Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-02-2015

Por qu Estados Unidos enva tropas a Per?

Gustavo Espinoza M.
Rebelin


Que Estados Unidos tiene una estrategia continental de dominacin, y que se dispone librar una aventura militar contra los pueblos de Amrica Latina, lo hemos dicho en diversas ocasiones.

Algunos, nos tomaron en serio y ratificaron una voluntad antiimperialista que debe concretarse ahora. Otros, en cambio guardaron silencio, quiz con la idea que nuestra afirmacin era exagerada, y responda al clsico estilo de confrontacin de lo que ellos llaman la izquierda tradicional.

Los hechos, sin embargo, nos van dando la razn de manera constante. La agresividad imperialista contra nuestros pases se manifiesta de manera constante; y hoy se concreta, en el Per, con el autorizado ingreso de un verdadero ejrcito de ocupacin integrado por alrededor de 4,000 soldados, que se emplazarn en nuestro suelo bajo el pretexto de combatir el narcotrfico y el terrorismo.

Para situar las cosas en el corto plazo, cabe citar que el 29 de enero pasado, en una decisin casi oculta, que se filtrara recientemente a las redes sociales, el Congreso de la Repblica autoriz el ingreso de tropas y personal armado de los Estados Unidos en territorio peruano, atenindose a un cronograma muy preciso. Y elaborado de comn acuerdo por ambas partes.

Los Partidos y fuerzas que integran hoy el Congreso, y cada uno de los parlamentarios en particular, tienen la obligacin de dar cuenta cmo opinaron y cmo votaron la decisin que hoy se conoce.

Se sabe, por lo pronto, que ya el 1 y el 15 de febrero, pisaron nuestro suelo dos contingentes militares, enviados por el Pentgono. El primero, integrado por 58 soldados; y el segundo por 67. Ambos permanecern aqu hasta febrero del 2016 en la tarea de entrenar a los institutos armados peruanos en el cumplimiento de operaciones especiales

Pareciera que en materia de operaciones especiales los soldados peruanos son algo menos que nefitos. Carecen de la experiencia de combate que ha adquirido el ejrcito norteamericano luego de las prolongadas guerras de Vietnam, la Pennsula Indochina y el Medio Oriente.

Probablemente, Afganistn, o Irak, han acrecentado tanto el bagaje militar del ejrcito yaqui que considera su deber compartirlo con sus hermanos latinoamericanos con la idea de extender hasta aqu prisiones clandestinas como las de Bagdad o Guantnamo, en las que la tortura y la muerte constituyen pan del da.

Sin embargo, estos efectivos, que ya estn aqu, no son nada en comparacin con lo que habrn de arribar a nuestras costas en septiembre prximo.

Desembarcarn, en nuestra primavera 3,200 soldados yanquis, que -por el armamento que usan, la experiencia que tienen y la preparacin que poseen- constituir un verdadero ejrcito de ocupacin. De este modo se cumplirn los acuerdos entre estos dos pases, laboriosamente trabajados desde hace algunos aos.

La ejecucin de estos planes, pondr en evidencia que las constantes visitas del Secretario de Defensa de los Estados Unidos al Per, y las del Jefe del Comando Sur de ese pas; no eran visitas protocolares, ni tursticas. Tenan un claro contenido guerrerista que hoy nadie puede ocultar.

Es legtimo preguntarse entonces qu mueve al gobierno de los Estados Unidos a desplegar en nuestro territorio esta vasta accin militar?

Qu est ocurriendo en este continente, que hace que la primera potencia militar del mundo decida abrir fuego contra los peruanos?

A dnde apuntan realmente los fusiles yanquis que dispararn en el VRAE y otras zonas cordilleranas de Amrica?

Si miramos, aunque sea slo a vuelo de pjaro lo que ocurre en esta parte del mundo, veremos que arrecia la lucha antiimperialista de nuestros pueblos.

