Portada :: Mundo :: "La amenaza de los Tratados de comercio"
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-03-2015

Los tres mitos del TTIP y nuestras alternativas

Florent Marcellesi
eldiario.es


A pesar de no haberse implementado todava, el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y la Unin Europea (TTIP) es ya una reliquia de la teora econmica dominante. Nos sigue vendiendo que la globalizacin es el fin de la historia, que la competencia es el modo ms eficiente de organizar una economa y que para generar bienestar y empleo, hay que crecer. Estos tres dogmas son simplemente errneos. Por tanto, el problema del TTIP no es de matiz, es de raz: va en direccin opuesta a la sociedad prspera y sostenible que la gran mayora quiere construir. Repasemos pues los tres mitos del TTIP y presentemos nuestras alternativas.

Mito 1: La globalizacin es el fin de la historia

La globalizacin actual no es otra cosa que una extraordinaria acumulacin energtica (y sus consiguientes emisiones de CO2) para que una minora de la humanidad pueda producir y consumir cada vez ms en un mundo convertido en mercado global. Pues bien, esa globalizacin utpica se ha terminado: no hay ms energa fsil barata, ni atmsfera suficiente para tanta depredacin.

Sin embargo, parece que el TTIP vive en una cuarta dimensin alejada de las realidades energticas y materiales. Teniendo como nico horizonte el Business As Usual, el TTIP quiere pisar el acelerador de la globalizacin fsil y depredadora:

1. Terminar con cualquier restriccin para las exportaciones de "bienes energticos", dando de nuevo prioridad a las energas ms sucias y contaminantes del pasado como el carbn, el petrleo o el gas.

2. Facilitar la exploracin y explotacin de hidrocarburos por parte de las multinacionales en EEUU y la UE, abriendo la puerta al fracking y sus desastrosas consecuencias sobre el medio ambiente y el clima.

3. Imposibilitar que cualquier pas adopte medidas que privilegien saberes, tecnologas o empresas locales, poniendo freno de esta manera al desarrollo de las energas renovables.

Frente a esta irresponsable "estrategia Titanic", una estrategia sensata, es decir menos energvora y contaminante, pasa en cambio por la relocalizacin de gran parte del comercio y de nuestras economas. Nuestro futuro y el de nuestros hijos se llaman "circuitos cortos" que nos permitan, en la mayor medida posible, consumir localmente la energa y los alimentos que producimos localmente y sin tantos intermediarios, y dar ms espacio a la autoproduccin y al autoconsumo. Dentro de una red cooperativa global (vase punto siguiente), hablamos de una economa que echa races en lo local, privilegia productos de calidad y con fuerte valor aadido ecolgico, construye comunidad desde abajo y acerca las decisiones productivas y de consumo a la gente de a pie. In fine, una economa ms humana, ms sostenible y ms democrtica.

Mito 2: La competencia es el modo ms eficiente de organizar una economa

El TTIP busca reforzar la competitividad de las empresas europeas y estadounidenses. Este es el mantra repetido a saciedad por el darwinismo social y econmico: nuestro entorno, y en particular el mercado, es una selva donde se salvan los ms aptos y fuertes, mientras el resto tiene el honor de poder pelearse por las migajas convertidas en caridad. El TTIP refuerza este canibalismo comercial donde los pezqueines (pequeas y medianas empresas, autnomos, cooperativas, etc.) tanto de EEUU como de la UE nadan entre los tiburones llamados multinacionales. En provecho de unos pocos, refuerza una mercantilizacin tan insana como ineficiente de los bienes comunes, de nuestras vidas y de los dems seres vivos.

Necesitamos reequilibrar la balanza, hoy vencida hacia una competitividad a ultranza y a favor de los peces gordos. En el eje central ha de estar la cooperacin, es decir nuestra capacidad de obrar conjuntamente entre muchos pezqueines para el beneficio colectivo. Y para ello volvamos la mirada hacia la naturaleza que, lejos de las teoras econmicas ajenas a las necesidades de la gente y de los lmites biofsicos, recompensa la colaboracin y el beneficio mutuo.

Para ello, hace falta establecer estrategias comunes de cooperacin entre la UE, EEUU y ms pases para poner fin a los parasos fiscales y a la economa de casino; impulsar reglas comerciales supeditadas al respeto de los derechos humanos, al trabajo digno y al respeto a los ecosistemas (como propone la iniciativa Alternative Trade Mandate) o reforzar los marcos multilaterales para luchar contra el cambio climtico. Adems hay que afianzar lazos entre movimientos sociales, ONG, sindicatos, partidos de ambos lados del Atlntico para compartir experiencias y construir alternativas dentro de una economa social, solidaria y ecolgica. Tenemos intereses comunes, pongamos las respuestas en comn.

Mito 3: Para generar bienestar y empleo, hay que crecer

El TTIP lo tiene claro: es una herramienta a favor del crecimiento. De hecho, gran parte del debate se fija en torno a la tasa de crecimiento que podra aportar un tratado de este calado. Sin embargo, que sea 0,5% de aumento de PIB dentro de 10 aos como vaticina la Comisin Europea, o disminucin del PIB segn otros estudios, tenemos que salir de este estril debate de cifras: el crecimiento no es la solucin, forma parte del problema. Por tres razones bsicas:

1. El crecimiento es incapaz de tener en cuenta la finitud del planeta y nos lleva directamente al colapso ecolgico. En su estela, el TTIP ser a lo mejor un poco pan para hoy y sin duda, para las mayoras, mucha hambre para maana.

2. Por encima de 13.000 euros por habitante, el crecimiento del PIB no significa mayor bienestar. Adems, como prueba el caso de Espaa, es perfectamente posible crecer sin crear empleo y an menos de calidad. As que afirmar como la Comisin Europea y la Gran Coalicin (conservadores, social-demcratas y liberales) que el TTIP generar ms PIB y por tanto una mejora del nivel de vida para la ciudadana oscila entre ignorancia y mentira.

3. El crecimiento no volver. Los pases occidentales, incluido Espaa, estamos entrando en un nuevo periodo de la historia donde el crecimiento ser bajo, nulo o negativo. Al agarrarse a un dogma decadente, el TTIP ya es una reliquia de otra poca que, adems, genera falsas expectativas.

A estas alturas de la historia, lo necesario y deseable es una gran transicin justa y ecolgica de la economa que adems es capaz de crear millones de empleos dignos y sostenibles en Europa y Espaa. Que haya crecimiento o no del PIB es totalmente secundario: lo prioritario es cubrir las necesidades reales de la poblacin dentro de los lmites del planeta. Para ello, se requiere dentro de la transicin dos ingredientes ignorados por el TTIP: la redistribucin de las riquezas y ms y mejor democracia.

En conclusin, hoy un tratado revolucionario a la vez que til y realista sera uno que marcara en su prembulo: "Conscientes de la crisis ecolgica as como de las enormes desigualdades de este mundo y en nuestros pases respectivos, nuestra cooperacin transatlntica tiene como objetivo garantizar a travs de una Gran Transicin justa y ecolgica de la economa local y global que las generaciones presentes y futuras vivan bien, felices y prosperas dentro de los lmites reales del planeta".


Fuente original: http://www.eldiario.es/euroblog/mitos-TTIP-alternativas_6_362273812.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter