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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2015

Reflexiones sobre una larga historia de encubrimientos
De los atentados (Embajada de Israel y la AMIA) a la muerte de Nisman

Roberto Perda, Carlos Aznrez, Hctor Carrica et al.
Rebelin


Introduccin

Estamos transitando el ltimo acontecimiento (por ahora) de esta historia iniciada con la explosin en la Embajada de Israel y la reciente muerte del Fiscal Alberto Nisman, 23 aos despus.

No se trata de sumar ms opciones a la investigacin detectivesca o sembrar nuevas hiptesis judiciales.

Es probable que nunca sepamos las caractersticas de lo ocurrido, ms all de que la justicia acuse a tal o cual persona, institucin o pas. Ello hoy se debate entre el oficialismo y la oposicin y sirve para dirimir sus cuentas de corto plazo aunque aporte muy poco a una comprensin cabal de lo que est ocurriendo.

El problema central, que est en el eje de estas reflexiones, tiene que ver con el marco en el que se inscriben tanto los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA y sus encubrimientos como la acusacin, por parte del Fiscal Nisman, a la Presidenta, su Canciller y un grupo de argentinos como encubridores del atentado a la AMIA, y la muerte posterior del propio Fiscal.

Lo gravitante, a lo que tenemos que responder como militantes del campo popular, es acerca de los intereses que se mueven en torno a este conjunto de acontecimientos y su evolucin.

Lo hacemos convencidos de la confusin que reina en la propia militancia donde corremos el riesgo de prestar mayor atencin a voces enemigas que al avasallamiento de nuestra propia soberana.

Adentrarnos en la bsqueda de los responsables de estos hechos es identificar a quienes estn en el origen y la actualidad del saqueo a nuestros recursos y la explotacin de nuestros trabajadores. Ubicarlos es encontrar la clave de nuestra dependencia y de quienes son los actores interesados en mantenernos disciplinados y sometidos a sus designios mientras ellos se enseorean sobre nuestra Patria, sus trabajadores y el conjunto del pueblo.

Los atentados Muchas denuncias y pocas investigaciones

El 17 marzo de 1992 fue el atentado a la Embajada de Israel y el 18 de julio de 1994 ocurri lo propio en la sede de la AMIA, Mutual Israelita.

Ambos atentados sumaron ms de un centenar de muertos. Esa cifra solo es superada para toda la segunda mitad del siglo pasado- por la masacre producida por militares y civiles gorilas, en junio de 1955, cuando bombardearon la Plaza de Mayo y sus alrededores.

Sobre los atentados es mucho lo que se ha hablado y denunciado y muy poco lo realmente investigado. En aquellos tiempos gobernaba Carlos Menem. Desde los inicios fue quedando claro que ambos hechos no podan ser desvinculados de cuestiones internacionales. Uno de los comentarios ms fuertes, que se fue instalando en la prensa, era que se trataba de una factura de algunos pases del Medio Oriente, enfrentados a Israel. El motivo? Que Menem habra incumplido con el compromiso de facilitarles informacin sobre el misil Cndor que la Argentina estaba experimentando. Proyecto que la presin los estadounidenses, junto a la decisin poltica de Menem de mantener relaciones carnales con ellos, llev a desmantelar.

De ese enfoque surgieron la pista siria, un atisbo abortado de una pista pakistan y por fin la pista iran. Esta fue la que finalmente adopt Menem, consolid Eduardo Duhalde y profundiz el kirchnerismo, en todos los casos con la anuencia de la inmensa mayora de sus respectivas oposiciones y de los principales medios de prensa.

Pero hubo otra versin que, apenas fueron apareciendo pruebas, fue rpidamente silenciada. Segn la misma tales atentados estaran vinculados a una interna israel o un hecho accidental, en el caso de la Embajada, producido por un acopio de material explosivo dentro de ese edificio.

Recordemos que el 4 de noviembre de 1995 fue asesinado el Primer Ministro Israel, Isaac Rabin, promotor -junto a Yasser Arafat- de los Acuerdos de Oslo (13 de setiembre de 1993). Acuerdos fuertemente cuestionados por los sectores ms reaccionarios y belicistas de la poltica israel, a los que tambin se vincula con el asesinato de Rabin.

El atentado a la Embajada de Israel que dejara un saldo de 29 muertos y 242 heridos fue la primera manifestacin de esta trgica saga que se est desarrollando, desde hace ms de dos dcadas, en nuestro territorio.

Inmediatamente despus del hecho, las declaraciones de los diplomticos israeles trataron de instalar la responsabilidad de Irn mediante la explosin de un coche-bomba en la puerta de la Embajada, procurando desvirtuar todos los indicios y las declaraciones de los primeros testigos que sealaban la existencia de una implosin.

