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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2015

Rato o un caso de emergencia democrtica

Juan Carlos Monedero
Pblico.es


Una mano inclina el cogote de Rodrigo Rato para que entre en un coche policial. Se desvanece, en un instante, una poca. La del milagro econmico. La del argumentario contra lo pblico. La de la criminalizacin de los sindicalistas crticos y el desprecio a los trabajadores. La del xito de lo privado, la liberalizacin del suelo, el azul del PP hasta en los telediarios, el ladrillo, el cemento y las tuneladoras, la era de Rouco, los telediarios mercenarios, Jos Luis Moreno y Jos Mara Fidalgo, el desparpajo de la cazadora de talentos ladrones Aguirre, la de las privatizaciones felices de la sanidad y la educacin, la de los espaoles mirando en los cubos de basura mientras Ana Botella les multaba e invitaba al mundo a un relaxing cup of caf con leche. La del saqueo de las cajas de ahorro, la de la universidad entregada a Bolonia y devuelta a los ricos. La era de Aznar y la Grtel, de Esperanza Aguirre y la Grtel, de Cristina Cifuentes y la Grtel. Maldita Venezuela que no lo tapa todo. A ver si Maduro hace algo que est la cosa fea.

Una mano inclina el cogote de Rodrigo Rato, detenido, mientras registran su casa. Alzamiento de bienes, fraude fiscal y blanqueo. Con el apoyo del Ministro Montoro. Que hace amnistas fiscales para sus colegas. Montoro el deslenguado. El que usa el aparato del Estado contra los adversarios polticos. El del despacho donde atienden los problemas fiscales de las grandes fortunas. Un fiscal, que viene de esa poca, hace un escrito urgente al juez de guardia para que Rato sea puesto en libertad en cuanto acabe la prctica de los registros. Qu fiscal tan diligente. Personas pobres que han robado un par de cientos de euros no tienen tan buenos abogados. Los ricos siempre han sido impunes porque ellos han escrito las reglas de juego. Hoy algo se ha roto. Una mano, detenida como un paso de baile, baja la arrogante cabeza de Rato para que entre en el coche. El fiscal tiene miedo a ese coche y se acaricia su propio cogote. No pocos fiscales, en estos tiempos del PP, pertenecen al pasado aunque no lo sepan. Una poca se acaba y nunca faltan mercenarios que antes de abrazar el nuevo rgimen, siempre con maneras de converso, deciden ser los ms execrables defensores del necrosado nepotismo. Ni siquiera la historia se acuerda de esos seres tan infames. Pero tienen su cuota parte en el dao.

La noche del jueves 16 de abril, a las 22:40, desaparece el hashtag #FueraLaMafia 17A. Un llamamiento para que el viernes 17 la ciudadana le recuerde al PP que est harta de sus acciones criminales. En las redes sociales surge una gran consternacin: por qu ha desaparecido algo que estn construyendo decenas de miles de tuiteros en toda Espaa? Cmo es posible que ese llamado, convertido en apenas unos minutos tendencia nacional, haya sido retirado? Es que los poderosos mandan sobre las redes? Alguien ha llamado a Twiter para frenar ese llamamiento. Otra vez una concentracin delante de la sede del PP. Y la cpula del PP tiene pnico. Lo que ms les asusta es que la gente se d cuenta de que se comportan como una asociacin para delinquir.

Aquella vez fue a las cinco. Este viernes es a las siete. Pero tiene la misma lgica: decirle a los ladrones de nuestra democracia que ya sabemos qu tienen entre manos, que no vamos a permitirlo. Un petrolero que amenaza la costa canaria regresa vientos del pasado. La cabeza de Rato, responsable de agachar la cabeza de continentes enteros cuando era Director del FMI, se inclina para entrar en un coche policial. Rato, que le quit medicinas y educacin a los pases del Sur, que ha compartido vinos caros y suites lujosas con la enemiga de los ancianos Lagarde, con el enemigo de las mujeres Strauss-Kahn, que le quit a los madrileos la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid, entra en un coche policial para que sepamos que todos este esfuerzo de protesta no ha sido en vano. He visto a una preferentista dejar caer una lgrima. Ayer, mientras los trabajadores esperaban la sentencia del Supremo que les dara la razn, lloraba porque una anciana acababa de morir sin recuperar sus ahorros. La gente como Rato no llora por nadie.

Quedan, todava, todos los necesarios responsables de esta etapa de rapia. Los Montoro, Guindos, Esperanza Aguirre, Mariano Rajoy, Cospedal, Soraya Sez de Santamra, Javier Arenas, Carlos Floriano, Ana Mato, el Ministro Fernndez, Gallardn o Javier Gonzlez, Camps, Matas, Brcenas o Jess Seplveda. Y el gran jefe bajo cuyo mandato se gest la Grtel y todos estos desaguisado: Jos Mara Aznar. El de la foto de las Azores. Y no olvidamos a los periodistas mercenarios que los han defendido. Qu etapa. Cmo hemos podido los espaoles aguantar tanta mentira? Igual estbamos viendo el ftbol o planeando el siguiente viaje. Ellos estaban enriquecindose sobre nuestras espaldas. Y usando el aparato del Estado para hacer negocios e intentar silenciar a los opositores.

Una mano inclina el cogote de Rodrigo Rato, Vicepresidente del Gobierno de Aznar, el mismo al que el sonriente Presidente de la foto de las Azores haba sealado como sustituto, para que entre en un coche policial. Se desvanece, en un instante, una poca. Caen las estatuas pero quedan los pedestales. Si el pueblo no reacciona, vendrn los mismos perros con distintos collares. No pueden irse otra vez de rositas. Es hora de recordar que en democracia el pueblo es el que manda. Psalo.

Fuente: http://www.comiendotierra.es/2015/04/16/rato-o-un-caso-de-emergencia-democratica/



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