Portada :: Europa :: Ucrania
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-02-2015

Ucrania
Petro Poroshenko, el latinista

Guadi Calvo
Rebelin


Si duda en su vasta experiencia como empresario, lo que lo convirti en el hombre ms rico de Ucrania, fabricando chocolates y armas, ms de una vez Petro Poroshenko, a la sazn tambin presidente de Ucrania, espurio, pero presidente al fin, habr recordado el latinazgo atribuido a Flavius Renatus Vegetius: Si vis pacem, para bellum (Si quieres la paz preprate para la guerra). Las pruebas al canto, desde que se han puesto en vigencia los recientes acuerdos de Minsk, que firm con lo que se conoce como el grupo de Normanda (Rusia, Alemania, Francia y Ucrania) Kiev, no ha dejado de demostrar que Poroshenko es un gran latinista.

Si bien los recientes acuerdos que entraron en vigor el da 15 de febrero deteniendo la guerra que Kiev vena perpetrando contra las jvenes repblicas populares de Lugansk y Donetsk, y que a pesar de contar con todo el apoyo militar y estratgico de la OTAN, los ejercito del rey de chocolate se aproximaba a una derrota irreversible. La guerra que haba prometido ganar en un mes, ya lleva casi un ao y no solo no la gana sino que la est perdiendo.

Las tropas que retornan a Kiev, despus de entrar en vigencia el acuerdo, desde del pantano al que fueron empujados por los burcratas neo nazis que se encaramaron en el poder el 14 de febrero de 2014, lo hacen humillados, desmoralizados y con ms de una demanda, que de no ser por la intervencin solapada de occidente la corona del rey del chocolate ya habra comenzado a derretirse.

Es difcil creer que las decisiones de Poroshenko, aupado por Occidente, tras la entrada en vigor los acuerdos de Minsk, haya un anhelo de paz, segn se ve en los actos es solo un respiro, en busca de un rpido rearme de su ejercito exhausto y ms prximo al motn que a la gloria.

En el frente social, Poroshenko no est en mejor situacin que en lo militar, la gente se va cansado, ya no solo de la guerra, sino tambin de la corrupcin, la falta de reformas, el aumento constante de la presin fiscal, la inflacin, la desocupacin y el abandono a su suerte de los miles de desplazados por la guerra y la ingerencia cada vez mayor del empresario sionista Igor Kolomoisky, quin se apura ms por sus obras en Israel y rearmar al partido neo nazi, Svoboda prcticamente una Guard Corps de l y sus intereses privados, dejando por fuera al pueblo ucraniano.

Desde que entr en vigencia el tratado de Minsk, Ucrania no ha dejado de sembra pistas acerca de cuales sern sus pasos en un futuro no muy lejano.

Las promesas, en el campo militar y diplomtico, de Poroshenko son tan difciles de creer como en lo poltico en 2013; un ao antes de consagrarse presidente anunci que se haba deshecho de las acciones, del conglomerado industrial que produce autobuses, trolebuses y vehculos para el Estado; una reciente investigacin ha demostrado que Poroshenko sigue siendo uno de los principales accionistas. Cuando se present a las elecciones del 25 de mayo del ao pasado anunci que iba a vender todos sus activos, a excepcin de su cadena de televisin Canal 5, radios y peridicos. Hasta ahora nada de eso lo ha cumplido. Incluso ha comprado nuevas empresas, la joya de la corona de su imperio chocolatero Roshen, ha multiplicado por nueve sus ganancias en 2014.

Tampoco lo hizo con los grandes astilleros Lennska Kuznya y otras muchas de sus empresas, a las que ha incorporado varias de altas tecnologas.

Por la vuelta

Si bien el alto el fuego, la condicin bsica del acuerdo, se ha acatado con algunas irregularidades, tiende a generalizase, mucho ms despus de la retirada de ms de cinco mil hombres del ejercito ucraniano sitiados por las tropas independentistas en el estratgico nudo ferroviario de Dabaltsevo, el permiso de la retirada otorgado por los altos mandos de Donetsk y Lugansk, a pesar de que dicho punto no estaba estipulado en los acuerdos, ha evitado no solo una matanza, sino lo que hubiera definido el curso irremediable de la guerra.

Como respuesta a ese gesto, Poroshenko ha continuado con su escalada belicista; ms all de seguir proveyndose de armamento por parte de Washington, Kiev ha cortado el suministro de gas a las poblaciones del Este como Donbass ms all de que los acuerdos de Minsk obligaban a Kiev a abastecer de gas a esas regiones.

Esta ltima accin fue calificada de genocida por el presidente ruso Vladimir Putin, por lo que fiel a su estilo responder en pocos das cortando los suministros de gas ruso a Ucrania.

Poroshenko sabe perfectamente que ms all de la devastacin que sus ejrcitos y las bandas paramilitares ha provocado en las zonas disputadas, no ha podido quebrar el espritu de lucha de los milicianos, ni de la poblacin civil, lo que contrasta ms todava con la derrota moral del ejercito ucraniano.

Con el fin de subsanar esta situacin, el presidente de Ucrania trata de desesperadamente de reverdecer el ejrcito con grandes campaas de reclutamiento forzado a todos los jvenes de ms de diecisis aos a incorporarse, incluso el llamado ha alcanzado a muchos de los jvenes de Chernobil que viven desde hace aos en el exterior.

Poroshenko orden para este ao la oleada de reclutamiento obligatorio en tres tandas: la primera fue el veinte de enero, la segunda ser en abril, y la ltima en julio, siendo el perodo de servicio militar obligatorio de dieciocho meses. Pero ms all de las campaas de reclutamiento que han sido un fracaso, se sabe que el grupo neofascista Pravy Sektor ha decidido hacerse cargo del problema organizando grandes levas y razias con las que literalmente son secuestrados los futuros combatientes.

Para entrenar a los nuevos y espontneos miembros de los ejrcitos de Poroshenko, Estados Unidos, Gran Bretaa y Polonia han dispuesto de asesores militares que entrenarn a los novatos en diferentes centros de entrenamiento, principalmente en el ttrico campo militar de Yvorov en la provincia de Lvov en la frontera con Polonia por donde ya han pasado miles de mercenarios de la ultra derecha europea desde hace dos a aos.

La situacin est sacando de caja a la jefa de Europa, tambin canciller alemana ngela Merkel, que ya no sabe como hacerle entender a Washington que su aliento belicista a Kiev est llevando a la eurozona a la debacle. El ao pasado las sanciones rusas contra la Unin Europea significaron veinte dos mil millones de dlares, quiz de seguir as este ao la cifra se acreciente ostensiblemente.

Kiev, con nuevo armamento, instructores militares, tropa renovada y crditos blandos para inversiones militares se va a volver a tentar de probar suerte. Petro Poroshenko, que sabe mucho de latinazgos y dichos populares, seguramente estar pensando en aquel refrn que dice: No hay mejor defensa que un buen ataque.


Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. Colabora con diferentes medios escritos y radiales de Amrica Latina. Dirige en Facebook : Lnea Internacional, Revista Hamartia y Jornada Latinoamericanas, Revista Archipielago (Mxico), Caratula (Nicaragua), A Plena Voz (Venezuela), Radio Madre (AM. 530) y Radio Grafica (FM 89.3)). Colabora con Rebelin y El Correo de la Dispora argentina.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter