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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-04-2015

La manipulacin de Argentina

Claudio Katz
Rebelin


A dos meses de la muerte de Nisman la investigacin sobre su asesinato o suicidio se ha estancado. La fiscala no corrobora hiptesis, no define imputados y no esclarece mviles. Las causas del fallecimiento siguen en la penumbra, nadie explica la desaparicin de los custodios y crece el misterio por el desorden en la escena del crimen. Persisten, adems, las discrepancias entre los peritos y todas las pruebas se esfumaron. Pero en este caos se han reflotado varios datos de la trama que rodea a los atentados de la embajada de Israel (1992) y la AMIA (1994).

ACUSAR A IRN

Ya se sabe que Nisman era un corrupto. Malgastaba los fondos del estado en boliches y turismo, junto a una corte de cmplices que manejaba sus cuentas en el exterior.

Estas revelaciones tornan ridcula la imagen de hroe que forjaron sus allegados, para propiciar homenajes e identificaciones colectivas (Todos somos Nisman). Las filtraciones sobre el comportamiento del fiscal no invaden su intimidad. Contribuyen a explicar la conducta encubridora de un personaje muy vulnerable a las presiones de los servicios de inteligencia.

Nisman trabajaba para la CIA y el Mossad. Los cables de Wikileaks ilustran como la embajada norteamericana supervisaba y correga sus informes con el auxilio de Stiuso. Violaba todas las normas de un funcionario pblico y en cualquier pas serio habra sido encarcelado por traficar con los secretos del estado [2] .

El fiscal bloque la investigacin de los atentados y fabric la culpabilidad de Irn. Propagaba el material fraguado por la CIA y difundi inverosmiles confesiones de desertores protegidos o suicidados por el Pentgono.

Esta campaa fue convalidada por Kirchner desde el armado inicial del tndem Stiuso-Nisman. Posteriormente Cristina coloc la denuncia contra Irn en la Asamblea General de las Naciones Unidas. En lugar de promover el esclarecimiento de la AMIA, el gobierno aval durante mucho tiempo las acciones del fiscal. Slo tom distancia de estas maniobras hace dos aos, a travs de un Memorndum que intent abrir negociaciones judiciales con Irn.

Cristina percibi las dramticas consecuencias de seguir el juego de la CIA y el Mossad. Pidi que no nos traigan conflictos de afuera y opt por un curso de mayor autonoma diplomtica. Trat de converger con las tratativas encaradas por Obama, para lograr un desmantelamiento acordado de las plantas nucleares de Tehern.

Nisman rechaz enfticamente ese viraje. Siguiendo instrucciones de Israel y la oposicin derechista, mont una absurda imputacin de la Presidenta como cmplice del terrorismo iran. Arm un mamarracho jurdico en base a supuestos dichos de segundas personas e intent crear un escndalo en el Parlamento.

Todo indica que este operativo se desmoron a ltimo momento. Nisman fue abandonado y las escuchas prometidas para sostener su acusacin nunca llegaron. Sus momentos finales retratan la angustia de un hombre traicionado.

Pero los objetivos anti-iranes de su gestin sobrevivieron a su muerte. Quienes manejaron la vida del fiscal tambin aprovecharon su deceso para reactivar esa causa. Intentaron instalar la creencia de un asesinato por orden de Tehern. Con esa finalidad una jueza y varios periodistas mencionaron la presencia de un sicario persa.

Carri fue ms explcita. Afirm que el gobierno ultim a Nisman para sostener la alianza con los Ayatollah. Clarn apuntal esa denuncia difundiendo conversaciones banales de DElia con algn intermediario iran. Terragno fue ms lejos y afirm que Argentina preparaba un convenio de provisin de tecnologa nuclear a travs de Venezuela. No es muy difcil imaginar quin motoriz este operativo.

APAAR A ISRAEL

En su reciente discurso en el Congreso estadounidense, Netanyahu volvi a culpar a Irn de los atentados de la AMIA y la embajada, sugiriendo la misma responsabilidad en la muerte Nisman. Esta acusacin no es nueva, ni exclusiva de la derecha israel. Hace veinte aos el gobierno laborista de Rabin inici una sostenida presin para que Argentina denunciara a Irn. Diabolizar a Tehern ha sido una poltica de estado del sionismo, para reforzar el monopolio nuclear del principal ejrcito de Medio Oriente.

Israel cuenta con un arsenal de 80 bombas en el centro atmico de Dimona y reafirm su primaca, bombardeando las plantas de procesamiento nuclear de Irak en 1981. El boicot econmico y el asesinato de cientficos han deteriorado la capacidad iran para fabricar la bomba. Pero Israel intenta asegurar esa imposibilidad mediante un ataque areo, que Estados Unidos ha vetado en varias oportunidades [3] .

Este rechazo no cuestiona el sostn norteamericano a la hegemona atmica sionista. La tolerancia nuclear hacia Irn, que el Pentgono propiciaba en la poca del Sh para amenazar a la Unin Sovitica y China, fue sucedida por el gran hostigamiento de las ltimas dcadas. Estados Unidos no se arriesga en Medio Oriente al juego de equilibrios atmicos, que consiente entre sus socios de Pakistn e India.

Pero el Departamento de Estado necesita conciliar la exclusividad nuclear de Israel, con el auxilio que ofrece Irn, para desactivar el polvorn creado por el Ejrcito Islmico en la zona. Slo el rgimen chiita exhibe capacidad para lidiar con los fundamentalistas sunitas. Los Ayatollah ya sostienen al colapsado estado de Irak y al asediado gobierno sirio.

Obama busca una reconciliacin con Irn para contener tambin la desintegracin de pases como Libia, que estn desgarrados por disputas entre codiciosas milicias. Evitar un caos inmanejable en la principal regin petrolera del planeta es una prioridad compartida por varios socios de Estados Unidos, como Turqua y Egipto. Pero la rehabilitacin de Irn es resistida por Arabia Saudita y rechazada por Israel.

Netanyahu teme la prdida de privilegios sionistas en el ajedrez zonal. Cuenta con el apoyo de los republicanos y obtuvo un inusual espacio en el Congreso estadounidense para ningunear a Obama.

En sus operaciones geopolticas contra Irn, Israel ha utilizado reiteradamente a la Argentina. Logr este manejo mediante la enorme influencia que ejerci en los gobiernos radicales, menemistas y kirchneristas de las ltimas dcadas. Opera a travs de una red de empresarios, formadores de opinin e intelectuales derechistas. Ese sector conduce las principales organizaciones de la colectividad juda e imita los mtodos del lobby sionista de Estados Unidos. La misma simbiosis que ha establecido la AMIA y la DAIA con altos funcionarios del estado se extiende al Mossad con la SIDE.

Este ascendiente ha permitido involucrar a la Argentina en el tablero de maniobras internacionales, que Israel consuma desde el atentado a la embajada de Buenos Aires. Los emisarios de Tel Aviv concertaron con el gobierno de Menen una campaa para culpabilizar a Hezbolah e Irn. Fraguaron un foso en la puerta del edificio para simular la existencia de un coche bomba. Protegieron, adems, a la banda de policas comprometida con el crimen y enterraron todos los indicios de un estallido al interior del edificio.

Israel impidi la investigacin dentro de la embajada, no aclar la salida del jefe de la delegacin 15 minutos antes de la explosin, ni desminti la existencia de siete vctimas adicionales, que habran sido trasladadas fuera del pas. Por esa razn an no se sabe si el total de muertos fue 22 o 29. Posteriormente l a Corte sepult el expediente durante aos y el supremo Lorenzeti intent convalidar ese entierro, declarando cosa juzgada a una investigacin jams realizada [4] .

El mismo ocultamiento se repiti con la AMIA. Eliminaron los indicios , destruyeron las escuchas telefnicas, protegieron a los sospechosos y coimearon a los testigos para propagar acusaciones sin asidero. El nico iran detenido fue inmediatamente liberado en Europa por falta de pruebas y nunca se averigu el conocimiento previo del atentado que habran tenido los servicios israeles.

Algunas hiptesis relacionan estos sucesos con el asesinato del premier Rabin por parte de un fascista israel. Ese crimen contribuy a frustrar las negociaciones de paz con Palestina e inaugur la preeminencia de la derecha en todos los gobiernos sionistas [5] .

Como estos antecedentes ilustran la reiterada manipulacin israel de Argentina, hay que tomar en cuenta las conjeturas que sealan una mano oculta del Mossad, en el fallecimiento de Nisman [6] .

Esta muerte tuvo un gran impacto periodstico en plena campaa de Netanyahu. Coincidi con la convulsin creada por los asesinatos de Charlie Hebdo, en un clima de paranoia anti-islmica. El cadver del fiscal fue presentado como otra prueba de la penetracin terrorista de Irn en Sudamrica y de su asociacin con los gobiernos populistas de la regin. Algunos analistas estiman que los hombres de Stiuso repitieron el papel jugado por los uniformados de la conexin local en la AMIA y la embajada.

Este crimen constituye el tercer episodio de una saga inconclusa. Netanyahu ya obtuvo su nuevo mandato y el lobby sionista promueve en Estados Unidos a un republicano (o a un halcn demcrata) para suceder a Obama. Sin un drstico cambio de rumbo, Argentina seguir cumpliendo el lamentable papel de instrumento del sionismo.

EL ENCUBRIMIENTO

La campaa de la derecha argentina con el estandarte Nisman afronta severos problemas. La figura del fiscal se desmorona con cada revelacin de su pasado y dos instancias judiciales han desestimado -en trminos muy severos- su acusacin contra el gobierno.

El ltimo fallo destaca que no existen atisbos del supuesto delito alegado por el prcer de la reaccin. Tambin afirma que emul una excursin de pesca, en su bsqueda de pruebas inexistentes. Puesto que los firmantes de esa resolucin han dado muestras de hostilidad hacia el kirchnerismo (declarando la inconstitucionalidad del acuerdo con Irn), nadie puede atribuirles subordinacin a la Casa Rosada.

El emblema Nisman se desmorona, adems, por la srdida batalla que libran sus familiares y protectores para embarrar la causa. Como toda la trayectoria del fiscal est salpicada de espas, cuentas secretas, contrataciones injustificables, automviles prestados y alquileres impagables, crece la urgencia por archivar el expediente.

El desinfle de Nisman tambin obedece al reducido eco social que suscit su figura. La derecha se entusiasm inicialmente con la concurrencia lograda en la marcha, que los fiscales organizaron para reclamar el cumplimiento de la justicia que ellos vulneran. Pero el nmero de manifestantes reunido fue inferior a los cacerolazos, las marchas Blumberg y los mtines del agro-negocio. Aglutinaron al mismo pblico de clase media alta y edad madura que participa en cualquier evento reaccionario.

La desprestigiada causa de Nisman ya no erosiona al gobierno, ni precipita su final. Permite despotricar contra el anti-semitismo de Irn, pero no extender esa acusacin contra una administracin que exhibe un canciller y un ministro de economa de origen judo.

La campaa por el mrtir Nisman tampoco pudo instalar la presencia directa de Washington en el pas, a travs de alguna comisin de la OEA. La bandera del fiscal no basta para incentivar el g olpe blando, que la derecha promueve con operaciones parlamentarias (Honduras, Paraguay) o policiales (Ecuador). Tampoco la irrupcin callejera que los conservadores lograron en Brasil -para promover un escenario de impechment- se extiende a la Argentina. El pas se encuentra ms lejos an de las guarimbas, los paramilitares y los sabotajes econmicos que han imperado en Venezuela.

La derecha mantendr igualmente viva la llama de Nisman, para obstruir el prximo juicio a varios responsables del encubrimiento de la AMIA (Beraja, Palacios, Galeano). Con ese bloqueo buscarn perpetuar la impunidad en la prxima administracin.

La herencia de Nisman suscita mayor desconcierto en el gobierno. Cristina prob todos los caminos y no se decidi por ninguno. Primero afirm que el fiscal se suicid y luego que fue asesinado. Incentiv las indagaciones y ahora promueve el silencio. Acus al super-espa Stiuso y al sospechoso Lagomarsino y posteriormente evit comentarios.

Estas oscilaciones obedecen al carcter explosivo de un caso, que destapa las viejas relaciones de Kirchner con el fiscal y su padrino de la SIDE. Si la investigacin avanza pueden circular muchos carpetazos con informacin incomoda para la familia presidencial. Las causas por enriquecimiento personal y la sociedad con lavadores de dinero (Bez) no son preocupaciones menores para CFK.

La conducta oficial frente al crimen de Nisman ha seguido el mismo patrn de vaivenes que la poltica exterior. El gobierno se aline primero contra Irn, prob luego una conciliacin y ahora ensaya una crtica hacia Israel. Cristina cuestion recientemente las viejas contradicciones del ex embajador Avirn y acept la reapertura de los archivos.

Pero el gobierno teme las consecuencias de un entredicho con Israel. Un importante lobby sionista opera dentro del aparato comunicacional del kirchnerismo. Esta gravitacin se verific en la campaa contra Irn y en la negativa a condenar los crmenes de Gaza. El oficialismo siempre rechaz la ruptura de relaciones con Israel que concret Venezuela, el retiro de embajadores que realiz Ecuador, la participacin de Bolivia en el boicot al sionismo y el endurecimiento diplomtico de Brasil.

LA INVESTIGACIN

En los ltimos meses se ha creado una coyuntura favorable a investigar lo ocurrido. Las mallas del encubrimiento han comenzado a quebrantarse en el desbande judicial en curso. Tanto los conflictos entre el gobierno y los magistrados, como los enfrentamientos entre bandas de espas, generan filtraciones de informaciones escondidas.

La crisis poltica y el cambio de ciclo permiten conocer verdades que los dueos del poder habitualmente ocultan. Ya se observan erosiones en la red de complicidades que impidi conocer lo sucedido en la AMIA y la embajada.

Hay que motorizar la investigacin antes que el prximo gobierno de Scioli, Macri o Massa cierre la ventana abierta hacia el esclarecimiento. La irresolucin de los crmenes de estado no es una fatalidad. Algunos oficialistas esgrimen este argumento para justificar la impunidad. Afirman que en ningn pas del mundo el poder formal de los gobiernos alcanza para doblegar al poder real de los servicios. Pero olvidan que en los momentos de crisis esa fuerza se deteriora y crece la visibilidad del submundo mafioso.

En las condiciones polticas de Argentina el camino hacia la verdad transita por la conformacin de una Comisin Investigadora Independiente, constituida por familiares y personalidades. A lo largo de 20 aos todos los fiscales, jueces, camaristas y supremos han demostrado su aversin a cualquier averiguacin de lo ocurrido. Lo mismo vale para el Parlamento, que designa comisiones con la misma facilidad que obstruye su funcionamiento y cajonea sus conclusiones.

Ya existe una propuesta concreta de APEMIA (Agrupacin por el esclarecimiento de la masacre impune de la AMIA) para formar la comisin investigadora. El antecedente de la CONADEP ilustra la factibilidad y conveniencia de esta iniciativa. El oficialismo y la oposicin han bloqueado hasta ahora su concrecin, pero ya se realiz una importante manifestacin para impulsarla. Esta movilizacin se diferenci del 14 F de la derecha y el 1M del gobierno [7] .

La izquierda puede cumplir un papel clave en la consumacin de este proyecto. Propaga acertadas denuncias y no se sum a las marchas de los fiscales o el oficialismo. Pero no aporta el apoyo requerido para viabilizar la comisin y en algunos casos se opone a su materializacin sin exponer argumentos consistentes.

La batalla por investigar puede nutrirse de la enorme popularidad que rodea a todas las causas democrticas. Hay una gran demanda por alcanzar la verdad y la justicia que exigen las vctimas de la AMIA.

La fervorosa manifestacin de jvenes y militantes durante el 24 de marzo confirma ese sustento y contrasta con el lgubre espectculo que ofreci la derecha el 14 de febrero. El esclarecimiento de los atentados permitir restituir la soberana y sustraer al pas de las manipulaciones imperiales.

29-3-2014



[1] Economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro del EDI. Su pgina web es: www.lahaine.org/katz

[2] Julin Assange. Entrevista de Santiago ODonnell, Pgina 12, 23-3-2015.

[3] Armanian, Nazann . Los nueve errores de Netanyahu, 10-3-2015, blogs.publico.es

[4] Salinas, Juan Jos. El Atentado, 19-2-2015, pajarorojo.com.ar

[5] Chedid, Saad, Cristina Kirchner , Palestina y los 29 muertos en la embajada israel, 27-3-2015, www.rebelion.org

[6] Frattini, Eric. Reportaje, Diario Perfil, 7-3 2015.

[7] Basta de impunidad y encubrimiento : Comisin investigadora independiente,11-2-2015, argentina.indymedia.org/news/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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