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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-04-2015

Uruguay
TISA: la banalizacin del mal

Antonio Elas
Voces


 

El ingreso de Uruguay a las negociaciones del Trade in Services Agreement (TISA) requiere varias puntualizaciones dado que el proceso de discusin pblica que se ha iniciado sobre el tema carece en gran medida de una slida fundamentacin.

 

La primera , nada menor, es que para los dems pases miembros de dicha negociacin el secreto rige para los trminos que se negocian no para ocultar su condicin de miembros. En el gobierno del Presidente Jos Mujica la reserva o el hermetismo se llevaron a tales extremos que todo el proceso de incorporacin a las negociaciones era desconocida por connotados dirigentes del Frente Amplio y por el actual Presidente de la Repblica. Ambas cosas de extrema gravedad: la primera, porque la fuerza poltica tiene definiciones precisas en contra de este tipo de acuerdos y esto es una imposicin de hechos consumados al margen de las discusiones que deberan haberse realizado al interior del Frente Amplio; la segunda, porque existi un proceso de transicin entre el gobierno saliente y el entrante en el que debera haber sido informado el Dr. Tabar Vzquez.

 

Pero no todo es responsabilidad del gobierno anterior: el tema fue difundido en la prensa en julio del ao pasado, el canciller Luis Almagro reconoci la existencia de estas negociaciones y connotados dirigentes frenteamplistas fueron entrevistados al respecto por lo cual no sera aventurado decir que hay muchos que comparten, al menos por omisin, las responsabilidades del inconsulto ingreso al TISA. De la misma forma debe decirse que tambin fueron omisos en informar al Presidente los integrantes del actual gabinete que conocan y aprobaron el ingreso al TISA.

 

En las actuales circunstancias cuando segn dirigentes del PIT-CNT el Presidente va a analizar en profundidad el tema antes de tomar posicin vale la pena recordar que fue el propio Dr. Tabar Vzquez quin dio la orden de suspender las negociaciones del Tratado de Libro Comercio con Estados Unidos en su primer gobierno.

 

La segunda, a la que hemos denominado banalizacin del mal, pretende convencer de que el ingreso a las negociaciones del TISA no exige ningn tipo de condiciones y se puede salir de las mismas fcilmente.

 

Antes fue el canciller Luis Almagro, quin dijo que las negociaciones tienen como objetivo: establecer un rgimen de comercio ms amplio, flexible y predeciblelo suficientemente claro para no impedir que cada gobierno ejerza su propia soberana para regular ciertos sectores y destac que Uruguay puede aceptar o no la frmula a la que se llegue (La Diaria, 17/07/2014).

 

Ahora es el canciller, Rodolfo Nin Novoa, quin dice que Lo primero que hay que hacer es juntar la informacin, sentarse a analizarlo con cabeza abierta y pensar que Uruguay es un pas que cada vez tiene ms perfil de servicios" y qu va a "respetar y defender los monopolios que tiene el pas, como por ejemplo la telefona bsica, la refinacin de petrleo o el suministro de agua potable y que antes de un eventual acuerdo TISA habr que consultar al Frente Amplio y a los dems partidos (06/04/2014) .

 

Con lo cual pretenden  restar importancia a la participacin como miembro pleno (no con la categora de observador) de una negociacin multilateral que exige la aceptacin de los acuerdos ya alcanzados y el compromiso de buena fe de aceptar los resultados de las negociaciones subsiguientes. Con lo cual solamente habr que discutir cuando se llegue a la firma del tratado como si la direccin y objetivo de las negociaciones fuera irrelevante.

 

Lo expuesto por los cancilleres se contrapone con lo que sostiene el PIT-CNT y REDES en una nota dirigida al canciller Almagro (06/02/2015): es ilusorio pensar que Uruguay podr incidir mayormente en las negociaciones del TISA, menos aun cuando se le exige como condicin de ingreso a las negociaciones que acepte (sin siquiera haberlos visto, estudiado y evaluado) los textos ya aprobados por los miembros actuales del TISA (como consta en innumerables comunicaciones de la misin permanente de Uruguay ante la OMC a la cancillera a lo largo de 2014).

Plantean, adems, que el ingreso fue aceptado sosteniendo que lo ya aprobado coincide con lo acordado en el marco del GATS, del cual Uruguay forma parte. Lo cual cuestiona porque tal como se establece en forma explcita en los objetivos del TISA en el documento que se le presento a la misin permanente de Uruguay ante la OMC (04/12/2012) buscan alcanzar un acuerdo GATS plus avanzar mucho ms all del GATS en diversas reas y se diferencia del GATS en varios aspectos importantes para los trabajadores, el pueblo uruguayo y toda la nacin, no tenidos en cuenta en esa evaluacin ligera.

La tercera , la participacin en esta negociacin implica ignorar que Uruguay es bsicamente exportador de bienes de origen agropecuario y ha compartido el reclamo de los pases del tercer mundo para que se eliminen los subsidios que otorgan los Estados Unidos y la Unin Europea a la produccin de dichos bienes, lo cual ha sido una condicin sine qua non, para negociar la liberalizacin del mercado de servicios.

En ese marco parece absurdo que Uruguay cuyas exportaciones de bienes y servicios, en 2014, estn compuestas en un 76.4% por bienes, la mayor parte de origen agrcola, este abriendo su mercado de servicios a los pases centrales. Tngase en cuenta, adems, que la mayor parte de los servicios que exportamos como Transporte (4,5%) y Viajes (12,9%) no se vern favorecidos por este acuerdo. El sector que sera eventualmente beneficiado por el ingreso a los mercados de los pases miembros del TISA es Otros Servicios (6,3%), el cual tiene tres componentes principales: Servicios empresariales, profesionales y tcnicos varios (2,5%); Servicios de Informtica (2%); Servicios financieros, excluyendo seguros (1%). El primero de los cuales se realiza en buena medida desde las zonas francas donde tienen muy importantes beneficios fiscales.

 

Los riesgos de este tipo de acuerdos son bastante obvios: las empresas nacionales de servicios que producen para el mercado interno van a tener que competir con empresas con enormes economas de escala y posiciones dominantes a nivel mundial. Esto afectar principalmente a las empresas pblicas que tienen monopolios y/o compiten con marcos regulatorios que las protegen. (Ver Recuadro Uno)

Los promotores del TISA buscan ampliar los espacios de acumulacin para el capital transnacional desplazando a las empresas del sector pblico. En ese sentido uno de los objetivos fundamentales son las telecomunicaciones, donde podemos identificar las tres reas principales dnde se encuentra ANTEL: uno, la telefona fija (que va a defender y proteger el canciller Nin Novoa), cuyo monopolio legal se ve desbordado por los avances tecnolgicos (celulares, Skype, WhatsApp, Viber, etc.); dos, la telefona mvil, un mercado en competencia con dos empresas transnacionales (Movistar y Claro) que exige mltiples inversiones para mantener la paridad tecnolgica; tres, la transmisin de datos y contenidos que es el sector ms dinmico de las telecomunicaciones esta en competencia en servicios inalmbricos, pero ANTEL mantiene un monopolio, en base a las autorizaciones y licencias expedidas por el Poder Ejecutivo, en la transmisin de datos por cable y fibra ptica.

Tngase en cuenta que s el mercado de datos por va terrestre entrara en competencia evolucionara como el de la telefona mvil, el proceso sera el siguiente: 1) Empresas transnacionales que ingresan al mercado compiten reduciendo precios; 2) Al bajar los costos para las familias se incorporan nuevos clientes al mercado; 3) La participacin relativa de la empresa pblica (EP) en el nuevo mercado se reduce; 4) El mercado llega a la saturacin y la EP pierde participacin en trminos relativos y absolutos; 5) Las transnacionales pasan a tener el control del mercado y fijan los precios.

Abrir a las empresas multinacionales nuevos sectores de la industria de las telecomunicaciones implica: destruir fuentes genuinas de empleo; anular la posibilidad de creacin de contenidos nacionales; reducir las oportunidades de desarrollo tecnolgico. En definitiva, compromete la propia autonoma del Uruguay en un sector esencial y estratgico para su soberana.

Recuadro Uno. El blindaje institucional de la liberacin de servicios

Los principales objetivos que buscan los pases centrales son: a) Libre acceso a los mercados para sus empresas, sin limitaciones de ningn tipo; b) Trato nacional, sus empresas tendran un trato igual que las empresas nacionales sin ninguna forma de discriminacin; c) Trato de nacin ms favorecida, el mximo beneficio que se otorgue a cualquier nacin se le debe otorgar a los miembros de este acuerdo.

 

Para lograr que esos objetivos se cumplan y no retrocedan tienen tres blindajes:

- uno, el statu quo, que congelara los actuales niveles de liberalizacin de la economa en todos los mbitos(1). Esto bloqueara la posibilidad de que un gobierno presente o futuro pueda volver atrs lo ya liberalizado.

 

- dos, las disposiciones de trinquete, que implica que cualquier cambio o enmienda a una medida nacional relacionada con los servicios que en la actualidad no se ajusta a las obligaciones del acuerdo se realice en una direccin a una mayor conformidad con el acuerdo, no menos (2). Esto significa que solo se pueden hacer cambios en direccin a mayores niveles de liberalizacin reduciendo cada vez ms la soberana nacional. Si un gobierno favorable al capital toma medidas que eliminan regulaciones y liberan mercados, un gobierno posterior que defienda los intereses de los trabajadores, un desarrollo econmico con fuerte participacin del Estado y la proteccin de empresas nacionales medianas o pequeas no podra modificarlo.

 

- tres, arreglo de diferencias, la Unin Europea y los Estados Unidos, proponen que el tribunal (panel) debe tener la necesaria formacin y solvencia referida a los servicios financieros en controversia (3). Lo que implica que l as condiciones que se establecen sern reguladas y arbitradas, como en todos los acuerdos internacionales por tribunales propios, excluyendo as las competencias y las legislaciones de cada pas.  

- cuatro, todos los mercados existentes son parte del acuerdo, salvo que sean excluidos del tratado a texto expreso por una lista negativa, lo que implica que todo nuevo mercado que se genere por avances tecnolgicos o por cualquier otra razn queda bajo las reglas del TISA.

 

- cinco, el texto bsico del TISA excluye los servicios suministrados en ejercicio de facultades gubernamentales del mbito de aplicacin del acuerdo, pero los servicios prestados en el ejercicio de dichas facultades estn estrictamente definidos como todo servicio que no se suministre en condiciones comerciales ni en competencia con uno o varios proveedores de servicios (4). Lo que implica que la mayor parte de los servicios pblicos quedaran incluidos en la liberalizacin del TISA.

(1) (2) (3) Scott Sinclair y Hadrian Mertins-Kirkwood , El acuerdo para el comercio de servicios y la agenda corporativa, http://www.world-psi.org/es/informe-especial-de-la-isp-el-tisa-frente-los-servicios-publico s

(4) Trade in Services Agreement (TISA), Financial Services Annex, WikiLeaks release: June 19, 2014, p. 16.   https://wikileaks.org/tisa-financial/

En cuarto lugar , la participacin en las negociaciones del TISA entra en franca contradiccin con las definiciones programticas del Frente Amplio en lo que tiene que ver con su poltica de insercin internacional (ver Recuadro Dos). Es muy explcita la definicin del Mercosur como plataforma de la regional de la insercin internacional y que las negociaciones comerciales de insercin internacional debern plantearse desde la Agenda Externa del MERCOSUR. Tambin es muy claro y preciso el rechazo a tratados de libre comercio en los trminos y las condiciones de los que EEUU ha firmado con Per referidos a normas de competencia, compras gubernamentales, propiedad intelectual, servicios, barreras tcnicas al comercio, etc., tampoco son aceptables introducidos en otros acuerdos tipo TIFA o similares.

Por otro lado debe destacarse que en el programa para el actual perodo de gobierno se sostiene que sin perjuicio de las facultades de la CIACEX (Comisin Interministerial para Asuntos de Comercio Exterior) y de otros organismos de coordinacin interministerial, se habilitarn mecanismos de consulta con los agentes econmicos y organizaciones sociales involucradas, lo que claramente no ocurri en el caso del TISA.

 

 

Recuadro Dos.

El programa del FA 2010-2014 defina que :

47. Reconociendo al MERCOSUR como la plataforma regional de la insercin internacional del pas, se asume que los acuerdos comerciales con otros pases y bloques de naciones deben procurar diversificar el comercio exterior, la integracin sur-sur y el fortalecimiento del bloque en el plano internacional. Estos deben procesarse sin afectar los mrgenes de maniobra del pas en sectores que pueden ser claves para una estrategia de pas productivo como las Compras Gubernamentales, los Servicios o los derechos de Propiedad Intelectual.

 

48. Un tratado de libre comercio en los trminos y con las condiciones de los que EEUU ha firmado con Per o ha propuesto a Colombia es incompatible con las necesidades y los objetivos del desarrollo nacional. Tales trminos y condiciones, referidos a normas de competencia, compras gubernamentales, propiedad intelectual, servicios, barreras tcnicas al comercio, etc., tampoco son aceptables introducidos en otros acuerdos tipo TIFA o similares.

www.frenteamplio.org.uy/index.php?Q=download&ID=1044

 

Por su parte en el programa 2015-2020 se sostiene:

Cualquier abordaje de negociacin tendiente a suscribir tratados bilaterales o multilaterales comerciales deber garantizar las necesidades y los objetivos del desarrollo nacional. Los trminos en que se acepte negociar reas tales como normas de competencia, compras gubernamentales, propiedad intelectual, servicios o barreras tcnicas al comercio, no debern perjudicar el desarrollo sustentable del pas, sus fuentes laborales ni su potestad de aplicar polticas pblicas para alcanzarlo. Particularmente, no se deber afectar la estrategia de integracin que se viene llevando a cabo, en especial nuestra pertenencia prioritaria al MERCOSUR.

 

Las negociaciones comerciales de insercin internacional debern plantearse desde la Agenda Externa del MERCOSUR. Al respecto, se procurar que la misma sea amplia y diversificada en cuanto a pases y produccin exportable, impulsando Uruguay la profundizacin de los Acuerdos de Complementacin Econmica (ACE) con los pases de Latinoamrica y el Caribe.

www.vertiente.org.uy/webnew/documentos/Bases_FA_2015-2020.pdf  

 

(*) Director del Instituto de Estudios Sindicales Universindo Rodrguez (INESUR), miembro de la REDIU .

Publicado en el Semanario Voces, Montevideo, el 9 de abril de 2015.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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