Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-04-2015

Resea de Insurgencias invisibles. Resistencias y militancias en Estados Unidos, de Luis Martn Cabrera
Rebeldas silenciadas en el corazn del Imperio

Enric Llopis
Rebelin


Si el lector toma en sus manos La otra historia de los Estados Unidos, de Howard Zinn, encontrar un completo ensayo de las luchas de los explotados en este pas desde 1492 hasta la presidencia de Clinton. Heredero de esta monografa, Insurgencias invisibles. Resistencias y militancias en Estados Unidos (La Oveja Roja), de Luis Martn Cabrera, es otra cosa. Aporta otra mirada. O, ms bien, miradas. Porque tan importante como el contenido del libro (que el ttulo expresa con nitidez) es la pluralidad de perspectivas, la originalidad en el mtodo y en el punto de vista del autor, los desdobles y repliegues en la narracin, y la polifona en la aproximacin a las luchas sociales. En Insurgencias invisibles tan importante es el fondo como la forma, fundidas en un todo global e indisociable.

La metodologa, que en ningn caso el autor esconde, condiciona el contenido. Mirar y contar desde dentro: entre la historia oral y la crnica titula Luis Martn Cabrera uno de los epgrafes de la introduccin. Se trata, por tanto, de un libro no escrito desde la erudicin ni desde los archivos; tampoco desde la distancia acadmica ni la asepsia complaciente, ni siquiera desde el pensamiento crtico. Aspiro a escribir desde dentro, desde el interior mismo de las luchas, codo a codo, como un participante ms, sin borrar mis privilegios letrados, pero sin ceder a las tentaciones antropolgicas de quienes pretenden saber ms que los propios oprimidos, apunta el autor. Tampoco oculta que escribe desde la universidad (desde los 18 aos ha permanecido en los campus universitarios). El libro es, por tanto, una tensin sostenida por escribir desde adentro y desde la praxis.

El resultado es un texto vivencial, directo, muy bien escrito y que mezcla gneros (entrevista, crnica, reportaje, ensayo) con un fin bien claro: que sean los protagonistas de las insurgencias opacadas en Estados Unidos quienes cuenten su historia. No se trata de ser objetivo, ni de cuadrar cifras, como Luis Martn Cabrera aclara en el captulo sobre Fronteras y militancias migrantes: La contemplacin de la frontera produce una especie de vrtigo que los cientficos sociales tratan de conjurar a golpe de nmeros, como si la frontera pudiera devenir ontologa entre las cuatro paredes de una ecuacin, pero su venganza es justamente no dejarse atrapar por los nmeros.

Luis Martn Cabrera se define como republicano errante, comunista sin partido, chicano por solidaridad internacionalista y gringo por necesidad. Ha recorrido diferentes universidades en Estados Unidos, donde tambin ha militado en diferentes organizaciones sociales y sindicales. En Insurgencias Invisibles se desdobla en reportero. Las crnicas de las luchas en las que participa (no se queda el autor en mero testigo) trascienden la ancdota y el hecho episdico para componer el fresco de las militancias y resistencias en Estados Unidos. Hope, una estudiante afroamericana, pasea en un viejo automvil con Luis Martn Cabrera por el lado oscuro de Atlanta (una licorera de la que salen tipos golpeados por la vida o un polica blanco registrando a un adolescente, entre otras imgenes, muestran mucho mejor que la estadstica las sentinas de la primera potencia del planeta).

Durante su estancia en Oakland, donde Martn Cabrera preparaba un libro sobre violencia poltica y memoria en las post-dictaduras de Espaa y el Cono Sur, el autor participa (y describe en una excelente crnica) las protestas contra el asesinato del joven afroamericano scar Grant y los ataques de Israel sobre la franja de Gaza. Y se suma a la movilizacin, en lo que constituye una constante del libro, tras abandonar una discusin intelectual, hueca y bizantina. Son crnicas que reparan en el detalle, morosas, descriptivas, literarias, con trazos gruesos que perfilan la gran trama de la Historia, pero tambin con los oportunos antecedentes (la crnica del asesinato de scar Grant empieza con una discusin en una cena de vecinos que destapa todos los prejuicios raciales del norteamericano de clase media). Otro ejemplo de ancdota cotidiana, ni siquiera buscada, que sirve de ingrediente para los reportajes del libro, se produce unos das despus del 11-S: un cliente de un supermercado le tiraba las bolsas al suelo a una mujer con hijab, al tiempo que ladraba: perra infiel, terrorista, vulvete a tu pas a vivir en una cueva!.

Uno de los puntales de Insurgencias invisibles son las entrevistas, en las que el autor deja al protagonista que se explaye largamente. Se trata de una aproximacin a la realidad poltica, sociolgica e historiogrfica desde la subjetividad del entrevistado (otra vez el mtodo, la historia oral: Lo importante es escuchar al entrevistado y dejarlo que cuente lo que quiera contar, y que decida cmo contarlo). As, el lector puede adentrarse en la entraa de los Panteras Negras a travs del testimonio de Roberta Alexander, quien tambin milit en el Partido Comunista de Estados Unidos. La organizacin afroamericana defendi derechos elementales: tierra, pan, vivienda, educacin, justicia y paz, y no dej de utilizar para sus reivindicaciones un documento revolucionario: la Declaracin de Independencia de Estados Unidos respecto a Gran Bretaa.

Las resistencias, insurgencias y militancias se visibilizan precisamente a travs de estas conversaciones. Enrique Dvalos explica la descarnada explotacin de las maquiladoras, as como la evolucin de las mismas y las posibilidades de organizacin sindical. Rommel Daz, Adriana Jasso y Harry Simn, militantes de Unin del Barrio, desarrollan el ideario y trayectoria de esta organizacin de latinos en Estados Unidos, fundada en 1981, que se define como partido (con estructura y jerarqua) inspirado en los principios del centralismo democrtico. En el dilogo surgen las diferencias y matices con movimientos asamblearios como el movimiento estudiantil Yo Soy 132, en Mxico, o bien Occupy en Estados Unidos. Tambin las discusiones en torno a nociones como chicano, raza o indigenismo, las afinidades polticas con Cuba y Venezuela, y la asuncin del marxismo-leninismo.

El autor huye del academicismo, pero tambin expone abiertamente los referentes tericos de los que parte. Uno de los tres captulos que componen el libro (El imperialismo y sus enemigos internos) bebe absolutamente del Discurso sobre el colonialismo, publicado en 1955 por el poeta martiniqus Aim Csaire, quien somete a un mximo de tensin dialctica la relacin del humanismo burgus con el despliegue de la violencia colonial en los territorios sometidos por el capitalismo occidental. A Hitler se le presenta como producto de la misma razn occidental que justific la esclavitud y el colonialismo. Tambin discute Luis Martn Cabrera con autores como Vicente Verd, Jean Braudillard o Umberto Eco, pues tienen una imagen de Estados Unidos como siniestro basurero capitalista poblado de obesos blancos e ignorantes. Subyace en estas descripciones, seala Martn Cabrera, el goce secreto de quienes encuentran motivos para sentirse de alguna manera superiores a la potencia colonial que les domina.

Adems, la subjetividad, la crnica y el testimonio directo no evitan pasajes en que la informacin golpee a pelo y sin rebozos. Actualmente hay (en proporcin) ms afroamericanos en libertad condicional o en prisin que el nmero total de esclavos en 1850. Otro aldabonazo sobre las buenas conciencias: Los casos de asesinatos de personas afroamericanas o de latinos en barrios pobres son interminables y, por eso, no pueden considerarse simplemente accidentes; Cualquiera que se pasee por alguno de los barrios de color segregados de Detroit, Oakland o Chicago puede observar que viven en un estado policial; En 1848, tras una campaa blica y de ocupacin, Estados Unidos se apoder de ms de la mitad del territorio de Mxico. El eplogo es aleccionador e incluye reflexiones generales, producto de la praxis militante del autor, vlidas para cualquier territorio: Sorprendentemente, o tal vez no tanto, los pueblos y las comunidades de lucha te aceptan si vienes con voluntad de aprender y aportar, y no se enredan ni en abstracciones estriles ni en narcisismos identitarios. Y es que pese a todo, el internacionalismo solidario est vivo, incluso en Estados Unidos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter