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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-03-2015

Estados Unidos defensor de los Derechos Humanos

Lidia Falcn
Pblico.es


La desvergenza y el cinismo de algunos polticos superan con mucho mi capacidad de comprensin. En estos momentos en que Estados Unidos ha amenazado al gobierno de Nicols Maduro asegurando que representa un peligro para la seguridad nacional de su pas, en Espaa los dirigentes populares y sus medios de comunicacin sicarios y mercenarios del capital siguen apoyando las mentiras y agresiones de EEUU contra Venezuela. A la par que otros polticos que incluso se reclaman de izquierdas, que demonizan el chavismo y la revolucin bolivariana que se est realizando en este pas. Recuerdo las arrogantes afirmaciones de Susana Daz diciendo que si en Espaa se pusieran en prctica las medidas de reparto de la riqueza que propone Izquierda Unida estaramos como en Venezuela, convertido este pas en smbolo de todas las miserias y desgracias.

Y es que en Espaa no hemos logrado que la memoria de nuestra propia historia sea recordada con veracidad y enseada y difundida desde las escuelas y los medios de comunicacin para el conocimiento de toda la ciudadana. De tal modo, en nuestro pas se puede aceptar sin escndalo que Estados Unidos sea ahora defensor de los Derechos Humanos. Las risas que provoc en los periodistas asistentes a la rueda de prensa la declaracin de Jennifer Psaki, portavoz del Departamento de Estado, diciendo que como poltica de larga tradicin Estados Unidos no apoya transiciones por mtodos anticonstitucionales. Las transiciones deben de ser democrticas, pacficas y legales, deban haber sido gritos de indignacin.

Sin entrar a relatar los golpes de Estado que apoy, organiz y llev a cabo el Departamento de Estado de EEUU, que sumieron en el crimen, la miseria y el atraso durante dcadas a Guatemala, Repblica Dominicana, Chile, Argentina, Uruguay, Nicaragua, Panam, Paraguay, Honduras, Granada, y hace poco ms de un ao el de Ucrania, y por no hacer un recorrido de las setenta guerras que han declarado, organizado, dirigido y realizado los presidentes y las cpulas militares de esa potencia en el ltimo siglo, querra recordar la infame relacin que el gobierno estadounidense ha sostenido con los gobiernos fascistas y en contra de la democracia en Espaa, desde la Proclamacin de la II Repblica.

A los dos meses del 14 de abril de 1931 la Banca Morgan lanz un ataque contra la peseta que oblig al gobierno a exportar cerca de 300 millones de pesetas-oro a Francia, a fin de defender la moneda espaola en los mercados internacionales.

En 1932 el gobierno republicano intent limitar los privilegios de la ITT en la telefnica cuyo monopolio se lo haba concedido el rey feln Alfonso XIII durante la dictadura de Primo de Rivera. Pero en cuanto el gobierno de los EE.UU. supo de semejante propsito, convirtindose en garante de una compaa privada, amenaz con romper las relaciones diplomticas, para que quedaran intactos los intereses y privilegios imperialistas de la ITT.

Uno de los grandes crmenes perpetrados por el gobierno estadounidense a lo largo de su historia lo constituye el apoyo y la ayuda que desde el comienzo prest a las hordas fascistas sublevadas contra la Repblica y, posteriormente, a la dictadura de Franco. La compaa norteamericana TEXAS Co. (una de las ramas de la Standard Oil) haba suscrito en 1935 un contrato para el suministro de petrleo a la CAMPSA. En el marco de este contrato entre la TEXACO y el gobierno espaol, cinco petroleros de la TEXACO se encontraban en alta mar, camino de Espaa, en julio de 1936. El norteamericano T. Rieber, presidente en aquellos momentos de la compaa, viaj a Burgos en cuanto tuvo noticia de la sublevacin y puso su petrleo a disposicin de los generales fascistas sublevados, telegrafiando inmediatamente a los cinco barcos de la TEXACO para que desviaran su rumbo y se dirigieran a un puerto ocupado por los rebeldes fascistas. La TEXACO resolvi as a los sublevados uno de sus ms angustiosos problemas logsticos.

Segn cifras publicadas por Herbert Feis, los envos de petrleo suministrados a crdito por la TEXACO a Franco desde julio del 36 hasta el final de la guerra, alcanzaron los dos millones de toneladas. En agosto de 1936, al consultar la compaa Glenn L. Martin al Departamento de Estado sobre la conveniencia de cumplir un contrato, ya antiguo, con el gobierno espaol, referente a la venta de 8 aviones, la respuesta del gobierno yanqui sealaba a la compaa que la venta de esos aviones no corresponda al espritu de la poltica del gobierno. No contentos con esta forma de presionar y de ahogar el comercio con la Repblica espaola, el 8 de enero de 1937, el presidente Roosevelt y su secretario Hull hicieron aprobar la llamada Ley de Embargo prohibiendo el envo de cualquier suministro de armamento y otros materiales estratgicos a Espaa. El mismo Franco, al conocer esta ley coment: El presidente Roosevelt se ha portado como un verdadero caballero.

La Ley de Embargo, que impidi la venta de suministros a la Espaa republicana, no impidi que la TEXACO suministrara a Franco las cantidades de petrleo que he mencionado, ni que las compaas Studebaker, Ford y General Motors suministraran a los ejrcitos franquistas mas de 12.000 camiones y otros vehculos, pagados tambin a crdito. Esta ley no prohibi tampoco la presencia del representante de la Standard Oil, Mr. Middleton -a travs del cual se gestionaba el suministro de petrleo, entre otras cosas- en Burgos, al lado del gobierno franquista, durante la mayor parte de la contienda.

Al terminar la II Guerra Mundial, despus de los acuerdos de Yalta, Espaa qued fuera del Plan Marshall pero EEUU se posicion claramente a favor del rgimen franquista. De tal modo el 26 de septiembre de 1953 se firman los tres convenios llamados el Pacto de Madrid por el que Norteamrica conceda un crdito de 226 millones de dlares para modernizar el Ejrcito espaol y se instalaban en nuestro pas las bases militares de Zaragoza, Morn de la Frontera (Sevilla), Torrejn de Ardoz (Madrid) y Rota (Cdiz). En Rota la Armada acoge todava la sede de la VI Flota norteamericana que, durante ms de una dcada fondeaba peridicamente frente al puerto de Barcelona. Y en Pals (Gerona) se instalaba una estacin de transmisin de radio y de vigilancia de las playas de la Costa Brava.

En 1959 el Presidente de los Estados Unidos Dwitgh D. Eisenhower visita por primera vez Espaa y es recibido en Madrid con manifestaciones entusisticas de contento, mientras se abraza a Franco en El Pardo. Entre esa fecha y la muerte del dictador cinco presidentes de EEUU vienen a nuestro pas para mostrar su apoyo y afecto al dictador. El 19 de diciembre de 1973 Carrero Blanco, Presidente del Gobierno en aquel momento, un da antes de que ETA lo matara, se entrevista en Madrid con el Secretario de Estado estadounidense Kissinger, que haba organizado el golpe de Estado del 11 de septiembre contra Salvador Allende en Chile, para tratar de la entrada de Espaa en la OTAN y establecer el territorio espaol como una base militar de EEUU en caso de una III Guerra Mundial.

Esta breve cronologa de las excelentes relaciones y tratados de amistad que EEUU ha realizado con la dictadura franquista, tiene como colofn las declaraciones del Secretario de Estado norteamericano, el general Alexander Haig, al producirse en Espaa el Golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, que afirm que el asalto al Congreso de los Diputados es un asunto interno de los espaoles.

Mientras tales excelentes relaciones entre EEUU y Espaa se mantenan durante veintids aos, bajo la dictadura franquista el rgimen prohiba toda clase de elecciones, los sindicatos libres, los partidos polticos, las asociaciones ciudadanas y estudiantiles, el Movimiento Feminista, la libertad de expresin y de prensa, y se persegua, se detena, se torturaba y se fusilaba a todos los opositores y las opositoras polticas, sindicales y ciudadanas.

