Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-03-2015

Los mensajes de las elecciones israeles

Ilan Pappe
The Electronic Intifada

Traducido del ingls para Rebelin por Carlos Riba Garca.


A quienes conocemos la naturaleza de la bestia no pudo sorprendernos el resultado de las elecciones en Israel.

Como muchos de mis amigos, yo tambin me sent aliviado por el hecho de que no se eligiera un gobierno sionista progresista. Eso habra permitido que siguiera la farsa del proceso de paz y la ilusin de la solucin de los dos estados para continuacin del sufrimiento de los palestinos.

Como siempre, el mismo primer ministro Benjamin Netanyahu ofreci la inevitable conclusin cuando declar el fin de la solucin de los dos estados, invitndonos as al largamente postergado funeral de una idea mal concebida que conceda a Israel la necesaria inmunidad internacional para su proyecto colonialista en Palestina.

La potencia de la farsa qued al descubierto cuando tanto los expertos internacionales como los locales predijeron la tan alejada de la realidad victoria del sionismo progresista, una tendencia ideolgica israel en vas de extincin, encarnada por la lista de la Unin Sionista encabezada por Isaac Herzog y Tzipi Livni.

Los sondeos a pie de urna compilados por los mejores tcnicos estadsticos de Israel reforzaron el pensamiento irreal y condujeron a un enorme fiasco meditico cuando las expectativas de una victoria del campo progresista se convirtieron en shock y consternacin ante el triunfo de Netanyahu.

La debacle

Vale la pena hacer un primer anlisis de las elecciones israeles dedicando una atencin ms detenida a esta debacle.

Un segmento importante de quienes votaron por el Likud del Netanyahu pertenece a la segunda generacin de judos llegados de pases rabes y musulmanes.

En esta oportunidad, se unieron a ellos los habitantes de los asentamientos de la Cisjordania ocupada, que votaron en bloque por Netanyahu. Los judos procedentes de pases rabes votaron mucho ms al Likud que a Netanyahu. Los que viven en los asentamientos hicieron lo mismo a expensas de su nueva base poltica la Casa Juda de Naftaly Bennett para asegurar que el Likud sea el partido mayoritario en el prximo parlamento.

Ninguno estaba del todo contento con su opcin pero no era tan orgulloso como para llevar prendida en la solapa la decisin de votar una vez ms por Netanyahu. Quizs es por eso que tantas de estas personas no reconocieron a quin haban votado en los sondeos a pie de urna.

El resultado ha sido bastante catastrfico para los ms renombrados encuestadores. Se perdieron el titular que deberan haber escrito cuando hicieron los sondeos a pie de urna: una aplastante victoria del Likud en 2015 y un decepcionante resultado para el sionismo progresista. La noticia ms interesante fue el xito de los ciudadanos palestinos de Israel, que se unieron en la Lista Unitaria y quedaron en tercer lugar por el nmero de escaos, detrs del Likud y la Unin Sionista.

La victoria del Likud

Los tres resultados un revigorizado Likud, un derrotado Partido Laborista -la Unin Sionista es una alianza formada por el laborismo y la lista Iniciativa de Livni, y una representacin palestina unificada pueden ser ignorados por la comunidad internacional como servir tambin como catalizador de un nuevo pensamiento sobre la eterna cuestin palestina.

La victoria del Likud, a pesar del descontento reinante en Israel por las crecientes dificultades econmicas y el desprestigio sin precedentes del estado judo en la comunidad internacional, indica claramente que en el futuro cercano no habr un cambio dentro de Israel.

Mientras tanto, el laborismo ha maximizado su potencial: es improbable que mejore, por lo tanto no ofrece una alternativa. La razn principal es que el laborismo no es una alternativa. El Israel de 2015 sigue siendo un pas colonial y de asentamientos; una versin progresista de esta ideologa es incapaz de proponer una reconciliacin a la poblacin autctona de Palestina.

Siempre, desde que el Likud se hizo por primera vez con el poder despus de su histrica victoria en 1977, los votantes judos han preferido, digamos, lo autntico y apartarse continuamente de la versin ms plida y liberal del sionismo.

El laborismo estuvo en el poder el tiempo suficiente como para que supiramos que era incompetente para proponer el acuerdo ms moderado a los lderes palestinos que les garantizara una soberana genuina; ni siquiera en Cisjordania y en la Franja de Gaza, que solo es la quinta parte de la Palestina histrica.

La razn es muy simple: la raison detre de una sociedad colonialista es el alejamiento de los nativos y su reemplazo por colonos. En el mejor de los casos, los nativos pueden ser confinados en enclaves cercados; en el peor, condenados a la expulsin o eliminados.

La descolonizacin

En este momento, la conclusin de la comunidad internacional debe ser clara. Solo la descolonizacin del estado colonial puede conducir a la reconciliacin. Y la nica manera de dar inicio a esta descolonizacin es mediante la utilizacin de los mismos medios que emplearon contre el otro estado de larga prctica colonial en el siglo XX: Sudfrica.

La iniciativa BDS boicot, desinversin y sanciones nunca ha sido tan vlida como ahora. Se espera que esto, junto con la resistencia popular en el propio Israel, atraiga al menos a una parte de la segunda y tercera generaciones de la sociedad colonialista juda y se una a la tarea de detener el proyecto sionista de colonizacin.

La presin desde fuera y desde el movimiento interior de resistencia es la nica forma de forzar a los israeles a la reformulacin de la relacin con todos los palestinos, incluyendo los refugiados, sobre la base de los valores de la democracia y la igualdad. De no ser as, podemos esperar que el Likud obtenga 40 escaos, tal vez a costa del siguiente indignado levantamiento de los palestinos.

Hay dos razones por las que esta propuesta todava es viable. Una es la Lista Unitaria. Sea como sea, no tendr un impacto significativo en la poltica de Israel. De hecho, al igual que la Autoridad Palestina, los das de la representacin palestina en la Knesset, el parlamento israel, estn contados. Si una lista unificada no tiene consecuencias y una Autoridad Palestina carente de poder ni siquiera satisfacen a los sionistas progresistas es que ha llegado el tiempo de buscar nuevas formas de representacin y accin.

La importancia de la Lista Unificada est en otra parte. Puede disparar la imaginacin de otras comunidades palestinas en relacin con las posibilidades de la unidad de propsito. Que los islamistas y los izquierdistas laicos puedan trabajar juntos por un futuro mejor es algo que puede tener implicaciones de largo alcance, no solo para palestinos e israeles sino tambin para una Europa cada da ms polarizada. La Lista Unificada representa a un conjunto de palestinos que conocen bien a los israeles, estn profundamente comprometidos con los valores de la democracia y han visto crecer su importancia entre el resto de los palestinos despus de aos de marginados y prcticamente olvidados.

La segunda razn para tener la esperanza de que surgirn nuevas alternativas es que a pesar de toda su maldad y crueldad, el proyecto colonialista del sionismo no es el peor de la historia.

Con todo el horrendo sufrimiento que ha provocado, el ms reciente en la matanza en Gaza el ltimo verano, ciertamente no ha exterminado la poblacin local y su desposeimiento contina estando inacabado. Esto no significa que eso no ir a peor ni que debamos subestimar el sufrimiento de los palestinos.

La visin

Lo que significa es que la principal motivacin entre los palestinos no es la retribucin sino la restitucin. Su deseo es vivir una vida normal, algo que el sionismo niega a todos los palestinos desde que esa ideologa lleg a Palestina en los ltimos aos del siglo XIX.

Una vida normal es el fin de las polticas discriminatorias propias del apartheid contra los palestinos en Israel, el fin de la ocupacin militar y el asedio en Cisjordania y la Franja de Gaza y la aceptacin del regreso de los refugiados palestinos a su tierra.

El quid pro quo es el reconocimiento de que el grupo tnico judo surgido en Palestina forma parte de una nueva, descolonizada y plenamente democrtica administracin basada en unos principios que debern ser acordados por todos los concernidos.

La comunidad internacional puede desempear un papel positivo en la materializacin de esta visin adoptando tres supuestos bsicos. El primero es que el sionismo contina siendo una forma de colonialismo, por lo tanto estar contra el sionismo no es antisemitismo sino anticolonialismo.

El segundo es que si se deja atrs la excepcionalidad de la que ha gozado Israel durante aos, sobre todo en relacin con los derechos humanos, tiene las mejores posibilidades de desempear un papel constructivo en la salvaguarda de esos derechos en el conjunto de Oriente Medio.

Y finalmente, debemos ser conscientes de que la ventana de oportunidad para salvar vidas inocentes en la Palestina histrica se est cerrando rpidamente: si los poderes de Israel permanecen intactos, una repeticin de las masacres de lo ltimos aos es ms que probable. Es urgente abandonar las viejas frmulas de paz, que no han funcionado, y empezar a buscar alternativas justas y viables.

 

Ilan Pappe es autor de numerosos libros, profesor de historia y director del Centro Europeo de Estudios Palestinos de la Universidad de Exeter, Inglaterra.

Fuente: http://electronicintifada.net/content/messages-israels-election/14359



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