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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-02-2015

23-F. El rey fue uno de los responsables

Vctor Arrogante
Rebelin


El 23 de febrero de 1981, hace treinta y cuatro aos, las fuerzas antidemocrticas, altos mandos de las fuerzas armadas, fieles al testamento de Franco, con la ayuda de otros afines al rgimen, tambin quienes queran reconducir la situacin poltica del momento y fortalecer al rey y la monarqua, se confabularon y dieron un golpe de Estado; que fracas, pero que tuvo consecuencias polticas, algunas de ellas siguen aquejndonos.

El golpe estaba previsto para marzo. La dimisin de Surez y el pleno de investidura de Calvo-Sotelo lo aceleraron todo. Lo tengo grabado en mi memoria. Vi entrar al teniente coronel Tejero, que con tricornio y pistola en mano tom el Congreso: Quieto todo el mundo!, dio la orden de todos al suelo! y efectu un disparo al aire, seguido por rfagas de ametralladora de los guardias asaltantes. Todos presentimos lo peor. Todava me estremezco. El gobierno y el parlamento quedaban secuestrados, producindose el Supuesto Anticonstitucional Mximo, que permitira otra accin antidemocrtica, para volver a la normalidad democrtica, que no hubiera podido serlo nunca.

Desde el mes de diciembre, distintos militares venan manteniendo reuniones, tiempo en el que suceden distintos acontecimientos polticos y militares. El diario El Alczar public una serie de artculos firmados por el colectivo Almendros, bajo el que se ocultaban un grupo de civiles y militares de extrema derecha. El primero de los artculos (17 de diciembre), titulado Anlisis poltico del momento militar, haca alusin a un vino espaol que anualmente ofreca el director de la Escuela de Estado Mayor, acto que haba permitido reunir a ms de seiscientos generales, jefes y oficiales Los ms de seiscientos asistentes habituales menguaron hasta menos del centenar, y aun stos, en su mayor parte, permanecieron poco tiempo. Tal vez el imprescindible para advertir las razones autnticas de la excepcionalidad y desangelada situacin.

El da 22 de enero Almendros publica su segundo artculo bajo el ttulo la hora de las otras instituciones. El presidente Surez, das despus, present al rey su dimisin. El ltimo de la serie se public el 1 de febrero con el ttulo La decisin del mando supremo, en el que se sealaba: Estamos en el punto crtico, se inicia la cuenta atrs. Das ms tarde, el general De Santiago, muy prximo a los golpistas, public en El Alczar un artculo claramente provocador: Situacin lmite. UCD celebraba su Congreso en Mallorca. Durante todo este tiempo, el grupo de oficiales golpistas prximos a Milans del Bosch ultima los preparativos. La contrasea establecida era Duque de Ahumada (fundador de la Guardia Civil), y el da escogido el 23 de febrero; antes de que se eligiera un nuevo presidente del gobierno.

Franco en su testamento poltico, dejaba todo atado y bien atado en manos del rey, la banca, la alta burguesa, los altos mandos de la administracin, el ejrcito y la Iglesia. Peda perseverancia en la unidad y en la paz, as como lealtad al futuro rey de Espaa, que l mismo haba elegido. Seis aos despus de su desaparicin, su espritu segua vivo y el aparato de la dictadura intacto. Los fieles al rgimen no podan consentir que se otorgase la soberana al pueblo, se legalizaran los partidos polticos, especialmente el PCE, se desmontara el estado totalitario y se reconociese el derecho al autogobierno de nacionalidades y regiones. Haba otros intereses de poder que pretendan reconducir la situacin, ante la poltica de Surez que llevaba al abismo.

Las elecciones generales de 1979, dieron la mayora a la UCD de Surez. Sus polticas, agravadas por la situacin internacional, provocaron una gravsima crisis social, econmica y poltica; la inflacin se dispar, se elevaron los precios y el desempleo aument vertiginosamente. Junto a esto, el terrorismo ms cruento. Con cada atentado, la democracia se debilitaba, el Sistema perda credibilidad y cundi el desencanto. La democracia tan anhelada, haba dejado de ser la panacea de toda solucin poltica, econmica y social. Para el rey, Surez haba dejado de ser til. Un mes antes de aquel 23-F, El Alczar anunciaba que los almendros florecen en primavera, clave de alerta a las fuerzas golpistas que estaban en el conocimiento.

