y cuando me odian me dicen que no tiene relacin con mi color. Teniendo en cuenta al imperialismo gringo, este axioma racista contra la piel negra asume cada vez ms otra configuracin, a saber: si me aman me dicen que es a pesar de no tener dinero (dlar); si me aman me dicen que no es por el hecho de que yo sea pobre, razn suficiente para concluir lo obvio: ms que nunca el poder de la alteridad, la verdadera piel negra del mundo, es pobre, los desheredados de la tierra.

14.

Teniendo en cuenta el modelo de realizacin del imperialismo yanqui, con su grandilocuente frmula piel blanca/dlar igual ancla cambiaria en las mscaras negras/petrleo del mundo contemporneo, algunos imperativos categricos de las reglas de juego, bajo el punto de vista de la libertad de expresin, pueden ser comunicados as: Agtense, otredades de la tierra, en nombre del dlar! Exprsense de forma fundamentalista, mscaras negras de todos los rincones! Sean ustedes mismos, mujeres, gays, negros, musulmanes, occidentales, orientales!

15.

El verdadero dios del mundo es la piel blanca/dlar como efigie del capital planetario. Para alcanzar la gracia suya es preciso que las otredades se expresen a partir de una libertad fundamentalista, basada en el cuerpo a cuerpo del odio, de la divisin, del prejuicio, del racismo.

16.

Si el dlar es el europeo vuelto efigie y el petrleo son las alteridades metamorfoseadas en carne de can, aquel, el dlar, es el humanismo occidental; y estas, las otredades, son el estripts encarnado del terror.

17.

La libertad de expresin universal de la piel blanca/dlar, como sustituto humanista de la lucha de clases, es su grandilocuente anclaje en las libertades de expresin de las pieles negras/petrleo del mundo, como realizacin divisionista de la lucha de clases.

18.

Bajo el punto de vista del imperialismo estadounidense, libertad de expresin, en este contexto, es lo siguiente: confusin, odio entre oprimidos, divisin de los trabajadores, como realizacin de la universalidad abstracta, aunque concreta, del dlar.

19.

El imperialismo gringo, por lo tanto, con su frmula piel blanca(dlar)/mscaras negras/petrleo alimenta el fundamentalismo expresivo de las alteridades, toda ellas, con el objetivo explcito de dividir a los trabajadores de hoy, a escala planetaria.

20.

La libertad de expresin, por esto mismo, es la que nos divide, nos lleva a equivocar, nos hace odiar a nosotros mismos, en nombre del dios piel blanca dlar.

21.

La eficiencia del imperialismo yanqui tiene relacin con el hecho de que l haya encontrado un modelo planetario para la lucha de clases, anclada en la libertad de expresin del odio de trabajador a trabajador, de empleado a empleado, de rostro a rostro o, simplemente, para dialogar con Fanon, de inmanencia singular de las y en las pieles negras en detrimento de la abstraccin universal de la lucha de clases.

22.

Todo es rostro y todos los rostros pueden ser anclas para el dios(piel blanca) dlar, donde sea posible deducir que todo puede ser religin, fundamentalismo. Mayo del 68, bajo este punto de vista, por ms incendiario que haya sido, se volvi un rostro religioso al servicio del imperialismo gringo, que edita y reedita todo, transformando la libertad de expresin de los rostros de las alteridades en energa de combustin de su absolutismo planetario.

23.

Por el hecho de que el dlar (dios, piel blanca) haya sustituido la lucha de clases como universalidad de la civilizacin burguesa, reeditndola por medio de la libertad de expresin de las mscaras negras dividindose atmicamente, Mayo del 68 se volvi tambin mscara negra, ms un punto de anclaje para el dios dlar (piel blanca), no siendo casual, bajo este punto de vista, que sus herederos sean los ms estilizados narcisos, generalmente cnicos, de la actualidad. Son, con rarsimas excepciones, unos jodidamente locos reaccionarios cuanto ms libremente se expresan.

24.

Es aqu que una curiosa metamorfosis ocurri con los rostros contemporneos (claro, esto incluye los an vivos) de Mayo del 68. En general, se presentan como laicos, despojados, sexualmente liberados, pero cuando el asunto es el mundo universal/concreto de la opresin de clase, ren satricamente. Dicen, burlndose, que ya no estamos en el siglo XIX, que no existen clases sociales, que el mundo es otro y, de forma maniquesta, dicen que todo maniquesta es tonto. Por otra parte, es comn que se presenten orgullosamente como laicos, pero pronto se nota que adoran al dios dlar (piel blanca). Son una caricatura de ellos mismos, satricos con casi todo menos con su presuncin, menos con su multiplicidad ambulante, menos con el vino caro: menos con el dlar (dios olmpico, piel blanca). Son, al fin y en principio, unos estilizados ultramodernos, reaccionarios.

