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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-05-2015

Camino de la "Grexit"?

Lee Sustar
socialistworker.org

Traducido del ingls para Rebelin por Sara Plaza


La presin para devolver el dinero a los acreedores europeos podra forzar pronto al Gobierno griego de SYRIZA a abandonar elementos fundamentales del programa antiausteridad con el que ganaron las pasadas elecciones de enero y asumieron su mandato, o bien al impago de la deuda, que a su vez podra suponer la salida del euro, la moneda comn de 19 pases europeos.

Las noticias que aparecieron el lunes [27-4-2015], cuando fue escrito este artculo, sugeran que los funcionarios del Ministerio de Finanzas griego, dirigidos por alguien cercano al primer ministro Alexis Tsipras, estaran preparndose para enviar al Gobierno alemn nuevas propuestas que contemplaran medidas de austeridad para mantener las privatizaciones y restringir el gasto pblico, tal y como exigen los prestamistas, a cambio de financiacin para evitar el impago.

Aunque la informacin resulte exagerada o inexacta, los rumores por si solos muestran la intensidad de la presin sobre Grecia para que capitule ante las exigencias de sus prestamistas.

El ambiente de crisis se ha agravado a lo largo del mes de abril. Para afrontar el pago de 815 millones de dlares al Fondo Monetario Internacional (FMI), correspondientes al tramo que vence a primeros de mayo, ms otros 425 millones de intereses, Tsipras aprob un decreto a finales de abril que otorgaba al Banco Central griego el control directo de todos los fondos mantenidos por los gobiernos locales y las instituciones pblicas.

Ese movimiento plante nuevas dudas sobre si el Gobierno de SYRIZA sera capaz de mantener tres compromisos electorales claves: uno, el pago regular y completo de salarios y pensiones a los trabajadores; dos, la finalizacin de los despidos en el sector pblico; y tres, no aumentar el IVA.

Si el Gobierno elige seguir adelante con ellos y no hacer los pagos podra encontrarse fuera de la zona euro y verse obligado a tomar una serie de medidas como el control de capitales y la nacionalizacin de bancos y posiblemente otros sectores de la economa para que estos sigan funcionando, y ah la accin de los trabajadores desempear un papel decisivo.

Puede que pronto no le quede otra opcin, incluso si el Gobierno hace ms concesiones. Pese a haber sido obligada en febrero a dar marcha atrs en varias de sus propuestas electorales, SYRIZA sigue enfrentada a las autoridades europeas, las cuales estn decididas a impedir que el Gobierno griego de izquierdas ponga en marcha medidas para revertir la devastadora poltica de austeridad de estos ltimos aos.

La pregunta es as de dura: pagar a los acreedores o pagar los salarios de los funcionarios y pensionistas.

El enfrentamiento plantea la posibilidad de que Grecia se vea forzada a abandonar el euro. Tanto si es deliberada, "Grexit", como si es el resultado involuntario del impago de la deuda, "Greccident", la salida de Grecia de la zona euro traera consecuencias econmicas y polticas imprevisibles.

Pero al parecer es algo a lo que Alemania, la potencia dominante en la Unin Europea (EU), est desando arriesgarse. Desde la reestructuracin de la deuda griega en 2012, en los pases miembros de la UE se ha producido una transferencia del riesgo de insolvencia de los bancos privados a los contribuyentes. Con los bancos supuestamente aislados del riesgo de impago, la Comisin Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI, conocidos conjuntamente como la Troika, estn apretando los tornillos.

En estos momentos alrededor de 2,5 millones de personas de una poblacin total de 11 millones viven bajo el umbral de la pobreza. Otros 3,8 millones estn al borde de la misma. La tasa de desempleo a comienzos de 2015 era un 26,6%, y un 52% entre los jvenes de 15 a 24 aos. Los salarios han cado un 5% de media anual desde 2009.

No obstante, para asegurarse un acuerdo temporal de cuatro meses de 7.800 millones de dlares que permitira a su pas obtener los fondos que precisa desesperadamente, el Gobierno griego debe inclinarse ante nuevas exigencias.

Para aumentar la presin todava ms, el BCE ha diseado una serie de planes para limitar los prstamos a los bancos comerciales en virtud de la "ayuda de liquidez de emergencia", que hasta ahora ha mantenido a flote a los bancos griegos, aun cuando las grandes fortunas del pas siguen sacando su dinero de Grecia. Como sealaron consultores del banco de inversiones Brown Brothers Harriman: "Aunque no existe un mecanismo formal para expulsar a Grecia de la unin monetaria [es decir, del euro], cortar la financiacin a los bancos griegos a travs del banco central es visto como una de las maneras de llevar a cabo ese proceso".

Si el Gobierno griego piensa que puede posponer una vez ms la hora de la verdad es porque esa ha sido hasta ahora la actitud de Tsipras y la mayora de los lderes de SYRIZA.

