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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-03-2015

El Pentgono extiende a Puerto Rico sus preparativos militares para la represin interna

Carlos Borrero
Rebelin


No debe subestimarse el significado del recientemente divulgado plan del Pentgono de llevar a cabo unos simulacros militares en Puerto Rico bajo el nombre Operacin Respuesta Borinquea a mediados del mes en curso. Bajo el pretexto de la necesidad de preparar para una catstrofe natural, el imperialismo estadounidense cnicamente prepara una serie de maniobras militares en Puerto Rico en las que participarn ms de mil militares de Puerto Rico, las guardias nacionales de los estados de West Virginia, Washington, Tennessee, Vermont y Nebraska, adems de observadores internacionales de Honduras y Repblica Dominicana.i

Este despliegue militar no representa un fenmeno aislado. Es la extensin de una poltica de creciente militarizacin de la sociedad estadounidense a su colonia en anticipacin de la intensificacin del descontento popular. En los ltimos aos varios simulacros militares similares basados en escenarios de guerra urbana han tenido lugar en ciudades estadounidenses como Houston, Miami y St. Paul-Minneapolis. Estos simulacros han incluido el despliegue de aeronaves militares, tales como helicpteros Blackhawk adems de paracaidistas fuertemente armados en reas residenciales. Hace unos aos, Barack Obama aadi una pieza clave a la arquitectura legal para esta militarizacin de la sociedad estadounidense con la firma de la Ley de Autorizacin de Defensa Nacional de 2012, que esencialmente derog lo que quedaba de la Ley Posse Comitatus la cual haca ilegal el despliegue de fuerzas militares en suelo estadounidense durante tiempos de paz. De esta manera este Premio Nobel de la Paz le ha dado continuidad a la poltica militarista de la anterior administracin republicana de Bush, tanto fuera como dentro del territorio estadounidense.

Otro componente crtico de esta militarizacin de la sociedad estadounidense en los ltimos aos ha sido el suministro de equipo militar a las fuerzas policiacas urbanas a travs del Departamento de Seguridad Nacional (Department of Homeland Security). La brutal represin desatada contra los manifestantes en Ferguson, Missouri el ao pasado, as como las recientes revelaciones del peridico The Guardian del mantenimiento de "crceles secretas" sitios negros como el de Homan Square - por la polica de Chicago en las que se han llevado a cabo la tortura de civilesii son slo dos ejemplos patentes de esta tendencia.

En la poca del declive histrico de su sistema, la nica solucin propuesta por los capitalistas es la guerra, tanto en contra de las masas obreras dentro de las fronteras nacionales como en contra de sus rivales en el extranjero. De hecho, el fenmeno de ejercicios militares internos es consistente con las recomendaciones presentadas en un estudio reciente del Pentgono en que se advierte sobre la necesidad de revisar su doctrina militar en preparacin para la eventualidad de futuras intervenciones del ejrcito estadounidense en los grandes centros urbanos. Segn los tericos castrenses del Pentgono, las crises sociales y econmicas se agudizan en las llamadas megaciudades las cuales describen como 'placas de Petri para el radicalismo.iii La incipiente ola de resistencia obrera, como evidencian las recientes huelgas de los estibadores y los trabajadores de las refineras en EEUU, adems de las protestas masivas de las comunidades obreras compuestas por las llamadas minoras raciales sujetas a la brutalidad policiaca, parecen ser slo el comienzo de una nueva fase de intensificada lucha de clases en los centros del imperialismo que tiene muy preocupados a los estrategas de la clase dominante. A pesar de toda la retrica al contrario, los estrategas del capitalismo estadounidense saben que no son inmunes al tipo de convulsin social que ha sacudido recientemente a otros pases como Grecia y Ucrania .

Las condiciones objetivas para la oposicin popular al sistema se han vuelto particularmente agudas en Puerto Rico. El desempleo estructural masivo adems del estancamiento econmico a lo largo de 8 aos han puesto de relieve la completa bancarrota de las soluciones econmicas impuestas por los capitalistas y sus aclitos en la colonia. En un informe reciente de La Oficina de Estadsticas Laborales de EEUU se destaca que durante el 2014 Puerto Rico registr el nivel de participacin laboral ms bajo de los ltimos 22 aos, una reduccin de 37.000 personas empleadas. Se sabe que esta prolongada crisis del desempleo ha provocado durante los ltimos aos un xodo masivo de puertorriqueos de la isla, muchos altamente capacitados, en lo que slo puede describirse como una fuga de cerebros. Todo esto sucede en el contexto de una deuda pblica que asciende $70 mil millones, lo que representa casi 70% del producto interno bruto, que ha servido de pretexto para una campaa de austeridad contra las masas trabajadoras puertorriqueos. Y para garantizar el flujo continuo de la riqueza a los parsitos financieros de Wall Street y sus socios menores dentro de la colonia, los administradores coloniales proponen descaradamente un aumento en el impuesto al consumo como parte de lo que cnicamente llaman una reforma contributiva.

Este panorama de crisis social y econmica provoca cada vez ms el cuestionamiento popular de todas las instituciones polticas en la colonia. Como tal, estos simulacros militares representan una poltica de intimidacin psicolgica realizada en anticipacin de una nueva ola de protestas populares ante el desmoronamiento de la sociedad colonial. Para el imperialismo estadounidense y sus defensores en la colonia, es necesario tratar de asegurar que cualquier cambio poltico que ocurra dentro de la colonia se lleve a cabo bajo trminos aceptables para ellos.

No obstante, los ejercicios castrenses planificados para Puerto Rico no slo deben entenderse en el contexto de una respuesta a la profundizacin de la crisis social interna, sino tambin como una imperativa imperialista dentro del cuadro de una agudizacin de conflictos geopolticos. Sin duda, el reciente acercamiento entre Washington y La Habana as como la campaa desestabilizadora llevada a cabo en Venezuela forman parte de la misma estrategia de la clase dominante estadounidense de reafirmar su hegemona hemisfrica ante la amenaza de rivales como China.

Existe en la reciente historia de Puerto Rico un importante precedente para la oposicin popular al militarismo estadounidense con la lucha para sacar a la marina de Vieques. La tarea de hacer una evaluacin de los aciertos y desaciertos de esta experiencia ahora les cae sobre los hombros de los elementos ms comprometidos con las masas obreras cuya capacidad de precipitar la reorganizacin de la resistencia adems de la solidaridad proletaria internacional en oposicin a esta embestida imperialista se hace ms urgente que nunca.

Notas:

i http://www.primerahora.com/noticias/puerto-rico/nota/anuncianmasivosimulacromilitarenpuertorico-1069556/

ii http://www.theguardian.com/us-news/2015/feb/27/chicago-abusive-confinment-homan-square

iii http://usarmy.vo.llnwd.net/e2/c/downloads/351235.pdf

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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