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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-04-2015

El presidente Nicols Maduro rechaza un cambio brusco
La opcin de austeridad descartada mientras los precios petroleros caen en picada

Steve Ellner
Red Pepper / Alborada.net

Traduccin del artculo publicado en el nmero de abril-mayo de Red Pepper (Inglaterra) y Alborada.net


Un punto de honor para el gobierno venezolano es que, a pesar de la baja aguda en el precio de petrleo y la escasez de bienes de primera necesidad, en cada anuncio importante el Presidente Maduro descarta la posibilidad de implementar medidas de austeridad. En una entrevista conducida por Jos Vicente Rangel, el presidente del Banco Central Nelson Merentes explic el por qu, cuando formul la pregunta: Usted recuerda lo que pas el 27 de febrero de 1989? Ese da, los disturbios masivos estremecieron al pas despus de que el gobierno de Carlos Andrs Prez anunci la liberacin de precios y negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, una situacin que condujo al alzamiento militar dirigido por Hugo Chvez tres aos despus. El recuerdo del 27 de febrero y la decisin de Prez en ese entonces considerado por muchos de centro-izquierda de aceptar los trminos de los grupos econmicos poderosos con el fin de encontrar una salida a las dificultades econmicas, indudablemente impacta a Maduro e influye en su respuesta a la crisis actual.

Desde que Maduro asumi la presidencia con la muerte de Hugo Chvez en marzo de 2013, ha enfrentado problemas econmicos y polticos sin iguales desde ms de una dcada. En primer lugar Maduro hered una moneda que haba empezado a perder valor al final de 2012. Esa situacin requera medidas inmediatas, pero ocurri en un momento en que Chvez padeca un dolor fsico y psicolgico agudo. Cualquier intento de Maduro de devaluar el cambio oficial del bolvar, con el fin de corregir el problema, hubiera corrido el riesgo de disparar la inflacin.

En segundo lugar, durante los dos aos de la presidencia de Maduro, las fuerzas de la oposicin han llevado a cabo numerosas protestas, generando desordenes, a veces violentas, con un saldo de6 Guardias Nacionales fallecidos, entre 37 otras personas. Los causantes de esa violencia han sido alentados por los medios de comunicacin internacionales que, en efecto, minimizan la gravedad de estas acciones, y tambin por el gobierno norteamericano, que ha impuesto sanciones contra lderes venezolanos por una supuesta violacin a los derechos humanos.

En el anuncio ms reciente de poltica econmica efectuado el 10 de febrero, Maduro tom una posicin intermedia entre el mantenimiento de los precios regulados que estn completamente desconectados del mercado y en algunos casos de los costos de produccin y los precios vinculados a los indicadores del mercado. Por un lado, en reconocimiento a la realidad econmica, el gobierno legaliz el mercado abierto para la compra de divisas extranjeras, transacciones que previamente constituan un mercado negro. Por otro lado, en una medida contraria a la economa del mercado, Maduro mantuvo el cambio de 6,3 bolvares por dlar para la importacin de productos bsicos. En ese momento el cambio fue 27 veces mayor que el del mercado abierto.

La disparidad creciente entre el cambio oficial y el no oficial durante los ltimos dos aos y medio ha generado problemas agudos de contrabando, acaparamiento, y especulacin de precios. Adems, la tasa del mercado negro posiblemente ha sido un terreno frtil para el lavado de dlares. El gobierno no solamente fija precios artificialmente bajos para divisas extranjeras, sino tambin para productos bsicos, una prctica que tambin contribuye al problema de contrabando y al mercado negro. El ejemplo ms llamativo de precios artificiales es el caso de la gasolina que es la ms barata en el mundo. La poltica de precios subsidiados mina la viabilidad de las empresas estatales, que en muchos casos tienen que vender por debajo del costo de produccin. En contraste, las compaas privadas a veces pueden esquivar los precios regulados al alterar el contenido del producto con el fin de venderlo en el mercado como mercanca no regulada.

La legalizacin reciente del mercado abierto para la compra de divisas extranjeras tiene como fin corregir el problema de la especulacin. El servicio principal que cotizaba el precio del dlar en el mercado negro fue la pgina vehementemente antichavista Dollar Today, que opera desde Miami y cuyo dueo es un conocido opositor del gobierno chavista. As que la desvalorizacin del bolvar puede ser, en parte, polticamente motivada. Un segundo motivo detrs de la nueva medida fue la promocin de exportaciones al permitir que las empresas puedan repatriar las ganancias legalmente de acuerdo con la tasa del mercado.

