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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-04-2015

El muro mortfero del Mediterrneo: el asesinato en masa institucional de la Unin Europea

Sad Bouamama
InvestigAction

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


Segn la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados (1), en 2014 murieron 3.419 migrantes al tratar de cruzar el Mediterrneo. Esta macabra cifra convierte al Mediterrneo en la frontera ms mortfera puesto que la cantidad total personas muertas en todo el mundo es de 4.272. En un lapso de tiempo ms largo, desde 2000 ms de 20.000 migrantes perdieron la vida. Adems, la tendencia es a ascender permanentemente puesto que el ao 2014 bati todos los rcords y dej muy atrs el anterior pico de 1.500 personas muertas en 2011. Los discursos polticos y mediticos construyen cada nuevo drama como catstrofes imprevisibles sobre las que los gobiernos europeos no tendran ninguna influencia ni responsabilidad. El discurso de la catstrofe oculta un proceso de asesinato en masa de la Unin Europea.

Los ngulos muertos de las causas estructurales

El primer ngulo muerto de los discursos polticos y mediticos es el de las causas econmicas que empujan a decenas de miles de personas africanas a arriesgar sus vidas en travesas que saben que son mortferas. Desde las independencias polticas en la dcada de 1960 unos mecanismos diferentes de la ocupacin militar directa han venido a tomar el relevo para garantizar la reproduccin del pacto colonial, es decir, la construccin de economas africanas segn las necesidades de Europa y no segn las necesidades de los pueblos africanos. Sin ser exhaustivo, recordemos algunos de estos mecanismos.

Los acuerdos de cooperacin econmica, financiera y monetaria que los diferentes pases europeos impone a los pases africanos implican una venta de materias primas a un coste inferior al del mercado mundial y prohben el gravamen de los productos importados de Europa. Tomemos el ejemplo del ltimo acuerdo firmado entre la Unin Europea y los 15 Estados del frica Occidental denominado Acuerdo de Asociacin Econmica (APE, por sus siglas en francs). Este acuerdo prohbe el gravamen de los 11.900 millones de euros de productos importados por la Unin Europea en 2013. Hace as competir la agricultura de subsistencia local con la agricultura industrial europea y lleva a la miseria a cientos de miles de campesinos. Las consecuencias caen por su propio peso:

Este acuerdo reforzar una migracin masiva de poblaciones privadas de futuro en sus pases, en una situacin en la que la poblacin de frica Occidental superar el doble de su poblacin actual de aqu a 2050 hasta alcanzar los 807 millones de habitantes (frente a los 526 millones de habitantes de la UE en el mismo ao) y en un contexto de calentamiento climtico particularmente acentuado en esta zona . (2)

Es tal el carcter explotador de estos acuerdos que el profesor Chukwuma Charles Soludo afirm el 19 de marzo de 2012 que el APE de frica Occidental constituye una segunda esclavitud (3). Pero el APE no es sino la sistematizacin a gran escala de lgicas de establecimiento de dependencia anteriores, como la ayuda vinculada que impone el recurrir a empresas francesas a cambio de una financiacin de proyectos de acondicionamiento, los Planes de Ajuste Estructural que imponen reformas liberales a cambio de un crdito o de un informe de pago de la deuda o, peor an, la institucin del franco CFA que permite el control de las polticas monetarias de la zona franco. Los discursos poltico y meditico dominantes eliminan estas causas directas de la pauperizacin africana y de la presin migratoria. Estas desmienten la idea de una catstrofe imprevisible sobre la que el ser humano no tiene influencia alguna. El discurso meditico de la catstrofe no es sino un proceso de ocultacin de las causas econmicas estructurales.

Por supuesto, estos mecanismos solo son posibles recurriendo directa o indirectamente a la fuerza, desde el asesinato de oponentes a estas polticas pasando por los golpes de Estado o las guerras abiertas. Esa es la razn de la frecuencia de las intervenciones militares europeas directas o indirectas en frica. Si Francia es el pas ms presente en estas aventuras guerreras es sobre la base de una delegacin europea. As, ante el ascenso de las potencias emergentes, ante la competencia econmica estadounidense y china, Europa designa a Francia para defender los intereses de Eurfrica, es decir, para consolidar un neocolonialismo socializado a escala de la Unin Europea. Esta Eurfrica econmica y militar es un viejo proyecto de determinadas fracciones del capital financiero europeo. Fue frenado por la competencia entre los diferentes pases europeos que se tienden a poner en segundo plano debido a la exacerbacin de la competencia vinculada a la globalizacin capitalista. As es como ya en enero de 1954 Aim Csaire alertaba sobre Eurfrica equivocndose nicamente con la nacionalidad del soldado: Lo repito, el colonialismo no est muerto. Es experto en renovar sus formas para perpetuarse; despus de los tiempos brutales de la poltica de dominacin se han visto los tiempos ms hipcritas, pero no menos nefastos, de la llamada poltica Asociacin o Unin. Ahora asistimos a la llamada poltica de integracin, que tiene por objetivo la constitucin de Eurfrica. Pero sea cual sea la mscara con la que se atave el colonialismo, sigue siendo nocivo. Por mencionar nicamente su ltimo hallazgo, Eurofrica, est claro que sera la sustitucin del viejo colonialismo nacional por un nuevo colonialismo an ms virulento, un colonialismo internacional, cuyo gendarme vigilante sera el soldado alemn (4).

Estas guerras directas o indirectas (5) son la segunda causa de la presin migratoria. Miles de personas africanas arriesgan sus vidas en el Mediterrneo no solo para sobrevivir econmicamente, sino para huir de las guerras europeas y de sus consecuencias en trminos de instalacin de regmenes dictatoriales o, peor an, del caos, como en Libia o en Congo con la instalacin de seores de la guerra con los que el comercio puede continuar. El discurso meditico de la catstrofe oculta tambin la responsabilidad europea respecto a esta causa de las migraciones contemporneas.

FRONTEX o la creacin de las condiciones de un asesinato en masa

Si las causas antes mencionadas bastan para comprender el aumento de la presin migratoria, no bastan para explicar el aumento de la cantidad de defunciones en el curso de la migracin. Para ello hay que orientar la mirada a las respuestas de la Unin Europea a esta presin migratoria. Desde 2005 estas respuestas se concretizan por medio de la Agencia Europea para la Gestin de la Cooperacin Operativa en las Fronteras Exteriores de los Estados miembros de la Unin Europea o (FRONTEX [del francs " Frontires extrieures ", fronteras exteriores. N. de la t.]). El estatuto de agencia ofrece una importante autonoma que se reforz an ms el 10 de octubre de 2011 al autorizarla a poseer su propio material militar. Los medios financieros que se ponen a disposicin de FRONTEX aumentan constantemente: 19 millones de euros en 2006 y 88 millones de euros en 2011 (6).

En concreto, la Agencia organiza patrullas militares para devolver a las personas emigrantes a pases vecinos por una parte y, por otra, firma acuerdos con Estados terceros para que sirvan de barrera de los candidatos a emigrar. Para poder realizar su misin la Agencia dispone de unos medios militares en constante aumento que son o bien propios o los ponen a su disposicin los Estados miembros: ms de una cuarentena de helicpteros y aviones, un centenar de barcos y aproximadamente 400 unidades de equipamiento como radares, sondas, cmaras, etc (7). Es a todas luces una lgica de guerra contra las personas migrantes. En particular, estos medios militares permiten a la Agencia garantizar patrullas frecuentes en las aguas territoriales de los Estados miembros, pero tambin en aguas internacionales. La Liga Belga de Derechos Humanos describe con razn la Agencia como un verdadero ejrcito al servicio de la poltica migratoria de una Europa que lleva a cabo con armas desiguales una guerra contra las personas migrantes que no tienen nada de soldado (8). Esta lgica de guerra lleva a las personas candidatas a la migracin a arriesgarse cada vez ms para escapar de la vigilancia de las patrullas de FRONTEX. El aumento de defunciones no se debe a una catstrofe imprevisible, sino que es el resultado de decisiones tomadas con plena conciencia de sus consecuencias mortferas.

La segunda misin de FRONTEX consistente en firmar acuerdos con los pases africanos ribereos del Mediterrneo no es sino una externalizacin del trabajo sucio, por retomar una expresin de la jurista Claire Rodier (9). Las consecuencias de esta externalizacin son lgicas: Esta externalizacin que consiste en subcontratar a los pases limtrofes (Magreb, Europa del Este) para que gestionen la inmigracin irregular supone varias ventajas para los Estados europeos: por una parte, transfiere el trabajo sucio (deportaciones en masa, detenciones arbitrarias, torturas) a pases cuyos estndares son menos elevados que en Europa, lo que permite librarse de las obligaciones que las leyes europeas imponen en materia de respeto de los derechos humanos: por otra parte, participa de la relacin de dependencia que mantiene la UE con su vecindario prximo. Y es que, a cambio de su colaboracin, se promete a los pases concernidos financiar acciones de colaboracin o unas contrapartidas de naturaleza poltica o diplomtica (10).

Por consiguiente, a los muertos del Mediterrneo hay que aadir los malos tratos, la brutalidad y los muertos de esta subcontratacin. Por supuesto, este papel de instalacin de las condiciones del asesinato en masa institucional est ausente de los reportajes que nuestros medios de comunicacin difunden con cada naufragio mortfero.

El discurso meditico sobre quienes trafican con personas migrantes

Tras ocultar las causas estructurales del aumento de la presin migratoria y las causas de su traduccin en muertes en el Mediterrneo, al discurso meditico solo le queda centrarse en quienes trafican con personas migrantes . Ellos seran los nicos responsables de la situacin y la lucha contra las redes de estos traficantes se presenta como la solucin. El centrar el discurso poltico y meditico nicamente en estos traficantes contribuye una vez ms a ocultar las verdaderas razones de los dramas regulares del Mediterrneo.

Est claro que no tenemos ninguna simpata por quienes trafican con personas migrantes . Con todo, tenemos que recordar que mientras haya una demanda de personas migrantes habr una oferta de travesas clandestinas. Abordar solo la oferta y ocultar la demanda es lo propio de las polticas que no quieren hacer frente a las causas de un problema social. Atacar solo a los traficantes, sin preguntarse por la demanda de parasos artificiales de una cantidad cada vez mayor de ciudadanos, adoptar una poltica prohibicionista en materia de alcohol sin hacer frente a las causas de la alcoholizacin, etc.: son muchos los ejemplos de estas polticas hipcritas que pretenden actuar sobre las consecuencias mientras que las causas permanecen ocultas.

Al tener que hacer frente a un aumento de los riesgos de control, se incita a quienes trafican con personas migrantes a deshacerse lo antes posible de sus cargas molestas y por cualquier medio. Nuevos datos obtenidos el martes 16 de septiembre por la Organizacin Internacional para las Migraciones (OIM) vienen a confirmar la tesis segn la cual, efectivamente, son quienes trafican con personas migrantes quienes abarrotaron voluntariamente el barco con cientos de personas migrantes antes de que este se hundiera , pone de relieve Elise Vincent en la edicin de Le Monde del 16 de septiembre 2014. Si hay que perseguir y juzgar a estos criminales, no es menos cierto que ests prcticas solo son posibles porque la poltica econmica crea las condiciones para ello.

Estas mismas orientaciones polticas proporcionan a la mafia una ocasin de oro de beneficiarse de la explotacin de quienes han podido escapar a la muerte. El periodista de la agencia Reuter describe de la siguiente manera esta nueva gallina de los huevos de oro de la mafia en Lampedusa: Aqu, a ocho horas de barco de Sicila, la mafia ya ha hecho el negocio acogiendo a las personas emigrantes en unos centros explotados por unas sociedades privadas por delegacin del Estado. Desde hace aos son siembre las mismas quienes ganan las licitaciones. Una persona migrante reporta una treintena de euros al da de subvencin. Es un negocio de oro con estas decenas de miles de migrantes, ms rentable incluso que el trfico de droga, segn reconoce un gnster al que se le intervino el telfono durante una investigacin sobre la corrupcin en Roma. Lo que es cierto en la capital ser cierto en toda Italia. Una ilustracin de esta organizacin es el escenario, siempre el mismo, que precede a los rescates. A bordo de los podridos cascarones de nuez que han partido de Libia no hay nada de comer ni de beber ni gasolina, pero s un telfono va satlite para pedir ayuda. Un equipamiento demasiado costoso para quienes trafican con personas migrantes . Una vez en tierra, las personas migrantes proporcionan una mano de obra barata, en la agricultura en el caso de los hombres, en la prostitucin en el de las mujeres. Un verdadero trfico de esclavos y los esclavistas son africanos e italianos (11).

Las obras de investigacin sobre las discriminaciones consideran que una de sus formas es la discriminacin sistemtica, es decir, consecuencia de un sistema, y no de una decisin voluntaria de discriminar. Podemos tomar el mismo concepto en lo que concierne a las personas muertas en el Mediterrneo. Sin duda el asesinato de estas personas migrantes no es directo. Es, en cambio, el resultado ineluctable de las polticas de la Unin Europea, tanto en su poltica africana como en su poltica migratoria, tanto en el aumento de la presin migratoria como en su traduccin en muertes a gran escala.

Notas:

(1) http://www.unhcr.fr/54871a45c.html , (2) Comunicado de prensa, Non la signature de lAccord de Partenariat conomique UE-Afrique de lOuest par le Conseil de lUnion europenne !, 11 de diciembre de 2014, http://www.solidarite.asso.fr/IMG/p ;,

(3) Jacques Berthelot, Il est urgent darrter dimposer les APE, 16 de enero de 2013, http://www.diplomatie.gouv.fr/fr/po ;,

(4) Aim Csaire, Le colonialisme nest pas mort, La nouvelle critique, n 51, enero de 1954, p. 28.

(5) Raphal Granvaud, Que fait larme franaise en Afrique, Agone, Marsella, 2009. (6) Frontex, le bras arm de lEurope Forteresse, demain le Monde, n 18, marzo-abril 2013.

(7) Ibid. (8) Frontex : guerre aux migrants, documento audio, http://www.liguedh.be/les-fichiers- ;,

(9) Claire Rodier, Xnophobie Business, quoi servent les contrles migratoires, La Dcouvertes, Pars, 2012. (10) Entrevista a Claire Rodier, Libration, 1 de octubre de 2012. (11) Antonio Parrinello, Reuters, 17 de enero 2015.

Fuente: http://michelcollon.info/Le-mur-meurtrier-de-la.html?lang=fr



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