Portada :: Mentiras y medios :: Entrevistas
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2015

Entrevista con el periodista Karlos Zurutuza
Tengo que contar lo que hay, conseguir que lo veas y lo sientas para que t, en un momento dado, seas capaz de reaccionar y contribuir al cambio

http://munduhurbila.com


Karlos Zurutuza (Donostia, 1971) es periodista freelance. Lleva ms de 10 aos trabajando por Oriente Medio, norte de frica y Asia Central. All ha centrado su actividad en los perdedores, en dar voz a las minoras que no tienen espacio en la prensa habitual. En 2012 public Trpoli-Kabul, un libro en el que recopilaba las historias de vctimas de los conflictos, los civiles, contadas por ellos mismos. En 2009 recibi el premio Nawab Akbar Khan Bugti por dar a conocer la situacin del pueblo Baluche; y en 2012 recibi los premios Argia y Rikardo Arregi en reconocimiento a su cobertura de la crisis Libia. Ha cubierto muchos conflictos, desde el Cucaso al Sahara Occidental pasando por Pakistn, Afganistn, Irn, Irak o Siria, pero desde hace ya unos aos ha mostrado un especial inters por el pueblo kurdo. Karlos es colaborador habitual de Al Jazeera, GARA, Inter Press Service y Deutsche Welle, y tambin ha visto su trabajo publicado en medios como The Guardian, Hidden Europe o The Diplomat.

Hablo con l sobre la profesin en general y los freelance en particular. Sobre sentimientos y sensaciones que experimenta como periodista que se mueve por conflictos. Sobre las formas de ejercer la profesin y de cubrir los conflictos. A medida que avancemos iremos abordando estas y otras cuestiones en la segunda parte de la entrevista cuando hablemos en trminos ms reflexivos. Mientras tanto y para empezar directamente sobre la actualidad internacional, Karlos habla sobre la situacin de los kurdos en Siria e Irak. El conocimiento que tiene de la zona y la relacin personal que mantiene con sus dirigentes, hace que sus palabras tengan una relevancia singular. Trataremos la ineludible presencia del ISIS y cmo ha influido sobre los kurdos, as como el papel que ha jugado entre medias Turqua. Cerraremos la actualidad internacional, diseccionando esa tercera va tan repetida en Siria por la cual los presuntos moderados deberan alzarse sobre el rgimen de al-Assad y los yihadistas.

Aprovecho para agradecer a Karlos su tiempo e inestimable amabilidad.

Empezamos

- Conoces personalmente a Salih Muslim. Le has entrevistado varias veces y has participado con l en jornadas sobre el pueblo kurdo. Cul es la relacin entre el PYD y el rgimen de al-Assad? Hay quienes afirman que existe un pacto de no agresin entre ellos.

-Conozco a Muslim desde que le entrevist en Alepo en 2008, estando l en la clandestinidad. Desde entonces hemos mantenido una relacin de amistad. Si bien se lo he preguntado ms de una vez, siempre ha negado ese extremo. No tengo pruebas de que los kurdos de Siria hablaran con Assad pero tampoco debera sorprendernos dado que en una guerra todos hablan con todos. Sea como fuere, tengo muy claro que sa era su nica opcin de sobrevivir. Los kurdos se desmarcaron desde el principio tanto del Gobierno como de la oposicin, con una agenda que no pasa por tomar Damasco y hacerse con el poder en el pas, sino con gestionar las zonas en las que su poblacin es compacta. A pesar de haber estado sometidos los kurdos a una brutal represin bajo el mandato de Assad, tanto padre como hijo, Bashar tuvo claro que no constituan una amenaza directa por lo que opt por replegar sus tropas a Alepo, Homs y otras partes del pas donde hacan ms falta.

- A su vez qu relacin mantiene el PYD con el PDK de Barzani? Prevalece algn tipo de alianza frente a un enemigo comn como el ISIS o mantienen sus diferencias por la cercana del PYD con el PKK de calan y la rivalidad de este ltimo con los dirigentes kurdos de Erbil?

-Si bien el ISIS ha unido no slo a kurdos sino prcticamente a todos aquellos en sus fronteras (turcomanos, rabes sunitas y chitas, asirios), Barzani a menudo ha sido ms un obstculo que un aliado para el PYD. Por un lado, colabor con Ankara sometiendo a Rojava a un embargo que incluso pasaba por cavar zanjas para evitar el paso de individuos y/o suministros a travs de su frontera comn; por otro, interfiere a nivel interno a travs del PDKS, su filial en Rojava, sin tener en cuenta que son las YPG las que, hasta el momento, han garantizado la supervivencia de todos los que viven en los tres enclaves.

- Parece evidente que la Siria que conocamos antes de 2011 no va a volver. Las fronteras han cado y cada bando protege su cantn. En este status quo en el que nadie parece superar a su enemigo sobre el terreno qu papel jugarn los kurdos en un futuro gobierno? Tendr la posibilidad de formar su propio estado?

-A menudo se achaca la postura de Ankara a que sta no quiere otro Kurdistn Iraqu en su frontera, cuando lo cierto es que Erdogan estara encantado con dicho escenario. Ankara produce prcticamente todo lo que importa Erbil y ha firmado suculentos contratos energticos con Barzani de cara al futuro. Erdogan apostara sin vacilar por un Barzanistn en Siria: las empresas turcas se encargaran de su reconstruccin alimentadas por el petrleo barato del cantn de Yazira, y lo que es ms importante: Ankara contara con un nuevo aliado estratgico para contrarrestar la influencia de Irn en la regin desde la misma Siria. Pero resulta que el modelo que persiguen los kurdos de Siria nada tiene que ver con el de los de la vecina Irak. Desde que fuera establecido en la clandestinidad en 2003, el PYD que lidera el movimiento revolucionario, se ha definido como un partido que comparte la ideologa del PKK. La primera puesta en prctica de dicho modelo ha llegado de la mano de los kurdos de Siria en los tres enclaves -Afrin, Kobani y Yazira- bajo su control. Su apuesta, que es la de calan, no desafa la territorialidad de Oriente Medio, pero s a los rganos de poder. Hablamos de municipalismo y descentralizacin frente al centralismo monoltico endmico a la regin. O lo que es lo mismo, comunidades que toman y ejecutan sus propias decisiones; democracia radical, autodeterminacin directa, como me ha explicado varias veces Salih Muslim. Y ese es el verdadero desafo para todo Oriente Medio porque no pone cuestiona la territorialidad sino a los poderes regionales a travs de una descentralizacin sistemtica. Podramos decir que el proyecto de los kurdos en Rojava da miedo porque es factible, mientras que un Estado kurdo al uso no lo es.

- Turqua con vistas a debilitar a los kurdos ha hecho la vista gorda con los yihadistas que cruzaban su frontera. Hay alguna razn complementaria y no confesable por la cual Turqua no ha visto con malos ojos la actividad del ISIS?

-Turqua no slo ha hecho la vista gorda con los yihadistas sino que les ha dado apoyo explcito, dando cobertura, infraestructura y todos los medios para entrar no slo en Rojava sino en el resto de Siria. Sin ir ms lejos, ha llegado incluso a evacuar a sus heridos para tratarlos en hospitales turcos Desde 2011 Turqua buscaba capitalizar la guerra contra Assad a travs de los Hermanos Musulmanes y otros elementos islamistas. En cuanto a Jabat al Nusra (la filial local de Al Qaeda) o el ISIS, no han sido ms que un arma de destruccin arrojadiza y masiva para exterminar a los kurdos de Siria y evitar la materializacin de su proyecto. Erdogan ha buscado evacuar la regin en su totalidad y, posteriormente, establecer lo que ellos llaman una zona de amortiguacin con el pretexto de la lucha tanto contra el ISIS como contra Assad.

