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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2015

Resea de "Mary Gabriel, Amor y Capital. Karl y Jenny Marx y el nacimiento de una revolucin". Barcelona, El Viejo Topo 2014 (traduccin de Josep Sarret)
Desde una perspectiva infrecuente pero justa y necesaria

Salvador Lpez Arnal
Mundo obrero


Ocho pginas de bibliografa, unas 100 pginas de notas, 40 pginas iniciales de cronologa e informaciones esenciales sobre nombres y protagonistas, 837 pginas en total. No se las pierdan! Si inician la lectura, no podrn dejarla.

De qu van esas pginas? De la biografa humana, cientfica y filosfica de alguien que fue considerado hace unos veinte aos un perro muerto. T para siempre. Quin hablara de l en estos trminos en la actualidad? Miren, por ejemplo, lo que escriba John Thornhill, en el Financial Times, 28 de diciembre de 2006: el reciente desarrollo de la mundializacin que, desde muchos puntos de vista, recuerda a la poca de Marx, ha conducido sin ninguna duda a un inters renovado por su crtica al capitalismo () Cmo puede ser que el 2% ms rico de la poblacin adulta posea ms del 50% de la riqueza mundial mientras que la mitad ms pobre no posea ms que el 1%? Cmo se puede comprender el capital sin leer Das Kapital?.

Y quien es, quin era este autor imprescindible que exige ser ledo para comprender lo que est sucediendo en nuestro mundo un siglo y medio despus de publicar su gran obra, un clsico que le exigi (a l y a sus ms prximos) unos 20 aos, un tercio de su vida, de estudio, escritura e investigacin? Lo mejor en estos casos es tomar pie en informaciones de espas al servicio de la propia familia; en este caso, a sueldo del hermanastro de Jenny, entonces ministro del Interior de Prusia, un tipejo, Ferdinand, de mucho cuidado. Slo la inmensa generosidad y amor de Jenny von Westphalen puede dar cuenta del cuidadoso trato que ella le dispens. El informe del que les hablaba:

Lleva una existencia de intelectual bohemio. Lavarse, arreglarse y cambiar las sbanas no son cosas que haga muy a menudo, y le gusta emborracharse No tiene horas fijas para irse a dormir o para levantarse.. [como padre y esposo] es el ms dulce y afable de los hombres Marx vive en uno de los peores [Dean Street, el SOHO londinense] y por tanto ms baratos- barrios de Londres. Ocupan dos habitaciones En todo el apartamento no hay ni un solo mueble slido y en condiciones. Todo est roto y andrajoso, con un dedo de polvo en todas partes y el mayor de los desrdenes. En medio de la sala de estar hay una mesa grande y pasada de moda, cubierta con un pedazo de hule, sobre la cual estn sus manuscritos, sus libros y peridicos, y tambin los juguetes de los nios, y retales del costurero de su esposa, varias tazas con los bordes mellados, cuchillos, tenedores, lmparas, un tintero, vasos de whisky, pipas de cermica, ceniza de puro, etc. En una palabra, todo patas arriba y en la misma mesa Sentarse se convierte en una cosa peligrosa. Una de las sillas solo tiene tres patas, en otras los nios juegan a cocinas; esta ltima parece tener cuatro patas y es la que suele ofrecerse a las visitas pero los restos del juego de los nios no se han retirado y si uno se sienta en ella puede echar a perder sus pantalones. De vez en cuando se produce una animada y agradable conversacin que hace olvidar las carencias domsticas y hace tolerables las incomodidades. Finalmente, uno se acostumbra a aquella compaa y la acaba encontrando interesante y original. Este es un autntico retrato de la vida familiar del comunista Marx.

Y qu denunciaba este comunista que deca no ser marxista? En 1888, cinco aos despus de su fallecimiento, Tussy (Marx: ella soy yo), su hija menor, lo explicaba as tras visitar el Londres obrero, el East End, donde daba charlas, en carta a su hermana Laura:

No puedo contarte todos los horrores que he visto. Es una pesadilla de la que no puedo librarme. La veo de da y sueo con ella por las noches. A veces me siento inclinada a preguntarme cmo puedo uno vivir rodeado de tanto sufrimiento. Hay una habitacin especialmente que no puedo quitarme de la cabeza. Una habitacin! Una bodega oscura en el stano. En ella una mujer sobre un saco y un poco de paja, el pecho medio consumido por el cncer. Est desnuda excepto por un viejo pauelo rojo que le cubre el pecho y por un trozo de vela que le cubre las piernas. A su lado, un nio de tres aos y otros cuatro nios. El mayor de nueve aos. Pero este es solo un caso entre miles y miles.

En sntesis pensarn: una biografa ms del gran clsico? No hay otras muy importantes? No hay libros, artculos, ensayos imprescindibles? Sin duda. Entre otros los de Manuel Sacristn (30 aos de su fallecimiento, 90 aos de su nacimiento) y los de Francisco Fernndez Buey (Marx sin ismos, Barcelona, El Viejo Topo). Pero esta gran biografa tiene un atributo especial y esencial: est escrita desde una perspectiva singular, desde un corazn y una mente que fija su atencin en una gran olvidada que empieza a serlo menos, en Jenny Marx. Sin Jenny, Marx no hubiera hecho nada. Nada de nada. Ni su vida hubiera sido la que fue ni su obra terico-poltica hubiera sido posible.

No se cortaba un pelo Jenny cuando escriba:

Parece como si la forma preferida de aplauso de los alemanes es el ms total y completo silencio Querido seor Kugelmann, crame si le digo que hay pocos libros que hayan sido escritos en circunstancias ms difciles, y estoy segura de que podra escribir una historia secreta contando los muchos problemas, preocupaciones y tormentos que han acompaado su redaccin. Si los trabajadores tuviesen una idea de los sacrificios que han sido necesarios para escribir esta obra. Que ha sido escrita solo para ellos y por su bien, tal vez mostraran un poco ms de inters.

Como todas las grandes obras, tambin sta, este Amor y Capital, exige una aproximacin critica. Pero sera injusto que el autor de esta nota planteara la mnima objecin. Pelillos a la mar entre un ocano de grandes hallazgos, entre pginas y pginas imborrables de informacin, comentario cientfico e histrico y sentida aproximacin a Karl, a Jenny y a su familia.

Un libro, pues, un gran libro, un libro imprescindible, que desde que se empieza a leer uno sabe que va a releerlo en ms de una ocasin. Un clsico entre las biografas de uno de los grandes clsicos de las tradiciones emancipatorias humanas, el compaero de Jenny Marx, el padre de Tussy Marx. Gracias Mary Gabriel.

Desde luego: para marxistas y no marxistas, para comunistas y para no comunistas. Para todo el mundo que quiera acercarse a unas vidas que son tambin un poco nuestras y a un tiempo que, sin duda, tambin es el nuestro.

 

Fuente: Mundo obrero, febrero de 2015.



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