El 17 de marzo de 1981, el Congreso de los Diputados celebr un pleno monogrfico sobre el 23-F a puerta cerrada algo sin precedentes, sin cmaras de televisin, fotgrafos ni invitados. El ministro de Defensa, Alberto Oliart, present la primera explicacin oficial. El informe Oliart, segn la revista Tiempo, precisaba que el golpe, sufri un adelanto forzado, ante la inesperada dimisin de Adolfo Surez y cogi a los golpistas con el pie cambiado. Como los autores del golpe primaron la seguridad, la conjura no fue detectada a tiempo por los servicios de informacin. No obstante se percibieron indicios de una conspiracin, por los artculos publicados en el diario ultraderechista El Alczar bajo el nombre en clave de Almendros. Blanco y en botella.

El ministro de Defensa hizo hincapi, segn la revista, en que los responsables de la sublevacin partieron de la conviccin gratuita de que se producira una reaccin en cadena en las Fuerzas Armadas y los Cuerpos de Seguridad del Estado. En la tesis del ministro estaba presente la defensa del rey, cuando dice que los golpistas no contaron con la enrgica e inequvoca actitud del rey, quien destruy el efecto causado en un primer momento por los golpistas por la utilizacin del nombre del monarca. Hay otras tesis ms actuales que implican al rey directamente, como conocedor de los sucesos. Iaqui Anasagasti recuerda una conversacin con Sabino Fernndez Campo entonces secretario general de la Casa del Rey, sobre los primeros momentos transcurridos en la Zarzuela y lo que el secretario escuch decir al rey, en su conversacin con el general Armada, despus del tiroteo en el hemiciclo de la Carrera de San Jernimo: Qu coo es eso de intimidacin! Eso no estaba previsto! Quiero saber urgentemente lo que est pasando ahora mismo all.

Segn Iaqui Anasagasti, Sabino Fernndez Campo le cont: Al quedarme slo me di cuenta que mi cabeza era un volcn y cien preguntas me surgieron como centellas. Qu significaba lo de no estaba previsto? Por qu el Rey aparentaba estar tranquilo conmigo y no con Armada?, se preguntaba Fernndez Campo, Secretario General de la Casa del Rey (Iaki Anasagasti id.). Era la accin individual del loco Tejero? Era un golpe de Estado? Era la cabeza de puente de otra cosa mucho ms seria? Y las dudas inundaron mi cabeza! As que cog el telfono y llam a mi hombre de confianza destacado en el Congreso y me confirm que Tejero haba dicho que aquello lo haca en nombre del Rey!! Eso me nubl hasta la vista y hasta mi corazn empez a latir peligrosamente. En nombre del Rey? Qu est pasando aqu? Entonces llam a mi amigo Lacaci, el Capitn General de Madrid, y comprob que estaba tan desorientado y desconcertado como yo, intentando saber con exactitud lo que estaba pasando en la Brunete, era fundamental saber lo que iba a hacer la Acorazada.

Sabino volvi al despacho del rey, que hablaba por telfono con el general Armada:

Alfonso, si es verdad que ese loco ha entrado en el Congreso en nombre del Rey hay que desmentirlo urgentemente y quiero saber con urgencia por qu ha dicho Tejero semejante cosa. Y sin ms colg el telfono. Yo me acerqu y sin sentarme, de pie (all sentada segua la Reina) le dije: Seor, veo que ya lo sabe. Eso es muy grave.

S, Sabino, la cosa es grave. Creo que debemos autorizar a Armada a que venga a la Zarzuela y nos explique detalladamente lo que est pasando, porque creo que aqu estn pasando cosas que no estaban previstas Cosas que no estaban previstas? A qu se refiere Su Majestad? Bueno, es un decir (pero, por primera vez not cierto nerviosismo en el Rey, como si quisiera ocultarme algo).

El rey apareci en televisin, despus de conocer que todos los capitanes generales cumpliran la orden de interrumpir la operacin, y anunci la continuidad democrtica. Javier Cercas en Anatoma de un instante, dice que todo implica al rey, en una operacin para fortalecer a la monarqua, restaurar el prestigio de Espaa, consolidar la democracia y retirar a Surez de la presidencia del gobierno, con el apoyo de ciertos renombres de la poltica en el gobierno y la oposicin. La conducta del rey antes del golpe no fue en absoluto ejemplar, cometi errores, frivolidades e irresponsabilidades.

El rey, dice la periodista Pilar Urbano, no nos salv del golpe; el rey nos salv in extremis de un golpe que l mismo haba puesto en marcha, que el haba alentado.

