Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: El Imperio recurre al Califato: el Estado Islmico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2015

El misterio del Estado Islmico"
La antihistoria de un fenmeno histrico

Ramzy Baroud
Middle East Eye

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


Desde la perspectiva de la historia de los pueblos (la historia desde abajo o la historia social desde abajo) y en el mejor de los casos, el fenmeno del denominado Estado Islmico (EI) es difcil de explicar; en el peor, est ms all de cualquier comprensin.

En efecto, en estos momentos, la regin del Oriente Medio es la incubadora ideal de la militancia violenta y la radicalizacin poltica. No obstante, an en este contexto resulta difcil situar al EI sin plantear toda una serie de preguntas que han quedado sin respuesta.

Empezando por la primera guerra de Occidente contra Iraq capitaneada por EEUU (1990-91), la dcada de bloqueo que la sigui, la invasin de Iraq (2003) a continuacin y la anterior invasin de Afganistn (2001), Oriente Medio ha ido experimentando una situacin de rpida radicalizacin ms o menos coherente con la violencia que EEUU y sus aliados han infligido a la regin.

Adems de lo anterior, si tenemos en cuenta la actuacin de Occidente apuntalando a Israel a lo largo de dcadas adems del constante apoyo prestado a los diversos dictadores rabes corruptos y violentos, el resultado ms lgico y previsible era la cosecha de generaciones consecutivas de jvenes indignados, radicalizados, desempleados y humillados. Antes y durante la ltima guerra de Iraq, algunos de nosotros advertimos incansablemente de la gran radicalizacin que se avecinaba en Oriente Medio. Hablamos de la desestabilizacin de toda la regin y de que el conflicto podra finalmente extenderse a otros pases, que no iba a quedarse confinado a Iraq o Afganistn.

Progreso interrumpido

La Primavera rabe poda haber sido la plataforma poltica para una salida positiva hacia el cambio que absorbiera la rabia existente, canalizndola hasta transformarla con el tiempo en una energa constructiva que revertiera la marea de creciente radicalizacin, desesperanza y militarismo.

Pero acab tambin ahogada por las mismas fuerzas tradicionales que haban engendrado corrupcin y violencia desde el principio.

La realidad posterior a la Primavera rabe ha forjado el peor de los escenarios posibles que podan imaginar incluso los ms pesimistas de entre nosotros. Las contrarrevoluciones apoyadas por las intervenciones militares de Occidente remodelaron la vieja realidad pero de una forma mucho ms violenta y represiva que antes. Adems, se cre un vaco que fue naturalmente llenado por actores no estatales, en ocasiones por tribus como en el caso de Yemen y, parcialmente, de Libia- y en otras por grupos de combatientes, como en el caso de Siria.

El ms tristemente clebre entre ellos es el denominado Estado Islmico (EI). Pero ah es donde la lgica de la historia empieza a disiparse.

Los confines del anlisis histrico

Con independencia de cmo pueda explicarse el ascenso del EI desde un punto de vista histrico, uno tropieza con demasiadas limitaciones a la hora de enfrentar cualquier argumento existente. En realidad, hay ms preguntas que respuestas.

La historia de los pueblos intenta estudiar determinados fenmenos polticos y de otro tipo examinando las circunstancias subyacentes en la historia que van ms all de las intrigas, intereses y conspiraciones de las elites rivales. Tiene en cuenta las vidas de la gente de a pie, unidas por los ms comunes denominadores histricos, a fin de explicar los sucesos colectivos del pasado o del presente, tratando de explorar posibilidades futuras.

Esas variables pueden ser tan generales como las dificultades econmicas prolongadas y tan especficas como un suceso singular: la guerra. Es posible que los historiadores no califiquen el proceso especfico del pensamiento del ejrcito egipcio como tema importante de estudio, pero el papel del ejrcito en la revolucin del 25 de enero de 2011 y el golpe del 3 de julio de 2013 contra un presidente, Mohammed Morsi, democrticamente elegido, es realmente una variable muy importante en todos los fenmenos colectivos desencadenados.

Puede considerarse el EI como un fenmeno colectivo?