Creyeron desde el principio que el estrepitoso fracaso de las polticas de austeridad y un mandato fuerte de los votantes griegos obligaran al FMI, la UE y el BCE a negociar un compromiso razonable: uno que aliviara la carga de la deuda griega y permitiera al pas seguir dentro de la zona euro.

Por eso, en vez de preparar al pas ante una posible salida del euro, el Gobierno foment la ilusin de que se podra alcanzar un acuerdo tolerable con las autoridades europeas y el FMI.

El resultado puede verse en una encuesta de opinin realizada en abril, segn la cual el 70% de las personas entrevistadas apoya un compromiso con la Troika para alcanzar un acuerdo que permita a Grecia permanecer dentro de la zona euro, una opinin que ha sido impulsada enrgicamente por los medios griegos incluso ante la presin cada vez mayor por parte de las autoridades europeas que podra empujar a Grecia fuera del euro, le guste o no.

Como sealaron muchas personas de la izquiera griega, incluyendo la Plataforma de Izquierdas dentro de SYRIZA, Tsipras renunci a una pequea posibilidad de maniobra al descartar de manera preventiva cualquier escenario que contemplase el impago. Los lderes del partido en el Gobierno siguieron aferrados a la esperanza de un acuerdo con la Troika, incluso despus de verse obligados a dar marcha atrs en su primera confrontacin con las autoridades europeas en febrero.

En ese momento el Gobierno acord mantener un elevado "supervit primario" el saldo presupuestario del Gobierno antes del pago de intereses y llevar a cabo una serie de nuevas "reformas" que incluiran privatizaciones y otras medidas que se especificaran ms adelante.

Al presentar este duro revs como una victoria, tanto Tsipras como el ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, han tratado de ganar tiempo con la esperanza de "zafarse" del ministro de Finanzas alemn, Wolfgang Schuble, apelando a los dirigentes de Francia, Italia, el FMI e incluso Barack Obama.

No ha funcionado. Varoufakis intent apaciguar al FMI en la reunin que tuvo lugar en Washington en abril asegurando que Grecia "tiene intencin de cumplir todas sus obligaciones con sus acreedores ad infinitum". Pero no hubo ninguna concesin.

Pocos das despus Varoufakis tuvo una recepcin abiertamente hostil en la reunin de los ministros de Finanzas de la zona euro celebrada en Letonia.

Pese a todo, en un artculo publicado en su blog Varoufakis insisti en que Grecia estaba dispuesta a limitar las prejubilaciones, privatizar parcialmente activos estatales y llevar a cabo medidas favorables a las empresas en nombre de la "consolidacin fiscal", un eufemismo para recortes presupuestarios. "Nuestra tarea es convencer a nuestros socios de que nuestros afanes son estratgicos, antes que tcticos, y de que nuestra lgica es razonable", escribi.

Unos das despus de la publicacin de esa entrada Tsipras habl directamente con la canciller alemana Angela Merkel, dejando a Varoufakis a un lado. Pero esto solo puede significar que el primer ministro griego estara dispuesto a hacer ms concesiones que Varoufakis. Al haber dejado la amenaza de salirse del euro fuera de la mesa de negociacin desde el principio, Tsipras tiene muy poco margen de maniobra.

Por qu la Troika est presionando tanto para introducir una nueva ronda de austeridad en Grecia, teniendo en cuenta el lamentable fracaso que las medidas aplicadas hasta ahora?

Existen tres motivos relacionados entre s: poder, poltica y dinero.

El dinero es bastante: en total, el paquete de rescate a Grecia suma unos 260.000 millones de dlares. Como resultado de los anteriores rescates, que beneficiaron a los bancos en vez de a la poblacin griega, la mayor parte de la deuda de este pas est en manos de los gobiernos europeos. Estos gobiernos quieren que les devuelvan el dinero prestado para sanear sus propios presupuestos. Adems, los partidos gobernantes en algunos de los pases ricos que dominan la zona euro estn siendo presionados por los populistas de derechas que los acusan de ser blandos con los "perezosos" griegos.

Pero en trminos de los aproximadamente 14 billones de dlares de la economa de la UE, la cantidad de dinero que supone el rescate griego sera manejable para el sistema bancario; al menos eso es lo indican los clculos de los funcionarios de la UE.

Todos los economistas serios del mainstream entienden que Grecia, con un PIB de 242 mil millones de dlares, por debajo de los 341 mil millones de 2009, no puede generar el supervit necesario para devolver todo el dinero a los acreedores a menos que el proceso se alargue durante dcadas. Aunque es perfectamente posible que el impago por parte de Grecia pueda tener amplia repercusin en los mercados de deuda y desencadenar una crisis financiera, los funcionarios de la UE han decidido que vale la pena forzar las cosas.

