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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-02-2015

Religin, intolerancia y violencia

Francesc Casad
Rebelin


A raz del criminal atentado perpetrado por el islamismo radical en Pars contra el semanario 'Charlie Hebdo' y del actual estado de inseguridad provocado se ha abierto el debate en los medios del viejo continente sobre lo tico o no de publicar las caricaturas humorsticas del profeta Mahoma.

El pensamiento laico, tolerante y europesta que tan bien fuera expresado por el filsofo Ortega y Gasset, y que tantos rditos electorales ha dado a la socialdemocracia, debera ser argumento suficiente para no menospreciar una cultura que no es la propia ni cuestionar sus creencias religiosas bajo pretexto de mantener un conflicto armado en Oriente Medio. En defensa de la publicacin de las vietas satricas se afirma que sin libertad de expresin no hay democracia y aquellos que la atacan son enemigos de la democracia y de "nuestra civilizacin".

En un sentido amplio la civilizacin se caracteriza por la etnia y la religin sin considerar su desarrollo socioeconmico. La moderna teora del "Choque de civilizaciones" defendida por Samuel Huntington, un idelogo del Partido Republicano de EEUU, afirma que se va a producir una reconfiguracin del orden geopoltico debido a la oposicin entre culturas ms o menos hermticas y cerradas que son obligadas a relacionarse en pleno proceso de globalizacin mundial, en contra de esta teora se ha argumentado que el carcter musulmn de Turqua no le ha impedido ser miembro de una organizacin militar de primer orden como es la OTAN o que el bloque econmico que agrupa a los pases emergentes, los BRICS, representa a estados de cuatro continentes sin que por ello la poblacin est abocada a renunciar a parte de su legado cultura o a su propio idioma.

No solo el integrismo yihadista es una doctrina desptica e irracional, tambin el oscurantismo religioso que ha caracterizado a la ideologa fascista desde sus inicios en el siglo XX, sirvan como ejemplos el incondicional apoyo del clero espaol a la represin llevada a cabo durante el franquismo o la complicidad de la orden en los crmenes de lesa humanidad perpetrados por la dictadura militar argentina.

Durante el desarrollo del violento golpe de Estado de Kiev la iglesia greco-catlica ucraniana jug un destacado papel que apenas tuvo relevancia para los mass media, se trata de una congregacin religiosa dependiente de Roma que reapareci en el pas en la dcada de los 90 despus que fuera erradicada por Stalin, y est enfrentada a la iglesia ortodoxa dependiente del Patriarcado de Mosc. El pogromo de las minoras tnicas as como la intolerancia religiosa hacia otras creencias han sido habituales desde entonces.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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