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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-03-2015

Nuevas rutas de la seda y la visin china de un magnfico nuevo mundo (comercial)
Ao de la Cabra, Siglo del dragn?

Pepe Escobar
ICH/Tom Dispatch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Pekn. Visto desde la capital china a comienzos del Ao de la Cabra, el malestar que afecta Occidente parece un espejismo en una galaxia lejana, muy lejana. Por otra parte, la China que te rodea parece demasiado slida y en nada parecida a la nacin agobiada que presentan los medios occidentales con sus cifras industriales descendentes, su burbuja inmobiliaria y sus amenazantes desastres ecolgicos. A pesar de las profecas catastrofistas, mientras los perros de la austeridad y de la guerra ladran enloquecidos a lo lejos, la caravana china pasa en lo que el presidente Xi Jinping llama nuevo modo normal.

La actividad econmica desacelerada todava significa una impresionante tasa de crecimiento anual del 7% en la que es ahora la principal economa del globo. En el interior, una reestructuracin econmica inmensamente compleja tiene lugar mientras el consumo supera a la inversin como principal impulso del desarrollo econmico. Con el 46,7% del producto interno bruto (PIB) la economa de servicios ha sobrepasado la manufactura, que llega a un 44%.

Geopolticamente Rusia, India y China acaban de enviar a Occidente un poderoso mensaje: estn ocupados poniendo a punto una compleja estrategia trilateral para establecer una red de corredores econmicos que los chinos llaman nuevas rutas de la seda" a travs de Eurasia. Pekn tambin est organizando una versin martima de la misma, modelada segn las proezas del almirante Zhen He quien, en la dinasta Ming, naveg siete veces por los mares occidentales, comandando flotas de ms de 200 navos.

Por el momento Mosc y Pekn trabajan en la planificacin de una nueva versin de un tren de alta velocidad del legendario Tren Transiberiano. Y Pekn se ha comprometido a convertir su creciente cooperacin estratgica con Rusia en una crucial ayuda financiera y econmica si Mosc, asediado por las sanciones, y enfrentando una desastrosa guerra de precios del petrleo, lo pide.

Al sur de China Afganistn, a pesar de los 13 aos de guerra que los estadounidenses siguen librando all, se mueve rpidamente hacia su rbita econmica , mientras un oleoducto China-Myanmar planificado aparececomo una reconfiguracin trascendental del flujo de energa euroasitica a travs de lo que he llamado hace tiempo Ductistn .

Y esto solo es parte de la frentica accin que forma lo que la dirigencia en Pekn define como"Cinturn Econmico de la Nueva Ruta de la Seda" y Ruta Martima de la Seda del Siglo XXI". Estamos hablando de una visin de creacin de una infraestructura potencialmente alucinante, empezada en gran parte desde cero, que conectar China con Asia Central, Medio Oriente y Europa Occidental.Semejante desarrollo incluir proyectos que van de una actualizacin de la antigua ruta de la seda a travs de Asia Central al desarrollo de un corredor econmico Bangladesh-China-India-Myanmar, un corredor China-Pakistn a travs de Cachemira, una nueva ruta martima de la seda que se extender por todo el camino del sur de China, como en un camino de Marco Polo al revs, hasta Venecia.

No hay que ver esto como una versin china del Siglo XXI del Plan Marshall de EE.UU. para Europa despus de la Segunda Guerra Mundial, sino como algo mucho ms ambicioso y con un alcance potencial mucho ms vasto .

China como megaciudad

Si se considera este frenes de planificacin econmica desde Pekn, se termina con una perspectiva inexistente en Europa o en EE.UU. Aqu lasvallas publicitarias en rojo y oro promueven la nueva consigna, lanzada con tanto alboroto por el presidente Xi Jinping para el pas y el siglo, el Sueo chino (que recuerda el Sueo estadounidense de otra era). No hay estaciones del metro que no las tenga. Recuerdan por qu se considera que 65.000 kilmetros de nuevos trenes de alta velocidad son tan esenciales para el futuro del pas. Despus de todo, no menos de 300 millones de chinos han realizado, en las ltimas tres dcadas una migracin que rompe todos los paradigmas del campo a reas urbanas en plena explosin en busca de ese sueo.

Se espera que otros 350 millones se pongan en marcha, segn un estudio de McKinsey Global Institute . De 1980 a 2010 la poblacin urbana de China creci 400 millones, dejando al pas con por lo menos 700 millones de habitantes de las ciudades. Se espera que esa cifra llegue a mil millones en el ao 2030, lo que significa un tremendo esfuerzo para las ciudades, la infraestructura, los recursos y la economa en su conjunto as como niveles de contaminacin del aire casi apocalpticos en algunas de las principales ciudades.

160 ciudades chinas ya tienen ms de un milln de personas. (Europa solo tiene 35.) No menos de 250 ciudades chinas han triplicado su PIB per cpita desde 1990 mientras la renta disponible ha aumentado en un 300%.

En la actualidad no hay que pensar en China en trminos de ciudades individuales sino en grupos urbanos, agrupaciones de ciudades de ms de 60 millones de habitantes. El rea Pekn-Tianjin, por ejemplo, es en realidad un grupo de 28 ciudades. Shnzhen, la ms importante megaciudad de migrantes en la provincia surea de Guangdong, es ahora tambin un centro de trnsito en un grupo de ciudades. De hecho China tiene ms de 20 grupos semejantes, cada uno del tamao de un pas europeo. Muy pronto los principales grupos representarn un 80% del PIB de China y un 60% de su poblacin. Por eso el frenes de trenes de alta velocidad y sus dinmicos proyectos de infraestructura parte de una inversin de 1,1 billones (millones de millones) de dlares en 300 obras pblicas todos tienen que ver con la administracin de esos grupos.

No es sorprendente que este proceso est ntimamente vinculado con lo queOccidente considera una notoria burbuja de la vivienda que en 1998 no podra haber existido. Hasta entonces todas las viviendas eran todava de propiedad del Estado. Una vez liberalizado, el mercado de la vivienda provoc paroxismos de inversin en la emergente clase media china. Sin embargo, en raras excepciones, los chinos de clase media todava pueden permitirse las hipotecas porque los ingresos rurales y urbanos tambin han aumentado.

De hecho el Partido Comunista Chino (PCC), presta cuidadosa atencin a este proceso y permite que los agricultores alquilen o hipotequen sus tierras, entre otras cosas, y as financien su migracin urbana y sus nuevas viviendas. Ya que estamos hablando de cientos de millones de personas, sin embargo, es posible que haya distorsiones en el mercado de la vivienda, incluso la creacin de completas desastrosas ciudades fantasmas con extraos y vacos centros comerciales asociados.

El frenes de la infraestructura china es financiado por un pool de inversiones de fuentes del Gobierno central y local, empresas de propiedad estatal y el sector privado. El negocio de la construccin, uno de los mayores empleadores del pas, incluye ms de 100 millones de personas directa o indirectamente. El negocio de bienes races representa hasta un 22% de la inversin nacional total en activos fijos y todo esto est vinculado a la venta de electrodomsticos, menaje y un volumen de negocios anual de un 25% de la produccin china de acero, 70% de su cemento, 70% de su vidrio de plancha y 25% de sus plsticos.

Por lo tanto no es de extraar que durante mi reciente estada en Pekn los hombres de negocios me aseguraran continuamente que la permanente posibilidad de que la burbuja de la vivienda estalle en realidad esun mito en un pas en el cual, para el ciudadano promedio, la inversin absoluta son los bienes races. Adems el vasto impulso de la urbanizacin asegura, como el primer ministro Li Keqiang destac en el reciente Foro Econmico Mundial en Davos, una demanda a largo plazo de viviendas.

Mercados, mercados, mercados

China tambin est modificando su base manufacturera, que se multiplic por 18 en las ltimas tres dcadas. El pas sigue produciendo un 80% de los acondicionadores de aire, 90% de sus ordenadores personales, 75% de sus paneles solares, 70% de sus telfonos celulares y 63% de sus zapatos. La manufactura representa un 44% del PIB chino, empleando directamente ms de 130 millones de personas. Adems el pas ya concentra el 12,8% de la investigacin y desarrollo global, mucho ms que Inglaterra y la mayor parte de Europa Occidental.

A pesar de todo el nfasis se orienta ahora a un mercado interior en rpido crecimiento, que significar an ms inversin en infraerstructuras, la necesidad de la llegada de an ms talento de ingeniera y una base de suministro en rpido desarrollo. Globalmente, a medida que China comienza a enfrentar nuevos desafos aumento de los costes laborales, una cadena global de suministro cada vez ms complicada y volatilidad del mercado tambin emprende un agresivo impulso para pasar de montaje de baja tecnologa a manufactura de alta tecnologa. La mayor parte de las exportaciones chinas ya son telfonos inteligentes, sistemas de motorizacin, coches (y pronto aviones). En el proceso tiene lugar una transferencia geogrfica en la manufactura de la costa sur a China Central y Occidental. La ciudad de Chengdu en la provincia sudoccidental de Sichuan, por ejemplo, se est convirtiendo en un grupo urbano de alta tecnologa mientras expande alrededor de firmas como Intel y HP.

