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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2015

La trampa del terror del lobo solitario

Matthew Harwood
TomDispatch

Traducido del ingls para Rebelin por Carlos Riba Garca


Crece el miedo al terrorismo tipo lobo solitario

Introduccin de Tom Engelhardt

Sin duda fue uno de los peores terroristas lobo solitario de la historia moderna. El 22 de julio de 2011, despus de tratar de eliminar a la plana mayor del liderazgo poltico noruego con un coche bomba que mat a ocho personas, Anders Breivik se embarc en un ferry llevando un uniforme de polica de confeccin casera para trasladarse a una isla cercana donde asesin a otras 69 personas, en su mayor parte adolescentes que participaban en una acampada organizada por el Partido Laborista noruego. En una metdica cacera, como si tuviera todo el tiempo del mundo, Breivik actu con la mayor sangre fra imaginable. Algunas de las vctimas recibieron disparos a quemarropa en la cabeza. El asesino, el lobo de ese momento, cometi su accin para, segn sus palabras, parar la islamizacin de su pas. Tambin estaba contra el feminismo, el marxismo cultural, la Eurabia y gobernante Partido Laborista de Noruega.

Detengmonos un momento e intentemos imaginar la respuesta una vez sucedida una cosa como esta. Os garantizo que, en trminos de seguridad, nuestro mundo ha cambiado muchsimo. Est cada da ms controlado, vigilado y militarizado. Nunca antes se haba puesto tanto dinero en las arcas del estado de seguridad nacional. Son cada vez ms los contratistas privados que trabajan en la seguridad. Ya conocis la rutina. En Estados Unidos ha habido versiones ms modestas de ataques como el descrito, por ejemplo la bomba en el Maratn de Boston, que galvanizaron el pas; eso ayud a que se expandieran an ms tanto el aparato nacional de la seguridad como el cierre de cada vez ms espacios y cosas. En estos aos, los arrebatos de pnico asociados con el terror y los terroristas han recorrido repetidamente este pas. Dicho de otro modo, los que una vez fueron unos patticos individuos que normalmente no tenan forma de afectar el mbito estadounidense ahora han pasado a ser considerablemente capaces de alterar sustancialmente nuestra vida y sociedad.

Noruega es un pas pequeo. Segn se inform, uno de cada cuatro noruegos conocan a alguien que haba sido afectado por los ataques, incluyendo el primer ministro en ese momento, Jens Stoltenberg. Dadas las circunstancias, es notable que Stoltenberg insistiera que la respuesta noruega a la violencia es ms democracia, ms apertura y ms participacin poltica, y que el ciudadano de a pie se negara a reaccionar de la manera que lo hacemos los estadounidenses. Despus de la pesadilla de un incidente capaz de transformar cualquier sociedad, un asesinato poltico de inocentes realizado a sangre fra por un trastornado, los noruegos, tanto individual como colectivamente, optaron por no dejarse enloquecer por el pnico ni permitir que su mundo fuera alterado por los horrorosos actos de Breivik. No construyeron una mayor estructura contraterrorista de seguridad; no cambiaron sus leyes ni crearon una legislacin especial contra el terror; no intentaron en cierta manera superar a Breivik; ni siquiera cerraron el parlamento ni lo rodearon de fortificaciones. Resolvieron no dejar que Breivik les despojara de su tan valiosa transparencia. No cayeron en la histeria ni el deseo de que corriera la sangre. Fue, en el mundo en que vivimos, el ms valeroso acto colectivo, sorprendente por su contencin.

