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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-04-2015

Las ventajas de contar con una amplia mayora para conducir cambios estructurales

J.C. Cartagena y N. Briatte
Rebelin


El primer ao de labor de la Coalicin Nueva Mayora (NM) presenta resultados que pueden ser diversamente valorados. Sin embargo, es necesario reconocer que el ritmo de las realizaciones, la mayora de las cuales estn contenidas en el programa de gobierno, es particularmente elevado y sostenido. En efecto, muchos de los avances que se han plasmado en proyectos legislativos representan sentidas y antiguas aspiraciones de amplios sectores del quehacer nacional. Un balance somero puede incluir: las leyes relativas a la condicin de la mujer (aborto, creacin de un ministerio especfico ) y la equidad de gnero, los avances en el plano del sistema educativo -incluyendo las demandas histricas del profesorado-, las medidas relativas al resguardo del medio ambiente, la promulgacin de leyes sociales ms favorables a los trabajadores (reforma de leyes laborales, ley relativa a los trabajadoras domsticas), el fin de modo de escrutinio binominal, el derecho a voto a chilenos del extranjero, la reforma tributaria, las futuras leyes para sancionar la corrupcin, los proyectos relativos a los asuntos indgenas, a la cultura y la adopcin de una nueva Constitucin.

Salvo la derecha, que defiende a ultranza la globalidad del sistema neoliberal, los otros sectores de la sociedad valoran de manera diversa el contenido de los proyectos.

Sin embargo, a nuestro entender, la principal novedad y xito de la labor de la NM es justamente el hecho de avanzar a ritmo constante en el cumplimiento de las promesas contenidas en el programa. Aunque no sean en su totalidad inmediatamente tangibles para la gente, las transformaciones en este lapso de tiempo son las ms profundas y numerosas experimentadas desde el comienzo de la transicin. Nos encontramos en la etapa indispensable de modificacin de las reglas de juego institucionales segn lo identifica M. Harnecker (1), que permiten el posicionamiento de bases para futuros progresos. El buen desempeo y funcionamiento de la NM es entonces el principal logro de la coalicin en este aniversario.

La actitud agresiva de los EEUU y la ofensiva de las derechas locales contra diversos gobiernos en Amrica Latina -incluso contra gobiernos medianamente progresistas como Honduras o Paraguay- (2), revela su disposicin de recurrir a procedimientos extremos con el fin de deshacerse de gobiernos no completamente sumisos a sus dictados. El mejor antdoto contra el riesgo de aventuras golpistas nacionales (3) y/o inspiradas y financiadas por el imperio, ha sido y es, el desarrollo de la ms amplia correlacin de fuerzas en defensa de nuestras an inciertas democracias. Incurriramos en una grave falta poltica si no considersemos en su justo valor que la salvaguardia de la democracia lograda -y a que precio !-, no debe ser la ltima de nuestras preocupaciones.

Los avances en la lucha contra el neoliberalismo y sus nefastas consecuencias, sern irreversibles solo si profundizamos la democracia y logramos crear una coalicin ampliamente mayoritaria paralizando, al mismo tiempo, veleidades golpistas. La unidad poltica puede contribuir de manera decisiva a alcanzar este objetivo. Es una de las tareas de la NM.

Abundante es la documentacin acerca del intervencionismo estadounidense en Chile desde los aos 60. Sin embargo, las observaciones de ciertos analistas (4), que evidencian la innegable responsabilidad de los EEUU en la realizacin del golpe en1973, pueden inducir al sentimiento de que, en el ambiente de guerra fra de la poca, la experiencia del gobierno de Allende estaba ineluctablemente destinada al fracaso.

Dicha visin determinista y metafsica, adems de no dialctica, les permite a estos autores eludir, de paso, responsabilidades en actitudes adoptadas, durante el gobierno de Allende, que no contribuyeron precisamente a la consolidacin y ampliacin de la base social (5), constituyndose as, de hecho, en factores desestabilizantes del proceso.

Nosotros pensamos que si hay unidad y lucha, nada est decidido de antemano, por muy poderoso que sea el adversario. El informe de la estadounidense Oficina Nacional de Estimaciones, que en junio de 1973 estimaba, en su ltimo envo a Washington, que la salida ms probable de la crisis en Chile era un punto muerto, constituye una evidencia que apoya nuestra afirmacin (6).

Con nuestra experiencia del golpe del 73 a cuestas, resultara lamentable caer hoy en los mismos errores de ayer.

La unidad social y poltica mayoritaria en una sociedad, lo podemos constatar hoy en algunos procesos en curso en AL, va forzosamente permear ciertos estamentos de la sociedad donde los sectores reaccionarios han constituido particulares bastiones para defender sus prebendas y privilegios (poder judicial, fuerzas armadas y policiales, etc.).

Sera deseable que ciertos sectores polticos, pudiesen finalmente aprender a apreciar los esfuerzos colectivos que se hallan acumulados detrs del ms pequeo xito por muy reformista que este pueda aparecer, ms an si estos avances son estructurales. La principal, sino nica, fuerza de los movimientos sociales, es la unidad, que debera ser una aspiracin prioritaria, por encima de la figuracin individual, por ejemplo. La regresin de la incidencia del actual movimiento universitario es la mejor prueba de que la unin por sobre la imposicin de un mtodo de accin en particular, permite no tan solo obtener resultados tangibles en lo inmediato sino tambin perspectivas de desarrollo a largo plazo.

Igualmente se puede citar como regresin el intento de sectores minoritarios o ajenos a la colectividad, que quisieron hacerse, por medios no democrticos y violentos, de la direccin del Colegio de Profesores.

Una buena ilustracin contraria lo constituye la directiva de unin, con una dirigente comunista al frente, que ha permitido al Colegio de Periodistas poner en discusin nacional el escndalo de la concentracin de los medios de difusin en Chile. La unidad y la accin colectiva convoca la masividad y la audiencia. La ausencia, dispersin o desaparicin de una cierta izquierda a la que algunos analistas se refieren (7) puede tener, un poco, su explicacin en esta actitud.

Las proyecciones de la coalicin gobernante, la NM, en la profundizacin de la democracia de la sociedad chilena y la ampliacin de su base social, son indiscutibles.

Esperemos que los responsables polticos de la NM sabrn sortear las dificultades y hacerse cargo de la responsabilidad histrica que les atae para cumplir los cambios que el pas requiere.

Notas:

(1) Y si nuestro caminar es a travs de esta va [va democrtica hacia el socialismo], tenemos que empezar, como primer paso, por cambiar las reglas del juego institucional.

http://www.carcaj.cl/2015/03/tenemos-que-aprovechar-todas-las-contradicciones-posibles-y-concentrar-la-mira-en-la-oligarquia-entrevista-a-marta-harnecker/

(2) Manifestaciones subversivas y antidemocrticas en Venezuela (violentas), Ecuador, Brasil, campaas judiciales y financieras contra Argentina, etc. Golpes de estado disfrazado en destituciones de presidentes en Honduras en 2009 y Paraguay en 2012.

(3) En dos ocasiones en un ao, al menos, se ha blandido el espectro del terror y golpe de estado: primero el presidente de la Polar Cesar Barros, en relacin a las reformas -amenazando con la resurgencia de Patria y Libertad-, y luego, con motivo de los atentados en el metro en Maip el diario la Segunda afirm que en el pas el terror estaba de vuelta.

http://www.elclarin.cl/web/opinion/politica/11598-invocando-a-patria-y-libertad.html

http://www.theclinic.cl/2014/09/09/presidenta-del-colegio-de-periodistas-condena-la-portada-de-la-segunda-es-irresponsable-y-promueve-el-temor/

(4) "La izquierda reformista y la izquierda revolucionaria durante el gobierno de la Unidad Popular", Ricardo Parvex. Crnica Popular Suplemento Celac N4 Chile 40 aos despus.

(5) Haba muchos sectores de la izquierda que planteaban que lo que haba que hacer era destruir el Estado burgus, y que la Unidad Popular no serva para nada; es decir, lo que haba ah era un poco la poltica del MIR, que no entendi que no haba fuerzas para expropiar todas las empresas y se puso a expropiar pequeas empresas, con lo cual la estrategia de Allende, que era mantener un amplio bloque de apoyo social donde tambin estaban los pequeos empresarios, etc., se rompi.

http://www.carcaj.cl/2015/03/tenemos-que-aprovechar-todas-las-contradicciones-posibles-y-concentrar-la-mira-en-la-oligarquia-entrevista-a-marta-harnecker/

(6) los analistas de la O/NE erraban medio a medio ―quiz por primera vez en el caso de Chile― en su ltimo informe previo al golpe, del 14 de junio de 1973, en el cual aseguraban que la salida ms probable a la crisis era un punto muerto.

http://www.elmostrador.cl/pais/2013/08/02/las-operaciones-secretas-de-la-cia-en-chile-y-el-golpe-del-73/

(7)

Alguien ha visto a la Izquierda?

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=196748&titular=

Sobre Chile y los falsos socialistas

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=195731&titular=sobre-chile-y-los-falsos-socialistas-

Carlos Ruiz: La izquierda chilena tiene que ser refundada radicalmente

http://eldesconcierto.cl/carlos-ruiz-la-izquierda-chilena-tiene-que-ser-refundada-radicalmente/

La izquierda chilena, entre el oportunismo y la victimizacin

http://www.elmostrador.cl/opinion/2014/10/28/la-izquierda-chilena-entre-el-oportunismo-y-la-victimizacion/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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