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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-05-2015

Estados Unidos/Cuba: Hacia fronteras abiertas
Los Estados Unidos y Cuba por fin reanudaron sus relaciones diplomticas. Qu impacto va a tener esto en la poltica de inmigracin norteamericana?

Samuel Farber
Jacobin, 22-4-2015


A principios de abril del 2015, el presidente Obama se reuni con el presidente Ral Castro en la Cumbre de las Amricas. Este fue el primer encuentro entre los lderes de ambos pases en ms de 50 aos. La reunin ha sido la expresin ms visible de la reanudacin de relaciones diplomticas entre los Estados Unidos y Cuba, anunciada por Washington y La Habana en diciembre del 2014.

El acercamiento a reenfocado la atencin en la poltica norteamericana que por casi cinco dcadas ha permitido a los cubanos emigrar a los Estados Unidos sin lmite alguno, un privilegio que el gobierno estadounidense no ha extendido a los ciudadanos de ningn otro pas. El nmero de cubanos inmigrando legalmente a los Estados Unidos haba aumentado significativamente antes del acuerdo de diciembre. De hecho, la ms grande ola de inmigracin desde la Revolucin cubana de 1959 tuvo lugar no durante los 60 y 70, sino durante las dos dcadas de 1994 al 2013, cuando el empeoramiento de la situacin econmica en la Isla provoc una emigracin masiva, con 563 mil 470 cubanos legalmente admitidos en los Estados Unidos. La migracin hacia EE.UU. probablemente aumente an ms como resultado de la reanudacin de relaciones diplomticas aunada a la liberalizacin de la poltica migratoria del gobierno cubano en el 2012, lo que pone entre tela el destino de la poltica de inmigracin norteamericana con respecto a Cuba, poltica que fue establecida bajo condiciones muy diferentes de las ahora existentes.

El origen de la poltica inmigratoria de los Estados Unidos hacia Cuba

Una de las muchas medidas adoptadas por el gobierno norteamericano a principio de los 60 para derrocar al gobierno revolucionario en Cuba fue abrir sus puertas a todos los cubanos que queran inmigrar a los Estados Unidos. Adems del impacto propagandstico que tuvo dicha poltica, golpe seriamente la economa cubana, aunque no anticip que la emigracin que haba promovido tambin funcionara como una gran vlvula de escape para el descontento popular por mucho tiempo, an despus de que los cubanos ms acomodados abandonaran la Isla.

Para 1966, seis aos despus del comienzo de la gran emigracin de Cuba, alrededor de 300 mil personas (de una poblacin de aproximadamente 6 millones de cubanos en 1960) ya haban sido admitidas en los Estados Unidos, aunque con visa temporal de refugiado que no les permita aspirar a la ciudadana. Pero la situacin legal de los cubanos tuvo que modificarse cuando se hizo obvio que el gobierno cubano no sera derrocado.

Este fue el contexto en el que la Ley de Ajuste Cubano (CAA por sus siglas en ingls) fue aprobada por el Congreso norteamericano y refrendada por el presidente Lyndon Johnson el 2 de noviembre de 1966. Bajo esta ley, los inmigrantes cubanos, junto con sus parientes ya presentes con ellos en los Estados Unidos pueden solicitar y obtener la designacin de parole, que despus de un ao los hace elegibles para obtener la residencia permanente. Cinco aos despus de haber adquirido la residencia permanente, los cubanos pueden obtener la ciudadana norteamericana al igual que cualquier otro residente permanente.

Sin embargo, a diferencia de la ley Helms-Burton de 1996 que codific como ley el bloqueo econmico contra Cuba y que por lo tanto requiere que el Congreso apruebe otra ley para ser enmendada o abolida, la CAA deja la decisin de conceder la residencia al Procurador General (Attorney General) bajo su discrecin y conforme a las reglas que l decida establecer.

Fue as como desde un principio la CAA tuvo la flexibilidad para permitir la restriccin y la eliminacin total de sus estipulaciones principales. Sin embargo, dado que cualquier accin de este tipo por parte de un procurador general puede tener altos costos polticos, el presidente puede forzar al poder legislativo a compartir estos costos, al incluir cambios a la CAA dentro de un paquete ms amplio de reformas de inmigracin como vehculo ideal para esconder cualquier modificacin o la abrogacin de la CAA.

