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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2015

"No", de Pablo Larrain, para debatir y aprender sobre el pragmatismo en poltica

Pepe Gutirrez
Rebelin


S hay una pelcula que pueda ayudarnos para un necesario debate sobre el pragmatismo en poltica, entorno a fenmenos como el de Podemos, esa es No, de Pablo Larrain (Chile, 2012), una buena muestra del resurgir de una poltica de izquierda en el cine en la mejor tradicin del cine italiano de los tiempos de Francesco Rosi y tantos otros.

No creo que est dems insistir en las oportunidades formativas que permite un cine-forum, la posibilidad de un encuentro amplio para discutir de formas y de fondos. Antao, durante la Repblica, el cineclubismo dej una profunda huella mientras que, bajo la dictadura, result un instrumento precioso siempre al borde de la legalidad. Actualmente solamente se requiere una sala, un proyector. Es ms, incluso se puede ver en casa en sistema on line, para luego escenificar un debate.

No ilustra sobre la manera como ganar una cita electoral en la que todos los pronsticos, todos los elementos, juegan a favor del sistema. Tambin ilustra sobre el hecho de que dicha victoria era lo ms importante, el hecho que poda permitir dar un paso hacia delante ms all de las derrotas, de la ira y sobre todo, de las respuestas que anteponen la correccin ideolgica por delante de los hechosDe hecho este era el sentimiento predominante de la oposicin al principio.

Recordemos: la pelcula se inicia en los das previos a la convocatoria del referndum de 1988 en Chile. Se trata de una maniobra, de un lavado de cara de la dictadura que lo controla todo, que juega con todas sus armas. Con su total falta de escrpulos, el rgimen pinochetista se mostraba dispuesta a garantizar su victoria, y emple todos sus medios, desde la represin hasta el dominio descarado de los medios de comunicacin. Sobre todo estaba dispuesto a sacar partido de la depresin de los derrotados, detalles que quedan perfectamente dibujados en la trama.

En cambio, la oposicin slo dispuso de un espacio irrisorio de antena, en franjas de horarios de baja audiencia, apenas si contaba con dinero para las dems campaas de propaganda, nada que ver con los medios de la dictadura apoyada por los resortes del pensamiento nico (no estara mal que alguien aportara datos de la hemeroteca). En un segundo momento, la oposicin se plantea el dilema de participar o no, detalle que se obvia en la pelcula que va al grano. La alianza mayoritaria de la oposicin, la Concertacin, decidi participar. Despus se da otro debate no menos importante sobre los contenidos y los objetivos. Fue el ala derecha de la oposicin, la Democracia Cristiana, la se decidi consultar con un joven publicista de xito, hijo de exiliados, afn polticamente a la oposicin, un personaje hecho a la medida de Gael Garca Bernal, que antes haba sido el joven Che Guevara. Este se plantea la cuestin con una combinacin de conviccin, escepticismo, y de lucidez en base a la observacin de las respuestas que encuentra en el pueblo llano. En la gente llana que va determinar la mayora en un sentido u otro.

Ya de entrada, en la primera reunin con la Concertacin, el publicista Ren Saavedra, el publicista, les hace la pregunta clave: Ustedes quieren ganar?. Querran s, pero lo ven imposible. Insisten con razn: la consulta era una farsa organizada por Pinochet para asegurarse su continuidad. Solamente quedaba pues aprovechar el tiempo de antena, las posibilidades de difusin para denunciar los crmenes de la dictadura y honrar a sus vctimas. Pero Ren entiende que la mejor manera de hacer es otra y responde: Pues vamos a ganar. Haba que cambiar el panorama, lograr que la gente llana creyera, se ilusionara con un cambio que le han quitado de la cabeza. Para logar tal propsito es necesario concebir la campaa con criterios de comunicacin, cambiar el lenguaje. Haba que presentar el No como un producto posible y deseable. Animar el estado de nimo sepultado en la sociedad chilena, que, a pesar de todo, estaba dispuesta a pasar pgina de la dictadura, pero que segua temerosa ante la memoria del horror. Saavedra utilizar un logo de esos que quedan bonitos en camisetas y un lema de oposicin muy suave: La alegra ya viene, es la alegra lo que ms les puede fastidiar.

Y as fue, con un contundente 56% frente al 44% del S que dio la vuelta a la situacin por ms que la dictadura sigui golpeando. Pinochet y sus sicarios que haban reproducido el argumentario de los reformistas del franquismo la dictadura fue necesaria para dejar atrs la amenaza revolucionaria, para crear una clase media centrista- prolongaron su mandato todava durante un ao ms. Este detalle no fue ajeno al hecho de que un ao ms tarde la Democracia Cristiana menos comprometida con el golpe, ganara las elecciones. La imagen del novio de la Thatcher, rodeado de los jefes de la banda armada oficial, entregando el bastn de mando a Patricio Aylwin, el mismo que tanto haba contribuido al ce4rco contra Allende, era un smbolo a la espaola de una transicin controlada desde arriba. Pero el escaln ms grande ya se haba saltado.

Con No, Larran prosegua trazando el mejor retrato posible de la historia de su pas en el siglo XX, pero en No incorpora otros elementos otras dialcticas. En Tony Maero (2008), su segundo largometraje, se centr en las disquisiciones de un joven chileno obsesionado con imitar al Travolta de Fiebre del sbado noche. En Post-morten (2010), el tercero, mostr el golpe de estado y la cada de Allende utilizando el cadver del presidenteEste retrato goyesco de Chile ha quedado ampliado con El Club (Chile, 2014), que ha causado, un filme sobre como la Iglesia resuelve el asunto de los clrigos pederastas que ha sido premiada en Berlinale.

No es un film poltico en el sentido ms penetrante del trmino. Aborda el inicio de la cada de dictadura mimada de la Trilateral y deja constancia de las manipulaciones ejercidas desde el poder sobre todos los estamentos del pas. Tambin lo es por la manera que tiene de plantear los dilemas: el del personaje central, un exiliado sin aparente conciencia poltica que cumple un trabajo de la mejor manera que sabe y lo hace desde una agencia, abiertamente vinculado al gobierno militar, a la que tambin se le encarga la campaa del s. Pero en la medida en que ambos trabajan en consecuencia, resulta el reflejo de todo lo que est en juego. De haber un buen debate, se abordaran las tomas de posicin de los grupos ms radicales, y por lo mismo, ms determinado por su odio hacia la dictadura que por la reflexin sobre lo que era ms importante.

Otro detalle es que t oda la campaa televisiva fue rodada en U-matic, el primer formato comercializado de videocasete. Desde finales de los aos sesenta hasta la irrupcin del Betacam a principios de los ochenta, el sistema U-matic fue el habitual en los reportajes televisivos dada su relativamente cmoda manejabilidad -la cmara al hombro conectada con un magnetoscopio porttil- y la amplitud visual que brindaba, ya que la cinta para registrar tena fl de pulgada de ancho. La aportacin esttica fue menor, pero no olvidable: imagen electrnica, colores generalmente saturados, contraluces exagerados, un sentido distinto de la inmediatezLo que le da a la pelcula una impronta de veracidad, como s se tratara de un reportaje bien trabado.

En resumen, no creo que existan muchas otras maneras ms adecuadas de debatir estas cosas fuera de un cine-forum. Normalmente, una buena conferencia especializada tiene a acallar a los presentes, que quedan desbordados por el discurso analtico, mientras que con esta pelcula se hace posible la mayor participacin. El tema no es desde luego balad, sobre todo considerando que la casta domina en contra del sentir y de la opinin de la inmensa mayora, aqu, en Santiago de chile o en Nueva York.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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