Armada, segundo jefe del Estado Mayor del Ejrcito, secretario general de la Casa del Rey durante 17 aos, estuvo en el Congreso, pero Tejero no le permiti dirigirse a los diputados, para proponer un gobierno de salvacin dirigido por l y con representantes de todos los partidos polticos. Tejero, que quera una junta militar presidida por Milans, se sinti traicionado e impidi que Armada asumiera la presidencia del gobierno a las rdenes del rey. El suyo era un golpe duro, de involucin, y desmantel el golpe blando de Armada. El Rey nos ha engaado; nosotros hemos avanzado y l se ha echado atrs clamaba Milans (Iaki Anasagasti. Una monarqua protegida).

Mientras los diputados y el gobierno legtimo permanecan secuestrados por las armas, el gobierno de salvacin nacional que el general Armada present a Tejero, lo formaban: Presidente, general Alfonso Armada; Vicepresidente Asuntos Polticos, Felipe Gonzlez Mrquez; Vicepresidente Asuntos Econmicos, J. M. Lpez de Letona (Banca). Ministros UCD: Hacienda, Po Cabanillas; Obras Pblicas, Jos Luis lvarez; Educacin y Ciencia, Miguel Herrero de Min; Industria, Agustn Rodrguez Sahagn. Ministros PSOE: Justicia, Gregorio Peces-Barba; Transportes y Comunicaciones, Javier Solana; y Sanidad, Enrique Mgica. Ministros PCE: Trabajo, Jordi Sol Tura; y Economa, Ramn Tamames. Otros partidos e instancias: Asuntos Exteriores, Jos Mara de Areilza (Coalicin Democrtica); Defensa, Manuel Fraga (Alianza Popular); Comercio, Carlos Ferrer Salat (presidente CEOE); Cultura, Antonio Garrigues Walker (empresario); Informacin, Luis Mara Anson (presidente agencia Efe). Militares: Interior, general Manuel Saavedra; y Autonomas y Regiones, general Jos A. Senz de Santamara. Eran conocedores de lo que se propona?

Cuando Armada llega al hotel Palace, conoci el contenido del mensaje del monarca y se pone irremediablemente del lado de los golpistas: el Rey se ha equivocado y con su alocucin ha comprometido a la Corona, divorcindose de las Fuerzas Armadas. En otras palabras, vena a decir, que el rey haba traicionado a sus compaeros de armas y a la operacin que conoca desde el principio y sobre la que estaba de acuerdo. El ministro Oliart inform de la investigacin que se estaba siguiendo, veintin das despus del golpe: 114 personas aparecan citadas en conversaciones grabadas por Francisco Lana, a las que se sumaban 127 miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad y 23 civiles. En el posterior juicio de Campamento solo se enjuici a 33 responsables. Fue una verdadera farsa de la Transicin, dice Anasagasti en su nuevo libro Una monarqua nada ejemplar; por lo pronto no se investig la trama civil.

En otro momento de la conversacin de Anasagasti con Fernndez Campo, cuenta que despus de hablar con el general Juste, que preguntaba por Armada, al que le respondi ni est ni se le espera, con la intuicin a flor de piel, con todas las moscas detrs de la oreja, se dirigi de nuevo al despacho del rey: Cuando entr me llev la sorpresa de mi vida. All se estaba brindando. Y eso me nubl la mente y me enfureci. As que, ya sin protocolos, me dirig a su majestad y sin pensarlo le dije mirndole de frente: seor! Est usted loco? Estamos al borde del precipicio y usted brindando con champn. Y casi grit no se da cuenta de que la monarqua est en peligro? Qu puede ser el final de su reinado? Recuerde lo que le pas a su abuelo! Entonces la cara del rey cambi de color y vi como sus manos le empezaron a temblar y en voz casi inaudible mand salir a los all presentes. Todos salieron menos la reina, que tena cara de pquer. Su majestad se vino hacia m y tembloroso, casi llorando, me tom de las manos y en tono suplicante me dijo: Sabino, por favor slvame! Salva a la monarqua, ahora mismo no s lo que hago ni qu decir!. Se haba dado cuenta de las consecuencias de su borboneo.

La atmsfera en los meses anteriores al golpe era de desestabilizacin: atentados, crisis econmica, agitacin social, intoxicacin desde los medios de la ultra derecha, divisin interna en la UCD y dura confrontacin poltica. El ex director de Seguridad del Estado, Francisco Laina, jefe de la Comisin Permanente de secretarios de Estado y de subsecretarios un gobierno de facto que asumi las funciones del ejecutivo secuestrado en las Cortes, guarda en su memoria dos escenas relevantes. La primera transcurre en el funeral por una de las vctimas de ETA, en el que tambin estaba el teniente coronel Antonio Tejero que ya haba sido condenado a siete meses de crcel por la Operacin Galaxia, sin mando y en situacin de disponible, Me qued pensando que aunque no tuviera mando, dispona de 24 horas al da para conspirar. Dejarle en Madrid libre de vigilancia fue un error de los servicios de informacin.