Que ella se expresa en demandas concretas: Respeto a la Independencia de nuestros pases, vigencia plena de la Soberana Nacional, recuperacin de las riquezas bsicas, y proteccin de la biodiversidad; en un mundo en el que los recursos hdricos y los productos naturales, se convierten en fortaleza de supervivencia para la humanidad entera

Hace ya un buen rato que Estados Unidos esta buscando la manera de intervenir militarmente en Venezuela y acabar a sangre y fuego con el proyecto bolivariano liderado histricamente por el Comandante Hugo Chvez, y que hoy conduce Nicols Maduro, acosado por una brutal campaa de desprestigio y violencia desatada por las fuerzas ms reaccionarias de nuestro continente.

Por lo pronto, desembarcar tropas en el Per, y lograr que esto sea admitido pacficamente por la comunidad internacional, sera un modo de afirmar la idea de que es normal que Estados Unidos recurra a este procedimiento en Amrica: y que podra hacerlo maana en Venezuela, o en cualquiera otra parte.

Quien tiene licencia para matar, puede hacer uso de ella en cualquier circunstancia.

Bolivia, o Ecuador bien podran recordar el dicho aquel: cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar; porque la advertencia yanqui se proyecta tambin hacia la zona altiplnica -contra Evo y la multicultural Bolivia- y la regin ms al norte, donde las acciones del gobierno ecuatoriano de Rafael Correa no cuentan precisamente con el beneplcito de Washington.

El argumento que se usa para justificar a intervencin militar norteamericana, es la lucha contra el narcotrfico y el terrorismo. Esta es una vieja y falsa cantaleta. En 1965 se puso en boga cuando la administracin Belande Terry acept la denominada Operacin Ayacucho, que no tuvo resultado alguno.

Joy, el combate contra el Narcotrfico en el Per est virtualmente a cargo de la DEA desde hace muchos aos. Y de resultas de ello, el Per se ha convertido en el primer productor mundial de PBC. Antes de la DEA, nunca tuvimos tal privilegio

Hasta dnde escalaremos con la estrategia de ahora? Tal vez hasta la expansin de los cultivos de droga trayendo aqu el Hashis de Afganistn, o el Opio de otras latitudes? Ser eso lo que busca la administracin norteamericana para lanzar tropas en nuestro suelo en lo que bien podra ser el reto para una nueva Batalla de Ayacucho?

Pero la estrategia de dominacin yanqui va incluso ms all: Busca enfrentar a unos pueblos con otros y a gobiernos de los que, en mayor menor escala, desconfa.

No tendramos que ser particularmente perspicaces para intuir que tras el operativo de espionaje chileno contra el Per recientemente denunciado, est la aviesa mano de los servicios de inteligencia yanquis, que bien podran montar operativos de sta, y otra magnitud, incluso a espaldas de los gobiernos, valindose de la infiltracin en los servicios secretos que ellos manipulan

A los pueblos de nuestro continente corresponde actuar con la firmeza y la consecuencia requerida, en una circunstancia en la que est de por medio la supervivencia del continente, agredido por la barbarie imperialista.

A comienzo de los aos 30 del siglo pasado, en otro contexto y tambin en otras condiciones, Augusto C. Sandino dijo de manera categrica: La soberana de los Estados, no se discute. Se defiende con las armas en la mano

En algunas semanas ms, los peruanos evocaremos el 200 aniversario del fusilamiento del joven poeta Mariano Melgar, cado en manos del ejrcito colonial espaol luego de la batalla de Umachiri Ser su recuerdo motivo de afirmacin patritica que lleve a nuestros jvenes de hoy a levantar esa misma bandera?

En todo caso, el deber de cualquier `patriota es asumir su compromiso con la historia y denunciar lo que constituye una verdadera agresin amada contra el Per y su pueblo.

Gustavo Espinoza M. Colectivo de Direccin de Nuestra Bandera.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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