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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-02-2015

Vorgine en la izquierda del Estado espaol

Jess Snchez Rodrguez
Rebelin


Hace aproximadamente un ao que empez a articularse el proyecto de Podemos, desde entonces el tiempo poltico en Espaa se ha acelerado, el aspecto ms comentado de los cambios que se han producido y, sobretodo, los que prometen producirse en los prximos meses, se ha referido a la ruptura del tradicional bipartidismo y, por lo tanto, de alternancia gubernamental, entre conservadores (UCD, PP) y socialdemcratas (PSOE) como ha sido habitual desde el inicio de la transicin en Espaa. Las nuevas expectativas permiten pensar que el tercer partido en liza puede llegar a formar parte de diferentes gobiernos locales, regionales o nacional modificando polticamente la correlacin de fuerzas sociales a favor de las clases populares. Y este nuevo actor poltico plantea alternativas clsicas de la izquierda que tendran, si se mantienen desde posiciones de gobierno, el efecto de un cierto terremoto poltico.

Pero de momento, y mientras se confirman las expectativas creadas y se ven los resultados, lo que s es un hecho ya es la modificacin en profundidad del panorama existente hace un ao de la izquierda poltica en Espaa que puede condensarse en dos fenmenos. El primero afecta a Izquierda Anticapitalista (IA) con la adquisicin, de un lado, de influencia poltica y social y de posiciones institucionales que nunca haba tenido y, de otro, con su transformacin de partido en movimiento en el mes de enero para poder evitar as el veto impuesto por Podemos para que sus miembros formen parte de sus rganos de direccin. El segundo, de ms calado, es la previsible marginacin electoral de Izquierda Unida, rompiendo abruptamente su tendencia al crecimiento, y la creacin de fuertes tensiones en su seno que la pueden llevar a perder parte de sus cuadros y dirigentes, y que podra terminar ahondando an ms la insignificancia hasta el punto de poner en peligro su existencia.

Hay que reconocer, de entrada, que los anlisis realizados segn se desarrollaba este proceso han ido quedando, en muchos casos, obsoletos ante la fluida transformacin de las condiciones que se iba produciendo.

Una primera percepcin desde la izquierda del fenmeno Podemos era que intentaba representar polticamente el espritu del 15-M y que, al irrumpir en el escenario poltico espaol, iba a crear una nueva divisin en la izquierda, una fragmentacin que restara un cierto espacio poltico a IU sin poner en peligro su papel hegemnico a la izquierda del PSOE. Por los propios orgenes de los que se reivindicaba y la forma de hacer poltica que prometa, se pensaba que Podemos representara un papel similar al que tuvieron los verdes alemanes en su comienzo, una organizacin poltica (inicialmente se presentaba como anti-partido) con nuevas formas de horizontalidad, participacin y democracia directa. La justificacin de su existencia se encontrara en el modo de actuar no en un programa que se pareca mucho al de IU.

La primera sorpresa fue el resultado electoral de las elecciones europeas de mayo de 2014, Podemos prcticamente se igualaba de golpe a la representacin obtenida por IU. La fragmentacin de la izquierda se haba consumado, pero, a pesar de que haba bloqueado las expectativas de crecimiento de IU, sta haba triplicado sus resultados en estas elecciones. Dada la consumacin de la divisin de la izquierda a nivel organizacional y de representacin, lo sensato era pensar en la posibilidad de pactos que sellaran un poco esa fisura. La situacin era tal que IU no poda seguir pensando en condiciones de hegemona en la izquierda y, aunque fuese la decana de las organizaciones en ese campo, debera avenirse a pactar con Podemos. Y esa mano tendida por IU se concret casi en el mismo momento en que se conocieron los resultados de las europeas, pero Podemos decidi que sus expectativas electorales le invitaban a declinar esos pactos entre organizaciones y continuar su trayectoria de manera autnoma.

A partir de ese momento dos evoluciones en Podemos empezaron a cambiar profundamente la situacin. La primera evolucin fue un fenmeno interno a Podemos, en primer lugar, se consolid un proyecto de partido clsico, abandonando su posicin inicial de organizacin anti-partido, en segundo lugar, cristaliz un ncleo dirigente en torno al grupo de profesores universitarios que funcion como promotor, y disput el control total de la organizacin a Izquierda Anticapitalista, el otro foco impulsor inicialmente de Podemos, a la que margin totalmente de la direccin del partido. En este proceso se abandonaron las iniciales y efmeras seas de identidad que le vinculaban con el 15-M, Podemos se quera presentar ahora como el representante de un colectivo ms amplio, el de todos los damnificados y desilusionados por los efectos de la crisis y el sistema de corrupcin generalizada imperante. Se transformaba rpidamente en un partido atrapalotodo que pretenda pescar electoralmente en todo el espectro poltico para alcanzar una mayora que la convirtiese en opcin real de gobierno, la ilusin de ganar con un proyecto regeneracionista remplaz a la ilusin de representar al 15-M y sus formas, y sus apoyos electorales crecieron vertiginosamente. A su vez este cambio implicaba acentuar su discurso de no definirse ni de izquierdas ni de derechas, de mantenerse en la ambigedad, resaltando su carcter regeneracionista.

Y tuvieron xito, los distintos sectores que le empezaban a apoyar vean en Podemos lo que queran ver, los sectores de izquierda le perciban como tal, los de centro o los socialdemcratas preferan ver sus propuestas regeneracionistas en poltica. La cuestin es que con tal estrategia sus expectativas electorales comenzaron a crecer como la espuma y en poco tiempo no solo es que se alejase rpidamente de IU en intenciones de voto y acentuase la marginalidad de esta ltima, sino que ha sobrepasado al PSOE, e incluso llega a presentarse como el partido ms votado en algunas encuestas.

En esta situacin el problema de las alianzas cambiaba drsticamente. En sentido relativo, IU quedaba con respecto a Podemos como antes lo haba estado con el PSOE, en situacin claramente minoritaria, sin capacidad de condicionar posibles pactos, o ni siquiera de conseguirlos con la estrella ascendente en el panorama poltico espaol.

Las posiciones en las otras organizaciones polticas de la izquierda tambin cambiaban segn la evolucin interna y de expectativas electorales de Podemos. Como apuntbamos ms arriba Izquierda Anticapitalista fue uno de los dos focos impulsores del proyecto de Podemos, se trata de una organizacin pequea de izquierda, una organizacin de cuadros, pero absolutamente marginal electoralmente. Se haba escindido de IU cuando su referente europeo, el Nuevo Partido Anticapitalista francs, empez a cosechar unos xitos que luego se demostraron efmeros. Se adhiri a la posibilidad de crear Podemos como manera de conectar, desde su posicin minoritaria, con el impulso proveniente del 15-M, y acert. Pero su situacin dentro de Podemos empez a conocer dificultades, el otro foco impulsor, el nucleado en torno al hiperliderazgo de Pablo Iglesias, decidi controlar frrea y exclusivamente la organizacin y marginar a IA de los rganos de direccin mediante el expediente de prohibir para ello la doble militancia, lo que ha obligado a IA a transformarse de partido en movimiento. Tiene algunos lderes populares dentro de Podemos y su mayor xito hasta el momento es la obtencin de actas de eurodiputados y la eleccin de una de sus militantes, Teresa Rodrguez, como cabeza de lista para las elecciones andaluzas. IA representa a nivel organizativo la tendencia a dotar a Podemos de unas seas de identidad claramente de izquierdas y pareca inclinado a mantener las seas de identidad originales derivadas del 15-M, como se demostr en la asamblea fundacional de Podemos en Vista Alegre en octubre de 2014, y aunque ha sufrido el intento de marginacin dentro del nuevo partido, su situacin poltica es muchsimo mejor con respecto a la de hace un ao.

La situacin de IU se ha vuelto, sin embargo, ms dramtica. De ser la organizacin hegemnica a la izquierda del PSOE, de tener unas expectativas importantes de crecimiento apoyadas en el malestar y las movilizaciones producidas durante la crisis, ha pasado a una situacin que la amenaza con la marginalidad electoral, y ha visto como el crecimiento de las expectativas de Podemos ha activado tensiones nuevas y latentes en su interior. Rechazadas sus propuestas de alianzas se ve amenazada por una OPA desde Podemos que pone en riesgo su propia existencia.

IU siempre ha adolecido de problemas internos que en los ltimos meses se han agudizado, como es el caso de Andaluca con la divisin en torno a la alianza de gobierno con el PSOE, o en Madrid con el escndalo de las tarjetas de Caja Madrid. Pero con ser estos problemas graves, las tensiones principales provienen de la existencia y evolucin de Podemos. Reducida de nuevo a un papel marginal, sin capacidad de establecer alianzas, y viendo cmo Podemos se trasforma en un partido mayoritario con posibilidad de gobernar a varios niveles e iniciar un cambio en profundidad de la correlacin de fuerzas sociales y de las polticas locales, regionales y nacional, los cuadros y militantes de IU se encuentran ante un dilema angustioso.

Con todos sus problemas internos, IU es una organizacin asentada, con un proyecto poltico y un programa discutido y aceptado por su militancia desde hace tiempo, con unas seas de identidad de izquierdas claras, con lazos establecidos con el mundo obrero, con su pertenencia al Partido de Izquierda Europeo y sus conexiones con otras organizaciones a nivel internacional, es decir, es fruto de un trabajo de muchos aos y de una militancia preparada y unos cuadros cualificados y experimentados por todos esos aos de actividad en la organizacin, en la sociedad y en las instituciones. Pero que por circunstancias polticas y errores propios se va a encontrar marginada de una posibilidad de autntico cambio econmico, social y poltico en Espaa.

Por otro lado, el partido que puede pilotar ese cambio, Podemos, es una organizacin muy heterognea, poco asentada, ambigua en sus planteamientos, con una indefinicin a veces buscada y a veces impuesta por la vorgine de los acontecimientos sobre una multitud de temas claves, con escasez de cuadros experimentados, cuya fragilidad podra llevarla por caminos inesperados cuando se encuentre con importantes posiciones institucionales y deba definirse ante multitud de problemas y retos.

La militancia, cuadros y dirigentes de IU parecen estar debatindose ante un grave dilema. La cuestin sera ms sencilla si hubiese bien la posibilidad de una alianza con Podemos, o bien la de integrarse como partido en su seno, lo que permite IU como federacin. Pero Podemos ha cerrado esas dos posibilidades y ha apostado desde su posicin de fuerza a una OPA sobre IU, es decir, a que se produzca un trasvase de sus militantes, cuadros y dirigentes, como ya ha empezado a ocurrir.

Si se prescinde de las simples posturas de patriotismo de las siglas, el dilema planteado se resume en dos posiciones. De un lado, mantener a IU y permanecer en su interior con el doble riesgo de ver menguada la organizacin a una presencia testimonial, y que en Podemos terminen de asentarse las posiciones regeneracionistas, no necesariamente de izquierdas, ante la falta de suficientes militantes de izquierdas convencidos y curtidos en su interior, desaprovechando una oportunidad histrica de difcil repeticin. El ejemplo histrico de esta situacin es la del partido comunista griego (KKE) mantenindose al margen de Syriza y del cambio histrico que est teniendo lugar en Gracia y, ni siquiera, ofreciendo su apoyo para formar gobierno.

De otro lado, inclinarse por el trasvase hacia Podemos - concluyendo la experiencia de IU, y posiblemente del PCE - como organizacin poltica, para dotar de unas seas de identidad y prcticas de izquierdas irreversibles a Podemos, participando directamente y desde primera lnea en el cambio de correlacin de fuerzas y en la expectativa de transformacin econmica, social y poltica que se abre en Espaa; el riesgo en este caso es que, finalmente, Podemos frustre las expectativas de la izquierda y, despus de un largo perodo, la izquierda tenga que volver a reconstruirse casi de cero. El ejemplo histrico en este caso sera el destino del PCI con su disolucin, dando paso al partido democrtico de la izquierda (PDS), y la situacin penosa actual de los comunistas y la izquierda en Italia.

Se pueden consultar otros artculos y libros del autor en el blog: http://miradacrtica.blogspot.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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