- En relacin a la contundente aparicin del ISIS a escena, son los kurdos de alguna manera uno de los ms beneficiados por el surgimiento del ISIS? Lo digo por el papel de vanguardia que han asumido combatiendo a los yihadistas; por la simpata que han despertado ante otros pases y el pblico en general; y en parte por las ganancias que han obtenido en forma de territorio recuperado. Se podra considerar la aparicin del ISIS como un punto de inflexin para las legtimas reclamaciones del pueblo kurdo?

-Lo triste de todo esto es que nadie repar en la existencia de los kurdos en Siria hasta la aparicin del ISIS en escena; hasta que han muerto miles de kurdos y ciudades como Kobani han quedado reducidas a escombros. Tras el comienzo de la guerra en Siria, entr en las zonas kurdas de Siria por primera vez en verano de 2012, nada ms liberar los kurdos su territorio. Durante estos ltimos tres aos he sido testigo de una autntica revolucin, con todas las letras. No obstante la comunidad internacional ha tardado en reaccionar porque apenas llegaba informacin, algo que no ocurra porque la mayora vea a los kurdos como una historia menor en Siria. Afortunadamente, cuento con el apoyo de medios serios como GARA, Deutsche Welle o IPS, gracias a los cuales poda publicar y, por lo tanto, seguir viajando a la zona. Volviendo a tu pregunta, podemos decir que el ISIS ha puesto a los kurdos en el mapa, pero lo suyo habra sido que fuera su programa poltico, que es el nico que habla de secularidad, igualdad y Derechos Humanos en toda la regin y su periferia, es decir, Asia Central y el norte de frica. He cubierto conflicto y post-conflicto por todo el espacio entre el Sahara Occidental y Baluchistn Oriental, y el del PKK es el nico discurso convenientemente articulado y que aporta cierta esperanza de cara al futuro.

- En octubre entrevistaste a Redur Xelil, el comandante en jefe y portavoz de las YPG, y le preguntaste si sera posible derrotar al ISIS sin tropas internacionales sobre el terreno. Cul es tu opinin? Crees que harn falta botas sobre el terreno para liberar las zonas en las que el ISIS gobierna como si fuera un Estado de facto? Y en cualquier caso, una victoria fsica si es que llega a producirse bastar?

-El ISIS se mueve en unas claves frente a las que es muy difcil plantear ningn dilogo. Su discurso se resume en un estamos aqu para quedarnos y cortaremos la cabeza a todos aquellos que no se unan a nosotros. Creo en una accin combinada a corto plazo en la que, por una parte, habra que armar no slo a los kurdos, sino tambin a los asirios, a los rabes y a todos aquellos que sufran de su presencia por su mera supervivencia; por otra, cortar sus vas de financiacin, sean las de la venta de petrleo a empresas fantasma de las que beben las que todos conocemos; las de aportaciones privadas, o Arabia Saud Una segunda fase de dicha accin combinada pasara por una actuacin mucho ms a largo plazo, como la de eliminar los factores que llevan a un joven a formar parte de un proyecto tan demencial, sea la exclusin social en el caso de los que llegan de Europa, o la pobreza y las arbitrariedades extremas ejercidas por poderes locales o forneos en la mayora de los pases musulmanes.

- Mucho se ha hablado de una tercera va. Una insurgencia siria que no represente al rgimen de al-Assad ni a las diferentes milicias yihadistas que se mueven por la zona. Recientemente Turqua y Estados Unidos firmaron un acuerdo para entrenar y armar a esta tercera va tan recurrente. Pero, es una posibilidad real? Es posible encontrar esa tercera va en algn lugar de Siria y que adems tenga posibilidades de alzarse como una alternativa?

-La nica tercera va es la que ya suscribieron los kurdos desde el principio. Tras cuatro aos de guerra muchos nos preguntamos qu queda de aquellos moderados dentro del Ejrcito Libre Sirio. A da de hoy, las nicas posturas definidas son las de Assad y las de los kurdos; ambas antagnicas pero claramente articuladas. El resto es un espectro del islamismo en todos sus colores. No sabemos si quieren una democracia secular, una repblica islmica, un califato Sabemos que moderados los hubo, pero muchos se unieron a Jabat al Nusra, otros huyeron y otros, simplemente, murieron. A quin van a armar entonces? Y si es as, quin puede garantizar que aquellos a los que armo y entreno hoy no van caer en las redes del islamismo, como ya ha ocurrido?

- Hablando de terceras vas y desplazando la imagen al resto de la regin. Por qu parece que los pases que estuvieron involucrados en la llamada primavera rabe, estn irremediablemente condenados a elegir entre un mal menor u otro peor? Es como si esa tercera va alejada del totalitarismo militar o de la islamizacin total de la sociedad, no existiera. Cae una dictadura, surge por automatismo un partido islamista, y al poco cae. Y vuelve a surgir el totalitarismo militar amparado por las urnas.

-Estando en Libia durante la guerra la mayora de los rebeldes que conoc abogaban por el modelo turco, es decir, una democracia con todos los defectos de un tamiz pseudo-islamista, pero en las antpodas de las teocracias del Golfo. Muchos lo vimos como un estadio imprescindible hasta llegar a la democracia secular y garantista que tenemos en mente. A finales de 2011 se hablaba de dar una oportunidad al Islam poltico, pero ya hemos visto el resultado: Israel y Arabia Saud le hacen el juego sucio a Washington patrocinando un golpe de Estado en Egipto; en Tnez se apuesta por un Presidente octogenario que estuvo con Bourghiba y Ben Ali, y en Libia la ONU reconoce al Gobierno de Tobruk, bajo cuyo paraguas se encuentran, entre otros, antiguos gadafistas hoy patrocinados principalmente por Arabia Saud, Francia y Egipto frente al Gobierno de Trpoli, apoyado por Ankara, que hoy parece denostada como modelo a seguir Creo que no se ha dado tiempo al Islam poltico, a que ste fracase y se sustituya por otro modelo pero en las urnas, y no por la fuerza. Los ejemplos de Argelia en los 90, Palestina en 2006, o el ms reciente de Egipto demuestran que Occidente slo respeta las elecciones en sus antiguas colonias si le gusta el resultado.

- Sobre este punto quera seguir, porque parece que por encima de todo -y aunque el pas se caiga a pedazos- lo importante es que haya elecciones.

-Las elecciones suelen ser un intento de legitimar una intervencin, una injerencia, una invasin Las ltimas que he cubierto fueron las presidenciales de Afganistn el ao pasado. El fraude era maysculo y se organiz la charada de una auditora externa, un recuento supuestamente monitorizado por la ONU. Un informante en la Comisin Europea cuyo nombre no puedo desvelar por razones obvias me deca que la UE haba planteado desmarcarse de aquel proceso en varias reuniones, pero que haba muchas presiones desde Londres, la franquicia de Washington en Europa, para legitimarlo. Fueron ms de seis meses entre la celebracin de los comicios y la nominacin del Presidente (el que quera la ONU) pero seguimos sin conocer los resultados finales.

- Cambiemos el registro y entremos en cuestiones ms reflexivas y personales Empecemos por lo nuclear por qu eres periodista? Cmo empezaste? Cul ha sido tu trayectoria hasta ahora?

-Empec hace diez aos, bsicamente desde mi aficin por viajar de mochila. Un da alguien me dijo que escribiera algo, que haba estado en sitios. Mi primer impulso fue lanzarme con una especie de crnica de viajes pero enseguida comprend que la vida de la gente con la que me cruzaba tena mucho ms inters que mis vivencias personales. Empec escribiendo en vasco para la revista ARGIA, y luego pas al castellano y al ingls con el fin de diversificar mi trabajo. Y hasta hoy.

- Fue un inicio fcil? Pensaste en abandonar en algn momento?

-Una vez le o decir a Gervasio Snchez que esto del reporterismo es una carrera de fondo, y que hay que compaginarlo con otros trabajos, al menos hasta que uno puede vivir de ello completamente. Lo de dejarlo es algo que llevo queriendo hacer desde hace tiempo, pero no puedo.

- El sacrificio para quienes los vemos desde la distancia parece enorme. Es decir, estamos ante profesionales que no reciben la valoracin que merecen, ganan sueldos precarios en largas jornadas de trabajo, desafan la posibilidad de ser secuestrados e incluso asesinados. Alguna vez has pensado si compensa, si merece la pena tanto sacrificio en lo que aparenta ser tan poca recompensa?

-No me canso de decirlo: los propios freelances somos los principales responsables tras las cada vez ms miserables tarifas. Si no aprendemos a decir por menos de esto no te lo vendo, acabaremos publicando gratis y se convertir en un hobby para seoritos que no necesitan trabajar. Las redes sociales se encuentran entre las grandes responsables de la precarizacin del gremio. Sabes que las grandes cabeceras te van a pagar mierda pero lo compensas con muchos me gustas en Facebook, y ya no te importa tanto que te paguen a 50 euros, y a descontar el IRPF. No obstante, creo que existe un gran desequilibrio entre el reconocimiento econmico y el social. Por un lado, las tarifas no son slo a menudo ridculas sino que, adems, van menguando ante el espanto generalizado. Por otra parte, creo que tendemos a sobrevalorar y sublimar este oficio. Y es injusto porque hay periodistas buensimos trabajando en casa, haciendo historias de calle, de inmigracin, de desahucios cuyos nombres no nos suenan pero s los de aquellos que firman desde Bagdad o Kabul. Quiero pensar que el reporterismo me ha hecho mejor persona, pero cubrir conflicto no me hace mejor periodista. Y, por supuesto, no somos ni ms ni menos que un mecnico, un panadero o un astrofsico.

- He ledo varias entrevistas a reporteros que se mueven por zonas de conflicto, y todos sin excepcin rechazan ese calificativo de reportero de guerra. Te identificas con esa posicin? Con esa negativa a ser etiquetado?

-Pues conozco a ms de uno que se siente cmodo con lo de periodista de guerra y no para de publicar, de dar charlas y de inflar su ego gracias al constante halago popular. Est claro que venderte con esa etiqueta catapulta tu carrera. No tengo nada contra ello siempre y cuando se respete tanto al oficio como a los colegas en su globalidad.

- Cmo decides los destinos que protagonizaran tus historias? La oportunidad para un freelance donde se encuentra?

-De chaval llegu a pensar que el de Palestina era el nico conflicto en Oriente Medio hasta que un da descubr que la realidad de la regin era mucho ms compleja. Tras unos 15 aos viajando por Oriente Medio sigo sin pisar Palestina, pero no por una falta de empata hacia ese pueblo sino por la sensacin de que ese conflicto est cubierto. Hay gente informando, me digo a mi mismo, no hago falta all. Las elecciones de mis destinos tambin tienen que ver con mi inters personal por una zona o un pueblo en concreto. Siempre vuelvo, sea Kurdistn, Libia, Irak y all me siento cmodo porque conozco el contexto histrico, el tejido social y he tenido la suerte de ser testigo de su evolucin a lo largo de una dcada. Nunca he estado en Congo ni en Colombia, por poner dos ejemplos, y nunca aceptara trabajar all porque no conozco esa realidad. Lejos de aportar algo, aadira an ms confusin. Creo en la especializacin, en gente cuyo nombre se asocia a una zona en concreto: confo en lo que Mikel Ayestarn me cuenta de Irn o del Irak chita, lo que tiene que decir Mnica Bernab desde Afganistn, Unai Aranzadi desde Colombia, David Meseguer desde Rojava, Oskar Epelde desde el corazn de frica Confo en esta gente para construir un mosaico de realidades que me esfuerzo por llegar a entender.

- Cul es tu preparacin previa antes de subir al avin? Te documentas sobre el pas, vas con alguna idea preestablecida sobre un posible reportaje, te mueves sobre la marcha y en funcin de ellos vas tomando decisiones? Con qu equipo te mueves?

-La documentacin y el trabajo previo es imprescindible, y siempre llevo una lista de temas, algunos de los cuales quedan descartados por otros que surgen una vez sobre el terreno. En cuanto al equipo: libreta, smart-phone, porttil y una discreta Canon G12 que, para un plumilla como yo, es ms que suficiente.

- El freelance aparenta formar parte de un mundo muy competitivo. Muchos periodistas que buscan colocar su producto. Al mismo tiempo se entiende que haya cierto grado de solidaridad o camaradera entre compaeros por motivos opuestos. Cmo llevas ambas cuestiones?

-El gremio no se diferencia de otros: hay gente extremadamente competitiva que pide pero no da nunca, y otra que acaba echando piedras sobre su propio tejado por ser extremadamente amable. Ante esto, cuento con un pequeo grupo de colegas con los que s que puedo contar a la hora de pedir ayuda, informacin, contactos y ellos cuentan conmigo en el mismo sentido. Con otros, que son unos cuantos, me he llevado unos cuantos chascos.

- Sobre una balanza qu pesa ms? Las posibles desventajas de trabajar como freelance (caprichos de los editores, precariedad, cierta inseguridad econmica al no recibir un sueldo fijo) o las posibles ventajas (independencia, posibilidad de elegir dnde y cmo trabajar, ms tiempo para crear)

-Son tantos los factores que habra que aadir a esa balanza que es difcil llegar a una respuesta concluyente. Depende de tus propias prioridades, de lo que te impulse a cubrir unas historias y no otras, de tus necesidades econmicas, tus cargas familiares En mi caso lo que ms valoro es trabajar en las historias que yo elijo para seguir aprendiendo, investigando. Como te deca, creo en el periodista que se mueve en diferentes escenarios pero que se especializa en al menos uno. Chesterton deca que el periodista te cuenta una historia, pero no cmo empieza ni como acaba. Yo he trabajado en Afganistn pero es muy poco lo que tengo que aportar sobre lo que all ocurre. Sin embargo, en el caso de Kurdistn, o de Irak, tengo una seguridad que me permite lanzarme al anlisis de vez en cuando. Llevo muchos aos cubriendo esa parte del mundo, sigo la historia en el tiempo y quiero pensar que tengo una visin ms amplia y global.

- Cmo mides el nivel de peligro? Entiendo que ese aspecto se calibrar mejor a medida que sufras malos tragos y ganes experiencia. Crees que el miedo puede ser una herramienta de trabajo que te haga consciente del peligro y te ayude a volver a casa?

-Todos hemos vivido malos tragos, aunque algunos mucho ms que otros. Al lado de experiencias lmite vividas por colegas como Ricardo Garca Vilanova, en manos del ISIS durante seis meses, lo mo no merece ni ser contado en una cena entre amigos. Respecto al miedo, si eres capaz de gestionarlo es una herramienta imprescindible para trabajar en una zona de conflicto. Si no lo tienes es mejor que te quedes en casa.

- De igual manera, tienes miedo o al menos respeto a que las circunstancias que has vivido cambien tu personalidad o comportamiento? Experimentar en general las consecuencias inevitables de haber sido testigo de un conflicto?

-Uno aprende mucho de uno mismo en situaciones delicadas o conociendo a gente que vive en las antpodas de tu bienestar. Est claro que todo lo que ves, todos los testimonios que recoges, todo ese drama con el que convives te afecta con el tiempo hasta formar parte de ti mismo. Gervasio Snchez habla de una pasta negra en las tripas con la que uno ha de aprender a vivir. Todo tiene un precio, y se es el que nos toca pagar.

- El periodista como el individuo es un ser subjetivo pero siempre ha tratado de presentar las versiones de todos los implicados y permitir que fuera el pblico quien decidiera. Hoy eso es posible? Es posible por ejemplo, presentar la versin de al-Assad en Siria y despus ir a la zona de la insurgencia a contar su versin, sin arriesgar la vida?

-Hay muchas formas de cubrir un conflicto, empezando por el lugar. He visto a gente correr hacia el frente sin preocuparse de la retaguardia, que es la que te aporta la mayora de las claves. El ejemplo ms claro y reciente ha sido el de los kurdos de Siria. Hemos visto cmo Kobani se reduca a cenizas, hemos ledo mil reportajes sobre las milicianas kurdas como si fuera breaking news, cuando las mujeres kurdas llevan luchando ms de 30 aos en la guerrilla pero muy pocos se han preocupado de saber qu es lo que piden los kurdos de Siria. Para ello hay que visitar despachos, hablar con portavoces, agentes sociales Es mucho menos espectacular que el frontline y no da para la tele, pero ah estn la mayora de las respuestas, y no en una trinchera. En el caso concreto que mencionas sobre Siria, yo llevo pidiendo visado para Damasco desde 2011 y he pasado incluso por la entrevista personal con el cnsul de Siria en Madrid pero sigo sin poder viajar a Damasco. Ocurra con Gadafi en Libia, que tena a la prensa extranjera prisionera en una jaula de oro en Trpoli, pero tambin ocurre en Afganistn donde, salvo contadsimas excepciones, casi nadie ha llegado a trabajar con la oposicin al Gobierno de Kabul porque resulta extremadamente difcil y peligroso.

- Hablemos de formas de ejercer la profesin. El periodista que va empotrado en una unidad militar ya sea del ejrcito estadounidense, britnico, de la OTAN Se puede relatar con ecuanimidad los hechos, si hay abusos o excesos por parte de esos militares, cuando esos mismos tipos son los que te protegen, los que en esos momentos te estn salvando la vida? En tu caso has ido alguna vez empotrado?

-Yo no me he empotrado nunca con un Ejrcito regular pero colegas en los que confo plenamente lo han hecho y, segn dicen, no han encontrado obstculos a la hora de reflejar lo que ven. Respecto a la ecuanimidad, no somos mquinas. El miedo es inevitable si uno est en territorio talibn, bajo las bombas de Assad, o frente a un checkpoint gestionado por una milicia que no tienes controlada. Pero se trata de un miedo colectivo, el mismo que sufre la poblacin local en ese momento por lo que, si bien no podemos hablar de ecuanimidad, s que podemos trasladar esa sensacin a nuestros lectores.

- Otra de esas formas, el periodismo de paracadas. El de llegar y contar lo ms espectacular y morboso, e irse por dnde has venido sin molestarse en conocer la situacin de esa gente. En tu caso que das prioridad a las minoras que no tienen espacio en la prensa habitual (el pueblo Baluche por ejemplo) esta manera de ejercer la profesin perjudica a los profesionales que necesitis del contacto continuo y confiado de la gente?

-Yo me centro principalmente en los perdedores, sean minoras tnicas o religiosas, disidentes polticos, homosexuales en Bagdad, mujeres en Libia, nios hechos pedazos por las minas y los IED en Helmand Respecto a la prdida de la confianza, somos muy pocos los que, por ejemplo, cubrimos el conflicto Baluche. Si uno de nosotros no es respetuoso con sus interlocutores, sean stos guerrilleros o campesinos, est claro que muchas puertas se cerraran a los que vengan despus. No obstante, hay otras razones que llevan a esa prdida de confianza que mencionas. Me viene a la cabeza el caso de los rebeldes sirios, quienes confiaban en una intervencin internacional como ocurri en Libia. En un principio recibieron a los periodistas con los brazos abiertos hasta que se dieron cuenta de que ya no tena ningn sentido.

- Deca Meneses en una entrevista a Jot Down que el periodista que no sea dbil con los dbiles y fuerte con los fuertes no est ejerciendo esa profesin. Ests de acuerdo con esta afirmacin?

-A lo mejor me equivoco pero entiendo que puede tener que ver con la empata a la hora de trabajar, de utilizar un registro que tus informantes puedan entender para luego trasladrselo a tus lectores. Hace poco lea una maravillosa entrevista con el periodista Placid Garca-Planas. Deca que el buen reportero es como un taxista que coge al lector y lo lleva hacia un lugar: le presta sus ojos. Puede parecer una visin romntica del oficio pero eso es, precisamente, a lo que yo aspiro.

- Y no existe cierto sentimiento o sensacin en el periodista de estar aprovechndose de ese dolor ajeno? Cmo se puede lidiar con ello si es el caso?

-Ese sentimiento es casi inherente a tu trabajo aunque sabes que hay lneas rojas que no puedes, o no deberas traspasar. Yo no puedo robar fotos de un nio hecho pedazos en un hospital sin pedirle antes permiso a su padre, que est a su lado. El respeto ha de ser escrupuloso porque, de lo contrario, acabamos cosificando a la vctima convirtindole en un objeto con el que mercadear.

- Cul es la mejor manera de ayudar a la gente que es protagonista de tus historias? Crees necesario mostrar la descarnada realidad, dejar hablar a la informacin, a la fuerza de los hechos o es preciso edulcorar la realidad?

-La realidad edulcorada se convierte en fantasa y no sirve ms que para distorsionar. Me remito a lo que deca antes, lo del taxista que lleva los ojos de su lector a un escenario concreto. Yo te tengo que contar lo que hay, tengo que conseguir que lo veas y lo sientas para que t seas capaz de sacar tus propias conclusiones, reaccionar y, en un momento dado, contribuir al cambio.

- La atencin meditica que recibe un conflicto puede determinar su destino? Es decir, en algn lugar del mundo ahora mismo se estn matando entre s diferentes bandos, pero la inmensa mayora del planeta lo desconoce. Si de repente una cooperante o un occidental son asesinados o secuestrados, los focos se desplazan al lugar y el conflicto gana protagonismo.

-Los motivos por los que unos conflictos se cubren y otros son muy variados: estn los puramente polticos de los grandes lobbies tras los medios de informacin, el hasto del pblico, las inercias entre los periodistas, que acaban yendo a los mismos sitios, utilizando los mismos contactos, entrevistando a la misma gente Te pondr un ejemplo de esto ltimo: cuando empec a cubrir la revuelta en Siria desde Kurdistn apenas haba nadie. En otoo de 2013 Damasco apenas daba visados a periodistas y era demasiado peligroso trabajar en las zonas bajo control de la oposicin por los secuestros de periodistas, por lo que la nica forma ms o menos viable de firmar desde Siria era el Kurdistn. Empec a recibir correos de colegas, muchos de los cuales ni siquiera conoca, que queran entrar en la zona y pedan contactos. Muchos de ellos haban estado antes en otras zonas de Siria pero prcticamente ninguno en Kurdistn; ni en el de Irak, ni el de Turqua De repente se gener una corriente indita de periodistas hacia zonas kurdas, la mayora de los cuales no tenan un inters intrnseco en los kurdos sino puramente mercantil: los kurdos vendan y, por lo tanto, interesaban al gremio. Ante la masiva afluencia de periodistas, la de los kurdos de Siria pas de ser una historia de segunda a ser la historia.

- Terminemos con una prediccin, dnde te ves de aqu a diez aos? Cul es la motivacin o motivaciones que te pueden empujar a seguir

-No me atrevo a decir nada porque, como te deca, llevo aos intentando dejarlo sin xito. Las motivaciones son las de seguir contando historias, entender el mundo que me rodea y cul es mi lugar en el mismo.


Fuente original: http://munduhurbila.com/los-periodistas-responden/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter