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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-03-2015

Acercamiento Cuba-Estados Unidos
Perspectivas y obstculos (2)

Salim Lamrani
Al Mayadeen


En el proceso de negociaciones entre Cuba y Estados Unidos quedan muchos obstculos que superar.

Adems de las sanciones econmicas quedan otros obstculos que superar en el camino del restablecimiento de relaciones diplomticas normales y apaciguadas. Primero, Estados Unidos debe quitar Cuba de la lista de pases que patrocinan el terrorismo internacional. En efecto, la administracin Reagan ubic a Cuba en esta categora por su apoyo a los movimientos revolucionarios e independentistas en Amrica Latina y en el mundo. Hoy Washington justifica el mantenimiento de Cuba en dicha lista por la presencia de unos miembros de la organizacin separatista vasca ETA y de la guerrilla colombiana de las FARC en Cuba que se encuentran en la isla a peticin expresa de los gobiernos espaol y colombiano.

Washington lo reconoce claramente en su informe: El Gobierno de Cuba apoy y auspici negociaciones entre las FARC y el Gobierno de Colombia con el objetivo de lograr un acuerdo de paz entre ambas partes. Estados Unidos reconoce que no hay informacin de que el Gobierno cubano haya suministrado armamento o dado entrenamiento paramilitar a grupos terroristas y admite que los miembros de ETA residentes en Cuba fueron reubicados con la cooperacin del Gobierno espaol. Washington justifica tambin la inclusin de Cuba en la lista de los pases terroristas a causa de la presencia en la isla de refugiados polticos buscados por la justicia estadounidense desde los aos 1970 y 1980. Ahora bien, ninguna de esas personas ha sido acusada jams de terrorismo . [1]

Los 33 pases de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeos (CELAC) rechazaron unnimemente la inclusin de Cuba en la lista de pases terroristas, asestando un serio revs a Washington. En una declaracin publicada el 7 de mayo de 2014 la CELAC expres su total oposicin a la elaboracin de listas unilaterales que acusan a algunos estados de supuestamente apoyar y copatrocinar el terrorismo e insta al Gobierno de los Estados Unidos de Amrica a poner fin a esta prctica que suscita la reprobacin de la comunidad internacional y de la opinin pblica de Estados Unidos. [2] .

En efecto, el establecimiento de tal lista se basa nicamente en consideraciones polticas. Conviene recordar que Washington mantuvo a Nelson Mandela, hroe de la lucha contra el apartheid, presidente de Sudfrica de 1994 a 1999 y Premio Nobel de la Paz, en la lista de las personas involucradas en el terrorismo internacional hasta 2008. En cambio las monarquas petroleras del Medio Oriente aliadas de Estados Unidos e implicadas en el financiamiento del terrorismo internacional, particularmente del DAESH, no forman parte de la lista del Departamento de Estado.

Cuba exige tambin la abrogacin de la Ley de Ajuste Cubano que adopt el Congreso en 1966. Esta legislacin, nica en el mundo, estipula que todo cubano que emigre a Estados Unidos desde el 1 de enero de 1959, legal o ilegalmente, pacficamente o por la violencia, consigue automticamente al cabo de un ao y un da el estatus de residente permanente. Por eso no hay ningn cubano en situacin ilegal en el territorio estadounidense. Esta ley constituye una formidable herramienta de incitacin a la emigracin ilegal y permite a Estados Unidos arrebatar a Cuba su capital humano. Al mismo tiempo Washington limita el nmero de visas concedidos cada ao a 20.000, lo que alimenta as la peligrosa y lucrativa industria criminal de la emigracin ilegal.

En lo relativo a la problemtica migratoria, La Habana pide tambin la abrogacin de la ley gubernamental Pies secos/pies mojados que se adopt a principios de los aos 1990. Esa ley estipula que todo cubano candidato a la emigracin interceptado en plena mar por las autoridades estadounidenses es automticamente devuelto a Cuba. En cambio si llega a pisar tierra se beneficia de la Ley de Ajuste Cubano.