Mi ta Carlota ONeill sufri cinco aos de prisin, desde 1936 a 1941, en el Penal de Victoria Grande de Melilla por ser la esposa del capitn de aviacin Virgilio Leret, fusilado por las tropas fascistas el 17 de julio de 1936, en la Base de Hidros de Mar Chica de Melilla. Juana Doa fue condenada a muerte en 1947 y conmutada su pena por la de 30 aos, por ser comunista. Juana Corzo ONeill, mi ta, secretaria de Dolores Ibrruri, pen 14 aos de prisin por haber ayudado al Socorro Rojo. Manolita del Arco, Soledad Real, Tomasa Cuevas sufrieron interminables aos de crcel por ser comunistas. Julin Grimau fue fusilado el 20 de abril de 1963 despus de haber sido torturado y arrojado a la calle desde una de las ventanas de la Direccin General de Seguridad de Madrid, por ser comunista. Francisco Granados Data y Joaqun Delgado Martnez fueron ajusticiados a garrote vil el 18 de agosto de 1963, por ser anarquistas. El 2 de marzo de 1974 Salvador Puig Antich es asesinado en Barcelona en el garrote vil, por ser anarquista.

Se calcula que fueron aproximadamente 250.000 los fusilados y fusiladas en Espaa desde 1939 hasta 1953, en que se tramitaron miles de procesos en todas las provincias bajo el ttulo de Causa General, contra los y las que se consideraron republicanos. Los asesinados y asesinadas en las cunetas, carreteras, pueblos y cementerios de Espaa que han sido documentados, se estiman en 150.000, los restos de los cuales todava estn buscando sus allegados.

Mientras tanto 30.000 nios fueron robados a sus madres republicanas encarceladas, recin nacidos en las prisiones o acompandolas en ellas, para ser entregados a familias franquistas a fin de robar para siempre su identidad y convertirlos a los principios del Movimiento Nacional, sin que hasta la fecha se haya tenido el consuelo de haber recuperado ninguno de esos hijos secuestrados y destruida su personalidad.

Muchos ms miles de opositores y opositoras polticos fueron detenidos, apaleados en los stanos de las Jefaturas de Polica y condenados a interminables penas de prisin, por los delitos de asociacin ilcita y propaganda ilegal, desde 1939 hasta 1975; y veinticinco mil ramos los espaoles y las espaolas que estbamos en libertad provisional por causas polticas cuando muri Franco, mientras desde Eisenhower a Kissinger, los mandatarios norteamericanos visitaban Espaa y se abrazaban con l en Madrid. Todava el 27 de septiembre de 1975, menos de un mes antes de fallecer el dictador, fusilaban a Jos Humberto Snchez Baena, Jos Luis Snchez Bravo, Ramn Garca Sanz, militantes del FRAP, y a Juan Paredes Manot (Txiqui) y ngel Otaegui, militantes de ETA, sin que se haya obtenido al menos una declaracin de condena de la dictadura franquista por parte del gobierno de ese pas llamado Estados Unidos de Amrica del Norte, garante y defensor de los Derechos Humanos en todo el mundo.

Por ello, resulta escandaloso que Barack Obama, Presidente de este grande y poderoso pas, se muestre tan inquieto y preocupado con la defensa de los Derechos Humanos en Venezuela, y tome medidas sancionadoras y amenazadoras contra ella, donde la vida transcurre pacficamente, donde los medios de comunicacin opositores se manifiestan todos los das agresivamente contra el gobierno, y donde las cotas de violencia no alcanzan las de Mxico, Colombia o Honduras. Y que a pesar de que Venezuela es un pas de 38 millones de habitantes con un pequeo ejrcito, que nunca ha invadido ni declarado la guerra a ningn otro, Obama se atreva a declarar que es una amenaza para la seguridad nacional de EEUU.

Pienso que defensores de los Derechos Humanos en Chile, en Nicaragua, en Guatemala, en Argentina, en Granada, en Panam, en Paraguay, en Honduras, en Repblica Dominicana, pueden escribir un artculo igual a este mo.

Fuente: http://blogs.publico.es/lidia-falcon/2015/03/21/estados-unidos-defensor-de-los-derechos-humanos/


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