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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-03-2015

Entrevista a Marta Harnecker
Hay que aprovechar todas las contradicciones posibles y concentrar la mira en la oligarqua

Miguel Carmona, Vicente Medel y Nicols Slachevsky
Carcaj


A fines del ao pasado Marta Harnecker estuvo en Chile presentando su ltimo libro, Un Mundo a Construir: Nuevos Caminos. El libro, publicado en Chile por Lom Ediciones, se empez a escribir un mes despus del fallecimiento de Hugo Chvez, y muchas de las ideas que se exponen en l estn relacionadas con su pensamiento y con la idea de un socialismo propiamente latinoamericano del siglo XXI.

Marta Harnecker, con ms de 75 aos y 86 libros en su haber, fue formada en Francia por Louis Althusser, y ha tenido, a su vez, un rol fundamental en la formacin militante en Latinoamrica desde los aos 70 hasta nuestros das, teniendo como hito la escritura de los Cuadernos de Educacin Popular publicados durante la Unidad Popular. Habiendo nacido en Chile, parte al exilio con la dictadura, y participa en lo seguido de diversas experiencias socialistas en Amrica Latina. Del ao 2002 al 2006 es cercana asesora del presidente Chvez.

La entrevista, a propsito de su ltimo libro, la realizamos en casa de su hermana, donde se hospeda durante sus das en Chile. Si bien es reacia a pronunciarse sobre la realidad local, habla con entusiasmo y optimismo de la actualidad de los procesos latinoamericanos, y en todo momento saca a relucir su mpetu pedaggico en su modo de presentar las coyunturas y sacar sus conclusiones polticas. De esta manera nos va mostrando, de manera crtica, que el rol intelectual dentro del proyecto revolucionario, si bien es importante, es uno de los tantos trabajos necesarios para poder articular el instrumento poltico necesario. As, el trabajo intelectual junto con el trabajo tcnico y el conocimiento histrico de los procesos polticos se conjugan en un instrumento poltico administrado por el pueblo, constituido para generar espacios de organizacin y autogobierno.

Perspectivas Latinoamericanas.

Carcaj: El ttulo de tu ltimo libro, que viene de ser publicado, pone inmediatamente en el tapete la novedad de los procesos actuales que se estn dando en Amrica Latina. Sin embargo, es innegable que ha habido una cierta continuidad en la vigencia de los proyectos emancipadores latinoamericanos (y an dentro los gobiernos ms de punta en estas transformaciones hay personeros que vienen de esos caminos anteriores, como lvaro Garca Linera, en Bolivia, por ejemplo, quien hizo parte de experiencias guerrilleras anteriores, etc.). En ese sentido, nos surge la pregunta por dnde ves t la continuidad, y dnde la ruptura, que identifica la novedad de estos nuevos caminos.

Marta Harnecker: Yo te dira que la diferencia es sobre todo en cuanto a la forma, aunque tambin en cuanto a proyecto. Porque, claro, primero nosotros nos proponamos el socialismo como ahora, pero en ese momento, tenamos una visin del socialismo como una sociedad fundamentalmente igualitaria, de justicia social, en el que todos y todas (aunque entonces solo decamos todos) gozasen de la riqueza social; y entendamos que para eso se requera un Estado, fuerte en un comienzo, que destruyese el Estado burgus, tomase en sus manos los medios de produccin, planificase la economa centralmente, evitando la anarqua capitalista, y por supuesto suprimiese la pobreza, etc. Bueno, todo eso, que era un ideal, se materializ fundamentalmente en el proyecto socialista sovitico, que era el que nosotros tenamos como faro; pero en l hubo una cantidad de deformaciones. En primer lugar, la visin que en ese momento haba del Partido, el partido revolucionario, el Partido Bolchevique, como un partido dueo de la verdad, que por lo tanto conduca el Estado (de hecho se transform en partido de Estado), y que desde arriba resolva los problemas de la gente, porque saba lo que haba que hacer. Pero lo que ocurri de ese modo es que la planificacin se volvi en una planificacin burocrtica; que algunos por all arriba planificaban, y los consumidores, digamos, los que gozaban de los bienes de esa planificacin, muchas veces no se sentan identificados con lo que se estaba ofreciendo. Entonces el socialismo, la meta nuestra de hoy en da, es muy diferente. Tiene, por supuesto, lo primero: la justicia social, el que todos y todas gocen de la riqueza social, etc Pero se entiende como un socialismo que tiene que ser construido con la gente, porque es una democracia radical. Y en las democracias radicales, para ser realmente democracias, tiene que ser el pueblo el que construya, el que gobierne. Entonces, el tema de la participacin popular es central, cuestin que antes no lo era. Y esa es una de las autocrticas que yo ms hago; yo misma en ese momento no difund este socialismo.

Y luego, esta reflexin se plasma tambin en una forma de llegar al poder que es diferente. Porque en el pasado, las experiencias histricas del socialismo han sido fundamentalmente experiencias guerrilleras, o ms bien experiencias armadas, que han surgido o de guerras imperialistas, interimperialistas, o de guerras civiles Y luego, claro, hubo la innovacin que hace Cuba de la lucha guerrillera, pero siempre eran armados. Entonces, estos grupos armados que llegaban al poder, o ejrcitos rojos, destruan el aparato de Estado, destruan lo heredero, y podan empezar a construir, si bien no de cero, algo bastante cercano de eso: un aparato de Estado distinto, relaciones de produccin distintas, sistemas educacionales distintos, culturales, etc Hoy en da, para nosotros, el camino para llegar a esta meta de plena participacin popular y pleno desarrollo humano -que es justamente lo que estaba en Marx, la idea de la sociedad de los productores asociados, donde el hombre se transformaba a s mismo transformando sus circunstancias, y donde no se trataba de aplicar la ley burguesa, sino de que cada uno recibiese de acuerdo a sus necesidades, y aportase a la sociedad de acuerdo a sus capacidades-, ese objetivo, que es el que nosotros nos proponemos, tiene que ser alcanzado a travs de la va institucional. Y si nuestro caminar es a travs de esta va, tenemos que empezar, como primer paso, por cambiar las reglas del juego institucional.

Ese es un poco el camino de hoy. Un camino al cual hay que acercarse teniendo gobiernos progresistas o gobiernos de izquierda que preparen las condiciones; porque muchas veces esos gobiernos llegan con correlaciones de fuerza demasiado estrechas que no les permiten tener amplias mayoras para ganar procesos constituyentes. Entonces, tampoco es cuestin de poner la tarea de la constituyente como el primer paso en los casos en que se puede llegar al gobierno y desde el gobierno aunar fuerzas para ganar procesos constituyentes. Pero bueno, el tema de la constituyente para mi es esencial. Y yo digo que este socialismo democrtico por la va institucional, se inici con Allende: el primer socialista del siglo XXI fue Allende, en el siglo XX, que se propuso un proyecto de transito democrtico, por lo tanto lento, y que no fue comprendido por los sectores ms tradicionales de la izquierda. Creo que Arrate es el que dice: ramos demasiado ortodoxos para la visin heterodoxa que tena Allende del proyecto. Y bueno, esto significa que el proceso es mucho ms lento, que t tienes que ir ganando los pasos que hay que dar por va democrtica.

Carcaj: En tu libro est presente la idea que Amrica Latina cumple hoy, a nivel global, un lugar de punta, como una suerte de vanguardia de las nuevas perspectivas socialistas, ah donde en Europa, por ejemplo, la mayora de los gobiernos son de tendencia liberal, y la contestacin a estos, se produce desde movimientos de carcter trasnacional pero menos fuertes localmente. Qu perspectivas ves que abre a nivel global este nuevo camino latinoamericano?

MH: Bueno, si t vas a eventos internacionales o visitas otros pases te das cuenta de que todo el mundo est mirando a Amrica latina. Por qu? Porque, como yo te deca, nosotros, durante muchos aos, sabamos ms lo que no queramos del socialismo que lo que queramos. Y hoy da se est viendo en Amrica Latina que hay experiencias exitosas de avances hacia esa nueva sociedad. En Europa, en Asia o frica, ellos estn todava en la situacin de resistencia al neoliberalismo y entonces a veces hay multitudes en las calles que quieren cambios pero que no ven cambios, y mirando a Amrica Latina dicen: bueno, ah estn pasando cosas muy interesantes. Y de hecho, yo creo que Chvez es ms popular en esos pases que en Amrica Latina. Quizs porque los medios de comunicacin han transmitido menos hacia all, deformando las propuestas de Chvez, que ac, donde, por supuesto, EEUU y las trasnacionales de la informacin han deformado completamente el proceso. Pero cuando la gente tiene oportunidad de ver u or las propuestas de Chvez se entusiasma. Entonces, s, yo creo que somos, diramos, la vanguardia. Aunque el trmino de vanguardia porque claro,estn estas vanguardias que en realidad no eran vanguardias, que no tenan retaguardia. Pero bueno, estamos entre los ms avanzados en ese trnsito hacia esta nueva sociedad.

Carcaj: A propsito de los medios de comunicacin. Si bien es evidente dnde estn los intereses de los grandes grupos de prensa que se han ocupado de denunciar el caudillismo de los presidentes de la izquierda latinoamericana, pareciera no obstante ser real una fuerte dependencia de estos procesos hacia los lderes como Evo, o en su momento Chvez, y en el caso de ste ltimo, por ejemplo, su muerte provoc de inmediato una situacin de inestabilidad. A nuestro parecer esto supone un problema tctico. Cmo lo ves t?

MH: Mira, los lderes en nuestros procesos son fundamentales. Por qu? Porque hemos sufrido una estrategia de fragmentacin del movimiento popular y de todos los sectores: sujeto social, partidos, etc., de parte del neoliberalismo. Y a este capitalismo neoliberal no le importa que crezcan muchos grupos, porque como dice el historiador Hobsbawm, minoras no hacen mayoras. Y qu es lo que ms temen las fuerzas conservadoras de nuestros procesos? Es la organizacin popular, la unidad. Entonces, hay una estrategia de fragmentacin, de distintas maneras: desde las maneras objetivas del proceso de produccin en el que se fragmenta la clase obrera, se transforma a unos en contratados, otros en subcontratados, a otros en desempleados, etc., hasta en la promocin de formas indirectas de surgimiento de grupos organizados. Y ah no importa que haya muchos grupos. T podras decir, porqu no importa que hayan muchos grupos: y bueno, porque no hay peligro donde hay muchos grupos que no se organizan. Y tanto mejor para ellos si estos se enfrentan los unos a los otros. Ustedes lo estn viviendo, y eso es triste en Chile. Yo creo que uno de los problemas para avanzar es ese constante surgimiento de nuevos grupos, donde cada uno piensa que va a ser l grupo. Y bueno, el enemigo mira feliz este tipo de cosas. Entonces, se necesitan lderes para ser aglutinadores de estos procesos, es decir, convocantes y organizadores de un esfuerzo comn. Ahora bien, estos lderes tienen que tener claro que su paso es circunstancial, que ellos mismo tienen que ir creando las condiciones para desaparecer. Hay otra imagen que Chvez pona sobre el lder, para decir que estos lderes no surgen porque surgi una persona carismtica, que surgen porque hubo una realidad social que hizo que una figura surgiera. El deca, y creo que en esto repeta a Bolvar: soy como una dbil paja que lleva el huracn. O sea, los horrores del neoliberalismo, que causaron mayor pobreza, mayor contraste entre ricos y pobres, mayor destruccin de la naturaleza, desempleo, etc., produjeron un estado de nimo en la gente, en los pueblos, de resistencia y luego de lucha. Y estos lderes surgen de eso, de esa persistencia y de esos movimientos aunque muchas veces, en los momentos en que se vota y hay eleccin, esos movimientos no estn de auge. Pero esa memoria histrica de las luchas se conserva. Por eso que esa es para m la explicacin del liderazgo.

