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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-04-2015

El efecto Gezi frente a la deriva represora de Erdoğan

Bernardo Gutirrez
eldiario.es


Con el rostro sereno y un pauelo cubrindole la cabeza, la anciana Kiymet Peker coloc una silla frente a al bulldozer que pretenda destruir un parque del barrio de Murat, en Edirne. Cuando los vecinos se acercaron, Kiymet, de 75 aos, manifest su determinacin: "No dejar que destruyan el parque". Recep Grkan, el recin elegido alcalde de Edirne, intermedi y par las obras. "El parque no ser demolido mientras yo sea el alcalde", afirm en los medios.

Kymet consigui en abril del ao pasado paralizar la construccin de un centro comercial con una silla y su determinacin. Su triunfo era la metfora perfecta del que podramos llamar 'efecto Gezi Park'. O el espritu de Gezi, lema adoptado por una cuenta de Twitter que divulga en ingls todos los desdoblamientos de las revueltas del Gezi Park de Estambul.

La dursima represin por el presidente Recep Tayyip Erdoğan desmantel la acampada de Gezi el 15 de junio de 2013. Pero no consigui frenar el imaginario del grito #DirenGezi (diren significa resistencia) que se expandi por el pas. Tampoco pudo evitar las nuevas conexiones tranversales de movimientos y las prcticas de accin colectiva activadas por las revueltas. El movimiento de Gezi par la construccin de un centro comercial. Y el ejemplo cundi. Decenas de barrios, movimientos y colectivos comenzaron a organizar sus luchas a lo largo de Turqua, buena parte de ellas de carcter urbano.

Los vecinos pararon la construccin de un complejo de mausoleos en el Oru Baba Parkı de Estambul. Una acampada paraliz en octubre la construccin de una mezquita en un bosque de Validebag, (en Uskudar, lado asitico de Estambul). Un grupo de mujeres se niega a dejar sus casas y plantan cara a la gentrificacin en Izmir. Los activistas intentan detener incluso las megaobras del tercer puente sobre el Bsforo. Se ha perdido el miedo.

El contagio del espritu de Gezi no se limit a las regiones urbanas. La privatizacin de las playas de İztuzu y Bozcada, en la costa mediterrnea, tambin fue frenada por la presin popular. La villa de Yirca consigui proteger sus olivares frente a un proyecto de central de carbn. En Arhavi (Mar Negro), Muğla, Andon o el can Ahmetler la resistencia ciudadana evit la instalacin de centrales hidroelctricas. Se podra afirmar que la lucha del Gezi Park abri la puerta a otros logros sociales contra el gobierno? El arrollador triunfo del AK, el partido de Erdoğan, en las elecciones nacionales de 2013 y locales de 2014 apaga cualquier brillo a las luchas de Gezi? Cul es el verdadero legado de la revuelta del #DirenGezi?

Represin creciente

Llueve a cntaros en el barrio de Beşiktaş de Estambul. En el Bar Abbas, el estudiante de Ciencias Polticas Mert Maya y la activista feminista zlem Kaya conversan sobre las revueltas. Sus memorias dibujan sonrisas. Complicidades. "Muchos adolescentes se politizaron para siempre, perdieron el miedo", afirma Mert. "No era slo por un parque. Estbamos all tambin como mujeres. Fue importantsimo para el feminismo y para el movimiento LGBT", matiza Ozlem.

Ambos coinciden en un punto: Gezi fue una fbrica de imaginarios. La ruptura simblica del #DirenGezi y la victoria inicial contra el proyecto de centro comercial sembraron las semillas de nuevas luchas. Y Gezi sirvi de puente o vnculo.

zlem habla de los kurdos de Gezi y de cmo la sociedad turca se sensibiliz por su causa. "La mayor parte de los apolticos de la clase media de Estambul se sienten unidos con los kurdos contra la brutalidad del Estado", escriba Elif Genc en Roar Magazine. Gezi fue un potentsimo altavoz para la causa kurda. La muerte del Medeni Yildirim, un jove kurdo de la provincia de Diyarbakir, provoc a finales de junio de 2013 una de las mayores protestas del ao en Estambul. "Jvenes blancos, de clase media, dndose cuenta que la violencia contra Gezi es el da a da del pueblo kurdo", matiza zlem .

Otra sorpresa en la sociedad postGezi, segn Mert Maya, fue "la gran solidaridad de la izquierda turca con la resistencia de Kobani (la zona autnoma kurda en Siria)". Quin iba a imaginar en los primeros das de la ocupacin del Gezi Park que unos meses despus buena parte de la sociedad turca se iba a solidarizar con la regin autnoma kurda de Kobani, en Siria? Quin iba a pensar que activistas turcos, contrariando a su propio gobierno, llegaran a cruzar la frontera siria para apoyar a los kurdos de Kobani?

La conversacin contina. "Gezi es un estado de nimo". Sonrisas. Pero ambos se muestran prudentes. La dursima represin desplegada por el Gobierno flota en la charla. Hablan de retrocesos. De decenas de periodistas detenidos. De la nueva ley de seguridad que legaliza la represin policial y restringe el uso de redes sociales. De la persecucin a abogados. De los estudiantes detenidos en varias universidades. De la brutalidad policial que hace das se col en la mismsima Universidad de Estambul.

El Bosque del Norte contina amenazado por los megaproyectos urbanos de Erdoğan. Planean centros comerciales sobre los acuferos que abastecen la ciudad. Y el feminicidio contina. 281 mujeres murieron oficialmente en 2014 por la violencia machista. Mert habla de Berkin Elvan, el adolescente de 15 aos que fue alcanzado por un bote de gas en Gezi y muri tras nueve meses en estado de coma. Si #SomosTodosKhaledSaid (en referencia al bloquero egipcio muerto) encendi la primavera turca, el "Somos Belkin Elvan" sigue siendo un grito antigubernamental.

Las imgenes de la polica dispersando con gas a los familiares que se congregaron alrededor del hospital desmantelan cualquier optimismo. Los asesinos siguen impunes. Y quienes reclaman justicia son incluso amenazados de muerte. La reciente crisis de los rehenes es prueba de ello: los dos militantes comunistas que secuestraron al fiscal Mehmet Selim (uno de los responsables de la muerte de Berkin Elvan) fallecieron a manos del cuerpo de operaciones especiales. Sin miramientos. "Todo el mundo tiene miedo en Turqua, afirmaba recientemente el premio Nobel de Literatura Orhan Pamuk.

Mert, recordando Gezi, habla de nuevas prcticas polticas. "Surgieron muchas asambleas. Adems, naci un empoderamiento fortsimo, la certeza de que se puede resistir. Cuando la polica nos lanzaba gas, gritbamos "bu gaz bir harika dostum" (este gas es muy bueno)", afirma Mert. Afirma que Gezi propici cosas impensables hasta entonces, como la ocupacin de fbricas por sus trabajadores. El minidocumental After Gezi: Erdogan and political struggle in Turkey cita precisamente la ocupacin de las fbricas Kazova y Greif y la autogestin por sus trabajadores como ejemplo de las nuevas luchas. "Vemos el efecto de Gezi en estas luchas obreras", afirma en el documental la activista zlem Arkin, de la Accin Revolucionaria Anarquista.

"Gobernamos todo esto"

"No s cmo lo hicimos, pero llegamos a gobernar todo esto durante casi tres semanas. Tenamos hasta excavadoras para defendernos". Begm zden, una activista del colectivo Imece (Movimiento por la Urbanizacin del Pueblo), habla desde las escaleras que dividen la plaza Taksim y el Parque Gezi. "Trabajamos hace aos por el derecho a la ciudad. Siempre tuvimos muchas dificultad para movilizar. Acudan pocas decenas de personas a las reuniones. En Gezi, de un da para otro, eran miles. Nuestra lucha urbana se viraliz", matiza Begm .

Deambulando por las terrazas de Beyoğlu ("aqu es donde los izquierdistas bebemos cerveza en paz"), Begm habla de la ocupacin de Gezi como una catarsis de "autoorganizacin, de "espritu comunitario y "deseo de democracia directa". Habla de la Repblica Autnoma de Gezi, en la que "todas las luchas dialogaban de forma transversal".

Pero rpidamente habla con cierta preocupacin: "Despus de Gezi, nunca tuvimos a ese dilogo, los movimientos estn en repliegue, la represin crece". En las paredes de los bares, el espritu de Gezi vive. Psters con pinginos lanzando flores en lugar de ccteles molotov (el pingino se convirti en un smbolo cuando la CNN turca ignor la ocupacin de Gezi y pas un documental sobre pinginos). El Istambul United, el frente creado por todos las hinchadas de ftbol de la ciudad contra la polica durante la ocupacin de Gezi, habita en los muros de los callejones.

Begm saca relucir su cara ms pesimista: "Infelizmente Erdoğan y el partido AK arrasaron en las elecciones generales de 2013 y en las locales de 2014. Para el movimiento, la macropoltica sigue siendo un fracaso. No hay opciones viables para tomar el poder". B egm cita el Gezi Party, que a pesar de su potica declaracin de intenciones, fue un verdadero fracaso en las urnas. Tambin cita la oportunista nueva escisin del partido comunista, que intent aprovecharse del imaginario de Gezi con #DirenTrkiye como lema.

El nico resquicio de esperanza, para B egm, es el Partido de la Democracia de la Gente (HDP) , que apoya la causa kurda, al movimiento LGBT y que tiene un 50% de mujeres candidatas. En las elecciones locales de 2014, el HDP consigui el 6,6% de los votos. En la actualidad, mientras buscan crear un frente inspirado en Syriza, las encuestas le colocan ya cerca del 10%. "Pero todava la vieja izquierda copa todo, y no podemos decir que Gezi fuese un movimiento anticapitalista. No tenemos en Turqua nada nuevo con el espritu de Gezi, como Podemos en Espaa", matiza la activista.

Kadıky, lado asitico de Estambul. Una estatua recuerda la muerte de Berkin Elvan, ya el gran mrtir de Gezi. La estatua: un panadero con mscara antigas busca a Berkin, que fue atacado mientras buscaba una panadera. A los pies de la estatua, la arquitecta Selen atalyrekli, da unas pinceladas de Kadıky : barrio rebelde, nido de ocupas, epicentro de la bohemia, espacio resistente. "La gentrificacin expuls a mucha gente del lado europeo. Los activistas se mudaron en masa a Kadıky ", afirma.

En Kadiky, como publica The New York Times, hasta jugar en la nieve es poltica y provoca la muerte de un periodista. Selen habla de la importancia de Don Quixot, la primera experiencia de ocupacin urbana de Estambul, nacida en Kadiky tras el desalojo del Gezi Park. "Las asambleas que surgieron conectaron a los ancianos con las luchas estudiantiles, algo importante. En estos momentos, las ocupaciones sirven para que los movimientos se organizen y dialoguen", asegura Selen.

En la ocupacin Caferaga Mahallevi (desalojada recientemente por la polica) las paredes estn sembradas de gritos transversales: Che Guevara, una mscara de Anonymous, fotos de jvenes en Gezi conduciendo una excavadora. Unos carteles redondos con lemas recuerdan a los usados por la Plataforma por Afectados por la Hipoeteca (PAH), a su "S se puede" (en verde) y "Pero no quieren" (en rojo). Hasta qu punto el movimiento del Gezi Park se inspir en la ltima oleada de ocupaciones globales?

Unas jornadas despus de la visita a Kadiky, Selen medita sobre ello en un encuentro activista de fin de semana en el Bosque del Norte, el nuevo frente de luchas del espritu de Gezi. "Sentimos mucho apoyo internacional. Especialmente sorprendente fue la conexin con Brasil, que sali a las calles pocos das despus. Tal vez tuviramos problemas similares, sobre todo urbanos", afirma Selen.

El encuentro est convocado por la Defensa del Bosque del Norte, una alianza de foros, organizaciones y movimientos surgida tras el desalojo de Gezi. "La amenaza al Gezi Park era apenas la punta del iceberg. A pesar de algunos triunfos concretos, la poltica neoliberal de Erdoğan sigue siendo una gran amenaza. El Bosque del Norte es ahora el principal escenario de esa batalla", afirma Imre Azan, director del aclamado documental Ekmenopolis. Las amenazas se multiplican: el tercer puente sobre el Bsforo, el tercer aeropuerto que est destruyendo bosques, el Kanal Istanbul que pretende conectar el Mar Negro y el mar de Mrmara...

Can Atalay, una de las voces ms reconocidas de la plataforma Taksin Solidarity, intenta ver ms all de las amenazas del neoliberalismo urbano del Gobierno. Los nuevos proyectos son el sntoma de algo ms preocupante. El estilo de Erdoğan , en el que se mezcla la islamizacin de un pas oficialmente laico y el urbanismo neoliberal, choca de lleno, segn Can, con los valores democrticos. "La transformacin urbana est relacionada con la cuestin del autoritarismo y los derechos democrticos en Turqua. Por eso la ocupacin de Gezi era ms que por un parque, representaba el deseo de otra democracia y de derechos civiles", afirma Can Atalay.

En el suelo del Bosque del Norte, bajo las conversaciones de los activistas, varios juguetes disputan una batalla simblica, ldica, micropoltica. Gras, excavadoras y militares rodean a pitufos y animales coloridos. Las voces en turco llegan mientras la noche cae. A veces se reconoce la palabra "Gezi". Difcil saber si las frases que la acompaan tienen que ver con el Bosque del Norte, con los kurdos de Kobani, con los derechos de las mujeres, con los estudiantes universitarios presos o con las posibilidades del Partido de la Democracia de la Gente (HDP) de tomar el poder.


Fuente original: http://www.eldiario.es/internacional/Gezi-Park-represion-Erdogan_0_372713535.html



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