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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-03-2015

De Salvador Allende a Hugo Chvez, el socialismo contra la barbarie

Tarik Bouafia
InvestigAction


Karl Marx escribi un dia la sociedad que no conoce su historia est condenada a revivirla. Es este el caso de la revolucin bolivariana que celebra este ao su dieciseisavo aniversario de lucha? La experiencia venezolana conocer el mismo final que la revolucin chilena conducida por Salvador Allende? Es en todo caso el sueo de cada noche de los opositores a la revolucin venezolana. La extrema derecha venezolana apoyada por los estados Unidos se imagina en nuevo Pinochet. Washington de su parte se imagina un nuevo 11 septiembre venezolano por referencia al 11 septiembre 1973 en Chile. Se confirma que los enemigos de la revolucin son siempre los mismos: la oligarqua aptrida y el imperialismo estado-unidense. Los primeros desean recuperar sus privilegios, los segundos apropiarse de nuevo del petrleo. Pero el gobierno venezolano apoyado por una mayora de su pueblo se opone activamente a que esto ocurra

Ms de 40 aos han transcurrido desde el golpe de estado del general Augusto Pinochet en Chile. Despus de las dcadas negras que ha conocido una Amrica Latina enfrentada a mltiples dictaduras, despus de la dcada perdida de los aos 1990 que fueron marcadas por las polticas neoliberales y sus desastrosas consecuencias, los aos 2000 marcaron un punto de inflexin para el continente latino-americano. De Nicaragua a Argentina pasando por Bolivia, las polticas redistributivas se han puesto en marcha de forma ms o menos radical. Un pas, Venezuela, se convierte en la punta de lanza de esta resurreccin latino-americana. Conducida por su carismtico presidente Hugo Chvez, la nacin caribea inicia una ambiciosa revolucin econmica, poltica y social. La nacionalizacin de los sectores estratgicos, las inversiones masivas en educacin, salud, vivienda, la adopcin de una nueva Constitucin que instaura una verdadera democracia participativa. En cuanto a la poltica exterior, el dirigente venezolano siempre ha expresado un rechazo visceral del imperialismo estado-unidense y no ha dejado de trabajar para que surja un bloque del Sur formado por pases tales como Irn, Brasil, Rusia, China y los dems pases latino-americanos y as luchar contra la hegemona de Washington en el continente y el mundo. Todas estas medidas han amenazado seriamente a la antigua oligarqua venezolana representada por los partidos Accin Democrtica (AD) y Copei, que han gobernado juntos durante casi 40 aos, pero tambin y sobre todo a los Estados Unidos que han visto en la revolucin bolivariana una especie de repeticin de la experiencia chilena conducida por Salvador Allende hace cuarenta aos. En consecuencia lo que intentaron y consiguieron en Chile debera reproducirse en Venezuela: Golpe de estado militar, guerra econmica, guerra meditica, guerra psicolgica,

La guerra econmica

Poco tiempo despus de la eleccin de Salvador Allende, el presidente Richard Nixon, despus de haber apoyado con toda su energa la oposicin a la Unidad Popular (UP) encarg, a su Secretario de estado Henry Kissinger, de preparar un plan para desestabilizar la economa chilena. Teniendo en cuenta que Washington haba fracasado en parar a Salvador Allende en las urnas, era necesario buscar nuevas formas de manipulacin para hacer caer el presidente elegido democrticamente. Por lo tanto, se utiliz la economa como arma de destruccin masiva. El objetivo fue crear un conjunto de crisis sucesivas, organizar un conjunto de penurias de bienes de primera necesidad, instaurar el caos permanente En resumen, era necesario crear un sentimiento de descontento en el seno de la sociedad chilena para deslegitimar el gobierno popular de Salvador Allende y as empujarlo hacia el fracaso.

Para ello, los Estados Unidos se apoyaron en sus aliados de la oligarqua chilena. Primero, la oligarqua, que haba perdido su poder poltico pero que guardaba aun su hegemona econmica, comenz una guerra sin piedad contra el gobierno y en definitiva contra el pueblo chileno. Un pequeo grupo de capitalistas eran en esa poca los dueos de Chile. Se trataba de la riqusima familia Edwars que era propietaria especialmente del diario El Mercurio, un diario que jug un papel central en la cada del presidente Allende, la clebre familia Matte Prez a si como Jos Alessandri, antiguo presidente chileno y que se convierte despus de su fracaso electoral contra Salvador Allende en 1970 en el presidente de la poderosa empresa Compaia Manufactuera de Papel y Carton (CMPF)

