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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-03-2015

Proyecto Desertc
Acaparamiento de fuentes de energa renovable?

Hamza Hamouchene
LAutre Afrique

Traducido del francs para Rebelin por Caty R.


Tanto si se trata de energa fsil como renovable, los proyectos que no benefician a las personas que viven en el lugar donde se produce dicha energa, que sirven para apoyar a los regmenes represivos y autoritarios o que solo enriquecen a las lites y a multinacionales voraces, son escandalosos y debemos oponernos a ellos (Hamza Hamouchene).

El gran proyecto de aprovisionar a Europa con la energa producida por las centrales solares del Sahara parece paralizado, pero en el norte de frica se estn desarrollando otros proyectos solares de envergadura que suscitan preocupaciones locales. Hamza Hamouchene seala las razones del fracaso del proyecto Desertec y se pregunta si realmente la energa solar del desierto puede desempear un papel en un futuro democrtico y sostenible.

Si utilizan las redes sociales puede que hayan visto esta imagen que seala una minscula parte del Sahara con la leyenda: La energa solar producida en esta superficie del Sahara puede producir energa suficiente para cubrir las necesidades de todo el mundo.

Es exacta esa afirmacin? Se basa en los datos de una tesis redactada en 2005 por Nadine May, de la Universidad Tcnica de Brunswick, Alemania.

Segn Nadine May una superficie de 3,49 millones de km2 estara potencialmente disponible para albergar centrales solares de concentracin (CSP) en pases del norte de frica como Marruecos, Argelia, Tnez, Libia y Egipto. Segn ella una superficie de 254 km2 (el cuadrado mayor de la imagen) sera suficiente para responder a la demanda mundial de electricidad. La electricidad necesaria para los 25 Estados Miembros de la UE se podra producir en una superficie de 110 km2 (con colectores solares capaces de capturar el 100% de la energa). Segn una estimacin ms realista de Land Art Generator Initiative , con una tasa de captura del 20% hara falta una superficie alrededor de ocho veces mayor que la que seala el estudio de May para responder a las necesidades mundiales. A pesar de todo este mapa ilustra claramente el potencial de energa solar y el hecho de que bastara poco espacio para proporcionar electricidad a todo el planeta.

Esta idea no es nueva. En 1913 el ingeniero estadounidense Frank Shuman present los planos de la primera central solar trmica del mundo a la lite colonial de Egipto, entre otros a Lord Kitchener, el cnsul general britnico. La central bombeara el agua del Nilo hacia los vecinos campos de algodn, una cosecha muy lucrativa en Egipto en la poca. La primera Guerra Mundial acab abruptamente con aquel sueo.

La idea fue retomada en los aos 80 por Gerhard Knies, un fsico alemn que fue el primero que calcul la energa social necesaria para responder a las necesidades de electricidad de la humanidad. En 1986, en reaccin al accidente nuclear de Chernbil, llego a la siguiente conclusin : en solo seis horas los desiertos del mundo reciben ms energa del sol de la que consumen en un ao los seres humanos. Esas ideas abrieron la va al proyecto Desertec.

Qu es el proyecto Desertec?

Por motivos de claridad es conveniente diferenciar la Fundacin Desertec de la Iniciativa Industrial Desertec. La fundacin sin fines lucrativos Desertec fue creada en enero de 2009 por un grupo de cientficos, personalidades polticas y economistas de los pases del Mediterrneo. Su objetivo es aprovisionar, tanto a personas como a empresas, de energa renovable producida en los desiertos de todo el mundo. De esta forma espera contribuir a la prosperidad y a la proteccin del clima.

Mapa de la distribucin ptima de las fuentes de energa renovable en 2050 basada en simulaciones efectuadas por el Fraunhofer Institute for Systems and Innovation Research de Karlsruhe, Alemania.

En el otoo de 2009 un consorcio internacional de empresas cre la Iniciativa Industrial Desertec (Dii) . Actores poderosos como E.ON, Munich Re, Siemens y Deutsche Bank se convirtieron en accionistas. Es el sector privado (mayoritariamente firmas alemanas) el que lanz esta iniciativa para hacer del concepto Desertec un proyecto comercial rentable que suministrara alrededor del 20% de la electricidad de Europa en 2050 gracias a una vasta red de parcelas solares y elicas extendida sobre toda la regin de Oriente Medio y el Norte de frica (MENA). Los generadores se conectaran a la Europa continental por medio de lneas especiales de transmisin directa de alta tensin. El coste total del proyecto se estim entonces en 400.000 millones de euros.

Para entender los fundamentos ideolgicos del proyecto Desertec es necesario un poco de historia. Entre 1998 y 2006 se firmaron una serie de acuerdos euromediterrneos de asociacin entre la Unin Europea por una parte y Argelia, Egipto, Jordania, Israel, Lbano, Marruecos, Palestina y Tnez por la otra. Su objetivo liberalizar progresivamente el comercio en la regin y crear un espacio de libre comercio mediterrneo. A partir de 2008 el presidente francs Nicols Sarkozy promovi un proyecto de aspiraciones similares, la Unin para el Mediterrneo (UPM), con el fin de reforzar la interdependencia entre la Unin Europea y los pases del sur del Mediterrneo.

Ese objetivo de interdependencia recuerda la clebre evocacin de la independencia en la interdependencia del ministro Edgar Faure en 1956, una estrategia perseguida por los sucesivos gobiernos franceses para perpetuar su control y su dominacin en los nuevos pases africanos independientes. La UPM se inscriba en la misma lnea de favorecer el inters de la UE de reducir sus necesidades de la energa importada de Rusia. La promocin de una asociacin en el mbito de las energas renovables se consideraba prioritaria para alcanzar esos objetivos.

Para entender el proyecto, y en particular su rama industrial Dii, hay que tener en cuenta el contexto de los acuerdos comerciales y las luchas por la influencia con respecto a los recursos energticos. Desertec deba desempear un papel clave en la diversificacin de los recursos energticos con el fin de rebajar la dependencia de la Unin Europea de Rusia y contribuir a los objetivos de reduccin de emisiones de CO2. La regin MENA constituira un objetivo natural al estar bien dotada de recursos naturales, desde fuentes fsiles hasta energa solar y elica. Ante nuestros ojos apareca la puesta en marcha de un mecanismo colonial familiar en el que el Sur seguira exportando, sin lmite y a cambio de casi nada, sus recursos naturales al Norte rico e industrializado perpetuando una divisin internacional del trabajo profundamente injusta.

Si se analiza el vocabulario utilizado en los diversos artculos y publicaciones que describen el potencial del Sahara para aprovisionar al mundo entero de energa hay para inquietarse. Describen el Sahara como una vasta superficie vaca, poco poblada, que brinda una oportunidad de oro de aprovisionar a los europeos de electricidad para permitirles perpetuar su forma de vida consumista voraz y continuar dilapidando la energa. Los poderes coloniales utilizaron la misma retrica para justificar su misin civilizadora y como africano no puedo evitar una gran suspicacia ante ese tipo de megaproyectos. Porque las motivaciones bienintencionadas sirven a menudo para pasar la pldora de la explotacin brutal y el saqueo puro y duro. Daniel Ayuk Mbi Egbe, de African Network for Solar Energy (Red Africana para la Energa Solar), expres dudas similares en 2011. Muchos africanos se muestran escpticos ante el prospecto del proyecto Desertec, declar. Los europeos hacen promesas pero a fin de cuentas traen a sus ingenieros y su material y se lanzan. Se trata de una nueva forma de explotacin de los recursos, como siempre. Mansour Cherni, un sindicalista tunecino, expres preocupaciones semejantes en el Foro Social Mundial de 2013 en Tnez cuando pregunt: Dnde se utilizar la energa producida? De dnde vendr el agua para enfriar las centrales solares? Y qu beneficios recibirn las poblaciones locales?.

Desarrollo sostenible o statu quo?

En s misma la idea del proyecto Desertec no es mala o deshonrosa. Al contrario, es loable la bsqueda de energa propia y permanente para el planeta con el fin de luchar contra el cambio climtico. Pero como en cualquier idea es importante saber a quin beneficiar, como se establecer, para qu objetivo y en qu contexto se fomentar.

El proyecto Desertec se presenta como una solucin a los problemas del cambio climtico, a los conflictos relacionados con el gas entre Rusia y Ucrania en 2006 y 2009, al temor de un pico petrolero y a la crisis alimentaria mundial de 2009. Sin embargo si el proyecto Desertec est destinado realmente a resolver las crisis, habra que determinar las causas estructurales de dichas crisis. Es un concepto tecnolgico y apoltico que promete superar los problemas sin un cambio fundamental, manteniendo el statu quo y las contradicciones del sistema mundial, que son las primeras responsables de dichas crisis. Adems, al presentar la regin Euromediterrnea como una comunidad unificada (Ahora somos todos amigos y debemos luchar contra un enemigo comn!), oculta a los autnticos enemigos de la regin MENA, a saber, la hegemona europea y la dominacin occidental.

En las grandes soluciones tcnicas de este tipo Desertec tiende a presentar el cambio climtico como un problema de todos sin contexto poltico o socioeconmico . Este enfoque elimina las responsabilidades histricas del Occidente industrializado, los problemas vinculados al modelo capitalista de utilizacin de la energa y las diferencias de vulnerabilidad entre los pases del Norte y los del Sur. MENA es una de las regiones ms gravemente afectadas por el cambio climtico mientras produce menos del 5% de las emisiones mundiales de CO2. Las reservas de agua estn especialmente afectadas. La expansin de proyectos de produccin de energa solar que pudieran saquear antes esas reservas de agua sera una gran injusticia. Adems el proyecto Desertec se convertira en un escaparate publicitario para las multinacionales del sector de la energa y para los regmenes autoritarios alimentados por las rentas del gas y el petrleo. Apoyando los grandes proyectos de energa propia podran situarse como protectores del medio ambiente en vez de responsables del cambio climtico.

En la web de la Fundacin (que ide el concepto y le dio su nombre) podemos leer: El proyecto Desertec nunca se ha dirigido a producir electricidad en frica para Europa, sino a aprovisionar a las empresa de las regiones desrticas de energa solar para sustituir el gas y el petrleo. A pesar de esta afirmacin el consorcio de empresas (principalmente europeas) de Dii est dirigido abiertamente a suministrar energa africana a Europa. Sin embargo la cada de los precios de los paneles solares y turbinas elicas en la Unin Europea finalmente ha llevado al consorcio a admitir que Europa podra producir localmente la mayor parte de su propia energa . Las tensiones entre la Fundacin y Dii acabaron en divorcio en julio de 2013 cuando la Fundacin decidi distanciarse de la mala gestin y la falta de direccin del consorcio industrial. Tras esos movimientos Dii se qued en nada, pasando de 17 socios a tres a finales de 2014 (la empresa alemana RWE, la saud Acwa Power y la china State Grid).

Dnde est el proyecto Desertec?

Para algunos el declive de Dii marcaba el final del proyecto Desertec. Sin embargo, con Dii o sin l, la visin del proyecto permanece actual con los proyectos en Tnez, Marruecos y Argelia . En desafo de los ideales declarados de suministrar electricidad a frica, la Fundacin Desertec apoya el proyecto Tunur en Tnez, una asociacin comercial entre Nur Energy, un promotor de proyectos solares britnico y un grupo de inversores tunecinos y malteses activos en el sector del petrleo y el gas. Tunur se presenta explcitamente como un gran proyecto de exportacin de electricidad solar que unir el desierto del Sahara con Europa y deber empezar a suministrar electricidad a los consumidores europeos en 2018. Mientras Tnez depende energticamente de su vecina Argelia y se enfrenta a cortes de electricidad cada vez ms frecuentes, sera como mnimo un insulto exportar antes que producir para el mercado local. Segn Med Dhia Hammami, un periodista de investigacin tunecino especializado en el sector de la energa, el proyecto intenta beneficiarse de la nueva legislacin tunecina que permite la liberalizacin de la produccin y la distribucin de energa verde, rompe el monopolio de la Sociedad Tunecina de Electricidad y Gas (STEG) y abre el camino a la exportacin directa de electricidad por parte de las empresas privadas. Segn Hammami se trata de una prostitucin estatal que confirma que el Gobierno de Tnez se somete a los dictados comerciales en contra del inters nacional.

Entretanto el Gobierno marroqu, asesorado por ciertos miembros del consorcio Dii, ha obtenido financiacin de proveedores internacionales para desarrollar la mayor central solar de concentracin (CSP) del mundo en Ouarzazate. Dirigido originariamente como un proyecto de exportacin, que fracas en conseguir apoyo financiero del Gobierno espaol para un cable submarino, ahora el proyecto se presenta como un medio para Marruecos de aumentar su aprovisionamiento de energa renovable. Sin embargo el papel de las multinacionales en el proyecto siempre suscita crticas. Jawad Moustakbal , un militante de ATTAC y del CADTM Marruecos, se preocupa del control creciente ejercido por las multinacionales sobre la produccin de electricidad en su pas. Considera que proyectos como el de Ouarzazate son una amenaza a la soberana nacional en el sector de la energa propia, ya que las decisiones cruciales que afectan al conjunto de la poblacin son tomadas por un puado de tecncratas lejos de cualquier proceso o consulta democrtica.

Un enfoque centrado en las comunidades locales

Es absurdo pensar que la liberacin econmica y el desarrollo conducen necesariamente a la prosperidad, a la estabilidad y a la democracia, como si el neoliberalismo y la agenda de (sub) desarrollo de Occidente no tuvieran nada que ver con los levantamientos rabes. Cualquier proyecto dirigido a producir una energa estable debe estar arraigado en las comunidades locales, destinado a responder y a cubrir sus necesidades y centrado en la justicia medioambiental y energtica.

Es tanto ms importante si pensamos en las primaveras rabes y en las exigencias presentadas en dichas revoluciones: pan, libertad, justicia social y soberana nacional. Los proyectos que implican a las grandes multinacionales tienden a adoptar un enfoque tecnocrtico o de arriba hacia abajo, lo que aumenta los riesgos de expropiaciones, acaparamiento de tierras y contaminacin local. Sin la implicacin de las comunidades locales no hay garantas de que esos proyectos contribuyan a aliviar la pobreza, a reducir el desempleo o a preservar el medio ambiente.

Ah es donde fall la iniciativa Desertec. El proyecto implicaba a muy pocos actores del sur del Mediterrneo y eran mayoritariamente instituciones pblicas y autoridades gubernamentales, no las comunidades locales que resultaran afectadas.

La Fundacin Desertec public un conjunto de criterios para garantizar que los proyectos de produccin de energa solar a gran escala en las regiones desrticas se realizaran de forma responsable desde el punto de vista social y medioambiental. Sin embargo en ausencia de control democrtico, de transparencia y de participacin ciudadana en los procesos de toma de decisiones, esos criterios son papel mojado.

Otra cuestin crucial: Esos proyectos permitirn una transferencia de conocimientos, experiencias y diseos de tecnologas renovables a los pases del norte de frica y Oriente Medio? Parece poco probable, dada la reticencia habitual de las multinacionales en ese terreno y los asuntos relacionados con la propiedad intelectual de dichas tecnologas. Por ejemplo los tubos a gas (captores solares trmicos) destinados a las centrales CSP del norte de frica se fabrican todos en Alemania y las patentes de los receptores de tubos en vaso son propiedad de empresas alemanas. Sin un acceso equitativo a esas tecnologas los pases del sur del Mediterrneo seguirn dependiendo de Occidente y de las multinacionales para cualquier futuro desarrollo sostenible.

La energa solar una nueva renta para los regmenes autoritarios?

Volviendo a las revoluciones rabes, Desertec se present como una posible va de salida de las crisis ofreciendo nuevas oportunidades a la regin. Esto es desconcertante si pensamos que las partes que colaboran en el proyecto cooperaron con las lites corruptas y los regmenes autoritarios de los cuales algunos fueron derrocados y otros continan oprimiendo a sus poblaciones.

En vez de permitir un desarrollo y una emancipacin de los gobiernos represivos las grandes centrales CSP, por naturaleza centralizadas, son una fuente ideal de rentas para los regmenes corruptos y autoritarios (como Argelia, Egipto o Marruecos) y podran, al contrario, contribuir a mantenerlos en el poder. Para ilustrar este peligro veamos el ejemplo de Argelia.

El petrleo y el gas constituyen desde hace decenios una fuente de recursos para el rgimen argelino, que utiliza esas rentas para comprar la paz social y conservar su control del poder. Mientras la guerra civil (o ms precisamente la guerra contra los civiles) causaba estragos en Argelia y el Estado y los islamistas fundamentalistas cometan abusos sistemticos, BP firm un contrato por valor de 3.000 millones de dlares en diciembre de 1995 que autorizaba la explotacin de los yacimientos del gas del Sahara durante los 25 aos siguientes. Un mes despus Total firmaba un acuerdo parecido por valor de 1.500 millones de dlares y en noviembre de 1996 se abra un nuevo gasoducto para suministrar gas a la UE, el gasoducto Magreb-Europa que pasa por Espaa y Portugal. Esos contratos, sin ninguna duda, vinieron muy bien al rgimen en un momento en el que ejerca una violencia sistemtica por todo el pas y se encontraba en un perodo de aislamiento internacional.

Vinculadas a Argelia por las inversiones masivas, esas empresas y la Unin Europea tenan mucho inters en evitar la cada del rgimen represivo y por lo tanto aceptaron la guerra sucia del rgimen argelino de los aos 90. Un megaproyecto de produccin de energa renovable como Desertec, que vincula las economas europeas a los gobiernos corruptos de la regin MENA, causara exactamente el mismo tipo de problemas.

Ya se trate de energa fsil o renovable, los proyectos que no benefician a las personas que viven donde se produce la energa, que sirven para apoyar a regmenes represivos y autoritarios o que solo enriquecen a las lites y a las multinacionales voraces son escandalosos y debemos oponernos.

Los partidarios de proyectos de exportacin de energa propia aparentemente inofensivos como Desertec deben asegurarse de que no apoyan una nueva ola de acaparamiento de las fuentes de energas renovables. Despus del petrleo, el gas (incluidos los gases no convencionales), el oro, los diamantes y el algodn, servir la energa solar a su vez para mantener la dominacin imperialista de Occidente sobre el resto del planeta?

En vez de adoptar esos proyectos colosales es preferible apoyar los proyectos descentralizados a pequea escala, dirigidos y controlados por las comunidades locales que promuevan la autonoma energtica. Si no queremos repetir la tragedia de las energas fsiles debemos proclamar: Dejad la luz del sol a los pueblos del desierto!

Traducido del ingls por Anne-Sophie Ronvaux.

El doctor Hamza Hamouchene es escritor argelino y cofundador de la organizacin Algeria Solidarity Campaign (ASC) con sede en Londres.

Fuente: http://lautreafrique.info/2015/03/16/algerie-afrique-du-nord/#more-939



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