Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Nicaragua, la aoranza de la revolucion sandinista
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-07-2004

Entrevista al dirigente gremial Mario Malespn
Un frente sandinista, varios sandinistas, muchos sandinistas

Sergio Ferrari
E-CHANGER

Dirigente gremial de larga data, Mario Malespn fue uno de los principales promotores de la larga resistencia contra la privatizacin de las comunicaciones (TELCOR) en los aos noventa. Despedido por su compromiso sindical, reincorporado simblicamente por algunos das, volvi a ser echado de su puesto de trabajo en 2002 y sigue luchando por su reintegro. Militante sandinista histrico, lcido analista, voz permanentemente crtica, su anlisis sobre la Nicaragua actual facilita la comprensin de una de las realidades ms complejas de todo el continente latinoamericano


P: A 25 aos de la victoria popular de 1979 y a 14 de la derrota electoral de 1990, qu es hoy el Frente Sandinista (FSLN)?

El FSLN renunci a la toma del poder por la va armada y propugna volver a conseguirlo dentro del marco jurdico, es decir, por la va electoral. Partiendo de esta definicin, el FSLN asumi una estructura partidaria electoralista que se activa en los perodos pre-electorales y electorales y luego pasa a un estado de reposo casi absoluto, sin ningn trabajo en la base. Por otra parte, con una capacidad econmica limitada -si se la compara cuando era poder- las estructuras del partido son sumamente dbiles. Se privilegia a los cuadros que demuestran una verdadera lealtad hacia la dirigencia del partido.

P: Hay muchas personas que se consideran sandinistas sin ser parte de la estructura del partido Cmo se podra definir hoy al sandinismo?

El sandinismo es sumamente amplio, representa una posicin antiimperialista para unos, nacionalista para otros, de izquierda verdadera para otros tantos, revolucionaria para muchos. En este sentido podramos hablar de dos tipos de sandinismos. El que sobrevive al tiempo, que exige al FSLN una posicin acorde a los postulados de la Revolucin Sandinista, de principios coherentes y clasistas. Y un sandinismo fiel a la direccin del partido, de respaldo total a cuanta decisin tome dicha cpula. Este ltimo sector, cada vez ms minoritario, es el conocido como danielista(ndr por el ex-presidente Daniel Ortega, siempre secretario general del FSLN).

P: Hablaba de estructuras partidarias muy debilitadas...

La vida partidaria dentro del FSLN es sumamente reducida. Para cumplir con el reglamento interno que exige estar al da en la cotizacin - condicin indiscutible para ir en la lista del Frente-, los candidatos pagan aos de cuotas atrasadas , ya que muy pocos cotizan con regularidad o tienen una militancia orgnica sistematica.

P: Cul es la relacin entre Frente Sandinista y movimento social?

El movimiento social se ha venido debilitando y distanciando del FSLN por dos razones. Si los dirigentes de ese movimiento son pro-danielistas , las bases se alejan, lo cual lo debilita. Si por el contrario, los lderes son independientes y se proyectan con cierta fuerza, muchas veces es la direccin del partido que recorta este liderazgo. Eso ha llevado en ciertos casos a la divisin interna o a que sus luchas hayan sido prcticamente ignoradas por la estructura partidaria.

Es evidente, que cada vez con ms decisin, el movimiento social est buscando establecer alianzas con la denominada sociedad civil, que en el caso de Nicaragua no es ms que la agrupacin de organismos no gubernamentales y algunos notables que influyen la opinin pblica.

P: En los ltimos aos se percibe en Nicaragua un zig-zag permanente de movilizaciones/explosiones sociales (estudiantes, trabajadores del caf, lucha contra la privatizacin etc) y luego "cadas" y desmovilizaciones.....Es correcta dicha interpretacin ?

A partir del gobierno de doa Violeta Barrios de Chamorro que gan las elecciones del 90, el poder de turno ha impulsado una estrategia de debilitamiento de las luchas sociales y divisin de los movimientos que las impulsan. Las verdaderas reivindicaciones sociales se han visto empaadas por la partidizacin y manipulacin interna de las mismas. Esto ha sido aprovechado por los distintos gobiernos para negociar parcialmente, debilitando la lucha global e impidiendo la unidad de todos los conflictos. Por otra parte, no existe una direccin orgnica de estas luchas ni una verdadera alianza de los diversos sectores. Existen sobradas experiencias en estos ltimos 14 aos de conflictos sectoriales resueltos a medias, en tanto se deja al resto sin respuesta. El FSLN, en tanto fuerza que busca ganar elecciones, apoya puntualmente a los sectores en lucha que le puedan aportar votos, pero sin comprometer estratgicamente sus pretensiones electorales.

Por ejemplo, si la opinin pblica - es decir la opinin de los dueos de medios de comunicacin-, critica enrgicamente una lucha, el FSLN toma distancia de la misma para no comprometer su raiting electoral.

