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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2015

Por qu muchas indgenas se resisten a algunas corrientes feministas?

Ollantay Itzamn
Rebelin


Yo no me considero feminista. No es odiando a los hombres que vamos a resolver nuestros problemas. Cmo voy a rechazar a mi padre slo porque es varn. Si l es a la persona a quin ms amo, comenta una postgraduada indgena maya contrariada cuando se le pregunta sobre si ella es feminista o no.

Esta es una reaccin compartida por muchas mujeres indgenas cuyos procesos de profesionalizacin no lograron configurarlas completamente como individuos autnomas (occidentalizadas).

Las diferentes corrientes feministas, planteadas nicamente como teoras autonomistas, o polticas antipatriarcales, y no tanto como concepciones metodolgicas para la construccin comunitaria de nuevos conocimientos eco interculturales (epistemologas), continan siendo occidentales. Por ello, sus categoras de compresin y de anlisis de la realidad, especficamente de las relaciones de poder, son esencialmente euronorteamericanas. Centradas exclusivamente en el sujeto (actor) individual desligado, armado de su libertad y autonoma. Con dichas categoras se puede analizar y comprender sociedades (donde prima el individuo sobre el inters comunitario), ms no comunidades (donde el inters comunal prima sobre lo individual).

Esta promocin de la supremaca del inters individual sobre lo comunal colisiona con la lgica indgena de la interdependencia (interrelacin) que rige no solo la vida de la comunidad humana sino tambin de la comunidad csmica. En la filosofa occidental el sujeto pleno es el individuo autnomo. En las filosofas indgenas la felicidad consiste en la interrelacin equilibrada en la comunidad humana y csmica. Por ello, para diferentes corrientes feministas la complementariedad entre varn y mujer es vista como un vicio, pero para las mujeres indgenas es una virtud porque la plenitud es con el otro (equilibrio). Esto no es heteronoma (dominacin), ni autonoma, sino ontonoma (interrelacin complementaria sentipensante). Yanantin, diramos los quechuas.

Otra dificultad que encuentran algunas corrientes feministas en los diferentes mundos de mujeres indgenas es la desacralizacin del cuerpo y de su funcin reproductiva. Por el predominio del eros sobre gape, en la gestin corporal que hacen o explican dichas corrientes, anulan la dimensin espiritual-mstica del cuerpo humano y lo reducen a un simple campo de disputa de poder, desligado de la comunidad csmica. De este modo, el hedonismo termina por vaciar, no slo estructuras axiolgicas comunales, sino el sentido ecoespiritual del ser humano como la materializacin ms prxima de la identidad y conciencia de la Pachamama.

No es slo el individualismo metodolgico y el antropocentrismo euronorteamericano de las corrientes feministas lo que alienta la apata de muchas mujeres indgenas, sino tambin, en la medida que algunas indgenas se adentran en los crculos feministas, aquellas se dan cuenta que algunas mujeres son ms iguales que el resto de las mujeres. Especialmente cuando aquellas son feministas tituladas, blancas y ricas.

Los privilegios de clase y la rentabilidad del capital de la blanquitud son realidades cotidianas reproducidas por muchas tericas o intelectuales feministas frente a las otras. As como el marxismo (por ser hijo del occidente) anul la diversidad identitaria de los sujetos revolucionarios, y an no asume a los pueblos indgenas como actores sociopolticos plenos, as tambin los feminismos, centrados en la meritocracia y la filosofa occidental, explcita o implcitamente se niegan a reconocer a mujeres o colectivos indgenas como actoras autnticas de sus procesos de emancipacin integral.

El marxismo y el liberalismo se autoproclamaron tutores de los pueblos indgenas (no ciudadanos), as tambin algunas compaeras, en su intento de liberar a las mujeres subalternizadas, terminan definiendo lo que es bueno y malo para todas las mujeres, como si todas fuesen occidentales, sin contemplar no slo la diversidad de racionalidades que rigen la vida de los pueblos, sino anulando tambin las epistemologas diferenciadas.

El feminismo, en su sentido amplio, es una propuesta epistemolgica de liberacin del dominio del colonialismos, occidentalismo, patriarcalismo, clasismo, racismo y especismo. Por ello, el ecofeminismo se constituy (en un determinado momento) en un mtodo de liberacin para la Madre Tierra presa de la devastacin del sistema-mundo-occidental. Pero, infelizmente muchas corrientes feministas, presas del paradigma de la simplicidad antropocntrica, que sacrifica el todo por concentrarse en las partes, se han abocado nicamente en la autonoma, derechos sexuales, cuotas biolgicas de poder para la mujer, etc.

Varones y mujeres estamos permeados por el machismo, y lo reproducimos en diferentes grados, pero no todos/as estamos dispuestos a asumirnos, ni nos asumiremos, como individuos, autnomos, desligados de la comunidad humana/csmica. Urge desoccidentalizar los feminismos y repensarlos dentro del paradigma de la ecointerculturalidad si acaso deseamos hacer del feminismo un aporte para la liberacin de la Madre Tierra y de la humanidad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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