La segunda escena que recuerda, fue cuando entreg al presidente Adolfo Surez un informe confidencial elaborado por los servicios de informacin policiales, que indicaba que el rey no se recataba en criticar duramente al presidente Surez en conversaciones con personas y ambientes muy diversos. Se aada que el monarca expresaba abiertamente su disconformidad con decisiones adoptadas por Surez y planteaba la conveniencia de un posible relevo del presidente. Tambin se informaba de una comida que el general Alfonso Armada entonces gobernador militar de Lleida, haba mantenido con el responsable de asuntos de defensa del PSOE Enrique Mgica, en la casa del alcalde Antoni Siurana. Surez, despus de leer el citado informe, guard un momento de silencio y luego me dijo: No me cuentas nada nuevo.

Los golpistas queran establecer un gobierno militar por supuesto, recuperar los principios del movimiento nacional y el espritu del 18 de julio. Si nos atenemos a las palabras que el rey dedic al embajador alemn Lothar Lahn en marzo de1981, los sublevados slo haban querido lo mejor para Espaa. Para el rey los cabecillas slo pretendan lo que todos desebamos: el restablecimiento de la disciplina, el orden, la seguridad y la tranquilidad; la defensa de la unidad de Espaa, la bandera y la corona. El monarca entenda que el responsable ltimo del pronunciamiento era Adolfo Surez, por no tener en cuenta las peticiones de los militares. El rey estaba al corriente de la trama golpista y conforme, antes, durante y despus del golpe que traicion.

Fue un golpe de estado en toda regla: perpetrado por mandos militares, guardias civiles y una trama ideolgica de la derecha reaccionaria sin identificar y que no fue investigada. Fue un golpe de estado promovido desde las instancias del poder para reconducir la situacin poltica a la deriva. Al menos dos conspiraciones coincidieron en el tiempo. La violenta de Tejero, que con sus disparos, asust al rey y el de Armada, en el que estaba el CESID que recondujo acciones e indujo otras para llevarle a la presidencia del gobierno, con la connivencia de algunos polticos y partidos en la oposicin que jugaron un papel determinante. El general Armada, no fue el mayor traidor, sino el traicionado. Haba sido el hombre leal y disciplinado, muy valorado por todas las fuerzas polticas, que estuvo en todo momento a las rdenes del rey, quien ayud a crear un ambiente golpista previo al 23-F e hizo todo lo posible para que Surez dimitiera. La irrupcin de Tejero estropea el plan a Armada, y el rey, con quien haba conspirado, se hizo el loco. Armada era el elefante blanco que se iba a hacer con el poder en nombre del rey (Anasagasti).

Se hizo todo en nombre del rey, aunque insisti A mi ddmelo hecho! (El Rey y su secreto, Jess Palacios). Estaba previsto que a la llegada de Armada, varios diputados lo avalaran, entre ellos Fraga, Snchez Tern, Herrero de Min, Enrique Mgica, Peces Barba y Jos Luis lvarez. En la historia de Espaa, la monarqua siempre se ha restaurado o instaurado mediante golpe de Estado; la actual, por el de Franco. Ahora sin triunfar, se consigui lo que pretenda: el rey y la monarqua se consolidaron; la democracia se fortaleci, aun sometida al miedo de la involucin; el desarrollo del estado autonmico se paraliz y ah sigue; y la grave situacin poltica e institucional, achacada a la poltica de Surez, se recondujo hasta hoy. Cayo Lara ha exigido que se desclasifiquen todos los documentos del 23-F y a la Casa Real que desmienta, si se puede, con explicaciones claras y concretas, el papel del rey en el golpe. Quedan pendientes algunas respuestas de otras tantas preguntas posibles... El tiempo las responder o no.

El 23-F fue un episodio vergonzante, que se cerr con rapidez, sin investigar y con desaparicin de pruebas. Quienes participaron, ocultaron y desvirtuaron la realidad; quienes algo conocan lo taparon por su seguridad y lealtades mal entendidas. Demasiadas instituciones y representantes pblicos estuvieron implicados de espaldas al pueblo. Unos se han llevado su secreto a la tumba, otros todava viven de sus rditos. Termino con Len Felipe en S todos los cuentos: Yo no s muchas cosas, es verdad. Digo tan slo lo que he visto..., lo que he odo, lo que he vivido y lo que pienso.

@caval00

Otros artculos del autor del artculo:

23-F un golpe de Estado en mi memoria

El juicio de Campamento cambalache

23-F; preguntas con respuesta incorporada

Estaba el elefante blanco a las rdenes del Rey?

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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