Nos gustara que nosotros, los estadounidenses, pudisemos decir lo mismo. Hoy, Matthew Harwood, de la ACLU* y colaborador regular de TomDispatch, escribe sobre la alarma producida por lo que parece ser el no va ms de las amenazas terroristas el ataque de un lobo solitario, alarma que est creciendo en Estados Unidos y cuyo crecimiento garantiza el cambio a peor de nuestra sociedad. Aunque, curiosamente, nuestro asesino lobo solitario ms conspicuo, el sargento del ejrcito Robert Bales, que mat a 16 afganos nueve de ellos nios e hiri a seis ms en una noche de caos y crueldad en Kandahar, Afganistn, no conmovi a nadie en EEUU. En este momento, en la patria lo nico que falta es un ataque de lobo solitario de alto perfil, y no tiene por que ser algo tan devastador como los ataques de Breivik o Bale (como seala Harwood, la mayor parte de las operaciones de lobos solitarios son escasamente eficaces y destructivas). Mientras tanto, antes de que el lobo solitario (s, sobre todo son hombres) haga su aparicin en nuestro mundo estadounidense de seguridad nacional e histeria, no se ha hecho nada serio para poner en perspectiva los muy modestos peligros que esto implica. Por eso TomDispatch se enorgullece al presentar el que quiz sea el primer trabajo sobre este momento que vivimos.

* * *

Por qu puede ser la cura peor que la enfermedad

Parece que la sombra de una nueva amenaza est oscureciendo el paisaje de la seguridad nacional: el terrorista lobo solitario.

El lobo solitario es la nueva pesadilla, escribi recientemente el columnista de Washington Post Charles Krauthammer; el experto conservador no es el nico que piensa as. Realmente, yo percibo que [los lobos solitarios] son una amenaza mayor que al-Qaeda, o el Estado Islmico, o cualquier franquicia de al-Qaeda, le dijo Scott Stewart, analista tctico y vicepresidente de la firma Stratfor, de inteligencia global y asesoramiento, a VICE News. De modo parecido, unos das despus del atentado terrorista en Pars, el fiscal general Eric Holder, en su aparicin en Meet the Press, dijo: lo que me quita el sueo [es] esta preocupacin relacionada con el lobo solitario que sigue sin ser identificado.

Es posible multiplicar varias veces las declaraciones de este tenor. Solo hay un problema en este crescendo en las alarmas suscitadas por los lobos solitarios: la mayor parte de las veces no responden a la verdad. No hay nada nuevo sobre la amenaza, y se sabe que el concepto es poco fiable (en estos das, el lobo solitario se ha convertido en el sustituto del terrorista islmico, a pesar de que esta categora en s misma no est vinculada con ninguna ideologa especfica). Lo peor de todo esto es que al destacarlo, como se viene haciendo ltimamente, se allana el camino para el aumento de las prcticas policiales y de la seguridad nacional que son excesivas y contraproducentes, incluyendo la infiltracin de minoras y grupos militantes y la puesta en marcha de elaboradas operaciones de provocacin que amenazan a los ms vulnerables. Adems, el hecho de poner la etiqueta de terrorista a esos individuos solitarios supuestamente movidos por una ideologa de izquierda o de derecha, secular o religiosa a menudo oculta muchos otros factores que en realidad les llevaran a sentirse atrados por la violencia.

Al igual que cualquier otro crimen violento, el terrorismo individual, aun siendo muy raro y mnimo, implica un riesgo innegable. No obstante, no es el tipo de situacin a partir de la cual el gobierno pueda sentirse habilitado para construir una estructura completamente nueva de vigilancia intrusiva o utilizarla como excusa para infiltrar comunidades con sus agentes. Los programas nacionales que se estn poniendo a punto ahora para combatir el terrorismo de lobos solitarios tienen el rasgo de desaforada exageracin de su prevalencia y peligros. Para los estadounidenses, la renuncia a otra porcin de sus libertades civiles a cambio de seguridad contra los lobos solitarios no es un buen negocio; antes bien, se tratara de una estafa.

Anatoma del lobo

La aproximacin a la literatura que se ocupa tanto del terrorismo como de los lobos solitarios debe incluir un saludable grado de escepticismo. Al da de hoy, hay muy poco consenso en relacin con qu es exactamente el terrorismo; lo mismo sucede respecto de la variedad lobo solitario.

Tanto en los medios como en los estudios acadmicos ms recientes, lo que diferencia al lobo solitario del fenmeno general del terrorismo es su perpetrador. Los lobos solitarios son, por definicin, individuos solitarios, casi siempre hombres, frecuentemente con problemas mentales, que desencadenan su violencia contra objetivos civiles. Al menos algunos, estn espoleados por una creencia. El investigador Michael Becker lo define as: Violencia de motivacin ideolgica, o intento de violencia, perpetrada por una persona que planifica y ejecuta un ataque sin la colaboracin de otros individuos o grupos. Aunque el lector no lo sepa ahora mismo, la motivacin de estos ataques en Estados Unidos puede cubrir toda la gama que va desde el rechazo del aborto de inspiracin religiosa hasta la supremaca blanca, desde los derechos de los animales hasta la mirada global inspirada por al-Qaeda.

Segn la literatura, los lobos solitarios son nicos en la historia del terrorismo debido a la soledad con que planifican y realizan sus acciones. Carecen de la presin que podran ejercer unos pares o grupos, y sus crmenes son cometidos sin ayuda alguna. En este sentido, tienen una fuerte resemblanza con esa persona que en una escuela dispara en solitario contra alumnos y profesores y con aquellos que asesinan y destruyen todo lo que encuentran a su paso, unas modalidades a las que los estadounidenses estn ya acostumbrados.

Segn algunos investigadores, una razn prctica para que muchas de estas personas acten en solitario sera el temor a ser detectadas. En Laws for the Lone Wolf, el supremacista blanco Tom Metzge escribi: Cuanto menos sepa cualquiera que no tiene nada que ver, tanto ms resguardado estars y ms exitoso sers. Mantn la boca cerrada y los ojos bien abiertos. Nunca admitas sinceramente nada (antes del 11-S, en EEUU, casi todo el terrorismo en solitario era asunto de la derecha).

Esto no quiere decir que los individuos que cometen una accin poltica violenta no hablen con nadie antes de su accin. Una investigacin reciente realizada con una muestra de 119 terroristas solitarios en EEUU y Europa, tanto condenados por su crimen como muertos en la accin, comprob que con bastante frecuencia exponan su creencia extremista, sus agravios y algunas veces su intencin violenta a alguien, sobre todo a amigos y familiares o en comunidades online. La buena noticia debera ser que los familiares, amigos y colegas pudieran ayudar a aconsejar a los ms cercanos para que no se impliquen en la violencia poltica si como sociedad hemos de adoptar estrategias que contribuyan a construir una confianza pblica en el cumplimiento de la ley, sobre todo en las comunidades ms afectadas, en lugar del miedo y la sospecha (aunque, con lo que hemos conocido en estos ltimos aos, ya podemos esperar sentados).

Por el otro lado, los procedimientos que parecen que est explorando la polica y el estado de la seguridad nacional para resolver este tema como el intento de determinar qu tipo de personas se unir a grupos terroristas o la determinacin de un perfil del lobo solitario no funcionan. Las razones por las que alguien se une a un grupo terrorista son notablemente complejas, y lo mismo vale para aquellos que deciden realizar una accin poltica violenta en solitario. Despus de revisar los 119 casos mencionados ms arriba, los investigadores llegaron a la conclusin de que no haba un perfil uniforme de terrorista tipo lobo solitario. Incluso si se quisiera establecer un perfil, agregaron, este sera algo completamente intil: El empleo de un perfil como ese no tendra justificacin dado que son muchas las personas que comparten esos rasgos y no se implican en acciones terroristas en solitario, mientras que otras que no encajan con el perfil s se implican en ese tipo de acciones.

Como grupo, esos terroristas en solitario se diferencia del resto de la sociedad en una cuestin decisiva: a casi uno de cada tres se le haba diagnosticado una enfermedad mental o un desorden de personalidad antes de involucrarse en la violencia poltica. Otro estudio que se centr en 98 perpetradores estadounidenses descubri que el 40 por ciento de ellos tena algn problema de salud mental. La proporcin comparable para la poblacin del pas es del 1,5 por ciento.