La maleabilidad de los funcionarios del Gobierno y la Justicia de nuestro pas y su escaso espritu patritico hicieron que se terminara aceptando el criterio de una explosin exterior y el coche-bomba. Pero antes ocurrieron algunas cuestiones que permiten afirmar la existencia de encubrimientos que durante largos aos impusieron e imponen esa lgica.

Entre otras varias responsabilidades vale la pena detenerse en el rol de nuestra Suprema Corte de Justicia, natural instancia jurisdiccional por tratarse de la sede diplomtica de un pas extranjero.

En el expediente haba criterios encontrados acerca del lugar de la explosin. Los de la Polica Federal y Gendarmera indicaban que se haba producido en el exterior, un perito de oficio y otro del Ejrcito la ubicaban en el interior del edificio. Para zanjar la duda Corte solicit a la Academia Nacional de Ingeniera otro peritaje. La tarea, a cargo de 3 ingenieros estructuralistas y con metodologas diferentes, fue concluyente: La explosin se produjo en el interior. Ese peritaje fue hecho pblico por la Corte en setiembre de 1996.

Desde el gobierno de Israel se rechazaron esas pericias alegando que se quera culpar a las vctimas. Vinieron las presiones y denuncias de antisemitismo. La Corte comenz a retroceder y realiz una audiencia reservada (15-5-97) para compatibilizar pericias. Dicha audiencia no alcanz sus objetivos. Fue resignando tareas de instruccin y en mayo de 1999, mediante una acordada, dio por cierta la versin del coche-bomba, sin acusar al gobierno de Irn. No sigui investigando. Los encubridores haban logrado su objetivo.

El atentado a la AMIA (Mutual Israelita) producido el 18 de julio de 1994 dej un saldo de 85 muertos y alrededor de 300 heridos.

Los criterios utilizados para que nunca se pudiera investigar y determinar responsabilidades son conceptualmente semejantes a los aplicados al caso de la Embajada. Se plantaron pruebas (nuevamente un coche-bomba) y se eligi un responsable (el Estado de Irn); lo dems son farragosos trmites e impugnaciones judiciales que permiten que el encubrimiento funcione.

Como en este caso intervena la Justicia Federal y no la Suprema Corte, como en el caso de la Embajada, las cosas tuvieron ms idas y venidas.

Desde el primer momento, apareci con un protagonismo mayor la inteligencia israel, actuando casi inmediatamente- en el mismo escenario de los hechos. Nuevamente, la inconsistencia de las pruebas respecto a las acusaciones formuladas hizo que las investigaciones se fueran derivando hacia cuestiones secundarias de la llamada conexin local. Todo ello culmin en un laberinto de falsedades y corrupciones, que termin cuando, en setiembre de 2004, el Tribunal Oral Federal N 3 (TOF 3) orden la nulidad de lo actuado. Los acusados de haber participado en el ataque de la AMIA recuperaron su libertad. El Juez instructor Juan Jos Galeano fue apartado de la causa. Idntico proceder se adopt respecto a 2 de los 3 fiscales intervinientes, Gabriel Mllen y Jos Carlos Barbaccia; el tercero, Alberto Nisman, continu en sus funciones. Los funcionarios judiciales separados, junto al Presidente de la DAIA (Delegacin de Asociaciones Israelitas Argentinas), Rubn Beraja, y otros involucrados, fueron procesados.

Luego de la separacin del juez Galeano, la causa qued en manos de Rodolfo Canicoba Corral. Se design al Fiscal Alberto Nisman al frente de la Unidad Fiscal de Investigacin para la AMIA (UFI-AMIA). En estos ltimos 10 aos el Fiscal Nisman fue la voz cantante de dicha investigacin. Se apoy en la misma informacin que haba utilizado Galeano y siguiendo la pista iran pidi, junto al Fiscal Marcelo Martnez Burgos, el 25 de octubre de 2006, el procesamiento de 8 iranes, acusando al gobierno iran como responsable de su planificacin y a Hezbollah de ejecutarlo.

Aqu tambin el encubrimiento funcion, en este caso con mayor incidencia que en el caso de la propia Embajada, porque continu el guin de una acusacin preparada desde los intereses de potencias imperiales y sus servicios de inteligencia, particularmente la MOSSAD (agencia de inteligencia israel) y el FBI.

El acompaamiento del gobierno a las polticas imperialistas de aislamiento de Irn y los virajes producidos

Argentina acompa la poltica norteamericana de colocar al Estado de Irn en el ojo de la tormenta como eje del mal con las acusaciones que anualmente hacan Nstor y Cristina Kirchner en las Naciones Unidas y con el hecho de dejar en manos del do Stiuso-Nisman las investigaciones. Stiuso fue hasta hace poco el director general de Operaciones de la Secretara de Inteligencia. Durante 6 Asambleas Generales de las Naciones Unidas, el kirchnerismo (Nstor en 2007, Cristina en 2008 / 2009 / 2010 / 2011 y 2012) atac a Irn hacindolo responsable de los mencionados atentados. De esta manera se comportaba en lnea con las polticas de Estados Unidos e Israel, que tenan como propsito el aislamiento de Irn.