Lo que nos lleva a la cuestin poltica. Tal y como el ministro de Asuntos Exteriores griego, Nikos Kotzis, describi la situacin a Reuters: "Quieren apoyarnos para que tengamos crecimiento... o han decidido poner a prueba a Grecia, castigarla y que sirva de ejemplo de lo que le ocurre a un pas que tiene un Gobierno de izquierdas?"

Cada vez resulta ms claro que la respuesta de la UE es hacer de Grecia un ejemplo y enviar un mensaje a cualquier fuerza poltica del resto del continente que pudiera atreverse a desafiar las polticas de austeridad.

En Espaa, en menos de 18 meses desde su aparicin, el partido de izquierdas Podemos pretende aventajar en votos a los partidos mayoritarios gracias a su plataforma anti-austeridad. Si Grecia se saliera con la suya liberndose del yugo de la euro-austeridad, Espaa podra ser la siguiente. Con una economa mucho ms grande, el impago de la deuda por parte de Espaa y/o su rechazo de las medidas de austeridad golpeara a los grandes bancos internacionales y sacudira la UE hasta sus cimientos. Al mismo tiempo, supondra un tremendo empujn para los sindicatos, los partidos polticos de izquierda y los movimientos sociales que estn luchando contra la austeridad en otros pases.

Detrs de la dinmica poltica del da a da aparece la cuestin del poder, tanto en trminos de clase social como de fuerza imperial. A principios de los 90 del siglo pasado la clase capitalista europea decidi que una moneda comn era esencial para contrarrestar el bloque comercial de los pases firmantes del Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte liderado por Estados Unidos, as como el auge de China.

Pero la propia UE tiene una jerarqua bien definida con Alemania, la mayor economa, a la cabeza. Alemania se benefici con la creacin del euro en 1999, pues la moneda comn cotizaba a niveles inferiores a los que le correspondera a su antigua moneda, el marco alemn. Eso abarat las exportaciones alemanas, otorgando al pas una gran ventaja competitiva.

El giro de la economa mundial hacia el neoliberalismo un conjunto de polticas basadas en la desregulacin, la privatizacin de activos estatales y mercados de trabajo "flexibles" para debilitar a los sindicatos imprimi mayor impulso a estas polticas.

Mientras tanto, los grandes bancos alemanes y europeos financiaron las exportaciones prestando dinero a Grecia y a otros pases de la periferia europea sin tener en cuenta su capacidad para devolver los prstamos. En Grecia se ha creado un comit parlamentario para analizar en detalle esos acuerdos y poder determinar quin se benefici de las duras condiciones del rescate, tanto en Grecia como en las grandes instituciones financieras europeas.

Los detalles de estos acuerdos deberan salir a la luz, pero el panorama est claro. La zona euro es un baluarte del imperialismo alemn. Grecia, un activo estratgico fuertemente armado para la OTAN y Estados Unidos durante la Guerra Fra con la URSS, actualmente es la vctima de la poltica de las grandes potencias. Su poblacin enfrenta la perspectiva de una de los peores debacles sociales del mundo en tiempos de paz en aras del neoliberalismo y el imperialismo.

Las decisiones del Gobierno griego en los prximos das podran ser decisivas para el proyecto de SYRIZA y la izquierda a nivel internacional. Existen varias posibilidades, incluyendo un escenario en el que Grecia deje de pagar algunos prstamos pero permanezca en la zona euro mientras intenta alcanzar un acuerdo con los acreedores: un limbo que algunos economistas han denominado "Grimbo".

Ms capitulaciones abyectas para tratar de agradar a la elite europea que de todas formas podran no evitar el impago si los partidarios de la lnea dura como Schuble se salen con la suya serviran para dar continuidad a un proceso que ya est en marcha, y que tiene que ver con la cada vez menor esperanza de los trabajadores griegos que llevaron al partido al Gobierno de que SYRIZA cumpla al menos parte de su programa.

La "Grexit" tanto si Grecia es empujada fuera del euro como si es ella la que salta conducir inevitablemente a una confrontacin, no solo entre Grecia y sus acreedores europeos sino tambin entre la clase trabajadora griega y sus empleadores y polticos ligados a la agenda de la austeridad.

En cualquier caso, la solidaridad por parte de la izquierda internacional ser crucial para mantener un mensaje contrario a la austeridad.

 Lee Sustar es el editor de temas laborales de Socialist Worker y a menudo escribe sobre el desarrollo de la crisis econmica. Colaborador habitual de International Socialist Review, CounterPunch y ZNet, es tambin coeditor de Poetry and Protest: A Dennis Brutus Reader. Lee es miembro del Sindicato Nacional de Escritores en Chicago.

Fuente: http://socialistworker.org/2015/04/28/heading-for-a-grexit

 



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