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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-02-2015

Acotaciones sobre el golpe frustrado en Venezuela

Atilio Born
Rebelin


Hace poco ms de un ao la derecha fascista venezolana lanzaba una nueva ofensiva dirigida a provocar la salida del presidente Nicols Maduro. La salida era un eufemismo para designar una convocatoria a la sedicin, es decir, la destitucin por medios violentos, ilegales y anticonstitucionales del mandatario legal y legtimamente electo por el pueblo venezolano. Esta iniciativa fue rodeada por un halo de herosmo por la prensa de derecha de todo el continente, que con sus engaifas y sus mentiras que parecen verdades -segn la perspicaz expresin de Mario Vargas Llosa- intent concretar una audaz de operacin de alquimia poltica: convertir a un grupo de sediciosos en picos combatientes de la libertad. Todo esto, naturalmente, fue alentado, organizado y financiado desde la Casa Blanca que a la fecha an no ha reconocido el triunfo de Maduro en las elecciones presidenciales del 14 de Abril del 2013. Washington ha sido en cambio veloz como un rayo para bendecir la eleccin de Otto Prez Molina, un general guatemalteco involucrado en una macabra historia de represin genocida en su pas; o para consagrar la eleccin de Porfirio Lobo en un fraudulento proceso electoral urdido por el rgimen golpista que destituy al presidente legtimo Jos Manuel Mel Zelaya y sumi a Honduras en un interminable bao de sangre. Pero una cosa son los amigos y otra muy distinta los enemigos o, mejor dicho, los gobiernos que por no arrodillarse ante los kases imperiales se convierten en enemigos. La Repblica Bolivariana de Venezuela es uno de ellos, al igual que nuestra Cuba, Bolivia y Ecuador. Al desconocer el veredicto de las urnas Washington no slo transgrede la legalidad internacional sino que, adems, se convierte en instigador y cmplice de los sediciosos cuya obra de destruccin y muerte cobr la vida de 43 venezolanas y venezolanos (en su gran mayora chavistas o miembros de los cuerpos de seguridad del estado).

En estas ltimas semanas Estados Unidos ha redoblado sus esfuerzos desestabilizadores, pero levantando la apuesta. Si antes proceda a travs de una pandilla de sediciosos que en cualquier pas del mundo estaran en la crcel y sentenciados a cumplir dursimas condenas, hoy desconfa de sus peones venezolanos, toma el asunto en sus propias manos e interviene directamente. Ya no son aquellos obscenos paniaguados del imperio, tipo Leopoldo Lpez, Mara Corina Machado o Henrique Capriles los que impulsan la desestabilizacin y el caos, sino la propia Casa Blanca. Un imperio atendido por sus dueos que descarga una batera de medidas de agresin diplomtica y sanciones econmicas que se montan sobre la campaa de terrorismo meditico lanzada desde los inicios de la Revolucin Bolivariana hasta llegar, en los das pasados, a promover un golpe de estado en donde las huellas de la Casa Blanca aparecen por todos lados. Respondiendo a esas imputaciones la vocera del Departamento de Estado Jen Psaki dijo que eran ridculas y que los Estados Unidos no apoyan transiciones polticas por medios no-constitucionales. Las transiciones polticas deben ser democrticas, constitucionales, pacficas y legales. Es obvio que la vocera es una mentirosa serial y descarada o, hiptesis ms benvola, padece de una grave enfermedad que le ha borrado la memoria de su disco duro neuronal. Para repararlo bastara con invitarla a que vea un despacho de la CBC News que muestra a una de sus superiores, la Secretaria de Estado Adjunta para Asuntos Euroasiticos, Victoria Nuland, conversando amablemente con los neonazis que ocupaban la Plaza Maidan de Kiev y exigan la renuncia del Presidente Viktor Yanukovich, cosa que lograron pocos das despus luego de una serie de violentas acciones.1 Ms tarde las bandas neonazis del Pravy Sektor atacaron un local sindical en Odessa donde se agruparon los opositores al golpe perpetrado en Ucrania, le prendieron fuego y quemaron vivos una treintena de personas mientras desde afuera disparaban contra quienes trataban de huir del edificio en llamas. Esos bandidos, alentados por Washington con la presencia de Nuland, actuaron al igual que los criminales del Estado Islmico cuando capturaron a un piloto del avin caza jordano, lo encerraron en una jaula y le prendieron fuego. Esto fue una atrocidad incalificable, lo otro un lamentable incidente que apenas si mereci un comentario del Departamento de Estado. Por ltimo, habra que recordarle a la desmemoriada vocera que fue el propio Presidente Barack Obama quien dijo que Estados Unidos "en ocasiones tuerce el brazo a los pases cuando no hacen lo que queremos". Venezuela desde 1998 no hace lo que Washington quiere, y por eso trata de torcerle el brazo con una parafernalia de iniciativas dentro de las cuales ahora vuelve a incluirse, como en el 2002, el golpe militar.2

