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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-05-2015

"Podemos" y la agenda-setting

Olga Rodrguez
eldiario.es


En 1972 McComb y Shaw hicieron un estudio con el que acuaron el nombre de la agenda-setting, un concepto que todos los periodistas estudiamos durante la carrera universitaria y cuyos efectos posteriormente comprobamos al poner en prctica el oficio. La agenda-setting se refiere a cmo los medios influyen en el pblico directa o indirectamente no en las opiniones o dictmenes que estos enuncian, sino otorgando relevancia o espacio informativo a temas o cuestiones que los medios eligen.

Los mass media tienen una gran capacidad para imponer de qu se habla y cmo se habla de lo que se habla. Marcan la agenda-setting, al igual que la marcan las instituciones, las empresas, los gobiernos, los partidos, a travs de sus gabinetes de prensa y comunicacin y de sofisticados procedimientos que buscan influencia. Para romper esa agenda-setting se requiere voluntad, tiempo y trabajo. Para muchos medios es ms cmodo -y sirve a unos intereses claros- esperar a que te llegue la informacin que buscarla directamente. Por eso hay tantas noticias procedente de fuentes institucionales y tan pocas procedente de la gente.

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca logr romper la agenda-setting del poder, demostrando que aqu haba una realidad que nadie decente poda ignorar, a pesar de que los de arriba se afanaran diariamente para desviar la atencin. El discurso claro, franco y contundente de la PAH y de Ada Colau rompi la atmsfera de irrealidad en la que pretendan obligarnos a vivir y coloc encima de la mesa del debate pblico una injusticia hasta entonces ignorada por los mass media: los desahucios sin solucin habitacional y la ley hipotecaria, que dejan a familias en el absoluto y radical desamparo y encima endeudados de por vida.

El 15M tuvo el mismo efecto. Mientras la agenda-setting del poder empujaba a los medios a la inercia de seguir mirando hacia arriba, el movimiento de los indignados les oblig a mirar hacia abajo. El 15-M fue el primer acontecimiento en mucho tiempo que empuj a los medios a cubrir durante semanas algo protagonizado por la gente de a pie y no agenda-setting marcada por poderes econmicos o institucionales.

Darle la vuelta al de qu se habla fue tambin clave en el nacimiento de Podemos y en su vertiginoso ascenso en 2014. Podemos no naci con miedo ni con ambigedad, sino con contundencia. Pablo Iglesias impuso en los debates televisivos problemas econmicos y sociales fundamentales de nuestra actualidad, y lo hizo con la suficiente claridad para que le comprendiera no solo una elite intelectual. Cuando naci Podemos la formacin mantuvo esa irreverencia, mezclada con una voluntad divulgadora, con mensajes claros y comprensibles, libres de significantes percibidos por muchos como radicales, sectarios o anticuados. Esto ltimo, el lenguaje, es fundamental para diferenciar Podemos de una izquierda tradicional.

Hablar de poltica

La aparicin de Pablo Iglesias -y de otros- en programas de televisin habra sido mucho ms difcil si no hubiera tenido lugar el movimiento del 15M, que puso de moda hablar de poltica y no de partidos. Podemos rompi el matrix de la agenda-setting hablando sin pelos en la lengua, sin miedo. Se convirti en la representacin de la indignacin de tanta gente que vea cmo no poda llegar a fin de mes, cmo el Gobierno recortaba servicios pblicos fundamentales, cmo la corrupcin no eran manzanas podridas en los partidos polticos, sino una forma de gobierno supeditada a un poder financiero.

Ese es el problema de este pas: un casta econmica que gobierna sin presentarse a las elecciones, eso es la corrupcin, una forma de gobierno, no tiene que ver con manzanas podridas, deca Pablo Iglesias en la campaa electoral de las europeas.

Al igual que la PAH o que el 15M, Podemos contaba lo que otros no se atrevan ni a sugerir. Lo haca sin medias tintas, sin temor a la reaccin de la maquinaria del establishment, lo haca consciente de que el aumento de la desigualdad, la pobreza y la precariedad haba creado receptores interesados en escuchar y en apoyar esas denuncias. As gan Podemos ms de un milln doscientos mil votos en tan solo cuatro meses de existencia.

Lo interno y lo externo

Despus del verano de 2014 Podemos tuvo que mirar hacia dentro, para constituirse como partido en los diversos territorios del Estado, para organizar su estructura, para decidir sus mtodos de funcionamiento. Estamos construyendo un proyecto de partido y a la vez un proyecto de pas, afirmaban fuera de las cmaras algunos de sus integrantes ms conocidos, conscientes de la dificultad que entraaba aquella duplicidad de tarea.

La configuracin de Podemos como partido dur meses. Durante ese tiempo se celebraron debates, elecciones primarias y surgieron algunas tensiones internas. Por aquella poca ya estaba en marcha una campaa de desprestigio contra Podemos en la que vala todo: algunos periodistas y contertulios aseguraban, sin pruebas, que Podemos estaba financiado por el chavismo, otros repetan que Iglesias y los suyos eran radicales y populistas, hubo analistas y articulistas de reconocido prestigio que pusieron el grito en el cielo ante la posibilidad de que Podemos pudiera gobernar, y alguno lleg a hablar de terror sovitico.

Semejante campaa, que prosigue a da de hoy, llev a Podemos a replegar el tono de sus mensajes y a hablar de s mismo en sus apariciones pblicas con el objetivo de limpiar su imagen. La crisis, la estafa, pasaban a un segundo plano. Las preguntas que les formulaban y formulan en las ruedas de prensa redirigen su discurso. Ante ello, un sector de Podemos opt por sustituir irreverencia, conflicto y atrevimiento por un mensaje ms moderado. Se repleg un poco, rebaj el tono. Pas, inevitablemente, de la ofensiva a la defensiva, frente a una agenda-setting oficial recuperada y crecida.

Puede que en un primer momento Podemos cayera en la trampa de querer ser considerado respetable y respetuoso, olvidando que el poder solo entiende el respeto como algo vinculado a la sumisin o a la aceptacin de las reglas tal cual son actualmente. Podemos quiere ganar para poder cambiar las cosas, para ello necesita aglutinar a la gente procedente de sectores polticos diversos y por eso apost por evitar cuestiones que podran hacerle perder votos y por centrarse en temas blancos, como la denuncia de la corrupcin y la defensa de lo nuevo frente a lo viejo, asuntos que no implican atemorizar a ciertos sectores.

Sin embargo, es ah donde Ciudadanos se apodera del territorio de Podemos, disfrazndose de algo nuevo y centrando su discurso en la lucha contra la corrupcin. La formacin de Albert Rivera, neoliberal en lo econmico -defiende el contrato nico, externalizaciones en el sector pblico o el aumento del IVA superreducido que encarece el precio de productos bsicos- es sin embargo percibida con ambigedad por muchos ciudadanos. Al contar con el beneplcito de plataformas mediticas conservadoras y de otras que tradicionalmente han apoyado a la socialdemocracia, consigue apoderarse de un amplio espacio electoral.

Ciudadanos pelea bien en la dicotoma nuevo frente a viejo y alza la voz contra la corrupcin. Lo que no puede -no est en su naturaleza- es decir verdades incmodas para el poder, hablar de los de abajo o romper con las polticas que nos han llevado al desastre.

Sin medias tintas

De todo esto se est debatiendo internamente en Podemos, y lo que surge de ese debate es ms que reseable.

Hace un par de semanas Pablo Iglesias escribi un artculo en el que indicaba, hablando de Ciudadanos, que por eso lo importante es que nosotros no olvidemos lo que nos trajo hasta aqu: un discurso permanente de la visualizacin de las vctimas de la crisis y de reivindicacin del Estado social y de las polticas redistributivas; exactamente el terreno que ha abandonado la socialdemocracia. Y aada:

Sera un grave error si nos dejramos llevar a un terreno que no nos es propio. Hemos llegado hasta aqu llamando a las cosas por su nombre; debemos seguir hacindolo.

Das despus Iglesias escriba que no habr cambio sin ruptura y, por tanto, quien quiera pactar con nosotros tendr que romper con las polticas que nos llevaron al desastre. En estas elecciones no hay cuatro opciones, hay dos: cambiar o seguir con lo de siempre. Y aada: El adversario nos quiere siguiendo sus movimientos. Debemos obligarles a que sigan los nuestros haciendo lo que mejor sabemos hacer; decir sin ambages las verdades que otros no se atreven a decir, por incmodas que resulten para las lites. No ganaremos parecindonos al adversario, sino siendo nosotros mismos.

A pesar de pasar desapercibida, simblica fue tambin la aparicin de Iglesias el pasado sbado 2 de mayo en la Casa de Campo, para cerrar el mitin de Jose Manuel Lpez, candidato de Podemos a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Arropado por los asistentes, Iglesias no tuvo duda en apostar por un discurso rompedor, volviendo a la esencia del primer Podemos.

Lo dijo claro: No estamos para mensajes ambiguos ni para medias tintas. Ninguna moderacin para defender a los de abajo. Yo vivo en Vallecas, y hay gente en mi barrio que me dice me alucina que alguien de este barrio pueda llegar a ser presidente. No nos avergonzamos de venir de donde venimos, no nos vamos a poner corbata, no vamos a ser como ellos. Vamos a decir las cosas como son, estamos orgullosos de venir de donde venimos y de no parecernos a ellos, no nos gustan, son casta, han robado a los madrileos.

A mi lado, una chica que aplauda con entusiasmo, activ la grabadora de su telfono mvil para recoger esas palabras de Iglesias. A la hora de poner nombre a la grabacin para guardarla, v que escribi: Pablo Iglesias coming back. El regreso de Pablo Iglesias.


Fuente original: http://www.eldiario.es/zonacritica/Podemos-agenda-setting_6_384671567.html



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