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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-03-2015

El teatro prelegislativo y el carcter de la reforma educacional

Roxana Valdebenito
Rebelin


El 2015 comienza con una nueva estrategia de parte del ejecutivo para avanzar en sus reformas: el trabajo prelegislativo con actores sociales. Cul es el carcter de este Gobierno y hacia dnde caminan sus reformas? Las siguientes lneas son un aporte a ese debate, pues al parecer como Movimiento Estudiantil hemos asumido sin mucha reflexin que el carcter de la Reforma Educacional est, supuestamente, en disputa y que tenemos mucho que ganar al interior de ella.

Lo primero a destacar es que l a Nueva Mayora y el carcter del g obierno actual son una necesidad del modelo. Ya desde el 2010, con el triunfo de Piera en las presidenciales, la vieja Concertacin comenz a delinear un giro que le permitiese no slo recuperar el control del Estado sino reimpulsar la gobernabilidad del neoliberalismo, agotada luego de 20 aos de transicin. Y tal como se nos ense en la escuela, la transicin del modelo era una transicin a la democracia, rgimen gracias al cual los niveles de acumulacin pueden sostenerse y aumentar mientras las expresiones de descontento pueden ser cooptadas antes de que signifiquen un real problema, permitindose incluso estallidos que dinamicen la poltica sin alterar los patrones generales. La Nueva Mayora viene a darle un nuevo impulso a la gobernabilidad neoliberal, un impulso democrtico, que permita realizar la modernizacin institucional necesaria para que el capitalismo siga avanzando.

Cmo operan las reformas? Principalmente en dos mbitos: por una parte, estn las que buscan generar ms recursos para repartir (reforma tributaria) y as ablandar el escenario poltico, sacando del debate elementos estructurales mientras se posicionan intereses corporativos de distintos actores, quienes buscarn sacar una tajada de la torta del Estado, el cual tendr ms plata para repartir. Por otra parte, estn los ajustes al sistema poltico (Binominal, Constitucin) que permiten incorporar nuevas expresiones de la poltica nacional y reordenar el panorama sin presiones desde fuera del sistema, sino procesar todo conflicto con facilidad desde dentro a travs de mecanismos participativos.

Esto se hace evidente cuando el gobierno ha determinado no apurarse en aprobar leyes este 2015, sino que tomarse el tiempo para llegar a consenso. Esta dinmica que se ha bautizado como trabajo prelegislativo es una adecuacin tctica del gobierno frente a lo que ellos mismos denominan errores de gestin poltica que no le permitieron tener la sartn por el mango todo el ao, sobre todo por la presencia de una derecha que tambin apuesta a renovarse y que ha sido ofensiva an en sus peores momentos. Hacia los movimientos sociales, este teatro prelegislativo se traduce en espacios descentralizados, dispersos, cuya discusin finalmente opera como medida de contencin, donde no hay presin real desde los actores que estarn entretenidos discutiendo los pormenores de un acuerdo del que finalmente no se podrn desentender, pues fueron parte de su construccin. Ejemplos de ello son el Plan de Participacin Ciudadana y el Plan Maestro durante el 2014.

Lo cierto es que la negociacin real se hace con la derecha, y no a travs de instancias prelegislativas, sino a travs del ejercicio directo del poder. La presin de sectores del empresariado encendiendo la alarma del estancamiento econmico durante todo el 2014 es un ejemplo de ello. Es real que la derecha participar del teatro prelegislativo e incluso movilizar a su porcin de movimiento social (la Confepa, principalmente), pero su campo real de accin ser otro.

Pero tambin se ha cado en el error de creer que el proyecto educativo de la derecha, la antigua Concertacin y la actual Nueva Mayora son sustancialmente distintos. Hace ya varios aos que venimos observando una serie de informes y debates internacionales sobre el rumbo de la educacin superior en Chile (OCDE 2004 2013 y el propio Consejo Asesor Presidencial para la Educacin Superior del 2008), que marcan un ruta estratgica que llamamos la agenda del modelo, pues no responde a un gobierno especfico, sino a las necesidades del mercado educativo en su conjunto. Durante el perodo de Piera, el avance de esta agenda quiso acelerarse, pero se vio truncado por el descontento que explot de forma transversal. Hoy, esta agenda se encuentra intacta, pero requiere de una serie de reajustes institucionales necesarios para poder instalarse efectivamente en nuestro pas.

Los objetivos de la Nueva Mayora en educacin (y ms especficamente en la educacin superior) son por tanto el perfeccionamiento y la relegitimacin del mercado educativo. Se busca terminar con las lagunas que permitieron casos aberrantes como la Universidad del Mar, Arcis o la recordada carrera de criminalstica de la UTEM. Esta reforma prepara el ambiente institucional y financiero para luego hacer los cambios ms profundos: las llamadas Reformas de Segunda Generacin , cuyo objetivo es la adecuacin efectiva entre la produccin de capital humano y el empresariado o mercado laboral (modificacin de planes y programas, contenidos, orientacin del conocimiento, etc).

Es por eso que hoy la reforma trae resultados como la ley de inclusin, que no termina con el lucro ni la segregacin; el proyecto de gratuidad y el debate de lo pblico, que tendr un efecto acotado para las universidades del Cruch (del 60% al 70%) y el grueso de los recursos se irn a los bolsillos de los empresarios de la educacin superior privada. La reforma sacar el endeudamiento de las familias pero le entregar de primera mano los recursos a los bancos y empresarios, mientras en Chile la poblacin se seguir endeudando, probablemente, en otros bienes de consumo.

En sus lneas estratgicas esta reforma ya est cortada y seguir el camino de la agenda del modelo, donde hay un acuerdo entre Derecha y Nueva Mayora respaldado nada menos que por organismos internacionales que ya pleantearon hace aos que la educacin chilena est regida excesivamente por mecanismos de mercado (OCDE, 2004) al punto que ya no es sustentable para el propio modelo. Lo anterior se refleja claramente en los cambios propuestos al sistema de acreditacin (claves para determinar qu instituciones recibirn gratuidad), donde la transparencia de la informacin a los agentes de mercado ser el eje central, no la calidad entendida como riqueza del proceso formativo.

Finalmente, esta reforma buscar hacer ms eficiente el mercado educativo, poniendo a las instituciones estatales a jugar un rol dinamizador de los mercados. Para ello, requerir modernizar la administracin de las universidades estatales por un lado, y crear la ya anunciada Red de educacin tcnica estatal.

En sntesis, la reforma en el caso de la educacin superior se reduce a tres fuentes de dinero desde el Estado:

- Por condicin de propiedad a las estatales, que contarn con fondos especficos.

- Por gratuidad bajo criterios acordes a la agenda del modelo.

- Por produccin de bienes pblicos, va fondos concursables para investigacin.

El debate entre los actores de peso girar en torno al financiamiento de las instituciones bajo el concepto de lo pblico, reducindolo a los montos y criterios de asignacin de una de estas tres fuentes. El problema aqu es que hasta la Confech est de acuerdo en que la educacin privada debe ser financiada por los recursos del Estado con criterios que, en realidad, slo vienen a reforzar la posicin de productoras de capital humano a bajo costo.

Por eso, para que el m ovimiento estudiantil salga fortalecido de una coyuntura compleja como esta, lo primero es no seguir eludiendo nuestra condicin: estudiamos en instituciones atravesadas por el mercado y vivimos desigualdades entre y a la interna de ellas, vivimos precariedad en nuestras condiciones de estudio, nuestros profesores y funcionarios ve n mermadas sus condiciones de trabajo a travs de la generalizacin de honorarios y subcontratos, los contenidos que una vez aprendimos en pregrado hoy tienen un costo varias veces mayor en postgrados a los que no accederemos y la medida de calidad no es la riqueza de nuestro aprendizaje, sino la rentabilidad de la carrera en el mercado laboral. Como futuros profesionales provenientes de familias trabajadoras, no tenemos asegurado ni trabajo digno, ni formacin adecuada, ni capacidad de hacer de nuestra profesin una herramienta de justicia social.

Contra todo pronstico, los estudiantes debemos retomar la lucha desde cada casa de estudio con demandas que develen la precarizacin de nuestra educacin, vengamos de planteles privados o estatales, universitarios o tcnicos. Disputar en cada una de nuestras instituciones, extirpando el mercado de la educacin palmo a palmo. Construyendo avances definitivos, que surgen de la fuerza organizada de los estudiantes, profesores, funcionarios, apoderados: todos los actores tienen que cumplir su papel.

Roxana Valdebenit, Secretaria General FECH 2015

www.vamosconstruyendo.cl



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