A partir de un ndice tan alto de trastorno psicolgico, existe la posibilidad de evitar ataques individuales si las personas en riesgo consiguen el tratamiento de salud mental necesario antes de que se vuelquen a la violencia.

Hechos contra ficcin

Afortunadamente, la dificultad para detectar anticipadamente a un lobo solitario le hace ms ineficaz cuando golpea.

Debido a que esas personas no tiene una red que les financie o les adiestre, y adems quizs sean perturbados mentales, es muy probable que no tengan el necesario conjunto de sofisticadas destrezas cuando deciden armarse o planificar un ataque. El investigador en terrorismo Ramon Spaaij, de la Universidad de Victoria, Australia, elabor una base de datos de 88 lobos solitarios identificados en 15 pases entre 1968 y 2010. Lo que encontr debera disipar algo del temor que ahora se asocia con el terrorismo en solitario e incluso moderar la cada vez ms elaborada y entusiasta planificacin gubernamental alrededor de ese temor.

Spaaij identific un total de 198 ataques realizados por esos 88 agresores solitarios, apenas el 1,8 por ciento de los 11.235 sucesos terroristas registrados en todo el mundo. Dado que en general los lobos solitarios no dominan la tecnologa necesaria para fabricar bombas (como s la dominaba el Unabomber), normalmente se sirven de armas de fuego y atacan objetivos fciles y en los que hay mucha gente; por eso, la respuesta de quienes estn encargados de hacer cumplir la ley es inmediata. Por lo tanto, Spaaij observ que el ndice promedio de letalidad de 0,062 muertos por ataque en el caso de que fueran realizados por lobos solitarios y de 1,6 cuando los protagonistas eran grupos u organizaciones.

En Estados Unidos, 136 personas perdieron la vida en ataques individuales entre 1940 y 2012; no hay duda de que cada una de las muertes es una tragedia, pero aun as la proporcin es microscpica cuando se la compara con los 14.000 asesinatos anuales de los que el FBI ha informado en los ltimos cinco aos. En otras palabras, la posibilidad de ser atacados por un lobo solitario no debera quitarnos el sueo. Para empezar, como estadounidense, la posibilidad de que usted muera en un atentado terrorista de cualquier tipo es infinitesimal. De hecho, es cuatro veces ms probable que usted muera alcanzado por un rayo. En todo caso, el ascenso actual del terrorista en solitario a la categora de amenaza existencial que se da en Washington crea el tipo de miedo y de intento de respuesta gubernamental que los perpetradores de esos atentados quieren provocar.

Si los terroristas del tipo lobo solitario son la nueva pesadilla es porque nosotros permitimos que lo sean.

Lobo solitario no es igual a musulmn

Durante el conflicto con rehenes que se produjo el pasado diciembre en una cafetera de Sydney, Australia, incidente orquestado por Man Haron Monis, un inmigrante iran, el ex director adjunto de la CIA Michael Morell expres su grave presagio: Vamos a ver otros ataques como este aqu, le dijo a This Morning, de la cadena CBS. La gente no debera sorprenderse si esto vuelve a suceder en el prximo ao o algo as, lo garantizo.

Estas palabras son tpicas en la reciente escalada retrica; son palabras dichas por los funcionarios y ex funcionarios del estado de la seguridad nacional cuando se trata de este tipo de terror. Pero el presagio de Morell de ningn modo fue un presagio. Atentados de lobos solitarios efectivamente ocurren en nuestro pas. Eric Matthew Frein fue detenido en la vspera de Halloween tras de una intensa bsqueda en las montaas Pocono, Pennsylvania, despus de que en septiembre disparara con un rifle de francotirador a dos agentes de polica que estaban fuera de su cuartel. El cabo Byron K Dickson II muri y el agente Alex T. Douglass fue herido. Frein, a quien en un principio las autoridades llamaban vestigio antigubernamental, fue finalmente acusado de dos cargos de terrorismo despus de que contara a la polica que sus disparos haban sido una forma de despertar al pueblo. Adems, los agentes encontraron una carta que Frein haba escrito a sus padres en la que les deca que quera encender una hoguera porque solo una revolucin puede devolvernos las libertades que una vez tuvimos.