Ese lder sin embargo, tiene que tener una relacin no populista con el pueblo. Porque hay lderes populistas y lderes revolucionarios, y muchas veces se ha hablado de que Chvez y todos estos gobiernos son populistas. Por qu? porque hay dos cosas que son comunes a los populistas y los revolucionarios: que tienen una gran capacidad de relacionarse con el pueblo, y que resuelven problemas fundamentales del pueblo. Esas son cosas comunes. Pero luego son diferentes, porque el lder populista usa al pueblo, y lo hace para crecer l, mientras que el lder revolucionario trata de, a travs de este proceso, hacer que el pueblo crezca, que el pueblo se vaya desarrollando y convirtiendo en protagonista, y no en simples receptos de regalos desde arriba. En esto yo siempre pongo el ejemplo de Chvez: cuando l iba por Venezuela (y a mi muchas veces me toc ir con l), cuando l iba, tu veas que mucha gente se le acercaba con papelitos para pedirle cosas. Porque la cultura paternalista, la cultura de la demanda, estaba en Venezuela y est en muchos otros pases. Y entonces Chvez, qu hacia? Por ejemplo, un campesino se le acercaba y le deca Ay presidente, necesito un camioncito para sacar las cosas al mercado. Ah Chvez no le deca: oye mira, ponte en la lista, le voy a decir a mi gente que te d el camioncito. l deca: mira, Cunta gente hay a tu lado que tiene esa misma circunstancia, otros campesinos?, Bueno, hay varios. Entonces l deca: organcense en una cooperativa, y cuando ya estn organizados, entonces van a tal lugar y van a tratar de conseguir el camin. Es decir, siempre trataba Chvez de fortalecer el poder popular. Y en eso consistan los consejos comunales, que son estas organizaciones territoriales, de 300 o 400 familias, en el campo de 20 a 150; Chvez planteaba darles recursos, pero solo del modo siguiente: organcense, hagan un plan de trabajo, vean cuales son las prioridades dentro de ese plan de desarrollo de la comunidad, y presentan el proyecto. Y solo entonces se le darn los recursos.

Carcaj: El libro est principalmente enfocado a los nuevos caminos que se abren a partir de los gobiernos de izquierda que se han consolidado en el continente, acompaados en la mayora de los casos por fuertes movimientos sociales o populares. Ahora bien, en el caso de pases como Chile, donde no hay perspectivas de gobierno desde los movimientos sociales existentes, qu estrategias se pueden pensar a partir de estos mismos movimientos, sobre todo en contextos en que el gobierno, cuando las demandas son fuertes, parece tener cierta capacidad de cooptarlas?

MH: Bueno, yo puedo decirles ms o menos lo que hicieron en el caso de Bolivia, que es el ms paradigmtico, y tambin Ecuador. El asunto es que cuando surgen estos movimientos campesinos indgenas, que no haban nunca estado en el escenario poltico antes, surgen como movimientos, en el caso de Bolivia particularmente, de federaciones campesinas, es decir de formas ms bien sindical de luchas campesinas. O sea que eran movimentistas, movimientos sociales en lucha. Pero prontamente ellos entienden la limitacin del movimiento social aislado de lo poltico, es decir de la lucha por el poder. Porque entienden que es necesario pasar de la lucha reivindicativa, corporativa de sus movimientos, a una lucha por propuestas nacionales Y eso es lo que hace que las luchas que llevaban en su momento, la lucha por el gas, o por el agua, no sean luchas gremiales, sino luchas que lograron convocar a toda la sociedad. Entonces, en la lucha misma va surgiendo la necesidad de un salto a las conquistas generales. Por eso, pasar de las conquistas corporativas a las conquistas generales es fundamental. Pero para consolidar esa visin, necesitas crear un instrumento poltico. Y eso lo entienden ellos: que para la lucha por el poder se necesita tener un instrumento que te permita consolidar esa visin de sociedad. Entonces crean el MAS, y en el caso de Ecuador el Pachakutik. Y ah llevan a Evo de candidato, a diputado primero, y luego de candidato a presidente muy rpidamente. Entonces, tener un instrumento poltico es fundamental como estrategia. Digo instrumento porque a m no me gusta hablar de partido: puede ser tanto un partido como un movimiento, puede ser un frente, depende de las circunstancias.