Pero la probabilidad de que cualquier reforma inmigratoria general, por muy modesta que sea, vaya a ser aprobada en un futuro cercano por un Congreso controlado por republicanos es mnima, lo que aumenta la posibilidad de una legislacin solamente enfocada en el caso cubano.

Pies Secos Pies Mojados

La severa crisis econmica en Cuba, provocada por la cada del bloque sovitico, que lleg a su punto ms crtico entre 1992 y 1994, caus problemas muy serios de desnutricin, entre ellos, una epidemia de neuropata con 50 mil casos reportados que particularmente afect la visin de las vctimas de la epidemia.

Despus de los motines callejeros en el Malecn de La Habana en agosto de 1994 provocados por esta crisis, Fidel Castro permiti la salida libre de Cuba a todos los que queran marcharse. As lo hicieron miles de personas, frecuentemente en balsas en las que arriesgaron y muchos perdieron la vida. Esta emigracin masiva llev a los guardacostas norteamericanos a detener a 30.879 cubanos en el estrecho de la Florida desde agosto a septiembre de 1994.

La crisis de los balseros fue la causa principal de los acuerdos migratorios entre los Estados Unidos y Cuba en septiembre del 1994 y mayo del 1995. Estos acuerdos, refrendados anualmente entre ambas naciones desde entonces, continuaron la poltica norteamericana anterior de puertas abiertas, aunque los Estados Unidos acordaron, tambin, aceptar a 20 mil inmigrantes cubanos cada ao, que seran procesados por la Seccin de Intereses de Estados Unidos en La Habana. Y en lo que se convirti en la poltica de pies secos pies mojados los Estados Unidos tambin aceptaron retornar a la Isla a los cubanos detenidos por la Guardia Costera norteamericana en el estrecho de la Florida lo que ha sucedido en miles de casos y permitir a aquellos cubanos que se las arreglaron para llegar a tierra firme en los Estados Unidos acogerse a los derechos otorgados por la ley CAA.

Estos acuerdos proporcionaron una va migratoria ms segura y calmaron un poco el ansia de los cubanos por emigrar a los Estados Unidos. Pero no lograron satisfacer el deseo de todos los que queran emigrar, como lo demostr el nmero creciente de cubanos, ms all de los 20 mil acordados, que solicitaron emigrar a los EE.UU. Inicialmente, para repartir los permisos, los Estados Unidos establecieron una lotera, ms tarde abolida por el gobierno cubano, conocida en la Isla como el bombo. En la primera lotera, que tuvo lugar en noviembre del 1994, participaron 189.000 solicitantes; para la segunda lotera haban aumentado a 435.000 y en el verano de 1998, a 541.000.

Principalmente como resultado de los acuerdos de 1994-1995, ms de 600.000 cubanos han entrado legalmente a los EE.UU. Estos inmigrantes ms los que vinieron antes, como los 125.000 que salieron del puerto de Mariel en la primavera de 1980 proceden mayormente de clases ms modestas que aquellos que los que les precedieron en los 60 y 70.

Son estos inmigrantes posteriores a los 80 los que se han convertido en la clara mayora de la poblacin cubano-americana en los EE.UU., a medida que los cubanos ms adinerados que llegaron antes, especialmente en los 60, se han ido muriendo, y sus descendientes no son tantos como los inmigrantes ms recientes.

El socilogo cubano-americano Alex Portes describe a la comunidad cubano-americana actual como un enclave bifurcado. De un lado se encuentran los que vinieron en los 60 y 70 con sus hijos pudientes, quienes para los conservadores de las ciencias sociales constituyen la minora modelo que los inmigrantes latino americanos debieran emular. Del otro lado estn los que vinieron a partir de los 80, a los que no les ha ido tan bien y quienes de hecho tienen un perfil socio-econmico similar a otros grupos de inmigrantes latinoamericanos.

En contraste con los exilados antiguos y sus descendientes, muchos de los inmigrantes recientes visitan la Isla frecuentemente ms de 300.000 al ao e, independientemente de su actitud respecto al gobierno cubano, estn ms preocupados por el bienestar de sus parientes en Cuba que con la poltica del exilio cubano. Van a Cuba no solo para visitar a sus parientes, sino tambin para llevarles dinero, obsequios, y para pagarles la estancia en hoteles tursticos como los de la playa de Varadero (estancia que les fue vedada mientras Fidel Castro estuvo en el poder).

