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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-02-2015

El montaero que decidi resistir

Julin Arias
http://www.traslacoladelarata.com


Colombia es uno de los pases con ms biodiversidad del planeta, rico en flora y fauna y con una de las mayores reservas hdricas del mundo. Enel ao 2001 el cdigo de minas declar la minera como actividad de utilidad pblica e inters social, con una de las normativas ms flexibles del continente, que trae grandes beneficios y exenciones tributarias para las multinacionales, adems, un sistema de regalas que en contrapartida al dao ambiental y social genera prdidas a la nacin.

Hoy el 40% del territorio colombiano est concesionado o solicitado por empresas mineras, y el gobierno actual con su locomotora vislumbra la idea de transformar el pas en una potencia del sector. Excusando el progreso econmico se han dado ttulos mineros en resguardos indgenas, pramos y parques nacionales. En los ltimos trece aoslos grandes proyectos de infraestructura y minera acarrearon cifras escandalosas sobre desplazamiento y asesinatos;ms de 2.000.000 de personas fueron desplazadas durante el gobierno de lvaro Uribe, paradjicamente las zonas con mayor nmero de desplazamientos se transformaran ms tarde en territorios para la ejecucin de macroproyectos y en el modelo de la prosperidad econmica.

En el ao 2012 la Unidad de Planeacin Minero Energtica, asign a la Empresa de Energa de Bogot, el proyecto Subestacin Armenia, estribado en la instalacin de 39 Kilmetros de lneas de alta tensin elctrica apostadas en 81 torres, entre los municipios de Circasia y Filandia en el Quindo, y Dosquebradas y Santa Rosa de Cabal en Risaralda. Este trazado busca una supuesta salvaguardia de energa elctrica en el Eje Cafetero, para ello y en pro del desarrollo las torres sern afincadas en zonas de reserva ambiental, en el Parque Regional Natural la Marcada y en el Distrito de Conservacin de Suelos Barbas Bremen, afectando la diversidad biolgica y poniendo en peligro la vida de especies animales como el Mono Aullador, as comoterritorios campesinos con todas las problemticas que de all subyacen. El hado nacional se urde en medio de los macroproyectos, mientras tanto, las zonas aledaas naufragan en la penuria hilando cientos de historias campesinas que relatan la realidad colombiana.


Una de esas historias es la que se teje alrededor de Don Norbey Betancur Chatarra. Don Norbey naci en la comuna nmero 4 de Medelln, es el mayor de cuatro hermanos. En sus venas converge una mezcla de sangre muy particular: la familia de su padre, montaeros antioqueos de poncho y carriel, es oriunda de Don Matas, municipio ubicado en el norte del departamento.La historia de la familia materna parece una novela escrita en la poca de la conquista. Su abuela, una indgena del Carmen de Atrato, su abuelo un espaol de apellido Layos que nunca quiso contar su historia.

El da de Don Norbey empieza a las cuatro de la maana:oa, oa, oa. Nia, Negra. Una a una van llegando las vacas, esperando su turno en la empalizada para ser ordeadas, el hombre alista la distraccin, limpia la cantina y empieza con la rutina.

Cuandotena cuatro aos, su padre preocupado por la creciente violencia en el barrio Aranjuez, decidi dejar Medelln y buscar un sitio apropiadopara levantar a los hijos de Doa Mara Layos. En el ao 76 lleg la familia Betancur Layos a la vereda El manzano en el municipio de Pereira. Con el empuje tpico de los paisas Don Julio Betancur empez a hacerse con las propiedades del fallecido Juan Chatarra, compr la finca, algunas casas de la vereda, cabezas de ganado, hasta el sobrenombre del finado pas a ser posesin de Don Julio.

Este es el nio, y solo come cuando llamo la nia para ordearla, en unos 7 meses ya va a empezar a montar las vacas, este es clasudo, va diciendo Don Norbey mientras llama al pequeo pincher, que al mejor estilo de los Boyeros australianos es el encargado de vigilar que las reses respeten la fila.

Los aos pasaban en la vereda El manzano, mientras Doa Mara arriaba el ganado y velaba por sus hijos, el viejo Julio andaba de jolgorio jugando al dado todas sus pertenencias.Doa Mara, una mujer valerosa y fuerte, cansada de la situacin, decidi vender lo poco que quedaba y en compaa de su hija emprender la travesa por Centro Amrica para cruzar el rio Grande y lograr el anhelado Sueo Americano. Norbey fue tres veces a Estados Unidos a visitar a su familia y a probar suerte, nunca se acomod. La tierrita jala mucho dice.

Ya empezaron a hacer bulla los viejos, ahora, por ah a las nueve, apenas salga el sol y empiece a hacer calorcito suben hasta el borde de la finca, ah los ve uno trepados en los Yarumos, se refiere obviamente a los Monos Aulladores, alegora de la riqueza natural del Barbas.

