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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-05-2015

Resea literaria
Aram y "La Internacional del terror meditico"

lvaro Verzi Rangel
Rebelin



Slo leer el ttulo es una provocacin para su lectura. Despus de Vernos con nuestros propios ojos, un manual sobre comunicacin y democracia, Aram Aharonian nos sorprenda con La Internacional del Terror Meditico (editorial Punto de Encuentro, Buenos Aires, abril de 2015), otro extenso manual que aborda (casi) todas las temticas que hacen al problema comunicacional latinoamericano, en el contexto de las nuevas realidades que viven nuestros pueblos.

No, no es un texto acadmico. Y Aram intenta diferenciarse lo ms posible de ellos para convertir los distintos captulos en la presentacin de las problemticas desde distintos puntos de vista para que sea el lector el que saque sus propias conclusiones.

Lo cierto es que el autor corre con una gran ventaja. Si bien brinda clases en posgrados de periodismo y comunicacin y dirigi observatorios universitarios, sus escritos se basan no solamente en el saber acadmico sino en la prctica de 50 aos de profesin, en los cuales ha creado diferentes medios grficos, sonoros, cibernticos, audiovisuales- entre ellos Telesur.

La nueva arma mortal no esparce istopos radioactivos: se llama medios de comunicacin de masas que, en manos de unas cuantas corporaciones, manipulan a su antojo en funcin de sus intereses corporativos, en alianza con las ms reaccionarias fuerzas polticas, dice Aharonian.

Nos ensea que si cuatro dcadas atrs se necesitaba de fuerzas armadas para imponer un modelo poltico, econmico y social, hoy el escenario de guerra es simblico: no hacen falta tanques ni bayonetas sino el control de los medios de comunicacin. El terror meditico cartelizado, internacionalizado- se ha convertido en el disparador de los planes de desestabilizacin de los gobiernos populares y restauracin del viejo orden neoliberal, afirma.

Estamos en plena batalla cultural: la guerra por imponer imaginarios colectivos se da a travs de medios cibernticos, audiovisuales, grficos. Y para pelear esas batallas por la democratizacin de la palabra y la imagen, hay que aprender a usar las nuevas armas, aade.

En las ms de 300 pginas, Aharonian rompe varios paradigmas liberales (sobre qu significa ser alternativo, sobre la falacia de la objetividad, imparcialidad y neutralidad, entre otros), y mucho ms all de los espejitos de colores que nos siguen vendiendo supuestos especialistas que no saben nada sobre Latinoamrica, comenta Aharonian.

Avanza sobre el pensamiento crtico y sostiene que en Amrica Latina estamos pasando de ms de cinco siglos de resistencia a una etapa de construccin (nueva comunicacin, nuevas democracias), donde se deben dar pasos en la prctica y, a la vez, ir diseando nuevas teoras que tengan que ver con nuestras realidades, nuestras idiosincrasias, nuestro futuro, rompiendo los aejos paradigmas liberales.

El camino en este trnsito no es fcil. La reaccin de la derecha verncula, latinoamericana, globalizada, ha sido criminal, en todo el amplio sentido del trmino. La nueva arma mortal no esparce istopos radioactivos: se llama medios de comunicacin de masas en manos de unas cuantas corporaciones que manipulan a su antojo en funcin de sus intereses corporativos, como mascarn de proa -y en alianza- con las ms reaccionarias fuerzas polticas, afirma.

Para Aharonian, la profundizacin de este proceso emancipatorio latinoamericano exige el protagonismo de los espacios de participacin colectiva para garantizar y robustecer las polticas pblicas de integracin regional, y el reconocimiento de derechos y la justicia en lo econmico, social y cultural.

Para comenzar a vernos con nuestros ojos es necesario visibilizar a las grandes mayoras, a la pluralidad y diversidad de nuestra regin, recuperar nuestra memoria: un pueblo que no sabe de dnde viene, difcilmente podr saber a dnde va, sostiene, en contraposicin de los vendedores de espejitos europeos y gringos que prefieren que mantengamos una comunicacin y sociedades digitadas desde los pases centrales y que continuemos colonizados culturalmente.

En Amrica Latina, insiste, estamos reinventando la democracia. Transitamos una etapa indita que recupera y actualiza las mejores tradiciones emancipatorias y de resistencia popular. La profundizacin de este proceso exige el protagonismo de los espacios de participacin colectiva para garantizar y robustecer las polticas pblicas de integracin regional, el reconocimiento de derechos y la justicia en lo econmico, social y cultural.

Seala que no se puede hablar de comunicacin y democracia sin referirnos a la concentracin monoplica de los medios y de todas sus implicancias, del valor estratgico de las polticas de comunicacin, las legislaciones democratizadoras impulsadas desde los movimientos sociales, a veces con el apoyo desde los estados, las normas antimonoplicas, el fomento a la revitalizacin de la comunicacin estatal a partir de la re-creacin de medios propios y de las polticas para el afianzamiento de los medios populares (comunitarios, alternativos, independientes), el fomento a la produccin cultural y de contenidos audiovisuales, y la inclaudicable lucha por el derecho a una nueva comunicacin abierta, democrtica, plural, diversa.

Aborda el tema del imaginario social y la guerra de cuarta generacin, los golpes suaves y los partidos mediticos, insta a seguir desalambrando los latifundios mediticos, habla de los nuevos movimientos asociativos, la llamada sociedad del conocimiento y la gobernanza de internet, y el caso paradigmtico de Mxico. Y tras analizar la tecnologa y el desarrollo, habla de la necesidad de una comunicacin para la integracin.

Analiza el sndrome de plaza sitiada y, como colofn, se refiere a su proyecto de Telesur y la Factora Latinoamericana de Contenidos una revolucin, demostracin del valor de una informacin alternativa a la hegemnica, admite- y las dificultades que se le presentaron para su consolidacin, a diez aos vista.

Didctico, ameno, profundo, hace pensar y abre las puertas al debate no solo sobre informacin y comunicacin, sino sobre la necesidad de terminar con la denunciologa y el lloriqueo para construir, desde abajo, la nueva comunicacin democrtica y las nuevas democracias participativas (Desde arriba slo se construye un pozo, dice).

Son las reflexiones de un enamorado del periodismo, sempiterno promotor de utopas, nacido en Uruguay, ciudadano de Latinoamrica.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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