25.

Aunque lamentamos la muerte de todos los asesinados de la revista satrica francesa Charlie Hebdo, esta ha mantenido una lnea editorial heredera de la generacin capturada de Mayo del 68, al expresarse libremente a travs de una stira prejuiciosa por partir del punto de vista del humanismo occidental, desvinculando as a este de su lado desnudo: el terrorismo.

26.

Denunciar satricamente el estripts de los fanatismos religiosos sin considerar su relacin con la vestimenta humanista del sistema de opresin occidental es ser simplemente un arma de guerra de los imperialismos europeo y estadounidense.

27.

La stira es un gnero diablicamente divino, singular, pero cuando se burla, carnavalizando de abajo hacia arriba, de los ideales, de los rituales y de las mistificaciones ideolgicas de los poderosos, principalmente teniendo en cuenta el estilo de vida de ellos, en su configuracin histrica, laica, supuestamente humanista.

28.

La stira se inscribe como el horizonte insustituible de la libertad de expresin, dilatndola creativamente, cuando, metiendo la pata, retrata los poderes institudos de una poca dada en flagrante posicin de cuclillas, como animales, como risibles, como mortales.

29.

La stira es la libertad de expresin, cuando desmitifica las religiones (en general vividas como tradiciones histricas, como instituciones respetables) de los grandes poderes de su poca.

30.

La stira es el gnero de los gneros cuando carnavaliza las jerarquas, las tcticas y estrategias de los plutcratas, ponindolas en cuatro, hacindolas ladrar, gruir, deslizar en sus contradicciones, tirar pedos.

31.

La stira es magnfica cuando invierte el orden cnico del mundo, al tropezar con todo lo que es alto, divinizado, reverenciado, exclusivo, con mucha carcajada, desprecio, plasticidad, osada, engreimiento.

32.

La stira, al fin y en principio, abre ventanas al porvenir cuando, desmitificndonos desvergonzadamente, no slo demuestra que somos todos unos animales humanos, sino tambin cuando denuncia las desigualdades, pues slo as ser la revolucin de la risa, desautorizando, en nuestros das, principalmente a Occidente, con sus guerras infinitas, al Occidente y sus transnacionales criminales, al Occidente y sus dlares pieles blancas, al Occidente y sus imperialismos genocidas travestidos de civilizacin, de poesia, de refinamiento educativo, de saberes respetables, de rigores... y, por encima de todo, de una hipocresa que produce escalofro. La que lleva a esos imperialismos a cacarear loas a la libertad de expresin, cuando ellos mismos saben que ese derecho universal hace mucho tiempo est secuestrado por una escandalosa minora.

33.

La stira es el horror de los rigores ideolgicos de los vencedores de una poca dada, porque les enrostra la pantomima de sus genocidas aberraciones, metamorfoseadas en humanismos.

34.

La stira puede ser el gnero de los gneros cuando, en la actualidad, se vuelve el estripts de aquello que el imperialismo yanqui designa como derechos humanos porque demuestra, o puede hacerlo, que estos son la aberracin trgica, terrorista, del derecho a la vida colectiva, el ms sagrado de todos, porque es la condicin fundamental para cualquier otro; porque es el principio de los principios, nacido de la tierra para existir este lugar en el que toda risa es satrica no por naturaleza, porque la stira jams ser natural, sino porque es histrica, humana, demasiado humana; porque es de donde brotamos igualmente, para rernos con los ms simples y no de ellos.

35.

Es precisamente por esto que satirizar a las religiones tradicionales, el islamismo, el cristianismo, el judasmo, como haca y hace la revista francesa Charlie Hebdo es no slo una ingenuidad sino ante todo una creencia fundamentalista derivada de la peor forma de religin posible, a saber: la que confunde el espacio secular de existir, que es la igualdad a la que estamos retados a inventar (por medio de la lucha de clases planetaria), con la religin de los oligarcas y principalmente con la religin del imperialismo estadounidense, con su falsa universalidad (no) humanista dlar (piel blanca); y lo es por una razn muy simple: el imperialismo gringo trabaja todos los das del ao con el objetivo de transformar a toda la humanidad en rehn del odio religioso tradicional, inclusive transformndonos en religiosos subjetivos.

36.

Nada ms conveniente, para el imperialismo gringo, por lo tanto, que la perspectiva editorial satrica practicada por los caricaturistas de la revista Charlie Hebdo. Al ridiculizar a las antiguas religiones, lo hacan y lo hacen como fieles de la ms fantica de ellas, en la actualidad: la rostridad divinizada dlar (piel blanca), abstraccin monetaria anclada en el odio religioso (al respecto, se recuerda la caricatura de Eneko, aqu en Rebelin, en la que dos personajes conversan y uno, con irona, dice: Matar por motivos religiosos es salvaje. Lo civilizado es matar por motivos econmicos), usado como bomba de combustin alimentada por las mscaras negras del planeta entero, fuera de ser igualmente manipulada como pieza geopoltica contra China y Rusia y tambin, lo que es mucho peor, como pretexto para invadir pases, bombardearlos, no siendo casuales los ejemplos de Irak, Afganistn, Lbano, Palestina, Siria, Sudn, Somalia, Yemen: todo el mundo.

37.

Si, vivos, los caricaturistas de Charlie Hebdo eran nada ms y nada menos que los satricos satirizados o idiotas tiles de la piel blanca (dlar) abstraccin monetaria del imperialismo yanqui, muertos se volvieron combustible para la inclusin/combustin de otro grupo humano fanticamente grandilocuente a su servicio: los europeos, instigados a la libertad de expresin para convertirse en el Emirato Cristiano Europeo.

38.

En nombre de Cristo, del humanismo eurocntrico, de la religin secular occidental, los tambores del odio religioso agitan a Europa, especialmente al pas de la Revolucin Francesa (cuna de la libertad, la igualdad, la fraternidad, jad, jad, jad), preparndose para futuras vetustas guerras contemporneamente milenarias.

39.

Curiosamente, la religin ms fantica de todas, el sionismo, estripts del judasmo, es tambin la ms, por paradjico que pueda parecer, secular. Es ella la que alista sus mrtires, a saber: el Emirato Islmico, el Emirato Europeo, el Emirato Meditico, en nombre de la piel blanca/dlar del imperialismo yanqui, siendo su religin milenria.

40.

El imperio del caos, la piel blanca (dlar) estadounidense, quiere que todos seamos fanticamente (lo que significa, belicosamente) su explosiva ancla petrolfera, dividindonos para convertirnos en seores de la libertad de expresin del odio a nosotros mismos. Con esto, nos satiriza, ponindonos en cuatro.

41.

Para romper esta alianza suicida, entre la piel blanca (dlar) abstraccin universal y su equivalencia carnal de las mscaras negras (petrleo), ahora con la inclusin del Emirato Cristiano Europeo, Fanon nos ofrece la respuesta: revolucin creativa, apta para liberar al hombre de sus infantilismos, siempre y cuando estuviera respaldada en otro sistema de equivalencia, a saber: el de la abstraccin (siempre vivida como concreta) universal de la lucha de clases anclada en los pueblos del mundo, singulares e inmanentes, considerando un combate implacable al imperialismo europeo, al estadounidense y a cualquier otro.

42.

Una revolucin que afirme el futuro sin opresores y sin oprimidos, satirizando la libertad de expresin de aqullos, siempre genocida, en nombre de la autoinvencin de stos, unos perversos (o libertinos) mal hablados desoprimidos.

43.

Una revolucin en la que cada ser humano se revolucione a s mismo, sin esperar mgicas ayudas, mucho menos de stiros satricos satirizados de medios mediticos mediatizados por el irrespeto, pero, ante todo, por el racismo, por la xenofobia, por la intolerancia de los imperialismos. Y aqu quedan suspendidas, a manera de coda, las palabras del profesor colombiano Renn Vega Cantor: Dibujar contra los musulmanes es libertad de expresin mientras que dibujar sobre los judos es antisemitismo inmediatamente censurado. Hipocresa pura. Y pura (e impuramente) de Occidente.

Notas:

(1) Del original Les Damns de la terre, ttulo proveniente del primer verso de La Internacional: Debout!, Les damns de la terre! / Debout! Les forats de la faim! (Arriba, los condenados de la tierra! / Arriba, convictos del hambre!). No obstante, hay que recordar que en francs existe la expresin ame damne (alma condenada), para referirse a quien est completamente dedicado a alguien, que ciegamente ejecuta sus rdenes.

(2) Trmino entendido aqu como la religin universalista creada por el sabio persa Mani o Manes (c. 215-276) y concebida desde sus orgenes como la fe definitiva en tanto pretende completar e invalidar a todas las dems: una especie de esperanto religioso, de potestad primero europea, luego gringa: despus, china o rusa o...?

(3) A propsito, el cineasta chileno Miguel Littn dice: El alcohol, la religin, las sonrisas, la ley y la gentileza son parte de las herramientas que posee el Sistema para disciplinar y dominar a los hombres.

(4) Relativos al mito griego de Ssifo, aqul anti-hroe condenado cada da a cargar una pesada piedra hasta la cima de la montaa para verla caer de nuevo, vindose obligado a levantarla una y otra vez... Fue recreado por el escritor francs Albert Camus en El mito de Ssifo (1942), ensayo que se abre con la sentencia de Pndaro: No te afanes, alma ma, por una vida inmortal, pero agota el mbito de lo posible.

(5) Obra publicada en espaol por ediciones Akal, Madrid, 2009, 384 pp.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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