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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2015

Las cortinas de humo de empresarios y operadores polticos en los incendios forestales

Alfredo Seguel
Equipo Comunicaciones Mapuche


La nebulosa informativa que generan ciertos operadores polticos y ejecutivos de empresas de la madera en el marco de descontrolados incendios forestales en el centro sur de Chile, se lleva a cabo sin asco ni remordimiento, con cortinas de humo que desvan la atencin sobre problemas y responsabilidades de fondo.

En recientes intervenciones, el senador Alberto Espina (RN) nuevamente sac a la palestra la palabra mapuche, en el marco de una reunin con el Subsecretario del Interior a mediados de enero de este 2015, indicando a medios que detrs de los ataques incendiarios se encuentran delincuentes que se esconden tras la causa Mapuche. A esto se agregan las declaraciones del presidente de Corma (Corporacin de la madera), Patricio Santibez, quien el pasado 19 de enero y sin ningn escrpulo, dijo en entrevista al Diario Austral de Temuco que el 70 % de los incendios que afectan a sus socios son intencionales, y que el incendio de Casa Piedra en el que siete brigadistas de la empresa forestal Mininco perdieron la vida en 2012, fue intencional y organizado. Agreg: En las ltimas semanas hemos visto un crecimiento sostenido en la intencionalidad, y aprovecha el escenario para argumentar que se debe dotar de mayor contingente policial con controles de camino.

Po su parte, informes preliminares que Carabineros entreg a La Moneda, dan cuenta que de 160 incendios registrados en los ltimos seis meses en La Araucana, solo 15 tienen alguna relacin con el conflicto mapuche, es decir, menos del 10 por ciento, segn informacin publicada en Radio Cooperativa el 14 de enero de 2015. Este informe agrega: La cifra de incendios en la ltima evaluacin es menor a los 360 del periodo anterior y las hectreas quemadas tambin bajaron, de 10.986 a 896.

 

Incendios, montajes y responsabilidades criminales

Es inconcebible cmo campaas informativas de ciertos agentes pblicos y privados buscan desviar la atencin sobre los problemas de fondo, eludiendo responsabilidades civiles y penales que tienen las propias empresas. Estas propician la situacin de siniestros incendiarios para aprovechar de demonizar toda causa Mapuche sobre procesos de recuperacin de tierras ancestrales en manos de forestales, impulsar una mayor criminalizacin y militarizacin de territorios para contener movilizaciones y protestas, instalar en el universo cognitivo de la opinin pblica montajes y quedar en la impunidad frente al cobro de seguros por incendios e imputabilidades judiciales, con imagen de vctimas en el marco de sus relaciones comerciales y perfil pblico.

El presidente de Corma asever que el fatal incendio en Carahue, Casa Piedra, que cost la vida de siete brigadistas de la empresa forestal Mininco, provenientes de esforzadas familias, eran parte del 70 % de los atentados organizados planificados de que son vctimas. Si bien, no hizo alusin directa al trmino Mapuche, viene sosteniendo la existencia de grupos terroristas.

Santibaez olvid sealar que el incendio de enero del 2012 fue parte de una cadena de siniestros que afect a ms de 50 mil hectreas de plantaciones, mayoritariamente de pinos y concentrados en Bio Bio y la Araucana. Tambin, de que la mayora de estos incendios fueron coincidentes con el avance de la plaga de la avispa taladradora que mata el rbol y que no han sido capaces de controlar, donde servicios pblicos subsidian a las forestales enormes montos fiscales para su intento de erradicacin y que las empresas aseguradoras no cubren este tipo de afectaciones que son prdidas totales, s los incendios.

Cabe consignar que el incendio Casa Piedra, donde murieron los jvenes brigadistas: Marcelo de la Vega, Cristin Freire, Diego Mella, talo Vidal, Carlos Pinto, Juan Carlos Cordero y Rodrigo Cifuentes Llanquileo, por responsabilidad directa de la empresa, fue utilizado por operadores polticos como el senador Espina y el diputado Edwards, refirindose a causas de grupos violentistas Mapuche, acto simultneo con el ex Ministro del interior Hinzpeter y el ex intendente Andrs Molina, quienes acusaron directamente a organizaciones Mapuche como la Coordinadora Arauco Malleco, hecho desmentido por la misma.

Consecutivamente, el ex gobierno de Sebastin Piera aplic la Ley antiterrorista que tena como nico propsito generar un mayor clima de hostigamiento y criminalizacin de Mapuches, sin embargo, la evidente responsabilidad empresarial y las constantes denuncias, obligaron al ministerio pblico y fiscal a cargo Luis Torres, incorporar la tesis de autoatentado y contextualizarlo en la ola de incendios que azot el centro sur de Chile en temporada estival a fines de diciembre del 2011 e inicios del 2012. Hasta el momento, contina en el vaco y el gobierno actual de Bachelet retir durante el 2013 la aplicacin por terrorismo.

A la fecha, trabajos de investigacin acadmica y cientficos independientes se han realizado sobre las responsabilidades empresariales en estos siniestros y con respecto a los siete brigadistas fallecidos, el actual alcalde de Tira, integrante de la organizacin identidad territorial Lafkenche, quien adems fue involucrado indirectamente por Forestal Mininco en el origen de los incendios, acus a la misma empresa el 12 de enero del 2012 por su responsabilidad en las muertes, sealando a los medios de prensa: Yo acuso directamente como responsable de la muerte de los trabajadores a forestal Mininco, con nombre y apellido, no tengo ninguna duda, dijo el dirigente y actual edil comunal.

