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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-05-2015

Chile y la demanda martima boliviana
Una realidad sin mitos

Carlos Mesa
Rebelin


La demanda irrenunciable de Bolivia a Chile es recuperar el acceso con soberana al ocano Pacfico

El Estado Boliviano ha tomado conocimiento del documento oficial del gobierno de Chile: Chile y la Aspiracin Martima Boliviana. Mito y Realidad. Bolivia, respetuosa del derecho internacional y de la Corte Internacional de Justicia, manifiesta que corresponde responder puntualmente a su contenido, aunque sin ingresar en argumentaciones jurdicas que por la naturaleza del juicio iniciado ante la CIJ debern dilucidarse en el mbito que corresponde.

Bolivia ha solicitado a la Corte Internacional de Justicia que, sobre la base de los compromisos unilaterales contrados con Bolivia antes y despus del Tratado de 1904, Chile negocie de buena fe una solucin al problema pendiente traducida en un acceso soberano al Ocano Pacfico.

Dicha demanda est fundamentada en normas, principios y valores del derecho internacional que han sido refrendados por la jurisprudencia de la Corte Internacional de Justicia.

Es imprescindible aclarar que la demanda boliviana no tiene ninguna relacin con el Tratado de 1904 y tiene un fundamento jurdico diferente.

Sin embargo, responder los argumentos sostenidos por Chile que busca confundir a la opinin pblica internacional, desnaturalizando el objeto esencial de la demanda boliviana.

I. Bolivia no tiene acceso soberano al mar

Ms del 20% de los pases del mundo carecen de Litoral.

Es una verdad elemental constatar que todos los pases mediterrneos que exportan o importan bienes a travs de los ocanos, independientemente de sus mayores o menores desventajas comparativas, tienen acceso al mar. La legislacin contempornea sobre el mar establece condiciones que facilitan el trnsito de mercaderas desde y hacia pases mediterrneos por los pases prximo con acceso a los ocanos, lo que nada tiene que ver con el acceso soberano al mar del que gozan los pases con litoral.

De esos pases, Bolivia es el nico que inici su vida independiente con acceso soberano al mar, que le fue usurpado por Chile como resultado de una guerra injusta iniciada por Chile con la invasin el 14 de febrero de 1879 a la capital del Departamento Litoral de Bolivia, la ciudad de Antofagasta.

Es imprescindible subrayar que Chile usurp nuestro Departamento del Litoral con 401 km lineales de costa (con una superficie territorial casi equivalente a la de Grecia y algo mayor a la de pases como Cuba, Hungra, Portugal, Austria o Panam) con los que Bolivia haba nacido como Repblica en 1825. De dicho acceso martimo, Chile nos asalt y usurp, en la invasin alevosa, descarada y prepotente de 1879, 296 Km. de costa. Los restantes 185 Km. de costa que nos pertenecan, ya los gobiernos oligarcas y chilenfilos bolivianos de Melgarejo y Fras los haban regalado a Chile mediante los fraudulentos tratados de 1866 y 1874.

En consecuencia, Bolivia no tiene acceso soberano al mar. Esa mutilacin priva a Bolivia de ser, como le corresponde por razones histricas y geogrficas, parte de la Cuenca del Pacfico como lo es de la Cuenca del Amazonas y de la Cuenca del Plata. Ese slo hecho representa hoy, en el siglo XXI, la mayor desventaja al no ser parte por derecho propio de la cuenca ms importante del planeta en lo referido al intercambio econmico y comercial.

Lo que Chile le da a Bolivia son facilidades que sirven slo como paliativos y no pueden compararse en absoluto con un acceso libre y soberano al mar.

Un Tratado que Chile no cumple

En 1904 Bolivia y Chile suscribieron un Tratado por el que Chile se oblig a otorgar a Bolivia libre trnsito comercial por su territorio y puertos del Pacfico, rgimen que fue reglamentado posteriormente por acuerdos complementarios.

Chile afirma que lo cumple rigurosamente. Esa afirmacin no es cierta. Citaremos algunas de las violaciones flagrantes hechas por Chile al Tratado a lo largo de la historia:

1. El artculo VI del Tratado establece que Chile reconoce a favor de Bolivia y a perpetuidad, el ms amplio y libre trnsito comercial por su territorio y puertos del Pacfico. Chile vulner el citado artculo VI en dos momentos cruciales de la historia de Bolivia. Impidi, en plena Guerra del Chaco (1932-1935) entre Bolivia y Paraguay, la internacin de armas para Bolivia por puertos de Chile.

2. En 1952 embarg miles de toneladas de estao boliviano para la exportacin, ante la sola gestin del magnate minero Simn I. Patio.

3. En 2004 Chile privatiz los puertos de Arica y Antofagasta, obligando a Bolivia a encarar una relacin contractual con los concesionarios privados, vulnerando los derechos de Bolivia comprometidos por el Tratado en una relacin exclusiva entre Estados.

4. Bolivia pidi a Chile la aplicacin del libre trnsito -que slo tiene plenamente en dos puertos: Arica y Antofagasta- en el puerto de Iquique. Chile hasta hoy slo le ha dado a Bolivia en Iquique un derecho parcial, que deba aplicarse sin mayor demora y de manera obligatoria en cualquiera de los puertos que tiene a lo largo de su territorio.

El libre trnsito concedido por Chile no es equivalente a poseer un acceso soberano al mar, menos an cuando en la prctica dicho pas lo limita, como se demuestra a continuacin:

1. Limitada autonoma aduanera boliviana en los puertos de Arica y Antofagasta

De acuerdo a los convenios vigentes, solamente la autoridad aduanera boliviana tendra la potestad de controlar y fiscalizar la carga boliviana una vez que sta llega al puerto. Sin embargo, esta autonoma reconocida a favor de Bolivia se ve constantemente limitada debido a que las autoridades chilenas intervienen la carga boliviana con controles discrecionales, escaneos y aforos de acuerdo a sus criterios y a su conveniencia. Los costos de esta intervencin chilena recaen sobre los exportadores e importadores bolivianos. Se cobra por cada contenedor examinado entre 125 y 800 dlares. Adems, Chile pretende desde hace tiempo atrs eliminar la presencia de Bolivia en sus puertos relocalizando las oficinas de la aduana boliviana a recintos extra portuarios.

2. Sobredimensin de los plazos de almacenaje.

La carga boliviana de importacin por los puertos de Arica y Antofagasta slo tiene un ao de almacenaje, no un ao y tres meses como afirma Chile. En el caso de las mercancas de exportacin el almacenaje es de sesenta das, lo cual resulta insuficiente.

3. La obligacin de Chile de otorgar a Bolivia almacenaje gratuito.

La obligacin chilena respecto al almacenaje gratuito para la carga boliviana, no es un privilegio adicional que est al margen del Tratado de 1904, puesto que emana de un acuerdo complementario a ste, como es la Convencin de Trfico Comercial de 1912 que establece en su artculo 12 que: "Las mercaderas en trnsito a Bolivia y que tengan que ingresar a los almacenes de la Aduana, quedan exoneradas del pago de almacenaje en las aduanas chilenas.

En el caso de los puertos de Antofagasta e Iquique, la gratuidad de almacenaje de la carga boliviana es aplicada nicamente en la parte de los puertos que administra el Estado chileno y no en la parte administrada por concesionarios privados. Se debe tomar en cuenta que la parte fiscal no es apta para el tipo de carga en trnsito desde y hacia Bolivia, lo cual obliga a que gran parte de esta carga pague almacenaje desde el tercer da.

4. El monopolio en desmedro de las tarifas preferenciales para el servicio de uso de muelle para la carga FIO

El pago de 0,85 dlares por tonelada de la carga FIO corresponde nicamente al uso de muelle, lo que significa pagar por la utilizacin de la infraestructura del recinto portuario, sin considerar que existen otras modalidades de contratacin no preferencial. Existen adems otros costos adicionales como los correspondientes a los servicios de porteo que deben ser cubiertos por el empresario boliviano (carga y descarga) que adems se encuentran monopolizados por las concesionarias privadas, lo cual incrementa los costos de las operaciones de importacin y exportacin.

En consecuencia, Bolivia ve vulnerado su derecho de libre contratacin de los servicios de porteo de su carga en trnsito, debido a que Chile otorga de forma exclusiva las operaciones de estos puertos a las empresas privadas en Arica (Terminal Portuaria Arica, en adelante TPA) y en Antofagasta (Antofagasta Terminal International en adelante ATI), sin el reconocimiento boliviano. De esta manera, el Estado boliviano se ve impedido de escoger a otros operadores que le ofrezcan tarifas y condiciones ms convenientes, al verse obligado a utilizar los servicios de un operador monoplico que impone tarifas aprobadas por el Estado chileno.

5. El cobro por almacenaje de cargas peligrosas (IMO) en puerto

Chile determina unilateralmente qu carga es considerada peligrosa, llegando a realizar el cobro sobre la totalidad del contenedor cuando slo una parte de ste es carga IMO. Se debe resaltar que la carga peligrosa, por su naturaleza, es de retiro o embarque inmediato, consiguientemente su almacenaje en puerto resulta inusual y cualquier tarifa preferencial por este concepto es de aplicacin excepcional.

6. El cobro irregular de impuestos a todos los servicios aplicados a la carga boliviana en trnsito.

En varias ocasiones se constat el cobro del IVA a favor del Estado chileno por servicios prestados en lo relativo a la carga boliviana en trnsito as como tambin para el retorno de contenedores vacos. Esta situacin pone en evidencia que Chile no garantiza siempre el derecho a la exencin impositiva del que goza la carga boliviana.

7. Incremento de costos por la habilitacin de sitios extraportuarios en Antofagasta e Iquique para la carga boliviana.

Chile restringe el derecho de uso de sus puertos, ya que insiste en habilitar sitios extraportuarios como Portezuelo (ubicado a 30 km. de Antofagasta) y Alto Hospicio (a 13,5 km. de Iquique) para la consolidacin y desconsolidacin de la carga boliviana, provocando retrasos y aumento de los costos para los empresarios bolivianos.

Respecto a la exportacin de minerales bolivianos a travs del Puerto de Antofagasta, el costo del flete de transporte se incrementa a consecuencia de su traslado a centros de acopio por concepto de doble manipulacin.

8.Paralizacin del Ferrocarril Arica - La Paz

El servicio del Ferrocarril Arica - La Paz se encuentra suspendido desde 1997 para el transporte de pasajeros y desde el 2001 para el transporte de carga debido a problemas que se suscitaron en la seccin chilena de la va Visviri Arica. Chile no llev adelante la rehabilitacin respectiva y de esta manera mantuvo inoperable el ferrocarril durante ms de una dcada. Pese a la publicidad respecto a su supuesta rehabilitacin por parte del Estado chileno, hasta la fecha las operaciones del ferrocarril no se han reanudado.

II. El tratado y sus consecuencias

El Tratado de 1904 fue suscrito sobre la brutal realidad de la ocupacin chilena de todo el Litoral boliviano. Su nico fundamento fue la superioridad militar chilena. Esa evidencia era mucho ms que una presin moral, era una amenaza permanente sobre el Estado boliviano que poda incluso afectar otros espacios de su soberana.

Hay adems un principio universal que reza que nadie puede consentir voluntariamente perder su libertad.

Muy pronto, los propios gobiernos liberales de Bolivia retomaron gestiones para resolver el problema de la mediterraneidad de Bolivia mediante gestiones realizadas desde 1910 por los gobiernos de Eliodoro Villazn (1909-1913) y la segunda gestin de Ismael Montes (1913-1917).