A juzgar por el nmero de individuos que creemos pueden haber estado involucrados en la formacin del grupo y en su supuesto alcance ms all de ciertas geografas, el EI podra reconocerse en efecto como un fenmeno colectivo. Los miembros y partidarios del EI cuentan con una fuerte presencia en Iraq y Siria, aunque afirman tener influencia en otras zonas del Oriente Medio, incluido el Sina, Egipto, Libia y otros lugares.

De hecho, entraron en el escenario libio de forma dramtica, de por s ya atestado de milicias y otras manifestaciones violentas, decapitando a 21 egipcios que trabajaban en ese pas asolado por la guerra del Norte de frica. La justificacin ofrecida por esos asesinatos no est muy clara, pero de forma tcita se entiende que se debi a que eran cristianos y que eso era suficiente para justificar la matanza.

El dilema del Estado Islmico

Pero hay una cuestin desconcertante. Mientras que al-Qaida durante sus fases ms violentas se gan el apoyo de mucha gente de la regin, el EI apenas goza de popularidad. Incluso el apoyo de los yihadistas salafes est disminuyendo aqu y all.

En realidad, aunque hay muchos que les desprecian, los tericos de la conspiracin estn muy ocupados vinculndoles con Israel, EEUU y otros regmenes rabes, lo que podra considerarse como la mxima negacin del grupo.

Quienes les apoyaron a medias durante la primera fase de la guerra civil siria se volvieron rpidamente en su contra. Despus se acus al EI de ser una sucursal de la inteligencia siria, o al menos de trabajar estrechamente con el rgimen con el objetivo de romper las filas de la oposicin. Esa teora qued inmediatamente descartada en cuanto el EI empez a masacrar soldados sirios, aunque los medios apenas dieron cobertura a este aspecto.

An as, el EI est creciendo y sus tentculos se extienden cada vez ms, a pesar de la guerra declarada bajo mando estadounidense para destruirlo con ayuda de muchos aliados poderosos.

Podra decirse que el EI ha sido un resultado de varias alianzas que se produjeron en Iraq hace diez aos entre al-Qaida y otros grupos regionales; pero no aparecieron como fuerza seria hasta hace poco. Sin embargo, en cosa de dos aos o menos, obtuvieron lo que al Qaida que fue mucho ms popular al oponerse a EEUU y sus aliados- no pudo conseguir en casi quince aos.

En cuestin de meses, el EI logr reclamar y mantener el control sobre inmensos avances territoriales en Siria pero mucho ms rpidamente en Iraq, hasta poner en funcionamiento una cierta forma de economa y desarrollar un ms que notable aparato meditico. Incluso ha desarrollado su propio plan de estudios para las escuelas.

Teniendo en cuenta la infamia de sus mtodos, parece que el EI est poco preocupado por su popularidad entre la gente comn, que es su vctima final. Esto ha quedado muy claro una y otra vez, sobre todo en el asesinato del piloto jordano, Muaz Kasasbeh, y los trabajadores egipcios en Libia y en cientos de casos que han resultado de menor inters para los medios.

Ms all del argumento de los salvajes

Aunque la violencia y la guerra radicalizan a la gente, el tamao y naturaleza del fenmeno del EI no parece consistente con su contexto histrico racional.

Incluso el argumento del sectarismo no aborda casi nunca el tema. Las vctimas del EI pertenecen a todas las clases, religiones, etnias, gnero y grupos polticos. La mayora de sus vctimas son de hecho musulmanes sunnes. Si uno sigue el rastro sangriento de sus acciones, rara vez pueden detectarse similitudes definibles o una lgica unificada, adems del hecho de que todo su brbaro comportamiento busca infundir miedo.

Las fcilmente defendibles teoras sobre los brbaros, salvajes y psicpatas son el ltimo recurso de quienes no pueden encontrar una explicacin plausible para ese tipo de comportamiento.

Algunos encuentran en la conducta del EI una til oportunidad para cargar contra el Islam, para perplejidad de la mayora de los musulmanes, que saben muy bien que quemar a una persona va en contra de todos los valores que el Islam defiende. Incluso al-Qaida rechaza al EI a causa de su brutal conducta, lo que en s mismo resulta muy revelador.

Sin embargo, nada de esto explica la habilidad poltica del EI y menos an su impactante estilo meditico. En efecto, las acciones del EI parecen estar polticamente calculadas de tal modo que parecen coincidir con los intereses de las potencias occidentales y regionales.

Por ejemplo, el grupo anunci su existencia en el Sina en el momento en que el hombre fuerte de Egipto, Abdul Fatah al-Sisi, estaba desesperado intentado encontrar algo que distrajera de los problemas polticos y econmicos en el pas.

Masacraron a los trabajadores egipcios justo cuando Sisi se mora de ganas de meterse en Libia para apoyar a las fuerzas aliadas con el general entrenado por la CIA Jalifa Haftar, y cuando Sisi estaba firmando un lucrativo acuerdo con Francia para comprar aviones de combate franceses Rafale que nadie parece interesado en comprar.

Las autoridades egipcias tenan un plazo de 50 das para negociar la liberacin de los trabajadores. A pesar de las splicas de las familias, no hicieron prcticamente nada. Una vez asesinados, Egipto se fue a la guerra y en 24 horas firmaba un contrato con Francia para comprar los aviones de combate.

Es importante indicar que Francia haba asumido una posicin de liderazgo en la guerra de la OTAN contra Libia y que es en gran medida responsable del caos creado desde el derrocamiento del asesinado dirigente libio Muamar Gadafi. Francia necesita del apoyo regional para su poltica libia y el gran ejrcito de Sisi parece ser la mejor opcin posible.

Resulta cuando menos asombroso que los videos ms perturbadores del EI encajen casi perfectamente con las existentes agendas polticas.

Creciendo, pero no en popularidad

A diferencia de al-Qaida, la agenda religiosa del EI es ms bien escasa. Llevan a cabo todo tipo de extraas acciones en nombre del Islam, pero parecen carecer de una profunda teologa islmica o visin de futuro. Son intensamente militaristas y su cuerpo de literatura islmica es selectivo y deficiente.

Esa es la conclusin a la que han llegado quienes pasaron un tiempo con el EI, esperando que el componente religioso fuera el elemento primordial de su guerra. Qu va!

Sin embargo, sin un respaldo popular destacable y distantes de gran parte del contexto histrico de Oriente Medio, continan creciendo y aparecen en los lugares ms convenientes polticamente.

Gracias al despreciable acto del EI quemando al piloto, Jordania ya no se polariza en la guerra de su pas en Siria. Egipto est siguiendo la misma pauta de intervencin gracias a la matanza de los trabajadores egipcios.

Con esto no estoy tratando de plantear la existencia de una conspiracin especfica ni pretendo entender las dinmicas exactas que impulsan al EI, sino plantear preguntas: la ms destacable entre ellas es que las misteriosas races del EI, su repentina aparicin, su crecimiento masivo y la inexplicable expansin geopoltica es incompatible con la falta de entusiasmo hacia ellos y hacia su causa entre la gente comn y corriente.

En realidad, si tuviramos slo en cuenta el prisma de la historia de los pueblos, el EI es un fenmeno ahistrico.

Al explorar ese supuesto, quiz entendamos y podamos enfrentar mejor al EI. La respuesta no est en comprender al Islam o a los musulmanes, sino en seguir el rastro del dinero, las intrigas regionales y las obvias, y no tan obvias, agendas polticas en competicin. En pocas palabras, la gente comn no es la fuerza detrs del EI.

No slo el EI parece no tener una estrategia propia, sino que su estrategia es inexplicable y enigmticamente consistente con la de quienes estn buscando mantener la intervencin militar regional e internacional como la nica va de abordar las crisis del Oriente Medio.

Si aceptamos esa hiptesis, es probable que cambiemos la forma de explicar y pensar respecto al Estado Islmico en su conjunto.


Ramzy Baroud ramzybaroud.net- es doctor en Historia de los Pueblos por la Universidad de Exeter. Es editor-jefe de Middle East Eye, columnista de anlisis internacional, consultor de los medios, autor y fundador de PalestineChronicle.com. Su ltimo libro es My Father Was a Freedom Fighter: Gazas Untold Story (Pluto Press, Londres).

Fuente: http://www.middleeasteye.net/columns/islamic-state-mystery-anti-history-historic-phenomenon-1583179932



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