| Traducido del francés por Beatriz Morales Bastos |
El ciclón Katrina
ha devastado el sur de Estados Unidos. Para los desfavorecidos, simplemente no
se había previsto un plan de evacuación. Ha habido que esperar tres días para
que Bush se decidiera a romper sus vacaciones y a evaluar la magnitud de la
catástrofe desde las alturas de su avión.
Las víctimas del ciclón Katrina en Luisiana están desesperadas y furiosas a la
vez. « Nos tratan como a animales », declaró Angela Perkins. « ¿Por
qué no nos envían a África, ya que están allí? ». « Tenemos la sensación
de ser una horda de ratas. Al menos esa es la manera como nos tratan », se
queja Earle Young, cocinera de 31 años,
que espera un autobús junto con... otras 10.000 personas.
El ciclón Katrina ha demostrado lo poderosa que puede ser la naturaleza ...
pero, sobre todo, ha demostrado que las autoridades estadounidenses no están ni
al servicio de las personas sencillas ni para protegerlas. En efecto, la
catástrofe fue anunciada con mucha anticipación, pero las autoridades
estadounidenses no tomaron prácticamente ninguna medida de prevención. Los
500.000 habitantes de Nueva Orleáns simplemente recibieron la orden de
abandonar la metrópoli. ¿Cómo? ¿Por dónde? ¿Durante cuánto tiempo? ¿Quién les
iba a recibir? Adivinarlo era asunto suyo. Porque no existe un plan catástrofe
para la evacuación total de la ciudad. De 50 a 100.000 personas no pudieron
salir de la ciudad. La mayoría porque no tenían coche o porque no podían
pagarse el billete de autobús. En efecto, uno de cada cuatro habitantes de
Nueva Orleáns es pobre. El 44% de los niños que viven en esta gran ciudad de
Estados Unidos viven por debajo del umbral de pobreza. Y entre la población de
raza negra, esto es, el 70%, el nivel de pobreza es tres veces más alto que
entre los blancos.
Por otra parte, no se ha previsto prácticamente nada en relación a acoger a los
enfermos y refugiados. El inmenso estadio Superdome es el escenario de un caos
dantesco, los hospitales no saben qué hacer, las provisiones de agua y de
alimentos, las reservas de mantas y medicinas son completamente insuficientes.
Miles de personas llevan tres días, incluso cuatro, sin comer ni beber...
La terrible catástrofe de Nueva Orleáns demuestra una vez más a qué conduce
esta sociedad según el modelo estadounidense en la que el beneficio es más
importante que las personas: se trata de una sociedad en la que los ricos son
protegidos y evacuados, pero donde la vida de los pobres, negros sobre todo, no
tiene valor alguno. Una sociedad en la que se ha destruido toda forma social y
donde se han eliminado todos los principios de solidaridad.
Terry Ebbert, director de las operaciones de Socorro en Nueva Orleáns, señaló
con amargura: « Es un escándalo nacional. La agencia federal para la lucha
contra las catástrofes naturales lleva aquí ya tres días y todavía no han
uniformizado su QG y su control».
Las escandalosas prioridades de Bush
Las críticas a Bush van en aumento. En efecto, él y su equipo son
directamente responsables de la muerte de estadounidenses pobres. La agencia
federal que se ocupa de luchar contra las catástrofes naturales - la Federal
Emergency Management Agency o FEMA - ya había recibido, en abril de 2002, la
orden de economizar y de privatizar. En marzo de 2003 fue transferida al
ministerio de Seguridad interna cuya principal tarea es luchar contra el
«terrorismo».
Las orillas del Mississippi debían haber sido restauradas hace ya mucho tiempo.
La suma prevista en un principio se elevaba a 14. 000 millones de dólares, pero
Bush la rebajó a 1.200 millones. En junio de 2004 el presupuesto previsto para
la construcción de diques en torno a Nueva Orleáns fue reducido en 71 millones
de dólares, esto es, a la mitad. Walter Maestri, director de los servicios de
lucha contra las catástrofes naturales del barrio de Jefferson, declaró entonces:
« Visiblemente este dinero ha ido a la seguridad interna y a la guerra de
Iraq. Supongo que es el precio que hay que pagar».
Washington ha enviado 150.000 soldados a Iraq y quisiera enviar más. La
ocupación de Iraq le cuesta a Estados Unidos 200 millones de dólares al día -
esto es, más que el presupuesto anual necesario para reforzar los diques en
Nueva Orleáns. Kathleen Blanco, gobernadora de Luisiana, declaró que el grueso
de la Guardia Nacional de su ciudad, que hubiera debido encargarse de la operaciones
de salvamento, se encontraba en Iraq. Se encuentran en Camp Liberty
(sic), cerca de Bagdad. Los agentes de policía del Mississippi se unieron a la
Segunda Fuerza de Expedición de los Marines en Iraq. En vez de salvar vidas
humanas en su propio país, se ven obligados a acabar con otras vidas en Iraq.
Cuando los 3700 miembros de la Guardia Nacional de Luisiana partieron para Iraq
en octubre de 2004, el teniente coronel Pete Schneider declaró: « Se
llevan sus vehículos especiales, sus generadores y todo su material. Pero este
material se necesita aquí ». En agosto Schneider había advertido
acerca de una crisis en Luisiana y en los estados vecinos.
El ciclón Katrina ha provocado una catástrofe espantosa, pero si la catástrofe
ha alcanzado estas dimensiones es porque sobre Estados Unidos y sobre el mundo
entero se abate un ciclón aún más devastador. Este ciclón es George W. Bush.
Los comunistas estadounidenses exigen desde ahora que acabe la guerra y la
repatriación inmediata de los soldados estadounidenses.
Cuba : se puede evitar la catástrofe
A unos mil kilómetros de Nueva Orleáns está La Habana, la capital de
Cuba. Regularmente esta isla caribeña se encuentra en el centro de las
tormentas tropicales. A principios de julio el ciclón Dennis se abatió sobre
Cuba. Era un ciclón de potencia 4, igual que el Katrina. Pero las autoridades
cubanas lograron hacer evacuar a tiempo y ordenadamente a un millón y medio de
personas de modo que sólo 16 perdieron la vida. Cuando pasó el ciclón Iván, el
quinto ciclón de más potencia que haya afectado nunca al Caribe, los evacuados
fueron dos millones de personas, 100.000 de ellas en el curso de las tres
primeras horas.
Si el número de víctimas durante las catástrofes naturales es tan bajo en Cuba
es gracias a la eficacia de su sistema de prevención, declaró UNDP, el programa
de desarrollo de Naciones Unidas. No son solo el ejército y protección civil
quieres están implicados sino todas las organizaciones sociales (sindicatos,
comités de barrio, cooperativas...). « Algo que hemos podido hacer sólo
gracias a nuestro sistema social », declaró Astull Castellanos, miembro de
la Protección Civil cubana. En junio hubo en La Habana una conferencia
internacional sobre este tema. Jan Engeland, sub-secretario general de Naciones
Unidas para las Cuestiones Humanitarias, calificó el sistema de prevención de
catástrofes naturales del gobierno de Fidel Castro de modélico para todos los
países de la zona.
En guerra contra los pobres
Durante los tres primeros
días la mayoría de gente no recibió ayuda alguna. Por lo que se refiere al
ejército, estaba completamente ausente. Tras una espera interminable, las
personas hambrientas se pusieron a buscar comida. Cientos de personas empezaron
a robar mercancías de primera necesidad en las tiendas: comida, agua, ropa,
jabón. En este completo caos algunos grupos pequeños de personas empezaron a
saquear las tiendas.
El jueves Bush dio la orden de « proceder a arrestar pura y simplemente a
todos los saqueadores». Se decretó el estado de sitio en Nueva Orleáns. Se
le dijo a prácticamente todo el cuerpo de policía, un total de 1.500 hombres,
que debían cesar las operaciones de salvamento. Así, antes que dar prioridad al
salvamento de las víctimas, las autoridades declararon la guerra a los pobres. La
gobernadora Kathleen Blanco amenazó : «
300 soldados de la Guardia Nacional acaban de volver de Iraq. Tienen cierta
experiencia en combate. Ellos reestablecerán el orden en las calles. Tienen
M-16 preparados para disparar. Estas tropas saben como disparar y matar, y
están dispuestas a hacerlo más que nunca».
http://michelcollon.info