Algunos podran objetar que la denuncia del gobierno bolivariano es alarmista, infundada y que no hubo tentativa golpista alguna. Quienes piensan de ese modo ignoran (o prefieren ignorar) las lecciones de la historia latinoamericana. Estas demuestran que los golpes de estado siempre comienzan como acciones puntuales, aparentemente insensatas y alocadas de un grupo, y que no deben ser tomadas en serio. Es ms: se suele acusar a los gobiernos que desbaratan o denuncian este tipo de actividades-que son el embrin del golpe de estado!- como irresponsables que llevan zozobra a la poblacin viendo fantasmas donde hay tan slo un pequeo ncleo de fanticos que desean llamar la atencin de las autoridades. En todo caso, cmo olvidar la labor preparatoria de la derecha venezolana cuando pocas semanas atrs invit a los ex presidentes Andrs Pastrana, Felipe Caldern y Sebastin Piera para visitar a Leopoldo Lpez, con el pretexto de participar en un foro sobre el empoderamiento de la ciudadana y la democracia? O cuando da a conocer un comunicado conjunto firmado por los principales lderes fascistas venezolanos: Leopoldo Lpez, Mara Corina Machado y Antonio Ledezma, oportunamente fechado el 14 de Febrero y que luego de un diagnstico apocalptico de la realidad venezolana termina diciendo que ha llegado la hora del cambio. El inmenso sufrimiento de nuestro pueblo no admite ms dilaciones. En todo ese comunicado slo se utilizan los trminos que son marca registrada de la Casa Blanca: transicin, cambio de rgimen sin la menor alusin al referendo revocatorio, dispositivo institucional de recambio de gobierno previsto por la constitucin chavista e inexistente en los pases de los ex presidentes arriba mencionados, pese a lo cual se acusa a Venezuela de ser un estado totalitario a la vez que los pases que no disponen de semejante clusula son caracterizados como ejemplares democracias, cuyos presidentes pueden ir a la Repblica Bolivariana a dar lecciones de democracia. Por qu no se alude a ese recurso? Porque ni Washington ni sus secuaces piensan en un cambio dentro de la legalidad. El libreto imperial es el recambio violento, estilo Libia o Ucrania o, en el mejor de los casos, un golpe parlamentario, como el que derroc a Lugo, o en uno judicial, como el que precipit la cada de Zelaya.3 Olvdense de la constitucin!

Recapitulando: tenemos la voluntad de Washington para acabar con el proceso bolivariano, como lo hicieron en tantos otros pases; estn tambin las tropas de choque locales, la derecha fascista o fascistoide que cuenta con un impresionante apoyo meditico dentro y fuera de Venezuela; y apareci tambin la vanguardia golpista que fue descubierta y desbaratada por el gobierno de Maduro. La tcnica del golpe de estado ensea que hay que proceder metdicamente: siempre se comienza con un pequeo sector que toma la delantera y sirve para probar los reflejos del gobierno y la correlacin de fuerzas en las calles y los cuarteles. Nunca son la totalidad de las fuerzas armadas y el bloque sedicioso quienes salen al ruedo y, al unsono, se sublevan en masa. No fue eso lo ocurrido en contra de Salvador Allende en Chile. Fue la Infantera de Marina la que a primeras horas de la maana del 11 de Septiembre ocup las calles de Valparaso, desencadenando una reaccin en cadena que termin con el golpe de estado. Lo mismo ocurri con el derrocamiento de Juan Pern en la Argentina de 1955, cuando una guarnicin de Crdoba se levant en armas. Y otro tanto se verific en el Ecuador el 30 de Septiembre de 2010, cuando se produjo la insubordinacin de la Polica Nacional que retuvo durante ms de unas 12 horas en su poder al presidente Rafael Correa. La inmediata reaccin popular abort el golpe, impidiendo que la vanguardia golpista recibiera el respaldo militar y poltico necesario para que el proceso rematara en el derrocamiento del presidente ecuatoriano. La inaccin o la subestimacin oficial ante lo que al principio aparece como una manifestacin extravagante, minscula e inofensiva de una patrulla perdida es lo que termina desencadenando el golpe de estado.4

 

