Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-09-2005

Entrevista con el Dr. Mazin B. Qumsiyeh, activista palestino y profesor de la Universidad de Yale
Una visin de una paz durable en Medio Oriente

Andrea Bistrich
Al-Jazeerah

Traducido para Rebelin por Germn Leyens


Sharing the Land of Canaan Human Rights and the Israeli-Palestinian Struggle [Compartiendo el pas de Canan Derechos Humanos y la Lucha IsraelPalestina] es el nuevo libro por el activista palestino y profesor de la Universidad de Yale Mazin B. Qumsiyeh. Es un examen crtico de los problemas que se encuentran al centro del conflicto y bosqueja una visin de una paz duradera basada en la defensa de los principios de los derechos humanos para todos. Mazin B. Qumsiyeh es co-fundador de una serie de organizaciones y grupos, incluyendo Triangle Middle East Dialogue, Carolina Middle East Association, Holy Land Conservation Foundation, Middle East Genetics Association, Palestine Right to Return Coalition, y Academics for Justice.

Andrea Bistrich: Es el conflicto en Medio Oriente en primer lugar un conflicto religioso o es una lucha por tierra, agua y otros recursos naturales?

Mazin Qumsiyeh: La esencia del conflicto es una lucha de la gente nativa por permanecer en su tierra ante una implacable campaa de limpieza (trmino introducido por el programa sionista a comienzos del Siglo XX). Despus de cerca de 100 aos, dos tercios de la gente nativa son refugiados o personas desplazadas y el resto viven en reas en continua disminucin y son cada vez ms empobrecidos y llevados a vivir en guetos.

AB: Quin se beneficia de la situacin inestable en Medio Oriente?

MQ: Varios grupos: 1) La industria de armamentos. EE.UU. es el mayor exportador de armamentos del mundo y un 60 por ciento de nuestras exportaciones van a Medio Oriente. 2) La industria petrolera. Menos participacin de EE.UU. podra significar un fin de la dependencia del petrleo, desarrollo de fuentes alternativas de energa y la conservacin de energa. 3) Gabinetes estratgicos y sus empleados en Washington. No menos de 24 grupos semejantes reciben considerables fondos de intereses especiales que van de las industrias petroleras y militares a grupos de presin a favor de Israel. 4) Muchos dirigentes sionistas. Algunos reciben considerable atencin, grandes pagos por conferencias y adulacin. Colectivamente, pueden mantener el carcter judo de Israel y evitar reformas democrticas necesarias, la separacin del Estado y de la religin, y el desarrollo econmico descontrolado. 5) Fanticos religiosos (sean cristianos, judos o musulmanes) que creen en panoramas apocalpticos. Estos fanticos ignoran claras admoniciones en sus religiones que piden compasin, amor y respeto para los dems. Los fanticos colonos judos en Hebrn son un buen ejemplo, como lo es Osama bin Laden. 6) Muchos dirigentes rabes. Una solucin podra eliminar la nica muleta que les queda para sus poderes dictatoriales. Se benefician inmensamente de lucrativos negocios con petrleo y armas y que distraen a sus pueblos de los problemas locales. 7) Muchos titulares de cargos en EE.UU. que reciben millones de dlares en donaciones de grupos pro-sionistas para su reeleccin, y otros que se benefician del status quo. La ausencia de un conflicto en Medio Oriente podra privarlos de dinero proveniente de segmentos de su electorado.

SB: Podra decirnos algo sobre el papel y la historia del fenmeno del sionismo en todo este conflicto?

MQ: Un programa poltico sionista fue tramado por el Imperio Britnico cuando contrat los servicios del teniente coronel George Gawler (que estaba a cargo de las coloniales penales britnicas en Australia). Gawler fue encargado de considerar la factibilidad de establecer colonias judas en Palestina para servir los intereses imperiales y geoestratgicos de Gran Bretaa. Su informe, publicado en 1845, fue cuestionado por muchos, incluso por un miembro judo del parlamento, y a pesar de ello fue adoptado y financiado. La primera de tales colonias de judos europeos fue establecida en Palestina en 1880. El programa fue un psimo fracaso hasta que Gran Bretaa tuvo el control fsico del rea despus de la Primera Guerra Mundial. Desde entonces, los palestinos nativos (de varias religiones) han sufrido considerablemente y siguen sufriendo. El mayor poder que ahora lo posibilita es EE.UU., que tom el relevo de Gran Bretaa como el mayor patrocinador del sionismo despus de la Segunda Guerra Mundial.

