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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-02-2015

Entrevista a James K. Galbraith, profesor de la Lyndon B. Johnson School of Public Affairs de la Universidad de Texas
"Observar en directo el Eurogrupo y su incompetente forma de hacer las cosas, fue para m una verdadera revelacin

Shawn Tully
www.sinpermiso.info


El economista James Galbraith ha pasado esta semana junto con el ministro griego de finanzas Yanis Varoufakis, incorporndose al equipo cientfico de la negociacin griega. Fue entrevistado por Shawn Tully para la revista Fortune para compartir sus experiencias desde dentro.

Estn los destinos de Grecia en manos de Angela Merkel? Uno de los ms reconocidos economistas vivos, estrechamente vinculado al ministro griego de finanzas Yanis Varoufakis, dice que el obstculo fundamental que se atravesaba en el camino del compromiso era la espectacular divisin registrada dentro del propio gobierno alemn, con una fraccin que exiga la total adhesin de Grecia a los compromisos previos, y otra fraccin, muy poderosa, que abogaba por el compromiso.

Todo depende de Merkel, nos dice James Galbraith, quien pas siete das a mediados de febrero junto con Varoufakis en Bruselas y en Atenas.

Hemos escuchado al ministro de finanzas de Merkel, con una actitud negativa, y al vicecanciller, que quera el dilogo. A quien no hemos escuchado es a la propia Merkel. Sabemos que no quiere hablar, salvo que sea estrictamente imprescindible. Son lo ms duros que pueden, luego hacen una concesin en el ltimo minuto, para no tener que hacer dos.

Galbraith resumen con una cuestin el dilema de Merkel (y la mejor esperanza para llegar a un acuerdo):

Quiere Merkel ser la persona que presida la desintegracin de la Eurozona?

Difcil resulta imaginar una pareja ms dismil que la formada por Galbraith y Varoufakis. El primero es el hijo educado en Harvard, Yale y Cambridge del legendario economista John Kenneth Galbraith. Varoufakis es un agitador incendiario que viste gabardinas de piel y camisas azul brillante en sus reuniones con las estiradas elites europeas y cabalga motos de gran cilindrada para relajarse. Sin embargo, como colegas en la Universidad de Texas en Austin, no slo llegaron ha trabar una gran amistad personal, sino que se hicieron almas intelectualmente gemelas, coescribiendo en 2013 junto con el economista britnico Stuart Holland un opsculo sobre la solucin de la crisis de la Eurozona en el que abogaban por reemplazar una buena parte de la deuda soberana de las naciones en problemas por unos bonos a bajo inters supergarantizados por el respaldo del BCE. [Vase el texto, traducido al castellano en SinPermiso: Modesta Proposicin .] Es claro que las ideas de Galbraith ayudaron a moldear la controvertida campaa de Varoufakis para poner fin a la austeridad en Grecia y proteger el empleo pblico y las pensiones de los griegos.

Trabajando estos das codo con codo con Varoufakis, Galbraith ha tenido ocasin de ver desde dentro el catico maniobreo del Eurogrupo que reuni a los ministros europeos de finanzas, celebrado el pasado 16 de febrero en Bruselas.

Yo estuve con los equipos tcnicos, entre el 11 y el 17 de febrero, incluida la reunin de Bruselas. Me encontraba en la sala de calderas acompaando al equipo de trabajo griego.

En el cnclave del Eurogrupo, Pierre Moscovici el comisario de la UE para asuntos econmicos y financieros, present a Varoufakis un borrador de comunicado que permita a Grecia solicitar una extensin de su acuerdo de prstamo garantizndole tiempo para discutir un nuevo programa de crecimiento para Grecia. Como dijo Varoufakis en la conferencia de prensa luego de la reunin, l estaba listo para firmar el comunicado de Moscovici, al que alab como un documento esplndido y una verdadero punto de ruptura.

Pero el jefe del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, estaba elaborando su propio documento:

Yanis dijo: Tengo un texto. Y Dijesselbloem dijo: No, el texto es este.

Galbraith y el equipo griego trataron entonces de combinar partes de los dos borradores, a fin de producir un documento aceptable para ambas partes:

Me dediqu entonces, junto a otras personas, a combinar los dos borradores [el de Moscovici y el de Dijeselbloem] en busca de lograr un texto que pudiera ser suscrito. No tardamos ms de media hora en hacerlo.

Pero entonces, segn el testimonio de Galbraith, el ministro alemn de finanzas Wolfgang Schuble, cerr la reunin. Dijo que no a la elaboracin de una declaracin conjunta como preludio de un compromiso, asegura Galbraith.

Para Galbraith, la falta de coordinacin del lado europeo resultaba estupefaciente:

Yo soy un veterano del personal de expertos del Congreso estadounidense. Contemplar un cuerpo institucional oficial funcionando con tamaa desidia y de forma tan ad hoc, observar en directo el Eurogrupo y su incompetente forma de hacer las cosas, fue para m una verdadera revelacin.

El 18 de febrero, Varoufakis present una solicitud formal de extensin del acuerdo de ptestamo con el Eurogrupo. Una vez ms, las divergentes respuestas dejaron asombrado a Galbraith:

Jean-Claude Juncker [presidente de la Comisin Europea] sino que era un buen punto de partida. Galbraith hace notar tambin que el vicecanciller alemn Sigmar Gabriel, dijo que la carta sobre la extensin del prstamo constitua un punto de partida para las negociaciones. Pero Schuble desminti a Gabriel, desdeando la solicitud como una posicin insubstancial.

Se me pusieron los ojos chiribita con este espectculo, dice Galbraith. Es Alemania! El gobierno ms poderosos de Europa!.

Para Galbraith, las divisiones internas en Alemania, y entre las propias naciones, han dejado claro que los dirigentes europeos son malos negociadores:

Cometieron el error de dejar claro ante Yanis que ellos estaban jugando un juego muy duro, pero sin jugarlo muy bien, si juzgamos la cosa desde el punto de vista de la pericia poltica ms elemental.

Galbraith rechaza enfticamente la idea de que la posicin griega fuera confusa:

Yo creo que los europeos quieren pretender que es confusa, pero la confusin existe slo en sus propias mentes, no en la posicin griega.

Para Varoufakis y Galbraith, el politiqueo mezquino se atraviesa en el camino de la sensatez econmica:

Los jugadores institucionales el FMI, la Comisin Europea y el BCE han sido constructivos. Pero los acreedores, los jugadores activos, son los ministros de finanzas, y estos estn divididos y son hostiles

El campo de los que se oponan radicalmente inclua a Espaa, Portugal y Finlandia:

Sus dirigentes polticos se enfrentan a procesos electorales y a una oposicin creciente. Estn aterrorizados ante la perspectiva de sus respectivas oposiciones polticas saquen ventaja de la posicin griega.

As pues, la supervivencia poltica en el cargo significa para ellos harto ms que la salvacin de la Eurozona.

Para romper el impasse se precisar con toda probabilidad de la intervencin del nico dirigente lo suficientemente poderoso como para desbaratar estas maniobras de la politiquera: Angela Merkel.

En todo este tremendo lo, la admiracin de Galbraith por su amigo Varoufakis no ha hecho ms que crecer. Aun cuando muchos dicen que el heterodoxo armario ropero y las declaraciones provocativas de Varoufakis observando, por ejemplo, que el acuerdo de reformas era el equivalente financiero de la tortura del submarino generan la hostilidad del establishment financiero europeo, Galbraith dice, al contrario, que los ministros de finanzas deberan darle la bienvenida como ave rara que se atreve a decir la verdad y nada ms que la verdad:

Su honradez intelectual, su claridad mental, su erudicin, son cosas completamente inslitas en los crculos europeos. Yo estoy seguro de que, cuando se enfrentan a l por vez primera, deben de experimentar una especie de shock.

Como ejemplo de la honradez sin tacha de Varoufakis, cita la observacin de su amigo, segn la cual, entre todos aquellos con quienes ha venido negociando, Schuble, su ms duro antagonista, sera el nico en el que habra encontrado cierta substancia intelectual.

Tras las deprimentes experiencias en Bruselas, Galbraith encontr en Atenas un ambiente exultante:

Hace entre tres y seis meses, Atenas resultaba de todo punto deprimente. Ahora se ha operado un cambio radical de humor; el sentido del orgullo ha sido restaurado.

Y nadie simboliza mejor ese nuevo optimismo que Varoufakis:

Caminbamos juntos desde el Ministerio hasta el Parlamento. Toda una experiencia! Gentes que iban en sus coches, bajaban ventanillas para estrecharle la mano, los conductores de autobuses paraban para saludarle, anda rodeado de chiquillos por las calles.

Varoufakis se detuvo incluso cinco minutos para apoyar clidamente, mano en codo, a una seora de la limpieza en busca de trabajo:

Es una estrella tan popular como el propio Alexis Tsipras.

Conseguir Varoufakis mantener a Grecia en el euro, pero al precio de dejar caer el programa de crecimiento que llev a este gobierno de izquierda al poder? Galbraith:

Eso es imposible. l va montado en su moto de gran cilindrada y es un buen conductor. Acept su cargo con rechinar de dientes. Lo que quera era poner en prctica sus ideas.

Los ministerios europeos de finanzas nunca han conocido nada igual a Varoufakis. Y Merkel tendr que decidir en los prximos das si entrar en compromisos con alguien considerado tan radical y transgresor es realmente una opcin para ella. Lo que anda en juego es el futuro del euro.


James K. Galbraith es profesor de la Lyndon B. Johnson School of Public Affairs de la Universidad de Texas (Austin). Entre sus ltimos libros, Inequality and Instability: A Study of the World Economy Just Before the Great Crisis (2012) y The End of Normal: The Great Crisis and the Future of Growth (2014). Es coautor con Yanis Varoufakis y Stuart Holland de la Modesta Proposicin para la salida de la crisis de la Eurozona (2013).

 

Traduccin para www.sinpermiso.info: Mnima Estrella


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