Por lo tanto China intenta modernizar audazmente en trminos de manufactura, interior y globalmente al mismo tiempo. En el pasado las compaas chinas se han destacado en la entrega de cosas bsicas a precios reducidos con niveles aceptables de calidad. Ahora muchas compaas estn modernizando rpidamente su tecnologa y se mudan a ciudades de segundo y primer nivel mientras las firmas extranjeras, tratando de reducir costes, pasan a ciudades de segundo y tercer nivel. Mientras tanto, globalmente, los directores ejecutivos chinos quieren que sus compaas lleguen a ser verdaderas multinacionales en la prxima dcada. El pas ya tiene 73 compaas en las 500 de Fortune Global, con lo que se posiciona en el nmero dos despus de EE.UU.

En trminos de ventajas chinas hay que recordar que el futuro de la economa global reside claramente en Asia con su aumento rcord en ingresos de clase media. En 2009 la regin Asia-Pacfico tena solo un 18% de la clase media del mundo; en 2030, segn el Centro de Desarrollo de la Organizacin de Cooperacin y Desarrollo Econmico, esa cifra aumentarhasta un sorprendente 66%. Norteamrica y Europa tenan el 54% de la clase media global en 2009. En 2030 ser solo un 21%.

Sigamos la pista del dinero y tambin del valor que se obtiene por ese dinero. Por ejemplo, no menos de 200.000 trabajadores chinos estuvieron involucrados en la produccin del primer iPhone, supervisados por 8.700 ingenieros chinos. Fueron reclutados en solo dos semanas. En EE.UU. ese proceso habra necesitado ms de nueve meses. El ecosistema de manufactura chino es ciertamente rpido, flexible, e inteligente y est respaldado por un sistema educativo cada vez ms impresionante. Desde 1998 el porcentaje del PIB dedicado a la educacin casi se ha triplicado, el nmero de universidades se ha duplicadoy solo en una dcada China ha construido el mayor sistema de educacin superior del mundo.

Pros y contras

China tiene ms de 15 billones de dlares en depsitos bancarios que aumentan en la friolera de 2 billones de dlares al ao. Las reservas de moneda extranjera se aproximan a 4 billones de dlares. Todava no existe un estudio definitivo de cmo circula este torrente de fondos dentro de China entre proyectos, compaas, instituciones financieras y el Estado. Nadie sabe realmente, por ejemplo, cuntos prstamos hace realmente el Banco Agrcola de China. Altas finanzas, capitalismo de Estado y gobierno de un partido se mezclan y combinan todos en el campo de los servicios financieros chinos, en los cuales la realpolitik se une al gran dinero.

Los cuatro grandes bancos de propiedad estatal Bank of China, Industrial and Commercial Bank of China, China Construction Bank, y Agricultural Bank of China se han desarrollado todos de organizaciones gubernamentales a entidades semicorporativas de propiedad estatal. Se benefician magnficamente de bienes patrimoniales y conexiones gubernamentales, o guanxi, y operan con una mezcla de objetivos comerciales y gubernamentales. Son los impulsores que hay que considerar cuando se trata del formidable proceso de rediseo del modelo econmico chino.

En cuanto al ratio deuda a PIB de China todava no es gran cosa. En una lista de 17 pases se encuentra muy por debajo de los de Japn y EE.UU., segn Standard Chartered Bank y a diferencia de Occidente el crdito al consumidor es solo una pequea fraccin de la deuda total. Por cierto,Occidente muestra una particular fascinacin por la industria bancaria paralela de China: productos de la administracin de riqueza, finanzas soterradas, prstamos fuera del estado de cuentas. Pero semejantes operaciones solo representan cerca de 28% del PIB, mientras, segn el Fondo Monetario Internacional, es un porcentaje mucho ms elevado en EE.UU.

Es posible que resulte que los problemas de China provengan de reas no econmicas en las que la dirigencia en Pekn ha resultado ms propensa a dar pasos en falso. Es, por ejemplo, en la ofensiva en tres frentes, cada uno de los cuales puede tener su propia forma de bumern: aumentar el control ideolgico sobre el pas bajo la rbrica de soslayar valores occidentales, reforzar el control de la informacin en lnea y redes de medios sociales, incluyendo el refuerzo de el gran contrafuegos de China para controlar internet y aumentar su control sobre minoras tnicas inquietas , especialmente sobre los uigures en la crucial provincia occidental de Sinkiang.

En dos de estos frentes la controversia sobre valores occidentales y el control de Internet los dirigentes en Peln podran obtener muchos ms beneficios promoviendo el debate, especialmente entre la vasta cantidad de ciudadanos ms jvenes, bien educados, con conexiones globales, pero la hipercentralizada maquinaria del Partido Comunista Chino no funciona de esa manera.