Cabra preguntarse por las razones de esta desorbitada reaccin del imperio, evidenciada no slo en el caso de la Repblica Bolivariana sino tambin en Ucrania. La respuesta la hemos dado hace tiempo: los imperios se tornan ms violentos y brutales en su fase de decadencia y descomposicin.5 Esta es una ley sociolgica comprobada en numerosos casos, comenzando por la historia de los imperios romano, otomano, espaol, portugus, britnico y francs. Por qu habra de ser la excepcin Estados Unidos? Mxime si se tiene en cuenta que la decadencia norteamericana reconocida por los principales estrategas del imperio- va acompaada por una rpida recomposicin de la estructura del poder mundial, en donde el fugaz unipolarismo norteamericano que brotara de las ruinas de la Unin Sovitica un infantil espejismo alentado por Bill Clinton y George W. Bush y sus inefables asesores- y que anunciaba con bombos y platillos el advenimiento del nuevo siglo americano se deshizo como un pequeo pedazo de hielo arrojado en las ardientes arenas del Sahara. Ahora el imperio tiene que vrselas con un mundo multipolar, con aliados ms tibios y reticentes, tributarios cada vez ms desobedientes y enemigos cada vez ms poderosos. En ese contexto Venezuela, la primera reserva de petrleo del planeta, adquiere una importancia esencial y la reconquista de ese pas no puede demorarse mucho ms. O, como dice el comunicado golpista de la derecha, sin ms dilaciones.

Una ltima referencia tiene que ver con los blancos escogidos por los frustrados golpistas para realizar sus bombardeos. Aparte de edificios gubernamentales clave la lista inclua las instalaciones de Telesur en Caracas. Se comprenden las razones detrs de este siniestro plan pues tantos los golpistas como sus instigadores, de afuera y de adentro del pas, saben muy bien el fundamental aporte de Telesur en informar desde una perspectiva nuestroamericana y en despertar y cultivar la conciencia antiimperialista en la regin. Producto de la visin estratgica del Comandante Chvez, que concibi a esa empresa pblica multinacional como un instrumento eficaz para librar la gran batalla de ideas en la que estamos empeados, su gravitacin internacional y su credibilidad no han dejado de crecer desde entonces. Su programacin tiene un notable contenido informativo y educativo, y la capacidad de quienes all trabajan ha permitido que millones de personas en todo el mundo puedan comprobar las mentiras propaladas por los medios del establishment. Mencionaremos slo dos casos, de los tantos que podran escogerse: el informe sobre el golpe de estado en contra de Zelaya, minuciosamente omitido por la televisin del sistema y cuando ya no podan ocultarlo lo tergiversaban; y el desenmascaramiento de la noticia que deca que la aviacin de Gadaffi estaba bombardeando posiciones de indefensos civiles en la ciudad de Bengasi, cabecera de playa de la OTAN en su proyecto, desgraciadamente culminado exitosamente, de matar a Gadaffi y destruir Libia. Mientras toda la prensa internacional menta alevosamente Telesur fue el nico medio que durante cuatro das dijo la verdad que luego todos debieron reconocer. Que no hubo bombardeos y que los supuestos civiles indefensos eran en realidad una sanguinaria pandilla de mercenarios lanzados al saqueo y el asesinato por Estados Unidos y sus compinches europeos. Por eso los fascistas tenan a esa empresa como objetivo a destruir. Y esto es un timbre de honor del cual los colegas y amigos de Telesur pueden enorgullecerse. Habra sido motivo de preocupacin que hubieran desestimado a Telesur en sus planes golpistas. Pueden decir, con orgullo, el Quijote: ladran Sancho, seal que estamos cabalgando.

1 Ver la nota en http://www.cbsnews.com/news/us-victoria-nuland-wades-into-ukraine-turmoil-over-yanukovich/

2 Obama pronunci esa desgraciada (pero sincera) frase en un reportaje concedido a VOX. Ver http://actualidad.rt.com/actualidad/166016-obama-torcer-brazos-paises

3 El texto ntegro puede consultarse en http://elimpulso.com/articulo/comunicado-de-lopez-machado-y-ledezma-en-2014-la-salida-era-urgente-en-2015-es-impostergable#

4 Sobre este tema es imprescindible consultar el estudio de Marcos Roitman Rosenmann, Tiempos de Oscuridad. Historia de los golpes de estado en Amrica Latina (Madrid: Akal, 2013)

5 Desarrollamos esta tesis en nuestro Amrica Latina en la Geopoltica del Imperialismo (ediciones varias en Argentina, Estado Espaol, Cuba, Mxico, Venezuela y prximamente en Bolivia, Brasil y Ecuador)


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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