Portada :: Cultura :: Fallece Eduardo Galeano, cronista de los nadies
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-04-2015

Los sueos abiertos en Amrica Latina

Mauricio Acua
Rebelin


Le debo una cancin indescriptible  
Como una vela inflamada en vientos de esperanza...

Silvio Rodriguez

 

En un lejano ao de 1974, una joven sala de Santiago en direccin a La Paz. Dejaba el territorio chileno con marido e hija hija del golpe - nacida en octubre de 1973. Estaba entonces con 31 aos y haba presenciado desde muy cerca la cada del gobierno de Salvador Allende algunos meses antes. Por ser integrante del Partido Socialista y ocupar un cargo menor en la Corporacin de la Vivienda (CORVI) tuvo la suerte de recibir a los pocos das del derrumbe un informe comunicando su expulsin del pas en veinte cuatro horas. Por estar embarazada consigui retardar la salida en algunos meses, ganando tiempo para decidir adonde ir, como hacerlo y, no menos importante, que dejar y que llevar.

So Bernardo, Brasil, principios de los aos de 1990. La biblioteca personal guarda poco ms de cincuenta libros y una enciclopedia de algo como veinte volmenes. Ttulos bastante ilustrados y de pretensin universal, vendidos como coleccin prt--leer para burcratas del estado. La exmilitante socialista, vendedora de chaquetas cuero en una reparticin pblica adquiere su conjunto por trueque. All estn ahora las tapas verdes de Dante, roja de Stendhal, vino de Dostoievski, negro de Poe y caf de Cervantes. Un conjunto menor de diez libros verde oscuro representan algo de la literatura brasilea: Alencar, Azevedo, Rego y otros. Entremedio de todos los ilustres invitados a la biblioteca de la inmigrante chilena viviendo en el suburbio paulista, se lee en la primera pgina del libro amarillento y descascarado que ya no tiene tapa: Historia inmediata. El lomo del libro ofrece el ttulo en estado tan precario que es casi una afirmacin de su tema: Las venas abiertas de Amrica Latina.

En una de las pginas escritas por Eduardo Galeano, periodista metido a historiador tal vez sea una definicin posible en la poca para Historia inmediata - se lee sobre el tema agrario:

Y en cuanto a la expropiacin de algunos latifundios chilenos por parte del gobierno de Eduardo Frei, es de justicia reconocer que abri el cauce a la reforma agraria radical que el nuevo presidente, Salvador Allende, anuncia mientras escribo estas pginas. (170)

Galeano escriba su ensayo con un radar geogrfico e histrico prendido, atento, lancinante, con toda la parcialidad que demandaba el oxmoron de historia instantnea. La escritura corra rpidamente por los ojos de una Latino Amrica que se re-imaginaba. La militante que lea las pginas del libro, haca historia mientras lo lea. No porque lo lea, pero mientras, durante, al mismo tiempo que las historias se hacan.

Hay que irse, no quiere, porque tengo que dejar m pas? Por que no ms caminar por la Alameda, tomar un t con sopaipillas, mirar la cordillera?

En otra parte del pequeo libro, el escritor, inconforme con contener tantas promesas de cambio en la hoja y la palabra, conceda otra informacin que dejaba indeterminada la narrativa:

Mientras escribo esto, a fines del 70, Salvador Allende habla desde el balcn del palacio de gobierno a una multitud fervorosa; anuncia que ha firmado el proyecto de reforma constitucional que har posible la nacionalizacin de la gran minera (188). 

Se cerrarn las venas? Los ojos se preguntan frente a la pgina, pero luego, en seguida ya son las lgrimas abiertas en Amrica Latina. Hay que irse, dejar todo, lo poco material y lo mucho soado, hay que irse, con la nia para lejos, Adnde?, no importa, en La Paz decidimos, hay que irse, por La Paz, por la nia.

Tantos libros lanzados a la basura, tantos papeles quemados. S, cenizas de sueos y pruebas criminales, hay que dejarlos, librarse de las identificaciones, garantizar el paso por la frontera, la circulacin por Santiago ensangrentada. Arregla la maleta, las ropitas de la nena, hace fro, corre aire entre las cordilleras, tan helado que enferma.

Da vuelta la pgina, la historia revuelta, el escritor aade nuevos inmediatos a la historia, las venas, las venas

Este libro haba sido escrito para conversar con la gente. Un autor no especializado se diriga a un pblico no especializado, con la intencin de divulgar ciertos hechos que la historia oficial, historia contada por los vencedores, esconde o miente. (339)

La joven, el marido e hija suben al avin. Los pasos se quieren perder, pero caminan, sacan sus pies de la tierra, la cordillera se achica y todo es noche. En la maleta, quizs entremedio de las ropas de la nia, junto a la tremenda soledad y tranquilidad que ahora la acompaa, el pequeo libro de Eduardo Galeano es un otro pasajero, un amigo ilegal de anhelos y de penas. Clandestino y sin el eplogo Siete aos despus (de donde retir el ltimo extracto) fue uno de los viajeros de riesgo en tantas maletas de los que vivieron la dcada de 1970 en Amrica Latina. Como lo reconoce Galeano,

De la misma manera, los comentarios ms favorables que este libro recibi no provienen de ningn crtico de prestigio sino de las dictaduras militares que lo elogiaron prohibindoloCreo que no hay vanidad en la alegra de comprobar, al cabo del tiempo, que Las venas no ha sido un libro mudo. (339) 

Hay que irse, lanzar a la basura o quemar los libros, peligros en papel, no dejar rastro. Pero cmo irse sola, sin nada, apenas ropa y documentos? Cmo no cargar un poquito de sueos? De esas explicaciones-sueos? De esas tormentas utpicas?

Cerca de veinte aos despus, tres pases y alguna historia, all est el libro. Sin tapa, amarillo y viejo disputando atencin con los clsicos universales. Est all el libro ms lleno de historia de la biblioteca suburbana de esa inmigrante chilena. Se puede leer junto a La Divina Comedia o Guerra y Paz, se puede leer antes o despus de O Guarani o Menino de Engenho. Se puede, se debe, se lee.

En las nuevas tempestades de la dcada de 1990, el viejo libro segua librando navegacin con las iluminaciones poticas de una triste narrativa econmica y social. Ahora, mismo con la partida de Eduardo Galeano, el pasado convocado por su libro sigue pulsando y corriendo por las venas, como verdaderas velas inflamadas de esperanza.

 

Mauricio Acua es antroplogo. Actualmente estudia el doctorado en Antropologa Social en la Universidad de So Paulo (Brasil) y l de Literatura y Estudios Latino Americanos en la Universidad de Princeton (EEUU). Sus intereses de investigacin se concentran en antropologa, historia y literatura, con nfasis en la relacin entre cultura popular intelectuales y pensamiento social. Es autor del libro "A ginga da nao: intelectuais na capoeira e capoeiristas intelectuais (1930-1969)". So Paulo: Editora Alameda (en imprenta).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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