Portada :: Colombia :: Dilogos de paz 2012-2015
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-03-2015

Entrevista a Nicols Rodrguez Bautista, comandante mximo del ELN de Colombia
La guerrilla colombiana est inserta en la vida del pas desde siempre

Carlos Aznrez
Resumen Latinoamericano


- Plena maana en la selva colombiana. El sol encandila con una luz clara, casi blanca, que atraviesa recta a los rboles. Sentado sobre un tronco, pausado y calmo como lo ser en el transcurso de la entrevista, el comandante mximo del Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN), Nicols Rodrguez Bautista conocido por su alias, Gabino-, recibe a Resumen Latinoamericano para charlar sobre diferentes temas que atraviesan la historia y la actualidad colombiana.

Vestido de fajina, con el fusil sobre las piernas y la gorra verde que lo caracteriza, las palabras de Gabino, llanas y concretas, apenas sern interrumpidas por el cacarear de un gallo que se despierta a un nuevo da. Como escenario en esta entrevista slo resaltarn de fondo la bandera colombiana, el estandarte rojo y negro del ELN y la espesura de la selva que ir calentndose con el transcurso de los minutos.

En junio de 2014 se conoci que el ELN y el gobierno del presidente Juan Manuel Santos haban comenzado una fase exploratoria para establecer los dilogos de paz que, hasta el momento, tendran como sede a Ecuador. Los puntos centrales de las negociaciones, que hoy estn en plena discusin, son la participacin de la sociedad colombiana en los dilogos, llevar adelante las transformaciones necesarias para construir una democracia para la paz, la situacin de las vctimas del conflicto interno armado y su finalizacin, y la posterior implementacin de los acuerdos y su refrendacin.

Un proceso de paz donde la sociedad no tenga una participacin protagnica y que los asuntos del modelo no se puedan discutir, no es ni paz ni proceso de paz, expresar el lder mximo de la insurgencia.

A principios de 2015, el ELN realiz su V Congreso en el cual se reunieron los principales comandantes de todo el pas. Pese al asedio permanente de las fuerzas armadas colombianas, el encuentro se llev a cabo y finaliz con una declaracin final en la que se afirm que el grupo insurgente sigue empeado en lograr la paz para Colombia con transformaciones que den justicia, democracia, equidad y felicidad.

En las lneas finales de ese documento, la guerrilla record que hace ms de 50 aos nos alzamos en armas porque entendimos que las vas legales estaban cerradas para las luchas del pueblo; hoy as lo seguimos considerando, pero a su vez explic que la administracin de Santos ha planteado su disposicin a poner fin al conflicto armado, y para ello ha convocado a la insurgencia. Por esa razn, desde el ELN manifest que asistirn a un dilogo para examinar la voluntad real del gobierno y del Estado colombiano; si en este examen concluimos que no son necesarias las armas, tendramos la disposicin de considerar si dejamos de usarlas. Por ltimo, remarcaron que el Ejecutivo colombiano tiene la disyuntiva de persistir en su poltica de guerra y pacificacin o atreverse a un verdadero camino de paz deseado por todos los colombianos.

La postura del ELN va en consonancia con las negociaciones de paz que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno de Santos desarrollan desde 2012 en La Habana, Cuba, y que tienen un fuerte respaldo en todo el continente.

En este dilogo, Gabino tambin se referir al rol de la juventud, tanto en la sociedad civil como en la insurgencia, y explicar el aumento de los conflictos sociales en el pas. Y sin dudar, afirmar que desde el comienzo de su lucha insurgente ha soado con la paz para mi pas y para todos los pueblos del mundo. Quiz esa ha sido mi mayor aspiracin.


-El gobierno del presidente Santos afirma que el modelo econmico no est en discusin en Colombia. A la vez, el ELN insiste con poner en cuestin el modelo minero energtico, uno de los pilares de la economa en el pas. Es esa una de las trabas para que los dilogos encuentren el punto en comn entre el ELN y el gobierno?