AB: Cmo se relacionan mutuamente el sionismo y el antisemitismo?

MQ: Lo explico en detalle en mi libro. Bsicamente, el fenmeno del odio a los judos (antisemitismo no es la mejor expresin ya que la mayora de los judos europeos no son semitas y todos los pueblos de habla rabe son estrictamente semitas) es un fenmeno europeo. El odio fue nutrido por el desarrollo europeo del nacionalismo etnocntrico en el Siglo XIX y a comienzos del Siglo XX. Como reaccin ante este fenmeno la mayora de los seres humanos racionales (judos y no-judos) se resistieron basndose en ideologas inclusivistas que van del socialismo al humanismo. Pero una minora reaccion adoptando el nacionalismo chovinista etnocntrico inspirado por los britnicos, representado por el sionismo poltico, que se benefici fuertemente de su hermanamiento con otras formas de nacionalismo etnocntrico y tuvo lugar una considerable fecundacin cruzada. Vea como ejemplo el libro de Lenni Brenner 51 Documents: History of Nazi Zionist Collaboration [51 documentos: historia de la colaboracin nazi-sionista].

AB: Israel no ha demostrado hasta ahora su disposicin a implementar el derecho al retorno. Existe algn discurso viable en la sociedad poltica o civil israel al respecto?

MQ: Como la situacin en Sudfrica bajo el apartheid, existe un sistema arraigado en apoyo al rechazo de los derechos humanos bsicos de los no-judos (cristianos, musulmanes, etc.). Judos israeles individuales y unas pocas organizaciones valerosas trabajan duro para educar a sus conciudadanos. Sin embargo, como en Sudfrica, los que estn en el poder slo abandonarn sus sueos imposibles de separacin y odio del otro si hay presin externa e interna (boicots, desinversin, resistencia, etc.).

AB: Israel ha violado 65 resoluciones del Consejo de Seguridad y fue protegida contra otras 37 por el veto de EE.UU. Sin embargo, Israel recibe miles de millones de dlares en ayuda financiada con impuestos por parte de EE.UU. Qu se esconde detrs de esta evidente relacin Israel-EE.UU.?

MQ: La revista Fortune consider el lobby sionista en EE.UU. como el cuarto lobby por su influencia, y ciertamente como el primero en su calidad de lobby sobre temas extranjeros. Pero pienso que tambin son importantes otros factores, que mencion anteriormente cuando seal la lista de los que se benefician del continuo conflicto de baja intensidad (por ejemplo las industrias militares, los intereses petroleros).

AB: Durante cunto tiempo podra Israel continuar la ocupacin ilegal de Palestina sin el apoyo de EE.UU.?

MQ: Segn el autor israel Nehemia Stessler en Haaretz, sin el apoyo de EE.UU., Israel habra sido objeto de un embargo comercial y expulsado de todo foro internacional, para no mencionar a la ONU y no hubiera durado mucho porque depende de la importacin de materias primas y de la exportacin de armas (sobre todo tecnologa de EE.UU.).

AB: Qu pasos podran conducir a los primeros signos de paz y democracia en Medio Oriente?

MQ: Cortar tanto la ayuda militar como econmica y someter a Israel a boicots y desinversiones de la misma manera como se hizo con el apartheid en Sudfrica son esenciales para llegar a una paz durable y justa.

AB: Todos los das vemos en la televisin atrocidades cometidas contra palestinos, pero apenas se oye hablar de movimientos de protesta dentro del pas. Desde el exterior pareciera que los israeles en general estn de acuerdo con su gobierno. Han abandonado el pas la mayora de los crticos?

MQ: Por cierto, cientos de miles de israeles han votado con los pies y abandonado el pas. Como ya sealramos, sigue habiendo israeles valerosos que participan en tales luchas. Pero pienso que es un error si se afirma que haya que esperar que una mayora juda israel se alce contra las injusticias y el racismo inherentes al credo poltico sionista. En Sudfrica no hubo en ningn momento una mayora de blancos que apoyara el fin del apartheid.

AB: Terrorismo y violencia como en el caso de los atacantes suicidas palestinos son mencionados a menudo como los mayores obstculos a la negociacin de una solucin viable del conflicto Israel/Palestina. Podra hablar sobre las races del terrorismo y la violencia y de cmo se puede controlar este problema de la violencia?

MQ: En lugar de la metfora agrcola de races, prefiero una metfora mdica. La violencia es un sntoma de una enfermedad subyacente. En Sudfrica, la violencia (incluyendo formas horribles como la quema de personas vivas) fue un sntoma de la etiologa subyacente que era el apartheid. Una vez que se termin el apartheid, la violencia desapareci (tanto la violencia de la gente nativa como la violencia mucho mayor y sistemtica, la del Estado). Lo mismo ocurri en las luchas contra el colonialismo y la opresin en sitios como Vietnam (bajo el dominio francs y posteriormente estadounidense), Argelia (bajo el imperialismo francs), y las luchas de los nativos americanos contra los colonizadores europeos.

AB: Sus principales declaraciones y el propsito de su libro apuntan a dar una visin para una paz durable basada en los derechos humanos apoyada por el derecho internacional. Qu papel juega la comunidad internacional en este proceso?

MQ: Simplemente el siguiente: si se quiere un mapa de ruta hacia la una paz que sea durable y justa, entonces la Declaracin Universal de Derechos Humanos es el mejor documento. Amnista dijo que los acuerdos de Oslo fracasaron porque ignoraron los derechos humanos. El mapa de ruta de la administracin Bush (apoyado por el Cuarteto la ONU, la Unin Europea, Estados Unidos y Rusia) tiene 2.218 palabras pero faltan cuatro palabras esenciales: derechos humanos, derecho internacional.

AB: Parece que el fin del conflicto palestino-israel depende tambin hasta cierto punto de lo que se va a hacer con la ciudad de Jerusaln. A quin pertenece Jerusaln?

MQ: Jerusaln pertenece, no a una entidad poltica sino a su propia gente (incluyendo a los desposedos). Si uno pone en primer lugar los derechos humanos (incluyendo el derecho a la tierra y la propiedad de las casas), el problema se hace ms claro y ms fcil de resolver. Obviamente, tres religiones monotestas consideran a Jerusaln como ciudad santa pero es de lejos demasiado reduccionista reivindicar a Jerusaln como juda o musulmana o cristiana.

AB: Y respecto a los movimientos de base en Palestina e Israel? Son suficientemente poderosos para llevar a un cambio significativo?

MQ: Los movimientos de base son las nicas fuerzas que logran efectuar cambios en las sociedades en todas partes. El cambio nunca proviene de arriba. Es siempre la gente comn que trabaja en conjunto.

AB: En el caso del desmantelamiento del apartheid en Sudfrica, las sanciones fueron un medio para forzar al gobierno sudafricano a adherirse al derecho internacional. Sera un medio adecuado tambin para Israel, hasta que acepte cumplir con sus obligaciones?

MQ: S. Vendr la transformacin hacia un discurso pos-sionista. La cuestin es, vendr pacficamente como en Sudfrica con desinversiones y boicots? Transformacin no significa aniquilacin de Israel. En realidad, la verdad es lo contrario, ya que todos reconocen que la direccin de las ltimas dcadas (basada en la ideologa racista de la injusticia, el odio y la separacin) slo llevara a ms violencia y derramamiento de sangre. Si el apartheid fue el problema en Sudfrica, con seguridad no constituir una solucin en Israel/Palestina.

AB: La Declaracin Universal de los Derechos Humanos (DUDH) que es considerada un sine qua non para la paz ha sido ratificada por la mayora de los pases, incluyendo a Israel y EE.UU. Pero las sistemticas violaciones de los derechos humanos por Israel muestran lo contrario. Cmo reaccionar al respecto?

MQ: Educando a la gente sobre estos temas y explicando los hechos innegables son componentes esenciales de la estructuracin de apoyo para boicots, desinversiones, y otros mtodos para lograr el cambio. La mayora de la gente se moviliza cuando se da cuenta de que se le minti. La hipocresa y el doble sesgo gubernamentales utilizados para apoyar el racismo y las opresiones, son particularmente ofensivos para la mayora de la gente decente.

AB: Qu quiere lograr Israel al construir el costoso muro, la as llamada barrera de seguridad?

MQ: El muro sigue serpenteando para completar la compresin de los palestinos en ciudades abarrotadas mientras se les despoja de sus tierras, agua y otros recursos naturales. Tiene el objetivo de apoderarse del mximo de tierras con una cantidad mnima de palestinos. Asla a los palestinos del corazn econmico de Jerusaln (un 40 por ciento de la economa cisjordana depende de Jerusaln). Quieren aumentar su pobreza, su desesperacin, y terminar por lograr un aumento de la emigracin de palestinos nativos de sus tierras. Es simplemente otro mtodo de realizar la limpieza tnica. La otra cara de la moneda es el desarrollo de las actividades de colonizacin en tierras palestinas; hasta ahora ms de 450.000 colonos judos viven en tierra palestina en Cisjordania y Gaza, y controlan la mayor parte de los recursos naturales.

AB: Nueve millones de palestinos no tienen un pas propio, la mayora estn empobrecidos y desposedos de sus tierras y propiedades. Qu quieren los palestinos en trminos de justicia, igualdad de derechos y autodeterminacin?

MQ: Los palestinos tienen su pas: es Palestina. El que la mayora est actualmente desposeda y que muchos vivan en campos de refugiados o metidos en cantones cada vez ms pequeos no es un estado permanente. No importa cuanto tiempo pase, los palestinos continuarn luchando y resistiendo hasta que sus derechos humanos bsicos sean restaurados (especialmente el derecho a retornar a sus hogares y tierras). Tales derechos bsicos estn articulados en los convenios internacionales de derechos humanos (pero son derechos inalienables que no derivan su validez de dichos convenios). Considero que el que se implemente el derecho al retorno y el derecho a ser tratado de modo igual sin tener en cuenta la religin son derechos fundamentales.

AB: Es el derecho al retorno la condicin bsica para un ulterior proceso de paz?

MW: El programa sionista de crear un Estado judo en tierra palestina involucraba, y sigue involucrando, la limpieza tnica de los palestinos nativos. Antes, durante e inmediatamente despus del establecimiento de Israel, ms de 800.000 refugiados palestinos fueron limpiados tnicamente de sus hogares y tierras. Estos refugiados y sus descendientes forman la mayor y ms persistente poblacin de refugiados del mundo. La comunidad internacional sinti una profunda sensacin de responsabilidad por esta tragedia. El conde Folke Bernadotte, mediador de la ONU, declar: Sera una ofensa contra los principios de elemental justicia si se negara a estas vctimas inocentes del conflicto el derecho al retorno a sus hogares, mientras los inmigrantes judos fluyen hacia Palestina. (Documento de la ONU A1 648, 1948). Esto sigue siendo verdad en la actualidad ya que toda persona juda puede obtener la ciudadana automtica, mientras que los palestinos no pueden volver a su patria. El Derecho al Retorno tiene una slida base legal. Las Naciones Unidas adoptaron la Resolucin 194 el 11 de diciembre de 1948. El prrafo 11 especifica: debera permitirse a los refugiados que deseen retornar a sus hogares y vivir en paz con sus vecinos que lo hagan en la fecha ms prxima que sea prctica debera pagarse compensacin por la propiedad de los que decidan no retornar. La Resolucin 194 fue confirmada prcticamente cada ao con un consenso universal, excepto por Israel y EE.UU. La resolucin fue aclarada an ms por la Resolucin 3236 de la Asamblea General de la ONU, que reafirma en la Subseccin 2 el derecho inalienable de los palestinos a retornar a sus hogares y a la propiedad de la que han sido desplazados y desarraigados, y pide su retorno. La obstaculizacin del retorno es un acto de agresin, que merece accin por el Consejo de Seguridad. La admisin de Israel a la ONU fue condicionada a su aceptacin de las resoluciones relevantes de la ONU, incluyendo la 194. El Derecho al Retorno no deriva su validez slo de las Resoluciones de la ONU. El artculo 13 de la Declaracin Universal de Derechos Humanos reafirma el derecho de todo individuo a abandonar y retornar a su pas. Adems, el Principio de Autodeterminacin garantiza, entre otras cosas, el derecho a la propiedad y domicilio en el propio pas de cada cual. La ONU adopt este principio en 1947. En 1969 y ms tarde, fue explcitamente aplicado al pueblo palestino, incluyendo la legalidad de la lucha de los pueblos por la autodeterminacin y la liberacin.

AB: Cree en un mundo post-sionista?

MQ: Un mundo post-sionista es una realidad. El problema en Israel/Palestina no es slo la limpieza tnica que contina: existe un tema de discriminacin incluso entre los restantes no-judos. Amnista Internacional inform: En Israel, por ejemplo, varias leyes son explcitamente discriminatorias. Se puede encontrar su rastro en la fundacin de Israel en 1948 que, motivada sobre todo en el genocidio racista sufrido por los judos durante la Segunda Guerra Mundial, se bas en la nocin de un Estado judo para gente juda. Algunas de las leyes de Israel reflejan este principio y, como resultado, discriminan contra no-judos, particularmente palestinos que haban vivido en esas tierras durante generaciones. Israel es el nico pas del mundo que reconoce a miembros de una religin en particular, sin tener en cuenta donde viven, como nacionales y que ofrece automticamente la ciudadana a cualquiera de ellos, (incluyendo a los conversos) que deseen ir y vivir en una tierra que pertenece a los palestinos nativos. Mientras tanto, se niega a los refugiados palestinos cristianos y musulmanes el derecho al retorno, simplemente por no ser judos. Dentro de Israel se desarroll todo un cuerpo legal para, en efecto, favorecer a los judos por sobre los no-judos. Esto no es sostenible (incluso numerosos judos laicos rechazan esta discriminacin).

AB: Cuando la ocupacin termine y se permita que los refugiados retornen, se requerir mucho trabajo de reconciliacin y de reconstruccin. Cules deberan ser los pasos siguientes de israeles, palestinos y la comunidad internacional?

MQ: Los problemas en Sudfrica no terminaron con el fin del apartheid. An queda mucho trabajo por hacer y podran encontrar todava inmensos obstculos en su camino. Aunque la principal valla fue superada con el fin del apartheid, los desafos y los peligros para el progreso siguen existiendo. Todava queda por ver si la plena igualdad y los derechos humanos pueden ser desarrollados en Sudfrica. Usando la misma analoga mdica, sabemos que mientras ms dure el problema subyacente, ms tardar en lograrse la recuperacin. La recuperacin y la rehabilitacin podran no avanzar como se espera y podra incluso haber una recada en la enfermedad. Pero se necesita un diagnstico adecuado para decidir los tratamientos apropiados.

AB: La paz en Medio Oriente es posible es su declaracin positiva. Para cundo?

MQ: La oportunidad podra ser tan prxima como dentro de unos cinco o diez aos si suficiente gente se involucra, o puede tardar 20 o 30 aos. Me sorprendi la rapidez con la que se desmantel el apartheid en Sudfrica y lo rpido que se derrumb el muro de Berln. En retrospectiva, habra sido difcil hacer predicciones respecto a stas u otras luchas histricas (por ejemplo la retirada de EE.UU. de Vietnam). Como siempre, nadie tiene una bola de cristal, todava podemos vivir muchas sorpresas.

La entrevista tambin apareci en Share International, Vol.24, No.6 julio/agosto de 2005 y Vol.24, No.7 septiembre de 2005 (www.share-international.org)
Mazin B. Qumiyeh, Sharing the Land of Canaan Human Rights and the Israeli-Palestinian Struggle. Pluto Press, 2004.
Para ms informacin: www.qumsiyeh.org www.al-awda.org

26 de agosto de 2005



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