Guantnamo, que Estados Unidos ocupa ilegalmente desde 1902, constituye tambin un punto de friccin. En efecto, tras la intervencin estadounidense de 1898 en la Guerra de Independencia de Cuba, Washington impuso la integracin de la enmienda Platt en la nueva Constitucin so pena de mantener indefinidamente la ocupacin militar de la isla. Este apndice legislativo, que haca de Cuba un protectorado sin verdadera soberana, estipulaba, entre otros asuntos, que Cuba tena que arrendar a Estados Unidos un parte de su territorio por una duracin de 99 aos renovables indefinidamente a partir del momento en que uno de los dos campos estuviera favorable a ello. Tras la abrogacin de la enmienda Platt en 1934 se mantuvo la base naval de Guantnamo por la irrisoria suma de 4.000 dlares anuales. Desde el 1 de enero de 1959 el Gobierno cubano se niega a percibir la retribucin anual y exige la devolucin del territorio. Hasta hoy Washington rechaza toda idea de retirarse de Guantnamo.

El financiamiento de la oposicin interna constituye tambin un tema de discordia entre Washington y La Habana. Ilegal segn el Derecho Internacional, la legislacin cubana y cualquier cdigo penal del mundo, el apoyo a la disidencia cubana con el objetivo de derrocar el orden establecido ha sido uno de los principales pilares de la poltica exterior estadounidense respecto a la Isla desde 1959. Aunque esta poltica fue clandestina de 1959 a 1991 se volvi pblica y reivindicada desde la adopcin de la Ley Torricelli de 1992. En efecto, el artculo 1705 de dicha legislacin estipula que se dedica un presupuesto al financiamiento de una oposicin interna en Cuba. Se ratific esta disposicin en la Ley Helms-Burton de 1996 (artculo 109) y en los dos informes de la Comisin de Asistencia para una Cuba Libre de 2004 y 2006. Hoy Washington dedica como promedio 20 millones de dlares anuales a conseguir un cambio de rgimen en Cuba, en flagrante violacin del Derecho Internacional. Adems los diplomticos estadounidenses destinados en La Habana brindan regularmente apoyo material, logstico y financiero a los grupos de disidentes, mofndose de la Convencin de Viena.

La Habana reclama tambin el fin de las transmisiones radiales y televisivas de Radio y TV Mart, respectivamente creadas en 1983 y 1990 por el gobierno federal, con el objetivo de incitar a la poblacin a sublevarse contra el poder. Sus programas se destinan exclusivamente a Cuba y se difunden violando la legislacin internacional sobre las telecomunicaciones, interfiriendo con las ondas cubanas.

Las autoridades de la isla exigen por fin que desaparezcan los grupsculos violentos implicados en el terrorismo contra Cuba. Conviene recordar que el pueblo cubano fue vctima entre 1959 y 1997 de cerca de 7.000 atentados terroristas, organizados desde Estados Unidos, que costaron la vida a 3.478 personas e infligieron secuelas permanentes a otras 2.099, sin hablar de los innumerables daos materiales.

Luis Posada Carriles es un caso emblemtico. Expolica bajo la dictadura de Fulgencio Batista, antiguo agente de la CIA que particip en la invasin de Baha de Cochinos, Posada Carriles es el autor intelectual de ms de un centenar de asesinatos. Es particularmente responsable del primer acto de terrorismo areo del continente americano con el atentado contra el avin civil de Cubana de Aviacin el 6 de octubre de 1976 que cost la vida a 73 personas, entre ellas todo el equipo juvenil de esgrima que acababa de ganar los Juegos Panamericanos. Posada Carriles es tambin responsable de la ola terrorista que golpe la industria turstica cubana en 1997, que caus decenas de vctimas y cost la vida a Fabio di Celmo, un turista italiano. [3]

No hay la menor duda en cuanto a la culpabilidad de Luis Posada Carriles. No hace falta prestar atencin a las acusaciones procedentes de La Habana. En efecto, los informes del FBI y de la CIA son explcitos al respecto: Posada y Bosch orquestaron el atentado con bomba contra el avin. [4] Del mismo modo, en su autobiografa Los caminos del guerreroreivindica abiertamente su trayectoria terrorista. Por otra parte, el 12 de julio de 1998 Posada Carriles concedi una entrevista al New York Times en la cual se jactaba de ser la persona que haba cometido el mayor nmero de actos terroristas contra Cuba, reivindicando la paternidad intelectual de los atentados de 1997. Segn l, el turista italiano se encontraba en el lugar equivocado en el momento equivocado. [5] Hoy Luis Posada Carriles vive tranquilamente en Miami y Estados Unidos se niega a juzgarlo por sus crmenes.

Mientras no se resuelvan estas cuestiones, a saber, levantamiento de las sanciones econmicas, retirada de Cuba de la lista de pases patrocinadores del terrorismo internacional, abrogacin de la Ley de Ajuste Cubano, devolucin de la base naval de Guantnamo, fin del financiamiento de la oposicin cubana y enjuiciamiento de Luis Posada Carriles, ser difcil esperar una plena normalizacin de las relaciones bilaterales. Excepto el levantamiento de las sanciones econmicas Washington no parece dispuesto, por ahora, a realizar cambios sustanciales en estos campos.

Por su parte Cuba ha expresado su disposicin a discutir sobre las eventuales compensaciones para las propiedades estadounidenses nacionalizadas en los aos 1960, de acuerdo con lo que manda el Derecho Internacional. Pero las autoridades de La Habana tambin han declarado que, en paralelo a esas negociaciones, deber abrirse un dilogo sobre el costo causado por las sanciones econmicas y la poltica de agresin contra la isla desde 1959, con las inevitables indemnizaciones.

En el diferendo histrico que opone Cuba a Estados Unidos conviene recordar una verdad poco considerada por les medios informativos. En este conflicto asimtrico hay un agresor Washington y una vctima el pueblo de Cuba-. En efecto, al contrario que Estados Unidos, Cuba no ocupa ilegalmente y por la fuerza una parte del territorio estadounidense, no impone sanciones econmicas a su vecino, jams ha invadido Estados Unidos (Baha de Cochinos) y nunca ha amenazado al pueblo estadounidense con una desintegracin nuclear (crisis de los misiles). Por otra parte, La Habana no pide un cambio de rgimen en Estados Unidos, no emite transmisiones ilegales y no financia a una oposicin interna con el fin de derrocar el orden establecido.

Existe una condicin previa indispensable para la normalizacin de las relaciones bilaterales entre ambas naciones: Estados Unidos debe renunciar a su objetivo estratgico de cambio de rgimen y aceptar la realidad de una Cuba soberana e independiente. Todo intento de intromisin en los asuntos internos de la isla est condenado al fracaso pues La Habana no est dispuesta a negociar su sistema poltico o su modelo de sociedad, competencia exclusiva del pueblo cubano. Las nicas relaciones viables entre Cuba y Estados Unidos sern las que se cimienten en torno a tres principios fundamentales: la igualdad soberana, la reciprocidad y la no injerencia.

Notas

[1] U.S. Department of State, State Sponsors of Terrorism, abril de 2014. http://www.state.gov/j/ct/list/c14151.htm (sitio consultado el 9 de mayo de 2014).

[2] Communaut des Etats latino-amricains et caribens, Dclaration de la CELAC propos de linclusion de Cuba dans la liste des Etats promoteurs du terrorisme, 7 de mayo de 2014. http://www.granma.cu/idiomas/frances/notre-amerique/8mayo-celac.html (sitio consultado el 9 de mayo de 2014).

[3] Salim Lamrani, Cuba, ce que les mdias ne vous diront jamais, Paris, Estrella, 2009, p. 135-154.

[4] Federal Bureau of Investigation , Suspected Bombing of Cubana Airlines DC-8 Near barbados, West Indies, October 6, 1976 , 7 octobre 1976, Luis Posada Carriles, the Declassified Record, The National Security Archive, George Washington University. http://www.gwu.edu/ nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB153/19761008.pdf (sitio consultado el 3 de junio de 2013).

[5] Ann Louise Bardach& Larry Rohter, Key Cuba Foe Claims Exiles Backing , New York Times, 12 de julio de 1998.

Primera parte

*Doctor en Estudios Ibricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, SalimLamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunin y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su ltimo libro se titula Cuba, the Media, and theChallenge of Impartiality, New York, MonthlyReviewPress, 2014, con un prlogo de Eduardo Galeano. http://monthlyreview.org/books/pb4710/ Contacto: [email protected] ; [email protected] Pgina Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel



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