Pero, la prueba de que el Tratado de 1904 no resolvi el problema del Litoral boliviano es que Chile le hizo a Bolivia, despus del Tratado, siete ofertas concretas de devolverle soberana sobre el Ocano Pacfico. Ocurri en los gobiernos de Juan L. Sanfuentes (1920), Arturo Alessandri (1923), Emiliano Figueroa (1926), Gabriel Gonzlez Videla (1950), Jorge Alessandri (1962) y Augusto Pinochet (1975-1976 y 1983). Esas ofertas no se hubiesen hecho si fuera cierto que Chile dio por cerrado el problema con Bolivia tras la suscripcin del Tratado.

No es verdad que la construccin del ferrocarril Arica-La Paz permiti por primera vez poner a Bolivia en contacto con el Ocano Pacfico. Fue la construccin del ferrocarril Oruro-Ascotn realizada en el gobierno del Presidente Aniceto Arce (1888-1892) que se vincul con la lnea frrea entre Ascotn y Antofagasta, la que conect por primera vez a Bolivia con el Pacfico.

La mayor riqueza econmica de Chile, el cobre y el molibdeno, est situada exactamente en el desierto de Atacama que hasta 1879 era propiedad de Bolivia. El cobre es la mayor fuente de ingresos de ese pas con mucha ventaja sobre el resto de su produccin.

Gran parte de ese mineral est en antiguo territorio boliviano.

Baste citar que entre 1960 y 2000, en un periodo de 40 aos, Chile ha recibido 218.000 millones de dlares (cifra no indexada a precios de hoy) por la exportacin de este mineral (Meller, P., 2003, sobre datos de Codelco). En la dcada 2003-2013 recibi a su vez 346.216 millones de dlares (cifra no indexada a precios de hoy) (Banco Central de Chile, 2014). Esta realidad indica que, a precios de hoy, Chile ha recibido mucho ms de 900.000 millones de dlares por el cobre extrado de lo que fue territorio boliviano.

Chile aprovecha sin costo alguno las aguas manantiales del Silala y las del ro Lauca; este aprovechamiento significa una incalculable cantidad de dinero que Chile debiera reconocer y pagar a Bolivia.

En consecuencia, las compensaciones materiales y monetarias que Chile le dio a Bolivia como producto del Tratado de 1904 o por gastos administrativos y de otro orden que realice en la actualidad para viabilizar el libre trnsito, son nimias y absolutamente irrelevantes en comparacin con los ilegtimos beneficios que ha recibido tras la usurpacin del Litoral boliviano.

El enclaustramiento de Bolivia no se resuelve con el slo cumplimiento del Tratado de 1904; la solucin real a este problema pasa por un acceso soberano al Pacfico. Esa y no otra, es la razn fundamental del reclamo boliviano ante la comunidad internacional y la demanda boliviana ante la Corte Internacional de Justicia.

Tomamos las palabras de un ilustre chileno sobre el tema, el presidente de Chile Domingo Santa Mara afirm con total lucidez:

No olvidemos por un instante que no podemos ahogar a Bolivia. Privada de Antofagasta y de todo el Litoral que antes posea hasta el Loa, debemos proporcionarle por alguna parte un puerto suyo, para que no nos est pidiendo venia.

III. Lo que est en juego

Las negociaciones de buena fe entre estados son un componente esencial de las relaciones pacficas; sto implica por supuesto la libertad para expresar sus puntos de vista y para realizar propuestas que consideren sus derechos e intereses.

La conclusin de Chile de que Bolivia busca un resultado que obliga a este pas a modificar sus lmites, es consecuencia de la poltica de Estado de Chile, que, reconociendo el derecho de Bolivia de retornar al Pacfico con soberana, de manera voluntaria ofreci en varias ocasiones soluciones independientes del Tratado de 1904. El resultado de una negociacin ser un acuerdo entre partes. Ese es un camino legtimo e impecable jurdicamente que no altera la arquitectura del derecho internacional, pues es uno de sus principios de oro el que un acuerdo entre partes puede modificar otro acuerdo previamente existente entre esas mismas partes.


El presente documento ha sido elaborado por Carlos Mesa, vocero de la Demanda ante La Haya, y corregido por Jorge Zambrana, Ingeniero Civil, Historiador y Telogo boliviano



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