Mientras su mam y su hermana prosperaban en Estados Unidos, Norbey transitaba los das combinando el trabajo de chofer de bus en Pereira, con el trabajo en el campo. Don Julio ya viva en una finca de alquiler en el paraje el bizcocho, en el municipio de Filandia en el Quindo, juntoal can del rio Barbas. Hasta all llegaba todos los das el hijo a saludar a su padre. Uno es montaero, ese trabajo de chofer no era para m. El ltimo da de su profesin de transportista transcurra con normalidad en medio de los trancones citadinos, entonces un joven disgustado con la lentitud del servicioapuntal una navaja en el cuello del piloto. Todos los choferes tienen una peinilla de 18 pulgadas debajo del asiento, cuenta sonriente este hijo de Mara Layos. Tres planazos se llev el joven incauto, y hasta ese da dur el trabajo del conductor.

Ya voy a llevar la leche, Ahora que venga del pueblo bajamos al ro, para que vea la libertad que se siente, eso es lo que no ven los de las torres.

Por esos das el dueo de la finca donde estaba Don Julio se decidi a venderla, los primeros en ser comunicados fueron los Betancur Layos. La hermana en Estados Unidos tena el dinero ahorrado y fue as como las treinta cuadras en el can del ro Barbas pasaron a ser propiedad de la familia. Norbey se hizo cargo, primero vivi con Don Julio y luego con su abuela, la Indgena del Carmen de Atrato que no gustaba de ir al mdico, porque crea en la medicina natural, en la sabidura de la tierra y el bosque. Con frecuencia le peda al nieto que consiguiera espigas de Yarumo para hacer mejunjes y ungentos para todo tipo de dolores. Luego vino Yuri, la esposa y madre de sus dos hijos, esos que le iluminan el rostro solo con nombrarlos, por ellos se levanta todos los das.

Camine pues, bajemos hasta el ro para que vea la belleza. Ese de ah es un roble negro, y ese amigo es el manzanillo, dicen que Judas cuando vendi al seor se colg en un manzanillo, y por eso el palo hace lo que hace, claro que al lado siempre est el espadero, que es la cura.Relata Norbey, advirtiendo sobre la dermatitis que puede causar el exponerse a la sombra del hinchador.

Hace dos aos Don Julio, el jugador de dado, el juerguero y negociante antioqueo de Don Matas, apareci muerto en un misterioso evento. A Norbey el mundo se le acab, la muerte del padre junto a la presin ejercida por los peones de la Empresa de Energa de Bogot para instalar dos torres de alta tensin en su propiedad, al lado de su casa, en los campos por donde corren sus hijos, en los potreros donde alimenta las vacas, en el bosque donde allan los viejos, todo eso lo impulsara a tomar la decisin de vender la finca, comprarse un camin y volver a la vida que una vez haba despreciado.

Este es el ro Barbas, para all es Risaralda y nosotros estamos en el Quindo. Yo sueo con la libertad, y ac tengo libertad, ac no hay peligro de nada, uno puede andar por todo lado tranquilo, los avisos que hay en la entrada, nos toc ponerlos por la gente de las torres.

Cuando decidi contarles a su esposa y a sus dos hijoslos planes de marcharse, la respuesta de la nia de ocho aos lo dejara sin aliento. Sera ese nuevo impulso de seguir luchando: Pap, y si vendemos la finca, quien va a cuidar a los perritos, quien va a cuidar las vacas y las gallinas, que va a pasar con el caballo que dej el abuelo. Norbey cuenta que esas palabras borraron cualquier idea diferente a la de luchar por su tierra y velar porque sus hijos tuvieran un mejor porvenir.No haba que vender nada, slo levantarse contra el dolor por la muerte del padre y oponerse a la instalacin de las torres del progreso.

Hoy, el hijo de Doa Mara y Don Julio se convirti en un smbolo de resistencia frente al abuso cometido por aquellos que se creen omnipotentes. Norbey, ese montaero amable de sangre paisa e indgena, sigue luchando contra el avasallamiento del monte, contra el desplazamiento de los animales, contra la contaminacin del agua, batallando para que los hijos de sus hijos puedan disfrutar de la brisa gentil y del murmullo incesante del bosque y del ro.

Aqu va la torre 39, y en aquel filo la 40 dice l sealando los puntos contemplados en el trazado del proyecto elloscreen que no necesitan del campo, y la ciudad necesita del campo y de los campesinos, si acaban con esto, qu van a comer? Ser que van a comer energa?



Fuente: http://www.traslacoladelarata.com/2015/02/03/el-montanero-que-decidio-resistir/




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