El gobierno tambin evit extremos en su ejecucin de la legislacin en contra del acaparamiento, el contrabando y la especulacin. Por un lado, el gobierno a travs de la Superintendencia de Precios Justos (SUNDDE) ha multado empresas, confiscado mercancas, y, en algunos casos, ha mandado a ocupar centenares de comercios, incluyendo los grandes. En meses recientes, el gobierno ocup ocho depsitos de Herrera C.A., distribuidora exclusiva de los productos de Kelloggs, Nestle, General Mills, Procter y Gamble y Pfizer, y detuvo algunos ejecutivos de la farmacia ologoplica FARMATODO.

Los motivos polticos constituyen un factor para empresas grandes como Herrera C.A. que llevan a cabo la prctica del acaparamiento, ya que tienen ms que perder que las pequeas. Sus prcticas de acaparamiento y probablemente la complicidad en el mercado negro y contrabando dan credibilidad al gobierno cuando afirman que grupos poderosos estn participando en una guerra econmica.

Por otro lado, Maduro ha aceptado la insistencia de FEDECAMARAS para que el gobierno proceda siguiendo los canales legales en casos de sospecha de participacin de empresarios en la guerra econmica. Consecuentemente, el gobierno ha descartado la posibilidad de optar por una va rpida, que puede ser justificada en situaciones de emergencia, y al mismo tiempo se ha abstenido de publicitar procedimientos legales contra los empresarios acusados.

Maduro ha insistido que las condiciones polticas no son aptas para la implementacin de medidas econmicas drsticas que una oposicin intransigente y agresiva podra explotar polticamente. Adems, Maduro dijo a Jos Vicente Rangel que el aumento de precio de la gasolina propuesto siempre es delicado ya que toca la sensibilidad de los venezolanos. Agreg que dada la existencia de mafias especuladoras en Venezuela, una decisin como esa puede agregar fuego a la candela, y por eso el gobierno tiene que esperar el momento indicado para actuar.

Los izquierdistas dogmticos de la lnea dura ignoran el papel del mercado y por eso descartan la importancia del mercado negro por ser obra de especuladores. Segn ellos, el Estado puede eliminar dicho mercado a travs de la vigilancia eficiente. Por otro lado, algunos economistas prochavistas proponen la eliminacin del cambio preferencial de 6,3 y su fusin con los otros con el fin de crear un cambio oficial nico, cercano al mercado abierto. El plan, aunque lgico en el abstracto, ignora los efectos sociales nocivos. La eliminacin de los precios altamente subsidiados (facilitados por el bolvar sobrevalorado para la importacin de productos bsicos) estimulara la produccin y el comercio, pero perjudicara desproporcionalmente a los sectores populares de la poblacin.

Aunque los chavistas han ganado las elecciones realizadas durante los ltimos dos aos y medio, solucionar el problema de la escasez, o por lo menos controlarla, es un imperativo poltico. De acuerdo con la encuestadora confiable Hinterlaces, los problemas econmicos, y sobre todo la escasez, es ahora la fuente principal de preocupacin de 8 de cada 10 venezolanos. Adems, la encuestadora pro-oposicin, pero tambin confiable, Datanlisis reporta que 51 por ciento de los partidarios del gobierno considera que la situacin en el pas es negativa. Oscar Schemel, presidente de Hinterlaces, mantiene que el desafo principal para los chavistas no viene del campo de la oposicin, que carece de un programa viable, sino de los votantes indecisos y la posibilidad de un voto castigo en las elecciones venideras para la Asamblea General.

En la misma manera que el lder de la oposicin Henrique Capriles calific las elecciones municipales como un plebiscito, los dirigentes opositores ahora anuncian que el triunfo en las prximas elecciones abrir el camino para un cambio del rgimen y que la espantosa escasez de bienes garantizar un resultado favorable a los antichavistas. Esta estrategia es curiosa: se asemeja a los cientficos polticos como el anti-izquierdista mexicano Jorge Castaeda quienes cuestionaron las credenciales democrticas de Chvez. Ellos lo acusaron de establecer lo que llamaron la democracia plebiscitaria, en que toda la atencin del pas est enfocada hacia el jefe de Estado en vez de los candidatos en las elecciones para diferentes cargos.

Adems, el gobierno ha denunciado los planes de la oposicin radical de convertir la agitacin en las largas colas frente a comercios, en protestas y disturbios conducentes al cambio del rgimen. Poco despus del comienzo del ao nuevo, el Ministro del Estado para la Gran Caracas, Ernesto Villegas, advirti a los chavistas no caer en provocaciones y agreg que cuando usted est en la cola y vea a un infiltrado que est incitando al saqueo, pntele la paloma de la paz. El peligro de disturbios de este tipo viene de una oposicin que por ms de una dcada ha dejado abierta la posibilidad de la va no democrtica para llegar al poder. En este orden de ideas, Maduro en febrero de este ao aleg la existencia de un complot para derrocar su gobierno y encarcel al alcalde del rea metropolitana de Caracas, Antonio Ledezma.

Venezuela se encuentra en aguas desconocidas, con una aguda polarizacin poltica, sin equivalente con otros gobiernos comprometidos con el socialismo democrtico que han durado tanto como los 16 aos que los chavistas han permanecido en el poder. Sin embargo, el desafo generado por la escasez y los inconvenientes asociados con la distribucin deficiente de bienes, como tambin el asunto espinoso del papel del mercado, tienen implicaciones para todos los gobiernos comprometidos con el socialismo. La Unin Sovitica, por ejemplo, fue castigada por la corrupcin proveniente de un mercado negro extendido, un problema que tuvo mucho que ver con la cada de ese pas, mientras que en Cuba hay actualmente un debate nacional sobre dificultades similares.

Las medidas recientes de Maduro fueron un paso en la direccin correcta por cuanto reconoci que las condiciones del mercado tienen que entrar en la ecuacin, an cuando el gobierno no puede renunciar al papel intervencionista en la economa, incluyendo la regulacin de control de cambio y la de los precios de productos bsicos. Al mismo tiempo anunci iniciativas sociales y recalc que la baja en los precios del petrleo no puede ser un preludio para las medidas de austeridad que caen sobre los hombros de los no-privilegiados.

Sin embargo, mientras que el gobierno no reduzca la disparidad enorme entre los precios oficiales de los bienes y de las divisas extranjeras, por una parte, y el valor para ellos en el mercado abierto, por otra, el contrabando y la corrupcin van a ser virtualmente inevitables. Este problema es agravado por las acciones de miembros inescrupulosos y polticamente motivados del sector privado. Los precios subsidiados para divisas y mercancas son correctivos perfectamente legtimos al neoliberalismo, pero el gobierno chavista tiene que evitar los extremos y optar por un terreno medio entre los costos de produccin y los precios del mercado. En caso contrario, la situacin puede llegar a ser semejante a la que aquejaba a regmenes socialistas en el pasado.

Medidas radicales al lado izquierdo del espectro poltico, como expropiaciones de las grandes empresas, tendran quizs que esperar hasta cuando el gobierno haya golpeado fuertemente a un enemigo poltico que se niega a reconocer su legitimidad. Maduro est siguiendo una estrategia de tratar de ganar un espacio de respiro en el contexto de descontento extendido y las tcticas insurgentes bien organizadas. Con ese fin, ha promovido un dilogo de paz para lograr la estabilidad, que la oposicin poltica rechaza. El Presidente tambin est priorizando objetivos polticos por el miedo de mayor desestabilizacin si la oposicin gana el control de la Asamblea Nacional en las elecciones al final de este ao. En vista de estas consideraciones polticas y sociales, un terreno intermedio entre la devaluacin radical de la moneda, por un lado, y los precios altamente subsidiados para los productos bsicos y divisas, por el otro, representa la frmula ms viable para los chavistas en esta coyuntura crtica.

Steve Ellner ha sido profesor en la Universidad de Oriente desde 1977 y es autor de El fenmeno Chvez: sus orgenes y su impacto (hasta 2013) (CELARG y el Centro Nacional de Historia, 2014) y compilador de La izquierda radical latinoamericana: Complejidades del poder poltico en el siglo 21 (CELARG, 2015).




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