-Pienso que no. No es solamente ese el asunto, creo que hay otras cosas de fondo que no permiten que la paz, en realidad, arranque. Un proceso de paz donde la sociedad no tenga una participacin protagnica y que los asuntos del modelo no se puedan discutir, no es ni paz ni proceso de paz. Creo que en junio se aprob la participacin de la sociedad en el proceso de paz. Nosotros decimos que debe ser una participacin protagnica , de manera que, si la sociedad va a participar, es ella la que en buena medida tienen que definir buena parte de la agenda. Nosotros colocamos la primera piedra, pero el desarrollo de muchos asuntos con el proceso de paz en todo su conjunto por supuesto que tiene que definirlo la sociedad colombiana.

-Cmo se imagina la insercin de los guerrilleros en la vida civil y poltica del pas, en algunos casos despus de dcadas de clandestinidad y con la existencia de sectores paramilitares y guerreristas an activos?

-La guerrilla colombiana est inserta en la vida del pas desde siempre. Que los medios de comunicacin, y que el gobierno y otra gente no los reconozcan, es la manera de pensar de cada uno. Pero nosotros no estamos ni en la ultratumba ni estamos en las selvas inhspitas, estamos con la gente. La mayora de los hombres y mujeres del ELN no tienen el fusil encima y no tienen el uniforme militar, sino que estn en las calles, en las iglesias, en las veredas, en las plazas pblicas, en los sindicatos y a lo largo y ancho del pas. Estamos insertos econmicamente, polticamente, culturalmente y de diferentes maneras en la vida del pas. Entonces no nos podemos imaginar una insercin porque ya, de hecho, estamos insertos en la vida del pas y en la sociedad colombiana. Ahora, cmo podra ser un proceso de accin poltica sin el uso de las armas? No me atrevo a especular y quiz es mejor dejarle a la misma vida su creatividad y su realismo.

-Las comandancias y voceras que se conocen del ELN responden a una lnea histrica de combatientes, como es su caso y el de los otros integrantes del Comando Central que aparecen pblicamente en el V Congreso. Cmo se suman las nuevas generaciones a las tareas de direccin?

-En cincuenta aos de confrontacin con el enemigo, en esta guerra que llevamos en Colombia, por supuesto que hay un permanente movimiento y una permanente renovacin de mandos. Si no fuere as hubisemos desaparecido. Por fortuna yo soy uno de los nicos vivos y activos desde que comenz el Ejrcito de Liberacin Nacional. Muchos compaeros y compaeras de la conduccin estratgica han quedado dignamente en este camino. De manera que en todos los Congresos se renuevan, se remozan, se fortalecen los organismos de conduccin y, por supuesto, el mximo organismo que es la Direccin Nacional. Aparte del comandante Pablo que, efectivamente, hace parte del Comando Central el ELN hoy, se vincularon a la nueva conduccin estratgica otras compaeras y compaeros. Qu ocurre? Nosotros somos un pequeo grupo de hombres pblicos, lo que llamamos los voceros oficiales. La gran mayora de hombres y mujeres de nuestro organismo de Direccin Nacional no son pblicos. Quiz por eso no se logra comprenden a cabalidad, o no es del manejo pblico, la renovacin y especficamente diversos nombres de compaeros que luego de cada Congreso, y en este ltimo, han ingresado al organismo nacional. Necesitamos hombres y mujeres jvenes que conduzcan esta organizacin para que se junte la sabidura, la experiencia, la veterana con nuevos aires, con nuevas fuerzas, con nuevas experiencias, pero tambin con bros porque la lucha sigue.​

-Por qu no hay mujeres entre las primeras lneas de mando?

-Hay mujeres en todos los organismos de conduccin y de base del ELN, pero no son pblicas. Es muy poco el personal asignado para ser voceros pblicos. Pero existen compaeras, no en la cantidad que quisiramos. Quisiramos que hubiese mitad de hombres y mitad de mujeres en todos los organismos y en todas las actividades. La verdad no es esa, es ms escaso el nmero de compaeras que de compaeros en el ELN, sin embargo es importante el nmero de compaeras que estn en nuestras filas.

-Cree que en un futuro cercano se vern referentes jvenes al frente de su fuerza insurgente, o sucede que hoy la juventud encuentra espacios de participacin poltica que su generacin no encontr?

-En cuanto a la juventud, los voceros pblicos del ELN son reconocidos hombres e histricos, pero la cantidad de cuadros jvenes es importante en los diferentes niveles de la organizacin. La lucha en Colombia exige mucho personal joven y con fortaleza para enfrentar las diferentes realidades de la guerra. Adems, en las estructuras de base la gran mayora de hombres y mujeres son muy jvenes. Sin duda que esa juventud es indispensable, porque si no fuera as las condiciones de la lucha no nos permitiran la fortaleza que hoy tenemos a nivel humano. Las juventudes en Colombia no tienen otras perspectivas, sobre todo los sectores humildes, que la lucha. La ausencia de empelo, la ausencia de porvenir, la ausencia de un futuro para las juventudes es algo de los ms difcil. Por ejemplo, es claro que el gobierno aprovecha esa sin salida de la juventud para tener unas fuerzas armadas que superan el medio milln de hombres. Eso demuestra lo difcil que es conseguir otro empleo en Colombia y que, a pesar de los riesgos que eso implica, mucha juventud se ve obligada a ingresar a las filas del Ejrcito colombiano. En el caso de la insurgencia, la incorporacin es clandestina y desconocida, pero es suficiente para continuar la lucha. Esa es una de las garantas que tiene la insurgencia colombiana: la juventud de sus filas.

-La movilizacin social del campesinado, indgenas, estudiantes, comunidades, fue protagnica en los ltimos aos. Si bien hubo represiones e incluso muertos en las protestas, en general el movimiento social est encontrando espacios de reconocimiento que hace una dcada eran impensables. Tal vez el caso ms notorio sea el de la Cumbre Agraria, que tanto las FARC como el ELN han apoyado. Si el movimiento social tiene mayores garantas, eso no le quita sentido a la lucha armada?

-Hasta ahora lo predominante son dos aspectos de la lucha de masas. El primero es la movilizacin y lo segundo la organizacin, cosa que, como insurgentes, saludamos y respaldamos. Pero de ninguna manera esa situacin afecta la lucha de los revolucionarios y la lucha insurgente en Colombia. Por el contrario, si a las masas en sus luchas les va bien a los revolucionarios nos va bien, porque una de nuestras tareas es contribuir a fortalecer la lucha popular, la lucha de masas y la lucha del movimiento social. Pero hay un asunto muy delicado: la movilizacin y la organizacin de las masas. Pero los compromisos que hace el gobierno con las organizaciones de masas los incumple. Les promete, pero no cumple los acuerdos. Esa es una constante de todas las movilizaciones en Colombia, de todas las luchas populares, por eso no hay otra solucin que persistir y pasar a mayores niveles de lucha por parte del movimiento de masas y tambin por parte de los revolucionarios. De ninguna manera lo que ocurre en Colombia debilita la lucha insurgente, sino que la fortalece, la potencia y, en ese sentido, esa ha sido siempre la lgica de los desarrollos.

-La suya, al igual que la de Camilo Torres o Manuel Marulanda Vlez, es una figura de dimensiones legendarias en la insurgencia colombiana. Qu lugar suea que le va a reservar la historia de Colombia y de Latinoamrica?

-Desde que comenc la lucha he soado con la paz para mi pas y para todos los pueblos del mundo. Quiz esa ha sido mi mayor aspiracin. Y ojal que estando Colombia en una paz digna y con justicia social me sorprenda la ltima hora de mi vida. Ahora, he luchado con la aspiracin de dar toda mi vida por la causa de la humanidad y espero hacerlo hasta las ltimas consecuencias para que quede mi paso por la lucha, por Colombia y por esta Latinoamrica como la de un humilde soldado que le dedic todo a la causa ms justa del pueblo colombiano y de los pueblos de Amrica Latina.

Fuente original: Resumen Latinoamericano


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