La violencia individual como la descrita, lleve o no la etiqueta de terrorismo, no es nada nuevo. Se ha lidiado con ella durante dcadas sin que se produjera pnico y sin que fuera necesario sembrar el miedo ni instaurar medidas como las que vemos hoy. Despus de todo, segn Spaaij, entre 1968 y 2010, el 45 por ciento de los ataques terroristas realizados por lobos solitarios registrados en 15 pases distintos se han producido en Estados Unidos.

Sin embargo, como descubrieron Spaaij y Mark Hamm, su compaero de investigacin, estos guarismos fueron claramente inflados. El porqu es simple: incluidos en ellos hay numerosos ejemplos de atentados terroristas individuales inspirados por la ideologa tipo al-Qaeda que en realidad eran instigados por quienes estn encargados de hacer cumplir la ley, o ayudados por conspiraciones. Spaaij y Hamm encontraron que por lo menos 15 de esos ataques haban ocurrido entre 2001 y 2013. En ellos, un perpetrador solitario estara realmente involucrado, y frecuentemente dirigido o animado por un informante o agente encubierto. Esto alcanza hasta cerca del 25 por ciento de los casos de ataques de lobos solitarios en EEUU despus del 11-S; hay que tener en cuenta que, dadas las circunstancias, estas cifras son de difcil confirmacin. Esencialmente, se trata de otro engao del gobierno que no solo infla el nmero de los incidentes terroristas individuales en EEUU; adems muestra lo desproporcionado de la atencin puesta por las agencias que deben hacer cumplir la ley en la comunidad musulmana de Estados Unidos.

Un ejemplo atroz de lo que decimos es el caso de Rezwan Ferdaus, un ciudadano de 26 aos nacido en Massachusetts y de fe musulmana. El FBI lo detuvo en 2011 por conspirar con agentes encubiertos para construir drones cargados de explosivos que seran controlados a distancia para que volaran hasta el Pentgono y el Capitolio. En realidad se trataba de un complot tramado por el gobierno; Ferdaus no era un lobo solitario (era incapaz tanto de concebir un atentado como este como de llevarlo a la prctica sin ayuda). El FBI ignor las seales muy claras de que su objetivo no era un terrorista sino un enfermo mental que estaba deteriorndose rpidamente. Aun as, los organismos encargados de hacer cumplir la ley y los medios lo describieron repetidamente como un lobo solitario. En 2012, acusado de proporcionar material a terroristas, fue sentenciado a 17 aos de crcel.

En comparacin, cuando el posible lobo solitario no es musulmn ni de otra minora, es muy raro que el gobierno, los medios o los expertos en seguridad le pongan la etiqueta de terrorista inductor de miedo. Por ejemplo, James von Brunn, un supremacista blanco que asesin a un guardia de seguridad en el Museo-Memorial del Holocausto de Estados Unidos. Segn el departamento de seguridad interior, la accin no tena conexin alguna con el terrorismo, a pesar de que su motivacin era ideolgica, como reconoci un funcionario del FBI.

O Francis Grady, que trat de incendiar una clnica de planificacin familiar en Grand Chute, Wisconsin, en 2012. La razn: segn explic Grady ante un tribunal distrital de EEUU, Ah estn matando bebs; tampoco l fue acusado de terrorismo. Cuando se le pregunt por qu, el fiscal William Roach respondi que Grady haba tratado de incendiar una habitacin desocupada de un edificio vaco.

Compare el lector esas reacciones con el caso de Zale Thompson, un trastornado afroestadounidense que atac con un hacha a cuatro agentes de la polica de Nueva York el pasado octubre. Solo un da despus del ataque, el comisario de polica Bill Bratton dijo: Ciertamente, me siento muy tranquilo; ha sido un ataque terrorista. La prueba aparente: Thompson, convertido al islamismo poco tiempo antes, haba visitado sitios web asociados con grupos terroristas como al-Qaeda e ISIS.

Como seal Glenn Greenwald, La palabra terrorismo, al mismo tiempo que es la ms carente de significado, es la ms manipulada del lxico poltico de Estados Unidos. Lo mismo puede decirse del acpite terrorismo de lobo solitario. De ningn modo sorprende, entonces, que en este momento se haya convertido en sinnimo de musulmn y poca cosa ms, lo que estigmatiza a todos los estadounidenses musulmanes y convierte a sus comunidades en blanco de violentas tcnicas de cumplimiento de la ley, entre ellas las operaciones de fabricacin de conspiraciones propias del FBI y la vigilancia intrusiva y generalizada. Lo tpico: un investigador en terrorismo defini al lobo solitario como el individuo que persigue en soledad objetivos terroristas islamistas. En realidad, los musulmanes no tienen el monopolio del terrorismo individual como no lo tienen del terrorismo en general.

Respuestas contraproducentes

En este momento, la respuesta al jaleo del lobo solitario es como la que se da a tantas otras cosas en estos aos hacernos avanzar cada da un poco ms en el camino hacia el estado policial en EEUU. Una respuesta del gobierno, que ahora ha cobrado un nuevo nfasis, llega (por supuesto) con su propio acrnimo: contraataque al extremismo violento (CVE, por sus siglas en ingls).

El programa, anunciado en 2011, apunta a la asociacin con las comunidades en la prctica, casi exclusivamente la musulmana en aras de la prevencin del terror. Una de las formas en que las comunidades realizarn esta prevencin es la creacin de espacios de seguridad en los que las personas pueden debatir sobre poltica y religin sin temor al acecho de los agentes del gobierno. Aun as, miembros de esa misma comunidad seran animados a informar a las autoridades sobre lo dicho y quin lo dijo, en un intento de identificar a quienes estn en riesgo de convertirse en extremistas violentos, ya sea en solitario o en unin con otros. La comunidad musulmana de EEUU ya tiene experiencia sobre las actividades gubernamentales como la fabricacin de complots o la infiltracin de soplones; el encomendar a miembros de la comunidad tareas de informacin no parece muy diferente a colocar agentes dentro de ella.

Si el objetivo de CVE es construir dentro de la comunidad una capacidad de prevenir la violencia y el terrorismo, sean o no en solitario, organismos como Servicios de Salud y Humanitarios (HHS, por sus siglas en ingls) y el departamento de Educacin deberan estar al frente de la iniciativa, ya que podran ofrecer servicios de salud mental y recursos educativos, a todas las comunidades en vez de hacerlo a una muy particular elegida por criterios de religin, raza o etnicidad. En lugar de ello, y esto no sorprende en absoluto, la Casa Blanca ha encargado la ejecucin de los programas CVE a los departamentos de seguridad interior y de justicia y al FBI; al mismo tiempo ha destacado el papel coordinador de las fiscalas locales. La comunidad musulmana de EEUU desconfa abiertamente de estos planes, particularmente debido a que en los ltimos tiempos se han centrado en la creencia religiosa como objeto de sospecha y, al menos en el caso del FBI, se han manufacturado confabulaciones terroristas eligiendo como presas a personas enfermas y vulnerables.

Otras soluciones propuestas para el problema de los lobos solitarios son an ms indiscriminadas.

En un libro recientemente publicado, Jeffrey Simon, ex analista de la corporacin RAND, ofrece un inventario de posibles soluciones tecnolgicas para descubrir al lobo que lleva piel de oveja antes de que ataque. Se trata de soluciones tpicas del momento en que vivimos e incluyen el empleo generalizado de cmaras de vigilancia inteligentes conectadas con Internet, como tambin el control activo y libre de toda sospecha del uso que se hace de Internet y las redes sociales. Otra aproximacin al problema cada da ms sonada que l sugiere es la expansin de la recogida de datos biomtricos, es decir, que el gobierno combine rasgos biolgicos particulares de cada persona, como las dimensiones faciales y el ADN, sin ninguna demostracin de que hacerlo se considere intrnsecamente malo.

Debera anotarse que semejante aproximacin tpica de la direccin que el estado de la seguridad nacional y de las agencias encargadas de hacer cumplir la ley han tomado en estos aos sera un asalto fundamentad contra una sociedad libre. Este tipo de contramedidas produce un escalofro que baja por la espina dorsal de cualquiera. Simon parece reconocer esto cuando escribe: Habr que debatir sobre los temas relacionados con la intimidad, entre ellos la disposicin de las personas a que su expresin facial, el movimiento de sus ojos, su ritmo cardiaco, su pauta respiratoria y otras caractersticas sean recogidos por sofisticados sensores all donde vayan atendiendo a una decisin hecha por otros preocupados por lo que esas personas puedan estar tratando de hacer.

Los peligros a los que se exponen los estadounidenses cuando permiten que unas agencias gubernamentales recojan informacin tan ntima para descubrir que cualquiera de ellos sea un posible lobo solitario son obvios en el sentido de la destruccin de la privacidad, entre otras cosas. La consecuencia ser doble: por un lado, un mundo orwelliano; por el otro, un mundo desesperado en trminos de seguridad. Desde ya est claro que ninguna de esas soluciones tecnolgicas funcionar, por ms caras y avanzadas que puedan ser. Las conductas totalmente inocentes (falsos positivos) terminarn ocultando las amenazas verdaderas. Algunos de estos enfoques, como las cmaras de vigilancia, pueden ayudar a descubrir a un perpetrador despus del delito, mientras que otras, como tratar de identificar a alguien que ms tarde se involucrar en un acto terrorista por su lenguaje corporal sern otra contribucin ms al teatro de la seguridad que el gobierno ha montado desde el 11-S.

De cualquier modo, la inutilidad de un estado de la seguridad nacional intrusivo no detendr a sus adeptos en sus esfuerzos por tener ms poder y echar a andar procedimientos de control que son siempre ms invasivos. Tenemos que dejar... de lado... a todos aquellos que tienen el corazn dbil y son polticamente correctos, dijo textualmente a VICE News el congresista Peter King en una aparicin radial. La amenaza, aadi, viene de la comunidad musulmana y demuestra que el ex comisario de polica [del departamento de polica de Nueva York] Peter King estaba en lo cierto cuando durante muchos aos realmente estuvieron saturando ciertas zonas desde donde se pensaba que llegaba la amenaza.

El otrora secreto programa de vigilancia de sospechosos al que se refera King que abarcaba desde Connecticut a Pennsylvania nunca produjo una sola pista vinculada con el terrorismo, mucho menos una condena. Solo tuvo xito en un aspecto: consigui que la comunidad musulmana de Estados Unidos en la gran rea metropolitana de Nueva York se sintiera asediada y se destruyeran relaciones de confianza entre los musulmanes y la polica.

Las palabras de King demuestran que las personas que prometen proteger nuestra vida y nuestras libertades suelen ser las mismas que llaman al lobo. Con pastores como esos cuidando la majada, los lobos podran ser irrelevantes.

Nota:

* ACLU es el acrnimo de American Civil Liberties Union (Unin Estadounidense por las Libertades Civiles) (N. del T.)

Matthew Harwood es escritor y editor principal de la ACLU. Tiene una maestra en Literatura en el rea de Estudios de Seguridad Internacional de la Universidad St. Andrews, de Escocia. Sus trabajos han aparecido en Al Jazeera America, American Conservative, The Guardian, Guernica, Salon, War is Boring y Washington Monthly. Tambin colabora regularmente con TomDispatch.

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/175952/tomgram%3A_matthew_harwood%2C_the_fear_of_lone-wolf_terrorism_rises/#more



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