Hasta aqu la relacin del do Stiuso-Nisman y el gobierno transitaba pacficamente, con una amplia apoyatura y aval del gobierno. Cabe recordar que, en Julio de 2004, Gustavo Bliz, Ministro de Justicia de Nstor Kirchner, confront con Stiuso y tuvo que renunciar. All, Beliz mostr una foto de Stiuso -lo que le vali un juicio penal- y dijo que Stiuso le haca mucho mal a la Argentina ya que manejaba un ministerio de seguridad paralelo que operaba como la Gestapo.

Hacia el ao 2012 se fue consolidando el cambio de poltica del kirchnerismo respecto al Estado de Irn. El 27 de enero del ao 2013, los cancilleres de Argentina e Irn firmaron en la ciudad de Ads Abeba, Etiopa, el Memorndum de Entendimiento, procurando una salida a la situacin planteada entre ambos pases, a travs de una Comisin Internacional de Juristas.

Israel siempre se opuso a ese acuerdo, los Estados Unidos no lo cuestionaron y la comunidad juda en la Argentina- tuvo posiciones ambiguas.

Eso pas cuando los Estados Unidos tambin viraban su propia posicin, ante sus necesidades estratgicas -entre otras razones por el retiro de sus tropas de Irak y Afganistn- de aflojar la tensin con Irn. Ello tom estado pblico cuando el vicepresidente norteamericano, Joe Biden, propuso negociaciones directas entre Estados Unidos e Irn en la Conferencia de Seguridad de Munich el 13 de febrero de 2013. Esto ocurra prcticamente en simultneo con la firma del Memorndum de Entendimiento, que nunca tuvo principio de ejecucin.

Esta coincidencia de fecha y reorientacin poltica tiene dos lecturas: una que la Argentina tambin en este caso acompa la poltica estadounidense. Dos, que ley mal sobre las razones estratgicas de los cambios estadounidenses y avanz sin reparar en las consecuencias de su viraje.

A partir de all la relacin con el tndem Stiuso-Nisman se fue tensando. Nisman se opuso al Memorndum de Entendimiento. A eso hay que agregar que, al mismo tiempo cuestiones de orden interno, como el haber proporcionado informaciones incorrectas sobre el lanzamiento de la candidatura de Sergio Massa por fuera del oficialismo- tambin contribuyeron al deterioro de las relaciones respecto de Stiuso.

Por ese entonces la Argentina ya comenzaba a tener dificultades econmicas, fundamentalmente en el sector externo. La cada de los precios internacionales de los productos primarios afect a nuestro pas y la falta de divisas se haca evidente. El gobierno crey que poda obtenerlas restableciendo vnculos con los mercados financieros internacionales, a pesar de las crticas que la Presidenta les vena formulando en foros internacionales. En ese camino se pagaron varios juicios que tenamos ante el CIADI; se acord el pago al Club de Pars de una deuda que venamos arrastrando desde mucho tiempo atrs; se negoci el pago sin reparar en los denunciados daos ambientales- de una indemnizacin a REPSOL por la nacionalizacin de YPF. La frutilla del postre era lograr que los reclamos, ante la justicia norteamericana, de los bonistas que no haban entrado en los canjes (2005/2010) fueran aplazados. Ello dependa de que la Suprema Corte de los Estados Unidos aceptara una apelacin argentina. El fallo negativo (junio 2014) fue un duro golpe a la estrategia del gobierno argentino. El no-pago de sentencias anteriores, dictadas por el juez Thomas Griesa de Nueva York, hizo que la Argentina entrara en un default selectivo.

El gobierno argentino endureci su posicin. Busc y logr diversas apoyaturas internacionales para sus denuncias contra ese tipo de fondos. Llev el tema hasta la Asamblea General de las Naciones. En todos los foros logr significativos apoyos. Ello, obviamente no benefici su posicin respecto al sionismo-imperialismo. Debemos tener presente que Paul Singer, uno de los principales fondos buitre es un reconocido financiador del sionismo y los sectores ms reaccionarios de los Estados Unidos.

En medio de estas controversias Argentina fortaleci sus vnculos con Rusia y China. Con esta ltima, los acuerdos comerciales y financieros de corto y largo plazo le estn permitiendo a nuestro pas sobrellevar la compleja situacin que atraviesa. As es, por ejemplo, como los swaps (un intercambio de divisas: pesos por moneda china que puede cambiarse por dlares) con China contribuyen a mantener un buen nivel de reservas en el Banco Central. Las inversiones y actividades chinas en sectores claves (hidrocarburos, transporte, represas, minera) implican una nueva relacin estratgica que privilegia estos vnculos sobre los tradicionales con los Estados Unidos.

Esto fue colocando progresivamente a nuestro pas en una vereda distinta al bloque de las potencias occidentales.

Fortaleciendo esa misma tendencia, en el reciente mes de diciembre, la Presidenta orden cambios en la conduccin de la Secretara de Inteligencia, donde coloc a Oscar Parrilli, un funcionario de su ms absoluta confianza. Ello deriv en una limpieza que dej afuera a Jaime Stiuso despus de 42 aos del aparato oficial de inteligencia.

Este conjunto de elementos dan sustento al combo que explica la molestia de los pases occidentales respecto a la actual poltica internacional de nuestro pas.

Atentado de Pars - Las horrendas dudas sobre su autora y la actitud del gobierno argentino

Arranca el presente ao con un contexto internacional donde encontramos a Estados Unidos procurando redefinir su poltica exterior y adecuando su situacin militar a las nuevas condiciones. Con Francia como principal aliado y colocando los mayores esfuerzos en encontrar la forma de contrarrestar la creciente influencia china. Sabe que adems de Ucrania, en Europa, es en el Medio Oriente donde hoy se despliegan las principales estrategias. Luego del fracaso en Siria, por los vetos de Rusia y China en el Consejo de Seguridad y por la resistencia encontrada al interior de ese pas, est repensando su estrategia. En ella, ese extrao engendro llamado Estado Islmico tiene un rol importante, al igual que las denominadas clulas dormidas de Al Qaeda.

En ese marco, se produjo en Pars, el 7 de enero, el ataque a la revista satrica Charlie Hebdo, con un saldo de 19 muertos (12 de ellos periodistas que integraban la redaccin de dicho medio).

Diversos factores intervienen para que se produzcan este tipo de situaciones. Componentes religiosos, econmico-sociales y geopolticos deben ser considerados a la hora de analizar ese hecho.

La condena fue universal. Solo lo aplaudi el Estado Islmico, esa extraa fuerza en cuya preparacin, fortalecimiento y acciones hay fuertes y naturales sospechas de que estrategias norteamericanas e israeles algo que tienen que ver.

El mundo que emergi de la Segunda Guerra Mundial, el mundo de la Guerra Fra, fue el reino de la bipolaridad. Estados Unidos y la Unin Sovitica fueron sus protagonistas. En trminos generales el resto se alineaba en alguno de los bandos de esos grandes decisores universales, en funcin de las reas de influencia acordadas en Yalta, al final de aquella guerra.

Luego vino la implosin de la Unin Sovitica, se impuso la unipolaridad estadounidense y la creencia occidental de que ese momento sera eterno.

Pero las aberraciones culturales e histricas, la injusticia sobre la que estaba construida y la propia crisis del sistema capitalista en el que se sustenta hicieron que se abrieran paso manifestaciones de multipolaridad. Otros actores comenzaron a pesar y viejas reivindicaciones de todo tipo ocuparon el escenario mundial.

Ahora el enemigo no era uno y fcil de identificar. Para sostener sus intereses y mantener su hegemona Estados Unidos aliment conflictos y desat guerras. Junto a sus aliados de la OTAN invadi y ocup territorios. Algunos casos fueron: Irak, 1990 y 2003; Somalia, 1993 y 2002; Yugoslavia, 1995 y 1999; Sudn, 1998; Afganistn, 1998 y 2001; Pakistn y Yemen 2002; Libia, 2011. Solo en Irak hubo ms de un milln de muertos. En muchos de esos casos se enarbol la bandera de la democracia y los derechos humanos como causal que justificara la intervencin. Se le incorporaba otro guin que pareca un libreto que el Presidente George Bush puso al servicio de aquellas intervenciones militares. Se trata de lo sostenido en los 90 por el filsofo Samuel Huntington, en el sentido que los futuros enfrentamientos estaran sustentados ms que en problemas ideolgicos o entre estados en un choque de civilizaciones. Segn esa idea, ahora las cuestiones religiosas se iran instalando en el centro de muchos conflictos.

Para el decadente occidente, el islam se fue transformando en una poderosa fuente de confrontaciones. Para evitar un choque directo nada mejor que tomar compromisos con las fuerzas islmicas. Esto se hizo bajo distintas formas, ya sea promoviendo alguna de sus formas de organizacin o exaltando sus propias contradicciones, en este ltimo caso aprovechndose de las histricas diferencias entre entre sunnitas y chiitas. As fue como apoyaron a Bin Laden y su Al Qaeda, cuyo poder luego trataran de debilitar. En tiempos ms cercanos estn apoyando al Estado Islmico, y lo utilizan para sus propios fines respecto a Siria e Irn, aunque temen por su desarrollo futuro.

De todos estos elementos se alimenta esto que suele denominarse extremismo islmico. Es uno de los modos que utiliza, la estrategia sionista y norteamericana, para producir hechos o atentados de falsa bandera (operacin encubierta para ser atribuida a quienes no son sus responsables), que sirven a sus intereses. Esta es la principal lgica para entender lo ocurrido en Pars cuando recin se iniciaba el ao.

Este hecho, definido por las usinas comunicacionales como un atentado contra la libertad de prensa y producido en Pars, la capital de los derechos humanos, debera tener un efecto notable. As fue y en lo que puede considerarse como una explotacin del objetivo se hizo la gigantesca Marcha de Pars. Marcha que fue transmitida de forma permanente y en directo por los canales de televisin argentinos.

Si bien las informaciones sobre la cantidad de participantes no son coincidentes, no caben dudas que se trat de una movida imponente, numricamente hablando. No parece exagerada la apreciacin de muchos periodistas en el sentido que se trat de una marcha tan o ms importante que la realizada con motivo del fin de la ocupacin de Pars por parte de los nazis, en la Segunda Guerra Mundial. Se habla de 1,5 a 3 millones de franceses, en su inmensa mayora, legtimamente preocupados por su futuro. Son parte de una sociedad acorralada por una pinza de la que no logran zafar. La crisis econmica cuyo final es un horizonte al que no pueden llegar y los riesgos de una violencia cuya causa no logran descifrar aunque una creciente islamofobia les hace creer que tiene que ver con la creciente presencia de inmigrados musulmanes. Esto ltimo, aunque negado en el discurso oficial, est omnipresente en la vida cotidiana. Ello llega a tal punto que una novela -Sumisin- que sali a luz el mismo da de los atentados ironiza con la ficcin de un Presidente musulmn para el ao 2022.

Si lo dicho vale para la mayora de un pueblo que -altivo en su gesto y temeroso en su alma- se moviliz el domingo 18 de enero, no puede decirse lo mismo de la cabecera de dicha movilizacin. All prim la hipocresa de la dirigencia de una cincuentena de estados. All estaban las mximas autoridades de varios estados integrantes de la OTAN y responsables de miles y miles de asesinatos en varias intervenciones armadas contra pueblos diversos. Dejando en claro el modo en que se usa una vara diferente para medir las muertes si se trata de vctimas occidentales o de otros pueblos. Tampoco faltaron aquellos que ocupan sillones presidenciales, en pases emergentes de lo que se conoca como el Tercer Mundo, que fueron electos en democracias a la occidental despus de haber aceptado las reglas de juego impuestas por esas invasiones militares o dominaciones imperiales.

La foto de esa cabecera publicada por el diario Le Monde la muestra fuera de la movilizacin, ajena al pueblo all presente y para la galera. Ella es una muestra y smbolo de esa contradiccin.

En la decadencia del occidente desarrollado, en la miseria y el dolor de sentirse violados e invadidos que los pueblos musulmanes sometidos padecen cotidianamente se encuentra el campo frtil para reclutar las desesperaciones juveniles que alimentan al terrorismo que cnicamente dicen combatir.

Es por eso que la mayora de la dirigencia de la Marcha de Pars est manchada con sangre.

Hizo bien la Presidenta, si lo orden, en no permitir que el Canciller asumiera la representacin del pas en la misma. Aunque despus de la muerte de Nisman, la propia Presidenta aludi a su presencia.

Pero los hechos de Pars no se agotaron en esa marcha y la muerte de quienes habran sido sus ejecutores.

Mientras tanto, adolescentes de algunas escuelas del Pars suburbano pobladas por hijos de inmigrantes pobres provenientes de pases musulmanes, se negaron a rendir homenaje a las vctimas; el Papa Francisco sostuvo que las religiones merecen respeto ya que forma parte del respeto que merecen las personas que las practican y las naciones que las asumen y que no se puede insultar la fe de los dems y los redactores sobrevivientes de la masacre a la revista Charlie Hebdo sacaron un nmero extra, del que sostienen haber vendido 7 millones de ejemplares, con una imagen nuevamente satrica de Mahoma que, en nuestro pas, acompa vergonzosamente en una reciente edicin la Revista Noticias.

Mientras todo eso acontece trascienden algunas informaciones que provocan horror. Se trata de opiniones en algunos casos, afirmaciones y pruebas en otros, sobre los responsables del atentado realizado en Pars.

Julian Assange -el fundador de Wikileaks- refugiado en la embajada de Ecuador en Londres, quien diera a publicidad comunicaciones oficiales que afectan a muchos estados y dirigentes, proporciona algunos detalles que es bueno tener presente. Assange afirma que Francia tiene responsabilidad, por accin u omisin, en el atentado. Por omisin, por la escasa o nula eficacia preventiva. Lo ms grave es que plantea que es posible que los servicios franceses dieran proteccin a los atacantes para facilitar el ataque. Lo explica en el hecho de que ello legitimara sus escandalosas intervenciones en Libia, Siria y otros lugares.