A veces pareciera que al FSLN no le interesa un movimiento social fuerte, unido y organizado. Dara la impresin que pretende mantener su liderazgo social por la va de ser la nica alternativa para solucionar los problemas sociales a su manera, es decir, negociando a la par de la solucin de los problemas sus propias cuotas de poder en las diferentes instancias del Estado. Esto le permite lograr dos objetivos. Por una parte, impedir que surja otra alternativa viable de izquierda que podra entrar en competencia. Por otra, al reivindicar estas luchas, mantiene su estatus de principal interlocutor del Gobierno y de las dems fuerzas polticas y econmicas en el pas.


SEALES DE ESPERANZA DEL MOVIMIENTO SOCIAL

P : Hay signos indicativos de fortalecimiento del movimiento social ?

Existe una experiencia reciente dentro del marco de la lucha contra la globalizacin y particularmente contra el Acuerdo de Libre Comercio para las Amricas (ALCA). En noviembre del ao pasado se realiz una enorme movilizacin autoconvocada por el Movimiento Social de Nicaragua integrado informalmente por sindicatos, estudiantes universitarios, grupos de mujeres, ONGs, movimiento comunal y otros sectores. Se demostr que no slo el FSLN tiene capacidad de convocatoria. Esta experiencia, aunque dbil todava por su caracterstica de organizacin horizontal, sin liderazgo visible - y sin tensiones internas de poder- puede llegar a significar el nacimiento de una alternativa popular con perspectivas en el mediano o largo plazo, ya sea dentro o fuera del FSLN. Pero falta mucho camino que recorrer todava. No significa en el corto plazo un peligro para el sistema, pero s es una luz de esperanza para el futuro.

P: Cmo caracterizara al actual gobierno y a las actuales fuerzas de oposicin?

El actual gobierno Bolaos ha sido, a mi parecer, el ms *pro-yanki* que ha existido en la historia de Nicaragua. Acepta la ingerencia norteamericana en la vida interna del pas. Es un precedente peligroso, de manera tal que en el futuro, cualquier gobierno que trate de revertir esta prctica ser visto como enemigo del imperio y por lo tanto sujeto de sanciones polticas y econmicas.

Por otra parte, pienso que el FSLN est tocando fondo con sus reservas de militantes incondicionales. Esto obligar a una apertura democrtica del partido o, de lo contrario, a su desaparicin como alternativa de poder. Esta apertura dar espacio a sectores que an se plantean un proyecto de sociedad de izquierda y por lo tanto ms aglutinador de los intereses de los pobres que son la inmensa mayora en Nicaragua. Esto conllevar a un fortalecimiento de las posibilidades de la toma del poder por parte de sectores del FSLN no ligados a la corrupcin, al enriquecimiento desmedido de los actuales lderes, no comprometidos en pactos polticos con la derecha.

El tercer actor, el Partido Liberal Constitucionalista del ex-presidente Arnoldo Alemn, est sumamente golpeado por la corrupcin. Esta situacin abre grandes posibilidades para el FSLN en las elecciones municipales de noviembre prximo. Por otra parte, muchos de los principales candidatos sandinistas para esas elecciones son compaeros y compaeras no ligados a la cpula partidaria y esto puede marcar una tendencia positiva dentro del Frente.

P: Un actor un tanto olvidado en el ltimo tiempo..., cul es la situacin actual de las organizaciones sindicales?

El movimiento sindical ha tomado conciencia de su debilidad. Si no hay trabajadores formales no hay fuerza sindical. La alternativa que se ha planteado es la unidad con los diferentes sectores sociales, ya no por una lucha reivindicativa tradicional, si no por una lucha poltica que plantee un cambio de las reglas del sistema. No existe otra salida. Los empleos informales, los contratos temporales, la flexibilidad laboral, la destruccin de la capacidad productiva nacional resultado de la invasin de mercancas a muy bajo precio producidas en zonas francas o subsidiadas, plantean un futuro poco promisorio para el movimiento sindical que fue en otros tiempos principal punta de lanza del movimiento social. Est por verse si la dirigencia sindical es capaz de asumir este cambio en su mentalidad histrica y si los otros sectores que miran con cierto temor los mtodos de lucha del movimiento sindical estn dispuestos a integrarse a una movilizacin comn por los cambios sociales.

El sindicalismo tiene la enorme ventaja de poder organizarse con relativa facilidad, a pesar de la represin. Cada vez se mira como ms factible la unificacin paulatina de los sindicatos. Ya existe una buena experiencia en los sectores salud y educacin. Se estn logrando acuerdos alrededor de la negociacin del salario mnimo... Definitivamente algo est pasando y hay seales de una nueva dinmica social. Hasta dnde llegar, slo el tiempo lo podr decir.

 



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