Todos estos poderosos burgueses, a sueldo de los Estados Unidos y que dominaban el Chile de aquel entonces fueron los encargados de desestabilizar la economa chilena. Para ello, utilizaron un arma muy eficaz: la especulacin y el acaparamiento. Se trababa entonces de producir e importar mercancas pero en lugar de venderlas en el mercado, almacenarlas en grandes locales y almacenes. Se especulaba con todos los productos pero especialmente con los de primera necesidad como los huevos, la harina, el azcar, la leche, el arroz, el papel higinico, Todos los productos bsicos de los que los chilenos tenan necesidad para vivir correctamente. Estas penurias no eran la consecuencia de la incompetencia del gobierno o de una falta de produccin. No, estas penurias fueron cuidadosamente orquestadas por los dueos de la economa chilena apoyados por los Estados-Unidos.

Como lo ha afirmado el antiguo vicepresidente del Banco Central chileno, Hugo Fazio: si se estudian las cifras de la economa chilena de este periodo (1970-1973), la produccin chilena no ha disminuido jams, por tanto desde este punto de vista, no puede explicarse el desabastecimiento (1).

Jose Cadermatori, que fue nombrado ministro de economa en 1973 por el presidente Allende confirma los propsitos de Hugo Fazio:

El volumen de la produccin se mantena pero el problema era que los productos no se ponan en venta en el mercado. Los productos eran acaparados, ocultados, para as especular sobre su precio o bien por razones puramente polticas (2).

Todos esos productos que desaparecen misteriosamente reaparecen con posterioridad al golpe de estado y de la toma del poder por el dictador Pinochet.

Por su parte, los Estados Unidos estaban dispuestos a todo para terminar con quien Nixon calificaba de hijo de puta (3), en ese caso Salvador Allende. Insultos que muestran el inmenso odio de Washington hacia el gobierno popular chileno.

En consecuencia desde 1970, numerosos bancos de Estados Unidos bloquearon los crditos al sector bancario chileno. A finales de 1970, fue el turno del Banco Mundial (bajo control de los Estados Unidos) de parar los crditos a Chile. Washington hacia igualmente presin sobre sus aliados europeos para que no inviertieran en Chile. Tambin podemos citar el sabotaje elctrico de 1972 o la financiacin por el gobierno de los Estados Unidos de la huelga de camioneros que paraliz el conjunto del territorio chileno.

As, durante todo el mandato de Salvador Allende, las agresiones econmicas no se debilitaron. Era absolutamente necesario hacer caer un gobierno que haba osado atacar los intereses de los Estados Unidos en el pas, nacionalizando (y este fue el gran crimen que cometi Allende) las gigantescas minas de cobre, entonces bajo control de multinacionales de Estados-Unidos.

Esta nacionalizacin de un sector estratgico de la economa, no hace eco a otra nacionalizacin reciente de otro sector estratgico en otro pas de la regin? Es evidente que este es el caso de la nacionalizacin por el gobierno venezolano de Hugo Chavez de la industria petrolera. Cuarenta aos de diferencia pero la misma determinacin y voluntarismo poltico. Y quien dice revolucin semejante dice desestabilizacin semejante.

Cuando llega al poder el comandante Chvez, Venezuela tiene ms de la mitad de su poblacin bajo el nivel de pobreza. Un milln y medio de venezolanos no saben ni leer ni escribir y dos de cada tres venezolanos jams han visitado un medico. Mientras la gran masa del pueblo sufre hambre y miseria, un pequeo puado de privilegiados se enriquece gracias al dinero de la renta del petrleo. Las multinacionales estadounidenses por su parte acumulan beneficios records. Las desigualdades escandalosas y la situacin general no parecen dispuestas a evolucionar por s mismas. El presidente Chvez decide entonces dar un mayor peso a la empresa nacional del petrleo PDVSA para as desarrollar el pas y reducir la pobreza.

La reaccin de la oposicin y de los Estados Unidos no se hace esperar. En 2002, de un da para otro, sin una razn justificada, miles de trabajadores de la PDVSA se ponen en huelga. Algn tiempo ms tarde se conocer que estos huelguistas haban sido pagados por la CIA (4) para parar el trabajo y as paralizar la economa venezolana muy dependiente del petrleo. Camioneros chilenos, trabajadores del petrleo venezolanos. Un mismo mtodo para los mismos objetivos. En 2012, la refinera de Amuay explota misteriosamente provocando 48 muertos y 156 heridos. Algunos das ms tarde, en una entrevista en la televisin pblica, el vicepresidente Eulogio Del Pino, afirma que el gobierno no descarta la tesis de un sabotaje econmico.