Cuando se trata de esas minoras en Sinkiang es posible que el problema esencial no tenga que ver con los principios gua de la poltica tnica del presidente Xi. Segn el analista residente en Peln Gabriele Battaglia Xi quiere gestionar el conflicto tnico local aplicando las tres J: jiaowang, jiaoliu, jiaorong (contacto intertnico, intercambio y mezcla). Sin embargo lo que representa un impulso desde Pekn a favor de la asimilacin han/uigur puede significar poco en la prctica cuando la poltica cotidiana en Sinkiang es manejada por cuadros han inexpertos que tienden ver a la mayora de los uigures como terroristas.

Si Pekn echa a perder el manejo de su Lejano Oeste, Sinkiang no se convertir, como se espera, en el nuevo centro pacfico, estable, de una parte crucial de la estrategia de la ruta de la seda. A pesar de todo ya se considera una conexin esencial en la visin de integracin eurasitica de Xi, as como un conducto crucial para el masivo flujo de suministros de energa de Asia Central y Rusia. El gasoducto Asia Central-China, por ejemplo, que lleva gas natural de la frontera turkmena-uzbeka a travs de Uzbekistn y el sur de Kazajstn, ya est agregando una cuarta lnea a Sinkiang. Y uno de los gasoductos Rusia-China acordado recientemente tambin llegar a Sinkiang.

El libro de Xi

La dimensin y complejidad de la mirada de transformaciones de China, apenas pasan el filtro de los medios de informacin estadounidenses. Las informaciones en EE.UU. tienden a subrayar la decreciente economa del pas y el nerviosismo sobre su futuro papel global, la manera en que ha engaado a EE.UU. sobre sus intenciones y su naturaleza como una amenaza militar para Washington y el mundo.

Los medios de informacin estadounidenses tienen una fiebre china que conduce a informaciones tpicamente febriles que no reflejan el pulso del pas o a su lder. Como resultado,se pierde mucho. Una receta podra ser que lean The Governance of China, (una compilacin de discursos, conferencias y entrevistas editada por Foreign Language Press el ao pasado). Ya es un xito de ventas de tres millones de copias en su edicin en mandarn y ofrece una visin notablemente digestible de lo que significar el muy proclamado Sueo de China de Xi en el nuevo siglo chino.

Xi Dada (Xi Big Bang como lo apodan aqu) no es una deidad post-Mao. Se parece ms a un fenmeno pop y no es en realidadsorprendente. En este remix enriquecerse es glorioso, no se podra lanzar la tarea sobrehumana de reconfigurar el modelo chino siendo un burcrata frio como el acero. En su lugar Xi ha tocado una vena colectiva al subrayar que la gobernanza del pas debe basarse en competencia, no en el uso de informacin privilegiada y corrupcin partidaria, y ha presentado hbilmente la transformacin que se propone como un sueo al estilo estadounidense.

Tras la estrella pop se encuentra evidente un hombre de inteligencia y sustancia que los medios occidentales deberan asumir. Despus de todo no se dirige por accidente una semejante historia de xito econmico. Puede ser particularmente importante tomar su medida ya que l ha tomado la medida de Washington y Occidente y ha decidido que la suerte y la fortuna de China se encuentran en otro sitio.

Como resultado, en noviembre pasado oficializ un trascendental cambio geopoltico. Desde ahora Pekn dejar de tratar a EE.UU. o a la Unin Europea como su principal prioridad estratgica y se concentrar enlos vecinos asiticos de China y en los dems pases de los BRICS (Brasil, Rusia, India y Sudfrica, en especial en Rusia), tambin conocidos aqu como las principales potencias en desarrollo (kuoda fazhanzhong de guojia). Y solo para que conste, China ya no se considera como un pas en desarrollo.

No es sorprendente que haya habido ltimamente semejante guerra relmpago de megaacuerdos y meganegociaciones chinas a lo largo de Ductistn . Bajo Xi, Pekn est cerrando rpidamente la brecha con Washington en el poder de fuego intelectual y econmico y a pesar de todo su ofensiva de inversiones globales apenas ha comenzado, incluyendo las nuevas rutas de la seda .

El exministro de exteriores de Singapur, George Yeo, considera que el nuevo orden mundial emergente es un sistema solar con dos soles, EE.UU. y China. La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Obama afirma que EE.UU. ha sido y seguir siendo un poder del Pacfico y seala que aunque habr competencia rechazamos la inevitabilidad de un enfrentamiento con Pekn. Las principales potencias en desarrollo, intrigadas como estn por el extraordinario mpetu infraestructural de China, internamente y a lo largo de esas Nuevas Rutas de la Seda, se preguntan si un sistema solar con dos soles podra no funcionar. La pregunta es, por lo tanto: Qu sol brillar sobre el planeta Tierra? Podra tratarse, de hecho, del siglo del dragn?

Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007), Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge (Nimble Books, 2007), y Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). El nuevo libro de Pepe Escobar es Empire of Chaos . Seguidlo en Facebook .

Copyright 2015 Pepe Escobar

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article41106.htm



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