Para la francesa Red Voltaire y el diario norteamericano McClatchy, los hermanos Kouachi, responsabilizados por las autoridades francesas del ataque, fueron reclutados por el francs David Drugeon, miembro de los servicios de inteligencia franceses. En noviembre de 2014 la cadena norteamericana Fox News anunciaba la muerte de David Drugeon con motivo de ataque con drones, en Siria, reivindicando que trabajaba para los servicios secretos franceses.

Paul Craig Roberts, un conservador norteamericano de 75 aos quien fuera Subsecretario del Tesoro en la Administracin Reagan, lo ocurrido en Pars fue una operacin de falsa bandera destinada a fortalecer el dominio norteamericano sobre Francia y ponerle cuerpo a la amenaza terrorista. Sostiene que el documento perteneciente a uno de los Kouachi, encontrado casualmente en el lugar de los hechos, confirma la perspectiva en el sentido que la responsabilidad atribuida a los islmicos Kouachi est fundada en una mentira que los pueblos occidentales estpidos van a creer.

El Presidente Recep Tayyip Erdogan de Turqua ha hecho responsable al MOSSAD. Es un dato a tener en cuenta, a pesar de que dicho presidente no sea santo de nuestra devocin por reprimir al pueblo turco y a los revolucionarios kurdos del PKK.

Entre nosotros, la periodista Stella Calloni, autora de un irrebatible trabajo sobre el Plan Cndor en nuestra regin, sostiene que es comn que las potencias occidentales apelen a estos mecanismos. Ella nos recuerda que hace pocas semanas la Corte Penal Internacional acept la participacin de Palestina en su seno, con el voto afirmativo de Francia. Situacin que es un problema para Israel, por las denuncias que llovern sobre ese Estado. Segn Calloni esta podra ser una devolucin de favores al estado francs por haber apoyado esa decisin. Quienes niegan el rol del imperialismo en el mundo, y ridiculizan con el mote de teoras conspirativas cualquier anlisis que vincule las disputas dentro de un pas con las grandes disputas geopolticas, deberan revisar sus posiciones, especialmente si polticos y analistas de tan diversas filiaciones ideolgicas han planteado la posibilidad de un atentado de bandera falsa.

Todo lo anterior lleva a reflexionar sobre el hecho de que lo que se denomina terrorismo islmico est en gran parte controlado por las grandes potencias occidentales que lo utilizan al servicio de sus intereses.

Independientemente de si el lector se convenci de que los servicios secretos actuaron por omisin o accin en el atentado de Pars, hay algo que es innegable: el atentado fue aprovechado por los gobiernos de los pases que manejan el mundo. No es muy atrevido pensar que el atentado de Pars y los hechos que lo rodean fueron un detonante para la produccin de diferentes acciones posteriores. En este punto ya sealamos algunas de ellas, sucedidas en Francia, inmediatamente despus del atentado. Pensamos que lo desencadenado pocos das despus en nuestro pas con las denuncias y muerte de Nisman, no es totalmente ajeno a ese atentado.

La extraa denuncia del fiscal Nisman y su no menos extraa muerte

Este marco internacional profundiza lo que ya vena aconteciendo con el cambio de conduccin en la Secretara de Inteligencia.

Ese combo hizo que los jugadores locales de un ajedrez cuyas piezas se mueven desde otros lugares, tuvieran que acelerar jugadas. Esto explica la oportunidad en que el fiscal Nisman solicitara en plena feria judicial la citacin a indagatoria de la Presidenta Cristina Fernndez de Kirchner, del Canciller Hctor Timerman y otros ciudadanos argentinos, acusndolos de encubrimiento del atentado a la AMIA.

Los vnculos de Nisman con la Embajada de los Estados Unidos son conocidos. Nisman era indiscutiblemente un agente de intereses extranjeros; era un funcionario traidor con todas las letras.

La importancia de esos atentados para la poltica de los Estados Unidos lo da el hecho que, segn los cables de Wikileaks, hay 196 cables muchos de ellos secretos o clasificados intercambiados entre la Embajada de Buenos Aires y el Departamento de Estado de EEUU, vinculados a esos acontecimientos. All estn las pruebas sobre la relacin de los intereses estadounidenses con el Fiscal Nisman. La investigacin sobre dichos cables le permite afirmar a Santiago ODonnell, autor de Argenleaks y Politileaks que Nisman le anticipaba dictmenes a la Embajada, que inclusive los mandaba a corregir, y l los correga. En los Wikileaks tambin hay registros de los pedidos de disculpas de Nisman a la embajada norteamericana por no anticipar determinados movimientos.

Respecto a Stiuso, tampoco caben dudas de sus vnculos con la MOSSAD y los servicios estadounidenses (CIA y FBI). El propio Nisman no ocultaba el hecho de que las informaciones sobre la pista iran se las proporcionaba Stiuso, a quien se las hacan llegar servicios de inteligencia extranjeros.

Es por ello que el encubrimiento sobre el atentado a la AMIA se produjo por parte del propio Fiscal, que tom como propias las informaciones de estos servicios. Todas ellas estaban fundadas en el famoso coche-bomba que habra explotado en la puerta de acceso de la AMIA, conducido por un autoinmolado yihadista del Hezbollah, quien responda a directivas del Estado de Irn. Informacin que se corresponde con el guin elaborado desde el inicio por los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel. Dicha prueba fue cuestionada inclusive por las primeras informaciones proporcionadas por la Polica y la Gendarmera.

La inconsistencia de las pruebas llega al punto de que la mayor parte de las investigaciones periodsticas (Salinas, Levinas, Lanata-Goldman) descartan las pruebas sobre la pista iran. Un conocido opositor al gobierno, Jorge Lanata, public en la revista Perfil de noviembre de 2006 que en las 113.600 fojas del expediente usado por Nisman para acusar no hay nada.

A la hora de calibrar las razones de este exabrupto judicial hay que recordar que segn la acusacin del Fiscal Nisman los objetivos prcticos del encubrimiento seran: poner fin a las circulares rojas (el instrumento que tiene INTERPOL para detener sospechosos), que impiden a los iranes acusados salir de su pas a cambio de una mejora en el comercio bilateral. Las circulares rojas siguen vigentes y Argentina nunca pidi su levantamiento. Si bien es cierto que en el punto 7 del Memorndum de Entendimiento se deca: Este acuerdo, luego de ser firmado, ser remitido conjuntamente por ambos cancilleres al Secretario General de Interpol en cumplimiento a requisitos exigidos por Interpol con relacin a este caso. En lo que respecta al comercio con Irn, efectivamente creci, pero ello ocurri antes del 2012 y la firma del mencionado Memorndum. Nisman trabajaba con informacin provista por servicios, que muy probablemente estuvieron implicados en el atentado o por lo menos en su encubrimiento. Su inters estaba en que la responsabilidad de los mismos cayese en Irn, u otro de los estados enemigos de los yankis e Israel. Nunca tuvo inters en investigar nada.

Esta saga de acontecimientos no termin con la acusacin de Nisman, producida el 15 de enero. El domingo 18 apareci muerto, con un tiro en la cabeza, en el bao de su departamento.

Su muerte ocurri en una de las Torres de Puerto Madero. Un barrio hermtico, supuestamente seguro, donde residen poderosos de todo tipo en una mezcla que hara las delicias del autor de Cambalache.

Si el lugar es llamativo, la forma en que aconteci el hecho tambin lo es. El arma, aparentemente usada, trada por un subordinado; rastros del disparo que no se encuentran en las manos del difunto; puertas y entradas llamativamente fciles de abrir; custodios que poco custodian; funcionarios de roles ambiguos que rpidamente dicen que fue suicidio. En fin detalles detectivescos que pululan por las pantallas televisivas y los comentaristas de todo tipo que poco aclaran y mucho oscurecen.

Todo lo dicho sobre el lugar y la forma podra ser menor si no tuviramos en cuenta la oportunidad en la que muere este personaje. Fue un domingo y al da siguiente deba concurrir al Congreso para presentar las pruebas sobre las cuales se asentaba la denuncia sobre la Presidenta, el Canciller y un grupo de personas acusadas de encubrimiento del atentado a la AMIA. El diario La Nacin acept en una nota titulada Segn juristas, a la acusacin de Nisman le costar probar el delito que la denuncia es insostenible. Naturalmente, la oposicin igual aprovecha para golpear al gobierno.

La muerte del Fiscal, indito acusador de la Presidenta, fue la que no solo potenci al hecho investigado, sino que transform su muerte en una cuestin internacional de primer orden. La denuncia en s no hubiese tenido demasiado efecto si el fiscal no estuviese muerto. Llamativas miradas internacionales se posaron sobre nuestro gobierno, desacreditando al Estado Argentino por su supuesta responsabilidad, por accin u omisin, sobre ese hecho. Los principales diarios del mundo y diversas organizaciones se hicieron eco crticamente de esta muerte. El Secretario General de las Naciones Unidas ha ofrecido colaboracin tcnica para investigarlo. Estados Unidos han solicitado una investigacin completa e imparcial. Desde el Estado de Israel llovieron crticas.

Desde el punto de vista de la poltica interna de nuestro pas no quedan dudas de que lo acontecido incomoda al gobierno. Ms all de lo que luego se pueda determinar, es indudable que en el imaginario colectivo se trata de un hecho delictivo del cual el gobierno difcilmente pueda despegarse totalmente.

Parece que estamos asistiendo a una operacin de inteligencia pero qu es una operacin de inteligencia? Se trata de acciones desarrolladas principalmente por Estados que tienen por objetivo producir hechos que parecen haber sido llevados a cabo por otros. Esta muerte y los propios atentados, publicitariamente muy usados aunque escasamente investigados, forman parte de esas operaciones de inteligencia, que obviamente no solo involucran a los agentes de inteligencia.

Es por eso que, por la envergadura de los actores ms importantes y ms all del xito de la tarea judicial, es posible pensar que descifrar la verdad es una perspectiva que difcilmente podamos ver.

Las diferentes y contradictorias apreciaciones que tuvo la Presidenta sobre la forma en que se produjo la muerte de Nisman ejemplifican el nivel de confusin en el que se mueve el gobierno. Sin embargo el contexto de sus ltimas presentaciones parece asomarse a la complejidad de responsabilidades que aqu se sealan, aunque insiste en que no se puede pensar en su encubrimiento dada las mltiples denuncias y acciones en contra del Estado de Irn.

Ideas para seguir

Vemos la necesidad de analizar algunas informaciones y reflexionar sobre las mismas para evitar que sean los enemigos de nuestro pueblo los que nos digan qu pas, qu tenemos qu pensar y hacer.

S tenemos muchas preocupaciones.

Ellas nacen de un hecho fundamental: Las agencias imperialistas, sus voceros y propaladores pagos, ingenuos o idiotas tiles contribuyen a moldear un pensamiento funcional a quienes nos someten con el objetivo de disciplinar nuestros comportamiento y tener mejores condiciones para profundizar el saqueo y la explotacin.

Nos preocupa el hecho de que la muerte trgica del Fiscal Nisman sea utilizada para reivindicarlo. La tragedia humana no modifica el hecho de que fue un agente al servicio de un guin elaborado desde las usinas imperialistas, uno de cuyos objetivos fue el encubrimiento sobre un atentado que deba investigar.

Nos preocupa la islamofobia, una forma de racismo, que se est instalando. Las diferentes culturas merecen todo nuestro respeto. Es lamentable que se las denigre cuando de su seno nacen fuerzas antiimperialistas que procuran luchar contra el sistema de dominacin.

Nos preocupa y nos alarma la denuncia contra militantes populares como Yussuf Khalil, Fernando Esteche y Luis DEla. Vemos dicha acusacin como una advertencia al conjunto de la militancia que se viene manifestando en oposicin al sionismo y al imperialismo por la reiteradas masacres y genocidios que practican. En el marco de las llamadas polticas antiterroristas que el imperio despliega, dichas acusaciones se constituyen en una espada de Damocles sobre la militancia popular. La vigencia de la Ley Antiterrorista, elaborada por el FMI, es uno de los instrumentos legales que tiene el Estado para esos fines.

Nos preocupa que la situacin en la que estamos sea la anttesis de las certezas que desde hace ms de dos dcadas- reclaman los familiares de las vctimas. Adems, lamentablemente, hay sectores del campo popular que han hecho propia las posiciones de nuestros enemigos, sectores que se centran en un anlisis y polticas puntuales escapando al problema de fondo, mientras se ignora el ataque a militantes del campo popular.

La corrupcin, mentiras y encubrimientos que rodearon a las presuntas investigaciones han ocupado el lugar de la verdad. Slo cuando el pueblo recupere la plenitud de su soberana stos y otros hechos semejantes podrn ser investigados y habr una inteligencia al servicio de esa soberana.

Argentina est metida en un berenjenal de difcil solucin. Una autntica salida, aunque de muy difcil realizacin, es recuperar el derecho a decir y sostener la verdad. Eso supone poner en cuestin lo investigado desde el inicio, incluida obviamente- la autora de los atentados. De lo contrario la verdad seguir oculta entre los escombros de la Embajada y la AMIA. El pas seguir pendiente de enfrentamientos en los que no tiene decisin y de injerencias que violan nuestra soberana y que, desde el principio, obstruyeron las posibilidades de una real investigacin, colocndose en el papel de vctimas y contribuyendo al encubrimiento de lo ocurrido.

Ello seguir as mientras la poltica contine subordinada a las encuestas y los asesores de imagen ocupen el lugar de los estadistas.

Esperamos que cada compaero, desde su lugar de militancia, elabore las propuestas y modos de accin ms eficaces para responder a estas provocaciones que van contra los intereses de la inmensa mayora de los argentinos.

Firman este artculo: Roberto Perda, Carlos Aznrez, Hctor Carrica, Norman Briski, Vicente Zito Lema y Facundo Guilln

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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