Por lo tanto, no es sorprendente que las encuestas de opinin pblica muestre a la mayora de cubano-americanos residentes en la Florida a favor de una poltica de normalizacin en las relaciones de ambos pases. A pesar de que las dos terceras partes de los cubanos que llegaron de los 90 no son ciudadanos, y los cubanos conservadores adinerados tienen gran poder sobre los medios de comunicacin y el sistema poltico local. Los tres representantes de origen cubano de la Florida son todos Republicanos de derecha firmemente, comprometidos con el bloqueo econmico contra Cuba.

Pero el ambiente en el sur de la Florida est cambiando en la direccin opuesta: Barack Obama obtuvo el 48 por ciento de los votos cubano-americanos (con proporciones mayores entre los ms jvenes) en las elecciones del 2012, una clara indicacin de la tendencia poltica en ascenso entre los cubano-americanos del sur de la Florida de alejarse de la derecha.

La derecha cubano-americana

Desde hace tiempo, la derecha cubano-americana ha estado preocupada por el cambio en la composicin social y poltica de la inmigracin de la Isla a los Estados Unidos. Los tres congresistas cubano-americanos de derecha Ileana Ros-Lehtinen, Mario Daz-Balart, y Carlos Curbelo han criticado pblicamente a los cientos de miles de cubano-americanos que viajan a Cuba para visitar y gastar su dinero con sus parientes en la Isla. En una entrevista con una estacin de televisin de la Florida en el 2009, Daz-Balart lleg al extremo de comparar a los cubano-americanos que viajaban a Cuba con los hombres de negocios que sin escrpulo alguno hicieron tratos con los Nazis durante el Holocausto.

Y cuando el gobierno cubano liberaliz la emigracin en el 2012 y extendi el perodo que los cubanos podan residir en el extranjero sin perder sus derechos ciudadanos en la Isla permitindoles as a los cubanos obtener la residencia en los EE.UU y al mismo tiempo preservar sus derechos en Cuba Daz Balart se uni a Ros-Lehtinen, la ms antigua de los congresistas cubano-americanos del sur de la Florida, para denunciar las reformas cubanas como una amenaza al CAA.

Ahora con la reanudacin de relaciones diplomticas entre Washington y La Habana, la derecha dura cubano-americana est demandando la abrogacin, o por lo menos una enmienda mayor del CAA con mucha ms insistencia que antes, dado que es muy claro que el CAA ya no sirve sus propsitos originales y tiende ms a beneficiar que a daar los intereses del gobierno cubano.

Es por eso que Ros-Lehtinen declar que uno no puede decir dos cosas simultneamente: que Cuba es igual que cualquier otro pas, y que voy a pedir asilo poltico con la garanta de la Ley de Ajuste Cubano. Algo tiene que cambiar, porque no es posible mantener dos conceptos, el de persecucin y el de relaciones diplomticas. Ros-Lehtinen agreg que ser un milagro si la Ley de Ajuste Cubano sobrevive a este perodo de sesiones del Congreso, porque no se puede mantener relaciones con un gobierno y mantener un privilegio que no existe para ningn otro grupo, aunque concedi que probablemente la ley solo sera modificada.

El CAA y los Castro

Desde que el CAA fue aprobado en 1966, el gobierno cubano ha denunciado la ley como una poltica asesina, y la ha culpado de la emigracin de numerosos cubanos a la Florida, ignorando los factores internos que, sin duda alguna, han propiciado esa inmigracin. Aunque es verdad que a consecuencia del CAA miles de balseros han arriesgado y muchos han perdido la vida, cruzando ilegalmente el golfo de Mxico para llegar a pisar tierra en la Florida. Sin embargo, la gran mayora emigra ahora a travs de Mxico, a donde llega en lanchas de motor mucho ms seguras que las balsas de aos pasados.

El gobierno cubano tambin pasa por alto el hecho de que la emigracin facilitada por el CAA ha funcionado como una vlvula de escape para el descontento interno que crece en la Isla por condiciones tales como la alta tasa de desempleo, empeorada por la decisin gubernamental de cesantear a medio milln de trabajadores (en una fuerza laboral de 5.2 millones de personas) que comenz a implementar en el 2010.

Hay que agregar que cuando el gobierno cubano liberaliz las reglas de emigracin en el 2012, lo hizo teniendo muy en cuenta el CAA: utiliz esta ley para que la emigracin a EE.UU fuera ms atractiva y as resolver algunos de los problemas de la economa cubana como el desempleo. Al mismo tiempo sigue negando a sus ciudadanos la libertad de movimiento ilimitada para entrar y salir de Cuba, an despus de haber liberalizado sus leyes de emigracin. Sigue siendo uno de los pocos pases que todava limita los derechos ciudadanos de sus emigrantes.

Robo de cerebros mdicos

En el 2006, el gobierno de Bush, siguiendo la lgica poltica del CAA, estableci el Cuban Medical Professional Parole Program (CMPP) que le permite al personal mdico cubano destacado en otros pases por rdenes del gobierno, ingresar directamente a los Estados Unidos desde dicho pas.

El nmero de personal mdico cubano as admitido en los EE.UU. bajo el CMPP ha crecido significativamente. Lleg a su punto ms alto cuando en el 2014, mil 278 personas el tres por ciento del total destacado en el extranjero entraron a los EE.UU. El gobierno cubano ha denunciado este programa como un ejemplo del robo de cerebros perpetrado por los Estados Unidos entre otros pases desarrollados.

Sin duda alguna, la poltica del gobierno cubano de enviar personal mdico al extranjero ha hecho contribuciones muy positivas, particularmente en casos tan dramticos como la epidemia de bola en el frica Occidental. Pero la exportacin de servicios mdicos cubanos tambin se ha convertido en un gran negocio para el gobierno cubano, con una entrada anual de aproximadamente 8.200 millones de dlares. El programa ha sido particularmente importante en Venezuela, donde los servicios mdicos cubanos se intercambian por gran cantidad de petrleo, un recurso vital para la economa cubana.

En ltima instancia, son ms que nada las polticas del gobierno cubano las que son responsables del grado de xito que el gobierno norteamericano ha tenido en estimular la desercin del personal mdico cubano. Para comenzar, mientras que muchos pases requieren que los mdicos compensen al estado por haber recibido una educacin mdica gratuita a travs de un servicio social de duracin limitada, en Cuba este servicio social prcticamente no tiene lmites.

Hoy en da, como resultado de un aumento de salario concedido a principios del 2014, los mdicos ganan $60 mensuales y las enfermeras $40. Pero an con este aumento, los mdicos ganan mucho menos que los cuentapropistas como taxistas, obreros calificados en el sector de la Construccin, y dueos de pequeos restaurantes familiares (paladares), que constituyen de 20 a 25 por ciento de la fuerza laboral, y quienes tienen mucha menos educacin y entrenamiento.

Es cierto que los mdicos cubanos que trabajan en el extranjero, tpicamente bajo contratos de corta duracin, obtienen ingresos significativamente ms altos. En Venezuela, por ejemplo, obtienen un bono adicional de 3 mil Bolvares mensuales ($477.71). Pero como cualquier otro profesional, no son los actores racionales de la fantasa neoliberal, que abstractamente tratan de maximizar el rendimiento de su capital humano mudndose a donde sea necesario para lograr esas metas. Los factores que afectan su motivacin son muchos y ms complejos, como su autonoma profesional, sus expectativas con respecto a las mejoras profesionales y materiales que pueden obtener en la Isla, y sus ideales de cmo servir a su pas.

La cuestin cardinal es si ellos consideran que Cuba les brinda la oportunidad de mejorar su situacin material y profesional correspondiente a su educacin y entrenamiento aunque no puedan alcanzar los niveles materiales y profesionales de las grandes metrpolis. Si los mdicos cubanos sintieran que las cosas van a mejorar en su pas, estaran mucho menos interesados en abandonarlo.

Pero como en tantas otras cuestiones, el estado unipartidista ha tratado de resolver los problemas de desercin mdica y robo de cerebros a travs de medidas burocrticas y policacas. As por ejemplo, el Ministerio de Salud cubano recientemente orden que los familiares de los mdicos cubanos destacados en Brasil deban retornar a la Isla antes del primero de febrero de 2015, so pena de perder sus trabajos. El gobierno cubano lanz este ultimtum a pesar de una nueva ley brasilea que facilita la estancia de los parientes del personal mdico cubano mientras estos ltimos estn rindiendo servicios mdicos en dicho pas.

Hacia una poltica de fronteras abiertas

Independientemente de los beneficios y de los costos pagados con las vidas de los ahogados en el golfo de Mxico que el CAA ha significado para los cubanos, el destino del CAA est en las manos del gobierno norteamericano.

En los Estados Unidos el CAA ha sido criticado a lo largo del espectro poltico. Aparte de la derecha dura cubana, hay una parte de la derecha norteamericana que tambin quiere abolir el CAA, aunque como parte de un proyecto ms amplio para detener la inmigracin en general sobre todo de la Amrica Latina para proteger la as llamada homogeneidad cultural y racial de los EE.UU., y ms que nada para preservar la mayora electoral de los blancos.

Por su parte, los crticos de izquierda del CAA sostienen con razn que la aprobacin inicial del CAA, no obstante las pretensiones humanitarias de Washington, fue motivada principalmente por la competencia imperialista entre Mosc y Washington, y ms especficamente por los esfuerzos de Estados Unidos por derrocar por la fuerza al gobierno cubano para mantener su hegemona imperial en el hemisferio occidental.

Aun as, esta es una cuestin que no debe ser confundida con el derecho que los cubanos deben tener como todos los ciudadanos de cualquier pas para abandonar la Isla por la razn que sea, incluyendo su oposicin al gobierno. En muchas ocasiones, el mismo Fidel Castro proclam que la revolucin era un proyecto voluntario y que los que no la apoyaban tenan la libertad de marcharse. Pero durante la mayor parte de los 47 aos que Fidel Castro estuvo en el poder fue muy difcil emigrar, salvo por aperturas relativamente breves cuando muchsimos cubanos abandonaron la Isla. Y, como mencion anteriormente, an las nuevas reglas aprobadas bajo Ral Castro liberalizando la emigracin no le conceden a los cubanos el derecho incondicional de emigrar.

La gente, especialmente en los pases econmicamente subdesarrollados, deberan poder moverse libremente a travs de las fronteras en busca de una vida mejor. La emigracin libre no es una mera utopa. La Unin Europea permite el libre movimiento de los ciudadanos de los pases que la integran a travs de sus fronteras internas (aunque esto, por supuesto, no ha evitado la crisis de refugiados en Europa, un resultado de las guerras y el frecuente desplazamiento y desempleo producido por la economa del imperialismo occidental en el Sur Global.)

Hace menos de cien aos, los mismos Estados Unidos permitieron la inmigracin ilimitada (con la excepcin de sus polticas de exclusin de asiticos.) A finales del siglo 19 y principios del siglo 20, los trabajadores tabaqueros cubanos viajaban frecuentemente entre La Habana en Cuba, y Cayo Hueso y Tampa en la Florida, lo que apenas era un da de viaje en barco de vapor, en lo que de muchas maneras funcionaba como un mercado de trabajo unificado.

Desde esta perspectiva, el argumento ms poderoso que se pudiera hacer contra el CAA es que discrimina a favor de los cubanos a expensas de los otros pueblos del Caribe y Amrica Latina. Sin embargo, la realidad es que los privilegios migratorios que los cubanos reciben por el CAA representan un tipo de favoritismo sui generis, en el sentido de que no es un juego de suma cero, donde lo que unos pierden otros lo ganan.

Los beneficios que los cubanos reciben a causa de esta ley no van a acabar beneficiando a otros inmigrantes caribeos y latinoamericanos en la ausencia del CAA, y la abrogacin del CAA no har absolutamente nada por aumentar la posibilidad de obtener derechos de residencia o amnista para cualquier otro grupo de trabajadores indocumentados, ni aumentar de manera alguna la cantidad de inmigrantes a los que se le permita entrar de otros pases. De hecho, dada la nueva hostilidad hacia el CAA por parte de los miembros del congreso pertenecientes a la derecha cubano-americana, es muy posible que el CAA sea abrogado, o desprovisto de sus aspectos ms importantes, sin que el Congreso norteamericano tome ningn paso hacia una reforma integral de las leyes de inmigracin.

Es por eso que deberamos asegurar que el CAA se mantenga en vigencia. En vez de instar a que se abrogue o se debilite dicha ley, los progresistas deberan, como punto de partida hacia un movimiento por una poltica de fronteras abiertas, presionar para extender los privilegios y beneficios de esta ley a otros inmigrantes.

Un buen lugar para comenzar sera Hait pas vecino de Cuba y uno de los ms pobres del hemisferio occidental. A pesar de la pobreza abrumadora que reina ah, los haitianos que llegan a los Estados Unidos, no reciben los beneficios concedidos a los cubanos emigrados. Por razones polticas, econmicas y humanitarias, los haitianos junto con muchos otros merecen el mismo trato que los cubanos.

* Samuel Farber naci y se cri en Cuba. Es el autor de Cuba Since the Revolution of 1959. A Critical Assessment publicado por Haymarket Books en el 2011.



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