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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2015

500.000 personas reclaman en Madrid pan, techo, trabajo y dignidad
Las Marchas de la Dignidad recorren la capital en una manifestacin masiva y pacfica

Enric Llopis
Rebelin




Nueve columnas de las Marchas de la Dignidad llegadas de todos los territorios del estado se unieron ayer en Madrid, en una manifestacin masiva y pacfica a la que asistieron medio milln de personas, segn los organizadores. En el acto reivindicativo, que concluy en la Plaza de Coln con la intervencin de representantes sindicales, de los territorios y la Solfnica, los manifestantes pidieron pan, techo, trabajo y dignidad (consigna de las Marchas) y anticiparon el recorrido de las Marchas de la Dignidad en los prximos meses: la participacin en las protestas contra el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y la Unin Europea (18 de abril); en la manifestacin del 1 de mayo; y la convocatoria por las Marchas de una huelga general el otoo de 2015.

A las cuatro de la tarde la columna nmero tres, procedente del Pas Valenciano, Murcia, Castilla-La Mancha y Sureste de Madrid reuna a ms de mil personas en Vallecas. El cielo encapotado y una lluvia fina acompaaron el recorrido hasta Coln, con una escasa presencia policial (la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, destac ayer 1.700 agentes en la capital). De norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste, Pan, trabajo, techo y dignidad y Cuando el pueblo camina adelante, el gobierno camina hacia atrs eran las consignas ms coreadas por una masa de colores en movimiento. Por las calles mojadas, pancartas, banderas y camisetas de las 300 organizaciones sociales, sindicatos alternativos y partidos de izquierda adheridos a la convocatoria.

El protagonista de las marchas es el pueblo annimo. No se requieren carns, filiaciones ni encuadramientos. Jaime Giner, de 64 aos, ha venido desde Alicante, y muestra un cartel que ataca a la verdad sin rodeos: Un pas que asume sueldos de 300 y 400 euros al mes, no est saliendo de la crisis, est entrando en la miseria. Se acerca a escuchar su testimonio Consuelo Gallany, de 63 aos y tambin alicantina. Asiente: Despus de ms de dos mil aos el pueblo contina eligiendo a los ladrones. En la acera mira pasar a la multitud, satisfecho, Vctor Hernndez, de 66 aos y nacionalidad mapuche. El rostro irradia la paz interior de quien ha culminado 16 jornadas de marcha a pie. Por qu ha hecho este esfuerzo? Se sorprende de la pregunta. Hay seis millones de razones para estar aqu. Le acompaan sus dos nietas. Daniela, de 23 aos, es quien denuncia la falta de trabajo, desahucios, recortes en sanidad, educacin, dependencia


Igual que la trama de la Historia se puede desmenuzar en pequeos puntos, el itinerario de la marcha puede fragmentarse en momentos. En la avenida de la Albufera, dos jvenes asoman por la ventana de un bloque de viviendas con una bandera republicana. Hay un intercambio de saludos con la marcha, puos en alto y un grito coral que sale de la calle: Queremos la bandera, que tiene tres colores, queremos la bandera de los trabajadores. Otro de los momentos que, hilvanados, componen la textura de la marcha, tiene lugar al paso por la Avenida Ciudad de Barcelona. Desde un segundo piso una mujer octogenaria saluda radiante, junto a un cartel que ha colgado en la fachada: Los chorizos a la crcel. Un coche pasa cerca, toca el claxon y muestra su afinidad con el puo en alto.

Contina la lluvia leve y los nubarrones negros, filtrados por el colorido, cuando la columna nmero tres pasa por delante de una sucursal del Banco de Santander, enfrentada a una de Ibercaja. Los bancos roban y el gobierno colabora, Aqu est la cueva de Al Babᔅ En este punto se compone otra pequea postal del 21-M. Le da contenido el testimonio de Manuel Menjer, ecuatoriano de 46 aos, que consigui hace unos meses la dacin en pago con Catalunya Caixa. Ha venido de Yecla (Murcia) para apoyar a la gente desahuciada. Es muy triste lo que estn haciendo, sobre todo con la gente mayor que ha avalado a sus hijos y familiares. Silvia, de 48 aos, tambin ecuatoriana y vecina de Yecla, le arranc una dacin en pago a Cajamar. Gracias al apoyo de la PAH, insiste. Esto es un gran fraude de la banca y los grandes capitales, que nos han dejado a la gente en la calle, agrega.

Se palpa en la atmsfera de este sbado vespertino que los desahucios sangran a los ciudadanos. Un grupo de unas 20 personas de la PAH-Vallecas, a quienes se distingue por las camisetas verdes, gritan la Botella al contenedor. Uno de ellos aade fuera mercenarios de las calles de Madrid al advertir la presencia de varios policas locales. Se seala a la alcaldesa de Madrid, pero tambin a la presidenta de Castilla-La Mancha y secretaria general del PP, Dolores de Cospedal. Un grupo de activistas contra el fracking en el Campo de Montiel y La Mancha, de amarillo, la hacen protagonista de sus cnticos.



La manifestacin es un hervidero de pequeas luchas, con trascendencia colectiva. Una joven reparte una convocatoria para el jueves 26 de marzo en el Ateneo Republicano de Vallekas, donde se presentar el manifiesto Sanidad pblica: de [email protected] para [email protected]. Pero la Marcha es sobre todo mezcla, amalgama de generaciones, biografas, colores y proclamas. Asiste Diego, excoordinador de las Marchas Populares del 15-M, que seala el tramo Atocha-Neptuno como clsico de las cargas policiales, y pone reparos al da escogido para la convocatoria. Y tambin participa Ana Sanabria, de 58 aos, menos curtida en las luchas sociales, que se ha desplazado desde Valencia por nosotros, no en representacin de partidos ni sindicatos. A ver si los jvenes espabilan, aade.



La columna atraviesa el Retiro, pasa por la puerta de Alcal, recorre la calle Serrano y llega a Coln, donde confluye en un mar humano, diverso y lleno de esperanza popular. Se cumple con el horario previsto, las 18,00 horas, y en Coln conviven dos mundos. Los miles de personas que revientan la plaza de alegra y protesta, mientras suenan canciones de Aute y Labordeta, poemas de Miguel Hernndez, recuerdos al pueblo griego, gritos de ninguna persona es ilegal, pancartas que piden el impago de la deuda y, sobre todo, por todas partes, el gran lema de las Marchas, que llegan a Madrid por segundo ao consecutivo: Pan, techo, trabajo y dignidad. Mucho menos visible, ms oscuro, el dispositivo de furgones policiales que flanqueaba la plaza, reforzado por un helicptero que sobrevolaba Coln.

Sobre el escenario, ante un auditorio multitudinario y diverso, los portavoces de las marchas, Pilar Muiz y Ernesto Sarabia, destacaron los puntos principales del programa de mnimos, en torno al que se pretende reunir un gran consenso poltico y social. La oposicin al pago de la deuda ilegal, ilegtima y odiosa; la defensa de los servicios pblicos; el trabajo digno con derechos; el reparto del trabajo y de la renta bsica; el derecho a decidir de las personas y los pueblos; la defensa de los derechos de la mujer y del futuro de la juventud; contra la represin y la ley mordaza; la oposicin al TTIP entre Estados Unidos y la Unin Europea; el derecho a la vivienda digna y el rechazo tanto a la OTAN como a la guerra.

Las diferentes intervenciones, de la representacin de los territorios, de la plataforma No somos delito y los portavoces sindicales, han subrayado el contexto en el que se han producido este ao las Marchas. 4,5 millones de parados registrados en las oficinas pblicas de empleo (slo el 56% de las personas desempleadas tienen alguna cobertura); la pobreza energtica (siete millones de personas tienen problemas para pagar la factura de la luz); 12 muertes diarias de afectados por Hepatitis C a quienes no se suministra tratamiento de ltima generacin; ms de medio milln de jvenes espaoles se han visto forzados a emigrar; las diferencias salariales entre hombres y mujeres (que se sitan en el 24%); la situacin de un tercio de los menores espaoles, que se halla en riesgo de caer en la pobreza; las ms de 600.000 familias que han perdido la vivienda desde 2008 y los recortes en materia de educacin, sanidad, servicios sociales y dependencia. El acto termin con la actuacin de la Solfnica, el coro surgido del 15-M que interpreta canciones populares. El coro de la dignidad.

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Nota de prensa de la Organizacin de las Marchas del 21M

xito de la convocatoria

Madrid rebos ayer de dignidad

Las Marchas cumplieron ayer el objetivo marcado en diciembre y volvieron a llenar de dignidad las calles de Madrid. En una reunin de urgencia el balance que hace la Coordinadora Estatal es altamente positivo.

 

Madrid, domingo 22 de marzo de 2015

Las Marchas de la Dignidad llenaron de nuevo las calles de Madrid para exigir el fin de los recortes, el no pago de la deuda, la defensa de los servicios pblicos y los derechos sociales bajo el conocido slogan de Pan, trabajo y techo. Cientos de miles de personas secundaron la movilizacin que llen por completo la Plaza Coln y las calles adyacentes, pese al mal tiempo reinante, el puente y el clima electoral.

Las Marchas de la Dignidad decidieron en diciembre pasado una agenda social de movilizaciones para todo el ao 2015 que comenzaron en enero con las protestas contra las leyes Mordaza, continuaba con la vuelta a Madrid de las columnas el 21 de Marzo, segua el 18 de abril contra el TTIP y el 1 de mayo, da internacional de la clase trabajadora, en un proceso de acumulacin de fuerzas hacia un paro total de 24 horas en el otoo, una huelga general no slo laboral, sino tambin ciudadana, social y de consumo.

Volveremos a tomar las calles

La Coordinadora Estatal de las Marchas de la Dignidad valor la jornada de ayer como altamente positiva puesto que se ha cumplido con creces el objetivo marcado, situando la movilizacin social, la lucha en la calle, como motor de cualquier cambio real. Como dijeron los portavoces de las columnas en el acto final: La calle es el nico camino para que los cambios sean reales, para que haya una verdadera transformacin social.

Las Marchas volvieron ayer a Madrid no slo contra un gobierno del PP en La Moncloa, sino contra todos los gobiernos que se rinden a los dictados de La Troika y que cometen austericidio contra la gente. Es necesario un cambio en las polticas, y mientras que no se d la espalda a La Troika y se legisle a favor de la gente y no de los bancos, volveremos a tomar las calles afirmaron.

Magnifica organizacin

La Coordinadora Estatal agradeci la calurosa acogida del pueblo de Madrid a las columnas de caminantes as como el importante respaldo que tuvo la movilizacin pese a las inclemencias del tiempo y el puente de San Jos. Asimismo, la Coordinadora de las marchas quiso poner en valor la magnfica organizacin desarrollada tanto en los tres das de etapas como durante el acto final. Las Marchas de la Dignidad han destacado tambin la ausencia de incidentes en los tres das que ha durado la protesta, pese al abusivo e intimidatorio despliegue policial que vulnera derechos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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