Por su parte, el 6 de enero del 2012, la Confederacin Nacional de Trabajadores Forestales de Chile afirm a travs de una declaracin pblica que "este accidente es responsabilidad de Forestal Mininco y exigimos todo el peso de la ley para los encargados de prevencin y los jefes del rea respectiva".

Composiciones inflamables: Los peligrosos impactos de las plantaciones de pino y eucaliptus

Ms all de la relacin de plagas sobre pinos y los incendios forestales, que incluye las acusaciones por autoatentados, hay un hecho incuestionable que ningn sector poltico de poder ni empresarial quiere asumir, por el contrario, se omite con el propsito de no alterar las proyecciones sobre negocios y gananciales de las forestales y la fase expansiva que se pretende sobre suelos de comunidades Mapuche y sectores campesinos, como verdaderos botines. Se trata de las peligrosas composiciones inflamables e impactos de las plantaciones de pino y eucaliptus, que se vuelven constantes focos de incendios y que ya han arrojado numerosas vctimas.

El mismo ao 2012 en temporada estival, adems de los siete brigadistas muertos, fueron 250 casas devastadas por incendios forestales y un hombre muerto por negarse a la evacuacin. Ao tras ao los focos incendiarios continan con graves consecuencias para miles de familias rurales.

La masiva introduccin de especies exticas como el pino y los eucaliptos, que se aproximan a las tres millones de hectreas en el centro sur, han secado las tierras ya que succionan las napas subterrneas y generan verdaderos desiertos donde, sumado a las temperaturas y la resequedad de sus estructuras, se vuelven un peligro constante.

Los focos de sequa adems en el centro sur de Chile, son coincidentes con los lugares de mayor concentracin de monocultivos forestales que intensifican la escasez hdrica. Ao tras ao son miles las familias que no tienen agua en zonas rurales durante la temporada estival en regiones como el Maule, Bio Bio, Araucana y varios sectores de la dcima regin.

Mary T. Kalin Arroyo, premio nacional de Ciencias 2010 y directora del Instituto de Ecologa y Biodiversidad (IEB) de la Universidad de Chile, public en abril del 2014 en el diario La Tercera una nota de opinin con respecto al incendio que afect a los cerros de Valparaso y la relacin con las plantaciones forestales, sealando: Un aspecto poco mencionado (con respecto al incendio en el puerto) es la composicin de la vegetacin natural de las colinas de Valparaso, que es el tpico matorral chileno, si bien inflamable, no tanto como especies exticas (eucaliptos, pino y acacia) que han sido sembradas en la zona. El Eucalyptus globulus es considerado una de las plantas ms pirofticas del mundo. Las hojas contienen compuestos voltiles que localmente producen incendios explosivos. Una vez encendida, la corteza se desprende, produciendo focos adicionales. Los pinos tienen un alto contenido de resina en las hojas. La Acacia delata, que es comn en Chile central, est incluida en la lista de plantas ms inflamables de Tasmania, de donde es nativa.

La acadmica Kalin Arroyo sostiene adems que similares tragedias se han vivido en California (Estados Unidos), donde tambin se encuentra mucho eucalipto, pino y acacia. Por ejemplo, un incendio en la vecindad de Oakland en 1991 destruy ms de 3 mil casas, con 25 vidas perdidas. Hoy est en marcha un programa para remover eucaliptos, pinos y acacias de mil hectreas, con la idea de reemplazar dichas especies por especies nativas. El costo del programa es de 5.6 millones de dlares, monto que evidentemente es mnimo comparado con los 1.5 billones de dlares (1.5 mil millones) del dao fsico causado por el incendio, sin hablar del incalculable impacto emocionalHay que sacar lecciones.

Como han sealado diversas fuentes de anlisis cientficos e investigativo periodstico, no es casualidad que una gran cantidad de los siniestros surjan en medio de plantaciones forestales de pinos y eucaliptus. Monocultivos de una misma especie, plantados a una razn de mil 600 rboles aproximados por hectrea, extraen enormes cantidades de agua, y secan y erosionan el suelo como consecuencia de la destruccin y desplazamiento total o parcial del bioma original de pradera, bosques y/o montes destinados a la extraccin forestal. Esto a la larga se traduce en la disminucin de las napas freticas producto de las diferencias en la masa de follaje sobre la tierra, el sistema radicular, la tasa de crecimiento, el consumo de nutrientes, las relaciones e intercambios con la atmsfera y la alteracin de los ciclos de nutrientes, de energa, de carbono y de agua, y deja a su paso un rastro de problemas sociales, como el deterioro de suelos agrcolas contiguos, la emigracin rural, conflictos por tierras, empleos de mala calidad y cuestiones ambientales, como la erosin y contaminacin de suelos, prdida de biodiversidad y bosque nativo, fragmentacin de ecosistemas y deterioro del paisaje, entre otros.

Los lugares de mayor concentracin forestal, coinciden ampliamente, con zonas de mayor nivel de empobrecimiento, emigracin, desempleo y crisis hdrica, verificables en los mismos instrumentos pblicos de tipo censal, social y de emergencia, sin embargo, slo por una cuestin de lucro para ciertos grupos de poder econmico que no tienen otra visin para hacer negocios sustentables, se persiste en la mantencin y expansin de este inviable modelo para la vida de los territorios, bajo el proteccionismo y fomento de una red de poder poltico descaradamente intervenida, a quien no le interesa el bienestar social y ambiental y que incluye a la Alianza y a sectores del oficialismo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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