Finalmente, estos dos ltimos aos, la ofensiva de la oposicin venezolana ha redoblado en intensidad. Es preciso decir que esta oposicin tiene de qu desesperarse. En efecto, sta no deja de perder eleccin tras eleccin. La derrota electoral es permanente en las elecciones presidenciales por supuesto y en las legislativas pero tambin en las municipales que el Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) ha ganado ampliamente en Diciembre 2013. Sin embargo la derecha venezolana haba fundado todas sus esperanzas en Enrique Capriles, especialmente despus de la muerte del comandante Chvez. Pero no lo consigui. Toda esta frustracin ha empujado a los que aun tienen un fuerte poder econmico en Venezuela a redoblar los esfuerzos para desestabilizar al presidente Nicolas Maduro utilizando un mtodo ya utilizado en Chile cuarenta aos antes, la especulacin. La burguesa venezolana reproduce al pie de la letra las acciones llevadas a cabo por la elite chilena contra Salvador Allende. Entre los representantes del gran capital venezolano, se encuentra el imperio de Cisneros que posee notablemente los laboratorios FISA que fabrican productos y bienes de consumo tales como champs, desodorantes, jabones

Despus est la familia Mendoza, cuya fortuna ha sido evaluada en 2,7 miles de millones de dlares por la revista Forbes (5). Lorenzo Mendoza, el jefe de esta familia es propietario de varias empresas de alimentacin que producen los alimentos bsicos as como los condimentos y el vino. Como por casualidad es este tipo de productos (harina, huevos, azcar,..) o incluso desodorantes y otros productos de aseo los que faltan en las estanteras de los supermercados. Nicolas Maduro, conociendo la historia chilena y la determinacin de los grandes capitalistas a derrotar la revolucin bolivariana, ha acusado a Lorenzo Mendoza de bajar voluntariamente la produccin y de ocultar los productos para provocar penurias. Y el presidente venezolano ha estado acertado. Estos dos ltimos aos, se han descubierto decenas de hangares y almacenes llenos de mercancas. Igualmente puesta en entredicho, la empresa privada Herrera C.A. ha sido acusada por el gobierno de especular con los productos de primera necesidad. Estos ltimos meses, se han descubierto mas de mil toneladas de diversos productos ocultos, entre ellos leche y paales de nio.

La estrategia de la oposicin burguesa venezolana no es diferente de la aplicada en la revolucin chilena. Los sabotajes, la especulacin y el acaparamiento forman parte de las estrategias favoritas para desestabilizar el nuevo poder en el gobierno. De Chile a Venezuela, la guerra econmica tiene por finalidad fabricar artificialmente situaciones de penuria permanentemente. Por este procedimiento se intenta desestabilizar no solamente el gobierno sino tambin toda la sociedad. En el fondo, estas actuaciones tienen como finalidad dos objetivos. El primero es econmico y busca el aumento de los precios mediante la especulacin. El segundo es de naturaleza poltica. Crear ese tipo de situaciones permite a la oposicin y a otros grandes jefes de empresa acusar al gobierno de incompetencia para gestionar la economa del pas. Y esto en parte ha funcionado. Ciertos ciudadanos han culpado al gobierno de estas penurias. Por supuesto, el gobierno bolivariano comete errores y su gestin econmica est lejos de ser irreprochable. Sin embargo, se trata de no analizar la situacin en Venezuela de manera binaria y maniquea como lo hacen los medias occidentales. Pero es obligado constatar que las pruebas que demuestran la responsabilidad de los Cisneros, de los Mendoza y otros como los Herrera son irrefutables. Las toneladas de bienes requisados por la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) son pruebas que muestran la violenta guerra econmica de estos grupos econmicos nacionales contra el Estado venezolano.

Pero sera incompleto analizar la guerra econmica que ha tenido lugar en Chile y est teniendo lugar en Venezuela sin tener en cuenta un pilar esencial de toda estrategia de desestabilizacin permanente. Este otro pilar es evidentemente el sistema meditico. Como en el plano econmico, la guerra meditica que fue declarada al Presidente Allende es muy parecida a la que desde hace quince aos se lleva a cabo contra la revolucin socialista bolivariana. Veamos esto de ms cerca.

Guerra, propaganda y manipulacin mediatica

En Chile, un diario participar activamente en la propaganda y en las manipulaciones de todo gnero. Se trata del diario El Mercurio, propiedad del riqusimo hombre de negocios Agustn Edwards. Durante los tres aos del gobierno de Allende, el peridico no cesara de crear las condiciones necesarias a la cada del presidente democrticamente elegido. Un trabajo de zapa que ser en gran parte dirigido y coordinado desde los Estados Unidos. En efecto, Edwards reconocer ms tarde que su diario beneficiaba de una financiacin y estaba sometido a un control estricto de la parte de Washington. Un informe vendr a aclarar un poco ms esta alianza entre el hombre de negocios y el gobierno de Estados-Unidos. Es el informe Church. En este ltimo se dice explcitamente que: De acuerdo con la CIA, los esfuerzos del diario El Mercurio han tenido un papel significativo en la creacin de las condiciones del golpe de Estado militar. Adems, en cada nmero del diario se inclua un articulo preparado en los Estados Unidos.

Los editoriales del diario chileno testimoniaban de la ofensiva meditica anti-Allende y de su voluntad de terminar con el gobierno socialista. As, despus del sabotaje elctrico de 1972 y la huelga de camioneros, el diario se diverta criticando el poder en el gobierno y le acusaba de todos los males de Chile. El diario titulaba por ejemplo En Chile falta el pan, Gran huelga nacional, Alarma de desaprovisionamiento (6), El gobierno se pone al lmite de la ley o aun Esto es el comunismo, realizando as una relacin directa entre el pensamiento marxista del presidente Allende y las penurias que golpean el pas.

Finalmente el sbado 8 septiembre 1973, es decir tres das antes del golpe de Estado militar, el diario publica un artculo premonitorio titulado Chile al borde de la ruptura de su sistema democrtico. Como si supiese ya lo que iba a suceder tres das ms tarde. El Mercurio se haba convertido en el rgano de propaganda de la derecha reaccionaria chilena. Un instrumento muy til de la nueva dictadura, que lo utilizar para legitimar su imagen. El nuevo rgimen militar cerr en efectivamente los medios pro-Allende, hizo prisioneros cuarenta periodistas, asesin treinta y uno y circulaban slo los medios favorables al rgimen dictatorial, entre los cuales el famoso El Mercurio.

El mismo sonido de campana cuarenta aos ms tarde en los diarios putchistas El Universal, Ultimas Noticias o El Nacional en Venezuela. Pero tambin y sobre todo con las tres poderosas cadenas de televisin Globovisin o Venevisin que pertenecen al grupo Cisneros Media. Todos esos medios han jugado un papel tan importante como en Chile.

En lo que respecta a Globovisin, esta cadena ha participado de forma importante al golpe de Estado del 11 abril 2012 contra el presidente Hugo Chvez divulgando falsas informaciones, mostrando imgenes de partidarios de Chvez disparando desde lo alto de un puente, sin precisar que estos partidarios intentaban precisamente defenderse y responder a los tiros de los francotiradores que venan de todas partes, afirmando de forma incorrecta que era Chvez quien haba ordenado a la polica tirar sobre la multitud y que l mismo haba dimitido de su puesto de presidente bajo la presin de la calle. Al da siguiente Venevisin por su parte rindi un homenaje al trabajo de los medios y a su implicacin en el derrocamiento de Hugo Chvez.

En el programa 24 horas, Napolen Bravo, que dirige el programa se entusiasma: Yo deseo decir una cosa y nosotros debemos decirlo tambin en Venevisin y RCTV (otra cadena anti-Chavez): gracias Televen, gracias Globalvision.

Su interlocutor Victor Martin Garcia, presidente del Instituto de sondaje CECA aade: Gracias a los medios de comunicacin (7).

Antes, durante y despus del golpe de Estado, los medios hicieron todo lo que estaba en sus manos para provocar el derrocamiento del gobierno bolivariano. El 14 abril 2002, al da siguiente del golpe de estado, El Universal titula alegremente Se acabo! (8). El mismo da el diario Ultimas Noticias titula su editorial Chavez se rinde y escribe en otro lugar Los francotiradores provocan una masacre despus de la manifestacin: 13 muertos y 100 heridos (9)

Acusando el rgimen chavista de haber disparado sobre los manifestantes, las diferentes cadenas de televisin, de radio y los peridicos intentaron en vano desacreditar y deslegitimar el presidente elegido cuatro aos antes. Pues lo cierto es que el nmero de muertos haba sido acordado previamente por la oposicin que deseaba de este modo mostrar al mundo entero la tirana chavista. Los acontecimientos de abril 2002 no fueron en definitiva solamente un golpe de Estado militar sino tambin un golpe de Estado meditico puesto en escena en el documental La revolucin no ser televisada. Dos das ms tarde, las monstruosas manifestaciones de los partidarios del presidente derrocado pusieron fin al golpe de fuerza y el presidente Chvez retom su puesto el 13 abril por la tarde.

Sin embargo los medios no haban dicho su ltima palabra y al final de 2002, la huelga de los trabajadores del sector del petrleo -que provoc grandes penurias- les ofreci una nueva oportunidad de atacar la revolucin bolivariana. Los diferentes diarios titularon sus artculos as Los supermercados racionan la venta de ciertos productos. Faltan los medicamentos o incluso La inquietud internacional aumenta en relacin con Venezuela (10). Esfuerzo intil! A pesar de las campaas mediticas desfavorables y la dolorosa situacin econmica que sigue a la huelga de los trabajadores del petrleo, el presidente Hugo Chvez se mantiene ms popular que nunca.

Ms recientemente en 2013, los medios oligrquicos encontraron una nueva oportunidad para atentar contra la soberana del pas. Frustrados de nuevo por la derrota electoral de su gallito Henrique Capriles Radonski esta vez contra Nicolas Maduro el 14 abril 2013, los medias de la oposicin atacaron conjuntamente al nuevo presidente de la Republica. El 16 abril 2013, es decir dos das despus de la eleccin de Maduro, El Nacional publica en su pgina web un articulo alarmante Son necesarias medidas urgentes para frenar la inflacin y las penurias y que en consecuencia Los ms pobres sufrirn una inflacin del 5,8%.

Como si el diario oligrquico se preocupase de los ms pobres, l que ha sostenido siempre los gobiernos que han martirizado a los ms dbiles sobre todo con sus polticas neoliberales.

Finalmente, es necesario constatar que los grandes medios de la oposicin venezolana han forzado gravemente el profesionalismo y la deontologa de sus periodistas. En efecto, el trabajo normal de un periodista -cuando presenta una informacin o una foto- es verificar sus fuentes. Desde nuestro punto de vista, esto no solo no ha sido realizado sino que con frecuencia los medias dominantes venezolanos han mentido voluntariamente sobre el origen de algunas informaciones. Esto es lo que ocurri en las violentas manifestaciones de febrero 2014 que provocaron numerosos muertos. Durante varias semanas, unas bandas armadas dirigidas por los lderes de extrema derecha Leopoldo Lopez, la diputada Maria Corina Machado y el alcalde de la ciudad de Caracas, Antonio Ledezma, sembraron el desconcierto en el pas. Su finalidad era empujar al presidente Maduro y su gobierno a la dimisin. Es entonces cuando entraron en juego las redes sociales. Los pro y anti Maduro se enfrentan entonces en una guerra de imgenes y de informaciones. Los opositores publicaron en esos momentos centenares de fotos que mostraran la supuesta represin de la polica bolivariana. Fotos que procedan en su mayor parte de otras manifestaciones pasadas, en esas ocasiones reprimidas por las fuerzas del orden, como en Chile o en Egipto.

Desgraciadamente, las fotos fueron retomadas sin efectuar la menor verificacin, y ello con el solo objetivo de ensuciar la imagen y acusar al presidente venezolano de autoritarismo. En ciertas ocasiones ha podido haber -del lado de la polica venezolana- un uso excesivo de la fuerza, pero nada que ver con las caricaturas groseras que han sido publicadas en internet.

Los medios en su conjunto han evolucionado bien desde los aos 1970. Las nuevas tecnologas, internet, las redes sociales han revolucionado el mundo de los medias y la comunicacin. Sin embargo, se constata que las acciones de los medios putschistas en Venezuela se parecen como dos gotas de agua a las empleadas en Chile cuarenta aos antes. Los grandes medios oligrquicos se han convertido en portavoces de la oposicin de extrema derecha. Su produccin periodstica esta con frecuencia llena de mentiras, propagandas, manipulaciones, aproximaciones Estos medias crean un ambiente de miedo permanente y hacen al gobierno el nico responsable de todos los males de sufre la sociedad. Mientras que como ya hemos visto, las penurias estaban ampliamente organizadas por quienes son los dueos de las grandes empresas. Lgicamente ellos no iban a acusarse en sus propios medios de los problemas que ellos crearon y que denunciaban. Y el crculo se ha cerrado sobre si mismo. Igualmente que en Occidente, la connivencia entre poder econmico y poder poltico es intrnseca al sistema. Los grandes dueos de la empresas son a la vez los grandes dueos de los medios. Siempre defienden sus intereses y no dudan en utilizar los rganos de propaganda para apoyar los golpes de Estado y las desestabilizaciones de todo tipo.