En todo caso, lo primero es que hay que unificar al movimiento. Y ah es donde a m me da pena saber que habiendo estado tan unidos los estudiantes chilenos en las grandes movilizaciones, lo que vuelve a verse es el afn hegemnico, sectario, etc., por el que empiezan a dividirse en lugar de consolidar esos avances.Cuando yo vine hace 2 aos y entrevist a Boric y a otros compas de los autonomistas, ellos decan: necesitamos un espacio donde podamos dialogar, sentarnos a pensar juntos, largamente, qu hacer. Parece que ese sentarse juntos, y aunque me puedo equivocar en esto,no se ha dado. Sentarse, pero no pensando en fuerzas y en alianzas para elecciones, sino en proyectos: qu vamos a hacer, cul es nuestra estrategia. O sea, ir creando, quizs, las bases de un nuevo instrumento. Por supuesto que el instrumento poltico que queremos construir tiene que ser completamente distinto a los viejos instrumentos. Y esta cuestin, que el movimiento estudiantil chileno reivindica tanto, que es que los delegados estn directamente controlados por la base, es por eso fundamental. Porque las desviaciones son histricas. Y el poder corrompe, eso es cierto. Entonces hay que tener una vigilancia del movimiento hacia las personas que cumplen funciones delegadas. En cuanto a la estrategia de construccin misma, y yo dira que ah Carlos Ruz tiene un papel importante en la reflexin, el tema va en juntarse a construir los centros de alumno, juntarse a construir un municipio distinto, etc. Esa construccin territorial, y no puramente de debate intelectual, es tambin fundamental para avanzar. Aunque tambin les deca que es importante juntarse en una mesa a pensar, porque justamente el instrumento poltico es el que tiene que levantar el programa. El programa no surge de la mera movilizacin de la gente que tiene ms bien intereses corporativos. El programa poltico tiene que juntar en grandes objetivos los intereses de todos estos movimientos. Entonces, para hacer un programa en el mundo de hoy, que no es estar cultivando una papa con la lluvia, tienes que tener conocimientos tcnicos, tienes que conocer la historia de otros procesos, aprender de esos procesos, etc. Y se requiere tambin un trabajo intelectual por supuesto.

Luego, a nivel general del pas, pero eso se aplica a cualquier nivel, hay que elaborar una plataforma de lucha para la crisis, o para la situacin concreta. A veces elaboramos programas tericos bonitos, pero tenemos que saber cules son los objetivos ms sentidos por el pueblo, y concentrarnos en esos objetivos. Y as aglutinar a todo el mundo que se pueda en esos objetivos. Para la plataforma de lucha en un pas en crisis, digamos, a nivel nacional. Ah, en eso, lo que nosotros planteamos en ese librito, es que pueden caber sectores de la pequea y mediana burguesa, porque hay que entender que en este mundo globalizado y trasnacionalizado, los pequeos propietarios, y los medianos, estn afectados por los grandes. Tenemos que aprovechar esas contradicciones, todas las contradicciones posibles, y concentrar la mira en las trasnacionales, la oligarqua. Aqu no se usa ni est presente el concepto de oligarqua como en otros pases. En Venezuela era clarsimo, pero aqu ha habido un retroceso. En un momento en la poca de Allende ramos uno de los pases que tena menos diferencia entre los ricos y los pobres. Ahora estamos entre los que tienen ms diferencia. Hay que ver qu significa eso.

Pedagoga revolucionaria.

Carcaj: Siguiendo con Allende, para cambiar un poco el tema. Tuviste durante los aos setenta un rol importante en la formacin de los militantes que en Amrica Latina se involucraban en la lucha poltica cmo evalas la experiencia ocurrida en esos aos?

MH: Mi tema fue la formacin poltica. Eso es lo que yo s cmo llegamos nosotros a hacer lo que hicimos? Bueno, yo trabaj en la universidad, y fue terrible porque era tildada de reformista por considerar que el gobierno de Allende era entonces la forma de transitar al socialismo que tenamos. Haba muchos sectores de la izquierda que planteaban que lo que haba que hacer era destruir el Estado burgus, y que la Unidad Popular no serva para nada; es decir, lo que haba ah era un poco la poltica del MIR, que no entendi que no haba fuerzas para expropiar todas las empresas y se puso a expropiar pequeas empresas, con lo cual la estrategia de Allende, que era mantener un amplio bloque de apoyo social donde tambin estaban los pequeos empresarios, etc., se rompi. Entonces yo tena en la universidad este problema. Y viva un constante ataque ideolgico.

Cuando entramos al Partido Socialista nosotros tuvimos, despus de ganar Allende, la responsabilidad de formar a la gente, y entonces empezamos a crear escuelas de formacin para obreros y campesinos. En ese momento las industrias estatizadas del rea social permitan a sus trabajadores, sin perder el salario, ir a formarse. Entonces se iban una semana, y en Rancagua hacamos las escuelas. Ah, primero, me di cuenta de la diferencia que supona formar obreros y campesinos; que ellos estaban ah con la necesidad de aplicar inmediatamente en sus luchas, y no para decir que el otro era reformista, o ms revolucionario, etc. Entonces, la experiencia era fundamental: partir de la historia, y antes que de la historia de la situacin poltica. Es decir, la primera intencin que nosotros tenamos era que empezaran a ver qu representan los actores polticos. Qu intereses representan. Antes de hablarles de clases y antes de hablarles de conceptos tericos, partir de lo que ellos ven, de la coyuntura poltica. Yo siempre pienso que de ah, de lo ms concreto, uno puede empezar a decir bueno, pero estos grupos por qu estn unidos as?, y ah empiezas a explicar el concepto de clase, y de las clase empiezas a explicar el sistema productivo que crea las clases, etc. Ir de esa manera. En las experiencias que nosotros tuvimos, para que la tomen en cuenta, la primera cosa que hicimos fue hacer unas pequeas cartillitas, porque la derecha deca que Allende iba a quitar la libertad, la propiedad, que no era una democracia, etc. Entonces hicimos 3 cartillitas,Libertad para Quin?, Democracia para Quin?, y Medios de Produccin y Medios de Consumo, para que la gente sepa que no es lo mismo tener un refrigerador que tener una fbrica. Las cartillitas eran pequeitas, y unos dibujantes, Palomo y su equipo, empezaron a ponerle muequitos. Y una vez que yo voy a una fbrica, los compas me dicen compaera, por favor, no somos niitos, no queremos muequitos, queremos libritos. Entonces ah empezamos a hacer la coleccin de libros de los Cuadernos de Educacin Popular. Esos cuadernos supimos que haban sido reproducidos en muchos pases de Amrica Latina, y llegaron a Angola incluso, increble, a lugares as. Y tambin en Holanda hubo un grupo que lo tradujo al holands. Los italianos, en los sindicatos, que les dieron horas de trabajo libre para estudiar, los tradujeron al italiano. Bueno, hubo una difusin. Por qu? Porque por desgracia los intelectuales muchas veces no logran comunicar sus ideas a la gente. Y ms bien, te dira yo, hay una especie de creencia en que mientras ms complicados son los textos que escriben, ms importantes son ellos. Entonces es poca la gente que se dedica a la pedagoga.

Carcaj: Bueno, para finalizar, una pregunta respecto a un tema que ha salido a lo largo de toda la entrevista, que es el rol del intelectual. La llegada del intelectual a las bases aparentemente ya no es la misma que la que tena en los aos 70, Cmo ves t la importancia y el rol del intelectual en la actualidad?

MH: Bueno, una cosa es el deber ser y lo que se es, no? Yo creo que hay intelectuales muy ligados a los movimientos sociales, a los sectores populares y hay otros que estn mucho ms en la academia. Y que los de la academia tienen grandes problemas para entender los procesos que estamos viviendo hoy, y de hecho en el caso de Bolivia y en el caso de Venezuela ha habido una cierta marginacin de los intelectuales. En el caso venezolano, por ejemplo, al comienzo la izquierda tradicional no entendi el proceso. Porque cmo iba a ser revolucionario un proceso de un militar que no tena un partido? Entonces fue descalificado. Cundo empez la izquierda (y no slo en Amrica Latina sino tambin en el mundo) a darse cuenta que ah haba algo que haba que seguir? Fue cuando le dieron el golpe de estado a Chvez. Entonces la gente dijo, bueno, una prctica contrarrevolucionaria, para que haya eso tiene que haber una revolucin, porque sino no se da este tipo de cosas. Matus, un intelectual chileno que nos haca leer Chvez, dice que hay siempre un problema entre los polticos que gobiernan y los intelectuales, porque el intelectual ve los matices de las cosas; no entiende las correlaciones de fuerza y entonces quiere aplicar sus ideas, que son ms puras, porque la realidad es mucho ms impura digamos, y empieza a criticar, y ah empieza a separarse. Por eso yo creo que los gobernantes deben tener una especial poltica hacia los intelectuales para involucrarlos, porque lo que pasa tambin es que no se los involucra, y si se los deja afuera la cosa empeora. Hay que involucrar al intelectual, decirle mira, estas ideas tuyas, a ver, sugireme cosas concretas, a ver qu hago: qu hago para no extraer el petrleo en el Yasuni, tengo esta situacin financiera, tengo esta cantidad de pobreza, bueno qu hago, etc Entonces, tambin es fundamental el contacto del intelectual con la gente, con el pueblo; no quedarse en la academia sino vivir, convivir con los sectores populares. Eso ayuda muchsimo. Y hay que hacer este tipo de cosas. Yo creo mucho en lo de los chinos, cuando ellos mandaban a sus cuadros a la base, o sea, dirigentes del partido que tenan que pasar un tiempo viviendo en el campo y trabajando en la fbrica. Esas son cosas que ayudan muchsimo a evitar este tipo de intelectualismo. Pero por supuesto tambin que se necesita lo que Tito Marn llamaba el conocimiento indirecto y el directo. Y el indirecto lo tienen los llamados intelectuales, que tienen que llegar a ser intelectuales orgnicos. Y ah yo te dira que no me siento intelectual, aunque me califican de intelectual. Pero bueno, mi aporte ha sido mucho mejor en este momento no siendo militante de ningn partido. No quiero decir que los intelectuales no militen, sino que yo he tenido la oportunidad, por razones histricas, por mis libros (porque de hecho yo milit) de ser puente, puente porque todos me leen. Yo siempre he tratado de conservarme, por eso no quiero pronunciarme sobre realidades concretas donde hay disputas, yo prefiero decir estas son las ideas que tengo sobre estas cosas, ustedes interprtenlas. Porque yo quiero seguir siendo puente entre las distintas corrientes.

http://www.carcaj.cl/2015/03/tenemos-que-aprovechar-todas-las-contradicciones-posibles-y-concentrar-la-mira-en-la-oligarquia-entrevista-a-marta-harnecker/

 



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