En Amrica Latina, los medios oligrquicos nunca han dudado en apoyar las peores dictaduras especialmente en los aos 1970. En Chile como ya hemos visto, pero tambin en Argentina con el diario Clarin. As, lo que ha sido posible en Amrica Latina est lejos de ser imposible en Europa. Un gobierno revolucionario como en Venezuela que tomase el poder en Francia o Espaa se convertira inmediatamente en el objetivo privilegiado de los medios dominantes. Y el escenario chileno y venezolano no tardara en reproducirse.

Conclusin

Todas estas guerras econmicas y mediticas repetidas contra los presidentes democrticamente elegidos pero contrarios al orden dominante, forman parte de una guerra ms amplia y que es de naturaleza psicolgica. En efecto, desde un punto de vista econmico, el hecho de crear penurias a repeticin provoca un sentimiento creciente de inseguridad y de desconfianza. La escasez es psicolgicamente un sentimiento muy doloroso para el hombre. Mucho ms cuando se trata de una escasez de productos bsicos de los que toda persona tiene necesidad para vivir correctamente o sobrevivir.

Por su parte, la oposicin reaccionaria venezolana no duda en exhibirse al lado los antiguos responsables de la dictadura chilena aumentando as el sentimiento de complicidad y colaboracion con estos ltimos. La oposicin venezolana se ha desplazado a Santiago de Chile para encontrar antiguos altos responsables de la dictadura. Henrique Capriles Radonski se ha mostrado especialmente con Jovino Novoa, antiguo subsecretario del gobierno de Pinochet y fundador del partido pinochista Unin Democrtica Independiente (UDI) o con Patricio Melero dirigente estudiantil y alcalde durante el rgimen de Pinochet, actual presidente de lUDI.

Y por supuesto cuando se habla de golpe de Estado y de desestabilizacin, no podemos olvidar el papel que juegan los Estados Unidos. En un artculo publicado en The Guardian, el periodista Mark Weibsrot seala que Han sido 5 millones de dlares la cantidad transferida en 2014 desde el presupuesto federal (USA) para apoyar las actividades de la oposicin. Y esto es solamente la punta del iceberg, a los cuales se aaden las centenas de millones de dlares que han sido aportados durante les ltimos 15 aos (11)

La guerra contra la revolucin bolivariana es por tanto global. Esta guerra opone la mayora del pueblo venezolano y su gobierno, a la oligarqua mediatico-poltica nacional y al imperialismo de Estados Unidos. Una guerra que est organizada para destruir un proceso revolucionario que dura ya desde 1999.

La sombra de la experiencia chilena de la Unidad Popular planea permanentemente por encima de Venezuela. Pero lo que cambia hoy es que Venezuela no est sola en Amrica Latina ni en el mundo. Venezuela beneficia del apoyo de numerosos pases y no de los ms pequeos tales como Brasil, Argentina, Rusia o incluso China. Adems la integracin regional impulsada por el presidente Hugo Chvez con organismos tales como ALBA o la CELAC refuerza particularmente la solidaridad entre las naciones y pueblos latino-americanos.

La Unidad, eso es lo que falt cruelmente en 1973... La leccin de la historia debe servir para anticipar el futuro y para no estar condenados a revivir el pasado.

Notas:

(1) http://www.telesurtv.net/opinion/Hu...

(2) https://www.youtube.com/watch?v=Zm8...

(3) http://ciperchile.cl/2010/06/30/las...

(4) Code Chavez, CIA contre Venezuela, Eva Golinger

(5) http://www.forbes.com/profile/loren...

(6) El Mercurio, 16 marzo 1973

(7) http://www.avn.info.ve/contenido/%E...

(8) El Universal, 12 abril 2002

(9) Ultimas noticias, 12 abril 2002

(10) https://www.youtube.com/watch?v=Zm8...

(11) http://www.theguardian.com/commenti...

Fuente: Diario de Nuestra America, marzo 2015, InvestigAction

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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